| Comenzamos la clase de yoga cantando mantras (sonidos que producen vibraciones cerebrales armonizadoras), tomando conciencia de la energía Universal y agradeciendo. Observamos el estado en el que llegamos a la práctica, y realizamos ejercicios de relajación y respiración que serenan la mente profundamente. Con la mente en paz, realizamos ejercicios de preparación física y asanas (posturas), de acuerdo a las posibilidades de cada alumno, sin presiones, sin apegos, ni competencias. Realizamos estas posturas manteniendo la conciencia concentrada en lo que estamos haciendo, prestándole suma atención a cada respiración y a cada movimiento. Con este estado de conciencia atenta y elevada, comenzamos a meditar. |