Tres autores
, por Paulina Vinderman


Emily Dickinson
Sylvia Plath
Joaquín Giannuzzi




 

Emily Dickinson


¡No soy Nadie! ¿Quién eres tú?
¿Eres tú —Nadie— también?
¿Somos entonces dos?
¡No lo cuentes! ¡Sabes que lo publicarían!

¡Qué triste —ser— Alguien!
¡Cuán público — recitar nuestro nombre—
A lo largo del verano —como un sapo—
A un pantano admirado!

                                       (versión de P. V.)




 





Sylvia Plath


"Ovejas en la niebla"


Las colinas hacen pie en la blancura.
Gente o estrellas
Me miran con tristeza, las desilusiono.

El tren deja un trazo de aliento.
Oh lento
Caballo del color de la herrumbre,

Cascos, dolorosas campanas—
La mañana
Ha estado toda la mañana oscureciéndose,

Una flor dejada de lado.
Mis huesos sostienen una quietud, los lejanos
Campos funden mi corazón.

Amenazan
Con llevarme a un cielo
Sin estrellas ni padre, un agua oscura.

                                         (versión de P. V.)

 

 

 



Joaquín Giannuzzi


"Una noche de julio"


Mi padre está muerto a cambio de nada.
Cuando se le helaron los pies
—uñas torcidas de inmigrante—
yo le debía el universo y algunas blasfemias,
y sólo tenía papeles mojados para cubrirlo.
En una despedida que no valía la pena,
que no estuvo a la altura de los hechos,
una noche de julio de 1955.

 



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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