ATAQUE
MASIVO A UNA COMUNIDAD TOBA:
“La violencia contra los indígenas en Formosa”
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El
viernes 16 de agosto, la policía provincial irrumpió violentamente en la
comunidad indígena Toba, Nam Qom de Formosa, más conocida como Lote 68.
Decían buscar a un grupo de aborígenes acusados de
participar en un tiroteo que se produjo en un campo particular a 20
kms. de la ciudad de Formosa, en la que murió un policía y otro quedó
herido. Con
armas de fuego y sin exhibir orden judicial, más de 100 policías, la
mayoría de civil, entraron en sus domicilios golpeando y maltratando a niños,
mujeres y hombres con
prepotencia y violencia inusitada. “Fue un ataque masivo” como lo graficó la queja de la
comunidad reunida en Asamblea. Durante
el ataque sacaron a niños,
mujeres, jóvenes y hombres de sus domicilios particulares, y a quienes
encontraban en las calles llevándolos esposados a la comisaría del lugar
donde les tomaron datos e interrogaban. Durante un largo rato tiraron
tiros; hubo algunos heridos y
dejaron una secuela de miedo y terror. A los familiares de los buscados y
a los que veían sospechosos los
llevaron a la comisaría de la UEAR (Unidad Especial de Asuntos Rurales)
del barrio Eva Perón, donde fueron torturados, pateados y golpeados sin
discriminar entre grandes y chicos. Fueron sometidos a humillaciones como
por ejemplo, a un joven matrimonio los sacaron de su casa brutalmente y
dentro quedó sólo llorando su hijito de 2 años. Una mujer Toba fue encañonada
con arma de fuego en un cuarto oscuro de la comisaría amenazándola de
muerte para que hable. A un joven le cortaron con un cuchillo su trenza
que tenía hasta la cintura. Bajo esta presión estas y otras personas
fueron obligadas a firmar sus declaraciones. Los
8 detenidos, actualmente encarcelados, acusados de homicidio y resistencia
a la autoridad, fueron incomunicados y brutalmente golpeados y torturados.
Algunos fueron encapuchados con hule que les tapaba toda la cabeza y el
rostro dificultando su respiración mientras los interrogaban y amenazaban
exigiéndoles declaraciones y queriendo obligarlos a dar información. Uno
de ellos quedó con serias lesiones en el tímpano. Daba vergüenza
mirarlos y ver los hematomas que tenían en sus ojos y en sus rostros y la
forma dificultosa con que caminaban en pleno Tribunales, el pasado jueves 23 en horas de la tarde.
Declararon bajo la presión del dolor y el miedo rodeados de policías.
Recién luego de la indagatoria, el médico forense intervino. La causa
quedó radica en el Juzgado de Instrucción N°4 de la Primera
Circunscripción Judicial, de la ciudad de Formosa, a cargo del Doctor Héctor
Ricardo Suhr. Mientras
tanto, los medios de prensa y comunicación locales, sólo informan sobre
la muerte del policía y las heridas del otro agente herido e internado.
Toda la información maliciosamente presume y da a entender, que los aborígenes
son los abigeos, matadores y ladrones de animales. Se siente por debajo el
prejuicio milenario de que el aborigen por ser tal, es siempre motivo de
desconfianza. Una nueva oportunidad para alimentar la segregación racial
y el desprecio por el aborigen tanto para el Toba como para los Wichí y
Pilagá. Nada se informa sobre los hechos y actuaciones posteriores que
fueron denunciados por la APDH local y la Iglesia Católica. Funcionarios
y operadores del gobierno, se hacen presentes en la comunidad Nam Qom
presionando a la gente a no declarar sobre el “ataque masivo” porque
les van a retirar el plan “jefas y jefes de hogar”. Les llevan
mercaderías intentando dividir a la comunidad queriendo manipular a los
ancianos y dirigentes con la mentira, el engaño y mercaderías. Les
mandan decir a los detenidos
que renuncien a los abogados que eligieron, la Dra. Roxana Silva y el Dr.
Luis Ernesto Montenegro y la defensora de pobres Dra. Claudia Carabajal,
para poner a un abogado que responde al interés político de tapar y
ocultar la violación grave y flagrante de los derechos de esta comunidad.
El
contexto La
comunidad Nam Qom quedó reducida a una propiedad comunitaria que los
Tobas poseen de 87 hectáreas a unos 10 kms. de la ciudad capital sobre la
ruta 11. Son aproximadamente 600 familias, unos 2.500 habitantes. Varios
de ellos son empleados del ICA (Instituto de Comunidades Aborígenes);
maestros auxiliares y trabajadores de la salud. Trabajan también en la
elaboración artesanal de cestos de totora y palmas y con tejidos de lana.
Otros están actualmente inscriptos en los planes “jefas y jefes de
hogar”. También están las mujeres y niños que recorren la ciudad de
Formosa durante el día mendigando el pan y recolectando la basura. Ellos
son los rostros vivos de los índices de pobreza que Formosa tristemente
encabeza en la Republica Argentina. Todo
ellos a consecuencia de la expropiación de sus medios naturales de
existencia a los pueblos indígenas de Formosa lo cual constituye un
etnocidio cultural. Los
aborígenes Tobas suelen ir a mariscar en pequeños grupos generalmente
familiares, a campos que se encuentran hasta más de 100 kms. de su
comunidad. Llevan sus perros, palas, machetes, hondas y rifles y pasan
varios días buscando bichos del monte para su subsistencia. Lo hacen no sólo
porque tradicionalmente son cazadores y recolectores, sino por la situación
de hambre y desocupación en que vive la mayoría. También van a campos
cercanos en busca de leña, de palmeras para sus viviendas y a recolectar
la totora para sus obras artesanales. Todos ellos son muy religiosos y
pertenecen a varias iglesias evangélicas y pentecostales. La
comunidad, como todo grupo humano, tiene algunas divisiones internas
provocadas fundamentalmente por los partidos políticos con una hegemonía
del partido gobernante, instrumentada y dirigida por el ICA, que es el
organismo ejecutor de la política oficial indígena en la provincia. Estos
favorecen a sus “clientes” con mercaderías y planes trabajar en
desmedro de los otros que considera enemigos del gobierno. “Nuestra gran
debilidad es que tenemos hambre y eso nos debilita entre nosotros” decía
un miembro de la comunidad. El
hecho Este
trágico hecho comienza el viernes 16 de agosto cuando varios Tobas
salieron a mariscar (caza de bichos y recolección de frutos silvestres
del monte) y mientras cruzaban por la estancia Adelaida del Señor Gaspar
Zanin, se encontraron de repente con hombres de civil armados montados a
caballo que los empezaron a correr y a tirar tiros con armas de fuego. La
gente asustada, salió corriendo a esconderse y uno de los aborígenes fue
herido de bala en su pierna. En este confuso hecho un oficial de policía
cae muerto y otro policía queda gravemente herido.
Los aborígenes huyendo de la agresión regresan a sus casas. A
partir de allí, comienza el ataque masivo a la Comunidad Nam Qom.
El
violento ataque de la policía a la comunidad indefensa, sin ningún
respeto por los derechos humanos y los derechos indígenas, realizado más
como una venganza que como un procedimiento legal, ha dejado a los
miembros de esa comunidad sumergida en el miedo y el terror. Quedó
resonando en toda la comunidad lo que les decían en los violentos
interrogatorios: “Indio de mierda, un indio mató a nuestro compañero,
un indio pagará por ello”. La
justicia, el gobierno y las autoridades encargadas del cumplimiento de los
derechos, deben poner en un plano de igualdad la necesaria investigación
por la muerte del agente policial por un lado, y la búsqueda y castigo de
los funcionarios y policías que abusaron de su poder y su fuerza, con el
mismo rigor con el que se pretende combatir el delito. Asamblea del 26 de Agosto del 2002 Comunidad
Toba Nam Qom Provincia
de Formosa República Argentina |
Solicitamos
adherir al llamado de la Organización
Mundial Contra la Tortura (OMCT)
Enlaces: |
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Este caso
ha sido presentado ante:
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