Margaret Sanger
(1879 - 1966)

Fue la precursora norteamericana de los movimientos feministas, luchó en favor del control de la natalidad y el uso libre de anticonceptivos.
Su cruzada para legalizar el control de la natalidad y el derecho al aborto, estimuló el movimiento de liberación de la mujer.
Su acción y organización comenzó a crecer, hasta convertirse en la de mayor influencia de todos los tiempos.
Nacida entre la clase trabajadora irlandesa (1879), Margaret fue testigo de cómo su madre moría, lentamente, luego de 18 embarazos y de 11 alumbramientos.
Mientras trabajaba como enfermera practicante con mujeres de clase media, en uno de los barrios más pobres de Nueva York, antes de la Primera Guerra, vió mujeres denigradas en su salud, corrompidas en su sexualidad y en su capacidad de cuidar a sus hijos ya nacidos. Mientras la información sobre anticonceptivos fue suprimida por influencia del clero, y los médicos aceptaban leyes que predicaban que era una ofensa criminal publicitar estos métodos, las personas educadas tenían acceso a tal información y podían usar el subterfugio de comprar productos "franceses" para la "higiene femenina", como condones y otros métodos anticonceptivos.
Fue esta injusticia la que inspiró a Sanger a desafiar a la Iglesia y al Estado en una serie de artículos llamados "Lo que cada mujer debería saber"; luego, en su propio periódico "La Mujer Rebelde"; (1914) y, finalmente, a través de clínicas de barrio que repartían a las mujeres elementos de control de la natalidad, Sanger puso en manos de las mujeres información y poder.
Su clínica, instalada en 1916, tuvo 464 pacientes durante los primeros nueve días, hasta que fue arrestada. El juez ofreció clemencia a Margaret a cambio de que no difundiera los métodos anticonceptivos. Fue sentenciada a 30 días de encierro en un asilo.
Antes ya había recibido una citación judicial y huyó a Londres, donde conoció al sexólogo Havelock Ellis, que se convirtió en su amante y consejero.
Un año permaneció en Europa, a fin de evitar condenas por "actos criminales severos". De regreso a Estados Unidos, Sanger continuó dando un empuje legal a su cruzada e inició una campaña social fundando una consejería sexual: la "Liga Americana para el Control de la Natalidad" (que se denominó, en 1942, "Federación de la Paternidad Planeada").
En 1965, un año antes de su muerte, la Suprema Corte suprimió, en Connecticut, la ley que prohibía el uso de contraceptivos para parejas casadas. Sanger tenía 80 años cuando al fin salieron al mercado las pastillas anticonceptivas, que ella ayudó a desarrollar.

1