Devaluación Forzada
Por Raúl Galván (h)

 

 
La devaluación en Argentina ya es una posibilidad muy factible de suceder. Existen dos  versiones de modo en que se efectuará. Una de ellas, dejar que el peso se devalúe sólo. La otra será generarla desde la cartera de economía nacional.
Ya casi no se discute que en Argentina la devaluación será la próxima herramienta aplicable para tratar de salir de la crisis. El problema  radica en el miedo que existe en los argentinos a esa medida debido a que muchos de ellos están endeudados en dólares. Esto significaría que si un dólar valiera dos pesos, la deuda se duplicaría.
Si contamos con economistas eficientes, probablemente se encuentre una salida a este problema. Una de las opciones que  se maneja en el ámbito económico es desdolarizar la economía argentina, devaluar y volver a dolarizar, esto último porque con el cambio de valor, el peso perdería credibilidad interna.
Esto significaría que aquellos que deban en dólares van a pasar a deber en pesos. Luego de ello no sería tan perjudicial devaluar, y podríamos ser "más competitivos hacia el exterior". Lo que permitiría, de rebote, incentivar la producción nacional, ya que los productos importados se encarecerían. La tercera etapa consistiría en volver a dolarizar definitivamente.
Esto último representaría una pérdida muy importante para Argentina, ya que el Banco Central perdería la capacidad de emitir moneda e intervenir en el desarrollo de la economía. Éste es uno de los problemas que ya existe hoy debido al régimen de convertibilidad que impide emitir sin respaldo en dólares.
La otra opción sería dejar que la crisis siga profundizándose. La continuidad de la caída de precios (deflación) producida en los últimos meses llevaría a una virtual devaluación.
La diferencia radica, entonces, en si desde el gobierno se decide aplicar medidas drásticas o continuar con la falta de actividad que caracteriza a este mandato. De todas formas, la devaluación sería inevitable.

1