HOMENAJE A SUSANA ROMERO

Una maestra de las de antes

Antes que se terminara de construir la escuela 31 dictaba clases en su casa. Llegó a trabajar tres turnos seguidos. Luego de jubilarse siguió desempeñándose en la docencia.

 

El 30 de octubre falleció una de las maestras más reconocidas de Barrio Marítimo, Blanca Susana Balbuena de Romero. Sus alumnos y allegados la recuerdan como una docente entregada a su oficio: educar.
Nació el 5 de octubre de 1936 en Concordia, Entre Ríos. Allí se recibió como maestra. Durante pocos años se desempeñó en esa localidad. Trabajó en escuelas urbanas y también en rurales. En el año 1958 se casó con Diego Zenón Romero, quien le daría el apellido por el que fue conocida siempre en el barrio.
En 1970 vino a Buenos Aires y se estableció en la Capital Federal. Hasta que las hijas no fueran lo suficientemente grandes dejó momentáneamente su tarea escolar. Cuatro años después de llegar a la gran ciudad, se mudó a Barrio Marítimo. Algo de Entre Ríos quedó en su sangre: "cuando nos llamaba a la mesa nos decía gurisas" recuerda una de sus hijas con los ojos brillosos.
En 1974 la escuela Fragata Sarmiento todavía se estaba construyendo, por eso decidió dictar clases en su hogar, frente a la construcción. "Nuestra casa siempre era lugar de reunión" recuerdan sus hijas, "cuando el barrio recién se estaba haciendo se festejaba en el centro de manzana con asados y locro, ella no cocinaba -destacan- porque era la jefa".
Conocida como una persona de carácter firme, muy activa, y a la que le gustaba imponer las cosas, supo ser una docente prolija y aplicada. "Una maestra de las de antes" recuerdan sus ex alumnos. Se desempeñó en la escuela nº 31 de Barrio Marítimo, en la 22, la 25, y a partir de 1976, la EEMNº 4. Durante 8 años mantuvo tres cargos simultáneamente: maestra a la tarde en la escuela 31 y preceptora en la secundaria a la mañana y la noche.
Luego de 25 años de docencia se jubiló y dejó la primaria. Sin embargo mantuvo sus dos cargos en la escuela media, ahora en los turnos mañana y tarde.

Romero y una aluma en la escuela

Las gurisas

Susana Romero tuvo tres hijas. Hoy se dedican a la docencia, tanto en EGB como en polimodal. "Vivimos su vida como docente, la educación fue fomentada siempre en casa" admiten.
"Es mentira que la escuela se termina más allá de las cuatro horas que dura un turno, no es casual que las tres nos hayamos deseado hacer lo mismo que nuestra madre" aseguran las tres con los ojos brillosos.

A Susana

Cómo homenajear a una persona con la que hemos compartido tantos años. Cómo ser objetivos para valorarla, si el efecto y el cariño que nace de la convivencia hace que la subjetividad esté implícita en nuestro juicio de valor.
Pero hablar de Susana, una persona muy querible, no es fácil. Maestra de alma con una amplia trayectoria, ha sabido sembrar en sus alumnos los valores como la honestidad, responsabilidad, humildad, fortaleza y solidaridad de la manera con que esta siembra se realiza: CON EL EJEMPLO.
Su vida fue un ejemplo tanto en lo personal como en lo profesional. La escuela Media Nº 4 la recordará siempre, cada uno de sus rincones guarda un poquito de Susana y su paso por ella perdurará en nuestros corazones por siempre.
Hasta siempre, que descanses en Paz.

EEMNº 4

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