PRESENTACION
Cada nuevo cuadernillo de homilías que ve luz,
que sale al mundo, es motivo de una inmensa alegría, es sentimos
verdaderamente” haciendo” algo pequeño pero de frutos
incalculables, es querer seguir siendo, Iglesia (comunidad reunida en
tomo a la Palabra del Señor) y querer seguir construyendo esa
Iglesia(querida y amada por Cristo).
Las homilías que hoy publicamos (
motivo de éste pequeño libro) son las fiestas que concluyen el ciclo
de la Navidad y cierran uno de los grandes tiempos fuertes de la
liturgia.
Todos los textos bíblicos de este tiempo nos
llevan e invitan a contemplar al Hijo de Dios hecho hombre, a fin de
llevar a la humanidad a la comunicación con Dios. Esa es la finalidad
de la Encarnación del Hijo. Es el sentido de Belén, de José y de María.
Son celebraciones festivas de una honda reflexión
y de un gran misterio en torno a la Palabra hecha carne, el misterio del
nacimiento del Señor.
Si bien estas homilías desgrabadas (pronunciadas
en la Parroquia de San Pío X en Mar del Plata, en distintos años)
forman parte de un ciclo, debemos hacer en ellas una división, que
surge en la festividad de Santa María Madre de Dios.
En dicha fiesta y memoria, el Papa Paulo VI en el
año 1968, propuso celebrar a nivel de la Iglesia Universal, la jornada
Mundial de la Paz, poniendo para esta fiesta un lema distinto cada año,
de manera de abarcar los distintos aspectos y pautas del tema sobre la
paz.
El padre Amado, en su celo de pastor y
predicador, desarrolló para esta festividad una reflexión sobre el
lema que el Papa proponía para cada año de la Jornada Mundial de la
Paz, por considerarlo de una gran importancia y necesidad para la
Iglesia y la construcción de un mundo nuevo a la manera de Dios.
De esta manera ante la importancia de la
festividad y lo profundo de las reflexiones que van desmenuzando
hondamente el lema dado por el Papa; es que dividimos el cuadernillo
como comentábamos al principio.
La “ primera parte” abarca las fiestas de la
Sagrada Familia, Epifanía del Señor y Bautismo del Señor, cerrando así
con esta última celebración el ciclo de la Navidad.
La “ segunda parte” esta formada por cuatro
homilías sobre la fiesta de María Madre de Dios, pero que
fundamentalmente en ellas se celebra la Jornada Mundial de la Paz.
Hemos recopilado cuatro años diferentes, con
distintos lemas por parte del Papa Paulo VI abarcando las celebraciones
de131 de Diciembre de 1977 (Undécima jornada mundial de la Paz), 31 de
Diciembre de 1978 ( Duodécima jornada mundial de la Paz), 31 de
Diciembre de 1979 (Décima tercera jornada mundial de la Paz) y una
reflexión general sobre el tema de la Paz _el 31 de Diciembre de 1981
(pocos meses antes del fallecimiento del Padre Amado en Marzo de 1982.)
Siete nuevas homilías que forman el Quinto libro
que” hoy” la Fundación Presbítero Oscar Amado, pone a disposición
de la Iglesia, para que sean utilizadas como guía de reflexión y oración.
Ellas nacen; como resultado y fruto de un largo
proceso de maduración y crecimiento en la fe por parte del padre Amado,
para ser vehículos de acercamiento hacia la siempre viva Palabra de
Dios, para servir de pautas de meditación y oración del misterio
escondido desde el comienzo de los tiempos, Cristo ( la Palabra por
excelencia), encarnado en María Santísima y viviendo entre los hombres
para su redención, muriendo por los hombres para su rescate.
Ellas son:
v
“ pequeñas gotas” de condensación de una fe,
acrisolada en la prueba, madurada en el silencio, vivida en la Iglesia.
v
“ el
testimonio” concreto de un hombre tomado por el Señor, en toda su
vida, que supo dar una respuesta a las exigencias y problemas pastorales
de su tiempo, que supo actualizar e interpretar en el hoy nuestro, las
palabras del Evangelio.
v
un “ llamado” a asumir la vida dada por Dios, con
serenidad, con responsabilidad, y parafraseando el término que él
siempre empleaba a “ vivirla con envergadura.
“
v
verdaderamente” celebración” de la palabra, porque
nacieron dentro de una
celebración litúrgica para que así pudiera ser comprendido el
significado de celebrar la vida, el amor, la fidelidad, el compromiso; y
fundamentalmente, celebrar el misterio de Dios presente entre nosotros.
v
el resultado de” la acción del Espíritu Santo” en el
corazón de un hombre que se
abrió a su obrar y se dejó tomar por la Palabra por El llevada;
diciendo Si a lo que Dios le pedía; su amor, su acción, su oración;
toda su vida.
Han nacido en clima de comunidad, de Iglesia, y
de la misma manera han llegado a nosotros, en comunidad y para nutrir y
fortalecer nuestra vida como Iglesia.
Por eso mi agradecimiento a todos los que de una
manera u otra colaboran con la Fundación Pbro. Oscar Amado, soy
conciente de que nuestro objetivo” la catequesis” , ( el anuncio de
la Palabra del Señor) es a veces difícil de entender, dado que no es
posible evaluar los frutos concretos, ella es semilla, siembra y espera.
Gracias también al grupo que se encargó de la
desgrabación de las homilías (Silvina Pirola, Gustavo Martín, Beatriz
Pirola y Mónica Landolfi) su esfuerzo contribuyó a la impresión de
este libro.
A mis hermanos en la fe y en Cristo Bruno
Migali y Jesús Domaica, mi especial reconocimiento y agradecimiento. A
Bruno, porque al igual que” Pedro” mantiene el peso de la Fundación
sobre sus espaldas y sabe de sus debilidades y de sus fuerzas. A Jesús,
por habernos dado todo el material catequístico y homilías que el
Padre Amado tenía, pero fuertemente por su guía espiritual y sus
oraciones constantes.
Tengo la seguridad de que estas homilías, van a
ser leídas con amor y emoción, reiteradas veces y siempre van a ser
encontradas en ellas líneas nuevas de reflexión, porque son el
resultado del amor siempre nuevo de Dios a los hombres.
v
Daniel Torino
2 de Junio de 1989, Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús.
PRIMERA
PARTE
1) Sagrada
Familia (30 de Diciembre)
2) Epifanía
del Señor ( 6 de Enero )
3) Bautismo
del Señor ( Domingo 1º de Enero )
( Fin del Tiempo de la Navidad)
Fiesta de
la Sagrada Familia
Lecturas
Eclesiástico. 3,2-6.12-14
Colosenses.3,12-21
Mateo.2,13-23
Celebra la
Iglesia, hoy, ( en el domingo posterior a la Navidad) el misterio de la
Sagrada Familia.Para entender el porqué lo celebra hay que recordar
algo que habíamos dicho el 24 a la noche y es esto: que la celebración
de la Navidad no es la celebración de un día, el 24 o 25 de Diciembre,
porque no sabemos cuando nació Jesús.
La Navidad no es la celebración de un
aniversario, sino es “ la celebración de un misterio”, misterio en
el sentido de la plenitud de Dios que llega a nosotros, no de cosa rara,
es la celebración de un misterio y por lo tanto la Navidad no es un día,
es un tiempo....
que empieza el primer
domingo de Adviento y que concluye hacia mitad o la tercera
semana de Enero, es la celebración de un tiempo y también hay que ver
que la Navidad, ya lo dijimos, no es la celebración del misterio de una
persona que es Jesús, sinó la celebración de un acontecimiento en el
cual participan muchos protagonistas, no solamente el niño, en primer
lugar participa Dios Padre, el Verbo Encarnado, el Espíritu Santo, María
y José, los Pastores, Herodes, los Magos y al celebrar el misterio hoy,
participamos, si hemos celebrado la Navidad o si la estamos celebrando
también nosotros.
Por eso la Iglesia pasado el 25 sigue celebrando
la Navidad viéndola desde otras ópticas y así, el día 26 celebró la
memoria de San Esteban, un Diácono de la Iglesia primitiva que poco
tiempo después de la Resurrección de Jesús fué apedreado
precisamente por andar hablando de la Navidad. La Iglesia celebra la
memoria de San Esteban como queriendo decir: miren ... el misterio de la
Navidad es tan importante, tan importante que si uno no lo descubrió,
todos los demás valores pierden sentido; incluso la misma vida terrena.
Por eso es posible que Esteban haya preferido morir antes que negar el
misterio de la Navidad, y sigue la celebración de San Juan el Apostol y
el Evangelista, el confidente de María, el que cuidó a María, el que
escribió el 4º Evangelio, hoy también 28 día de los inocentes....
y va a seguir con el Bautismo de Jesús, con la solemnidad de María
la Madre de Jesús, va a seguir con la Jornada de la Paz; es decir con
montones de aproximaciones al misterio de la
Navidad.... como
si yo viendo este micrófono, para poder captar bien que es, lo tuviera
que mirar desde diferentes ángulos, es decir, tengo que lograr una
omnicomprensión del micrófono, recién entonces lo capto, puedo
memorizarlo, sé exactamente como es, la celabración de la Sagrada
Familia no es recordar a María, al Niño y a José, sinó es celebrar
lo mismo que dijimos de la Navidad, que aspecto del misterio quiso Dios
manifestar al querer que su hijo naciera en una familia humana, al
querer entrar Dios en la historia de los hombres a través de un
matrimonio y de una familia.
Lo primero que hay que ver acá, y esto a modo de
introducción porque despues comentaremos las tres lecturas bíblicas.
Lo primero que hay que recordar es esto: ustedes han escuchado decir
muchas veces que el hombre es imagen de Dios, lo cual es cierto, pero
esa imagen del Dios Cristiano, es decir del Dios que es Trinidad, que es
Padre, Hijo y Espíritu Santo, de un Dios que en sí mismo es una
realidad de comunión comunitaria, esto quiere decir que si yo soy
imagen de Dios, en mi propia vida puedo tener una experiencia de Dios
puesto que soy su eco, pero, yo podré tener esa experiencia de Dios y
podré autoexperimentarme como su eco, si junto a mí hay un misterio de
comunión, porque yo soy imagen de Dios como comunidad, como Trinidad,
no soy imagen del Dios único, por eso el hombre solo nunca es imagen de
Dios.
Por eso en la concepción bíblica, el individuo
no tiene valor, lo que tiene valor es la persona, supone la comunión
necesariamente ya desde su propia estructura biológica, a través de la
sexualidad, el mismo misterio de la sexualidad nos está indicando que
nuestra estructura profunda es una estructura de comunión.
La sexualidad está llamada al diálogo, a la
comunión, al encuentro, es decir el hombre es imagen del Dios Trinidad,
por lo tanto, solo en la medida en que el hombre concelebra el misterio
de la vida con otros, llámese esposo, llámese hijos, llámese amigos,
llámese grupo de trabajo, llámese parroquia... el hombre celebra el
misterio de su propia vida, lo descubre y lo apropia en la medida que lo
concelebra con los demás, sólo jamás.
Por eso el drama de nuestra sociedad contemporánea
es que al crear falsos sistemas comunitarios, los medios de comunicación
sociales, etc., que parecen comunicar, sumergen al hombre en un número,
en un alguien que comunica o que consume, y van quebrando las hondas
raigambres que hacen hombre al hombre, de ahí la destrucción de la
familia, la apología del aborto, del divorcio, del amor libre ... de un
montón de cosas.
El hombre, es imagen de Dios, sólo si celebra
ese misterio de su vida, de su propia identidad con otros. Solo si es
Trinidad el también, entendiendo por trinidad no tres, sino comunión.
La primera lectura bíblica, pertenece al Antiguo
Testamento, por lo tanto no conoce aún a Jesús, habla de la comunidad
familiar y dice dos o tres cosas: primero ( y esto sirve para aclarar de
paso la existencia de la Iglesia en la familia) y es que la realidad
familiar es algo querido por Dios, es decir, que al crear al hombre,
Dios lo crea para vivir en familia, no para estar solo; es decir, el
hombre solo es una incoherencia totalmente, como Jesús separado de Dios
Padre y del Espíritu Santo es una incoherencia, no se lo puede
entender, como no se puede entender a Jesús sin María y sin José, la
realidad familiar, podríamos cambiar la palabra, la realidad comunional,
no vamos a usar la palabra comunitaria que está gastada, la realidad
comunional del hombre es algo puesto por Dios en el hombre y si el
hombre no lo ejercita no se descubre a sí mismo y no descubre tampoco
al mundo, ni descubre la vida eterna. Si en el hombre se da esa realidad
comunional, entonces llega a ser imagen del Dios Trinitario.
Entonces el redactor del libro del Eclesiástico
en un ejemplo dice: El que abandona a su padre anciano es un blasfemo,
¿ por qué? Porque en el momento clave de su vida, en el declinar,
cuando más necesita vivir la experiencia de Dios; al apartado se lo
priva de la realidad comunional y se lo condena a la soledad. No puede
encontrar a Dios, por eso es una blasfemia dice el libro del Eclesiástico,
el que hace eso no ama a Dios, no porque eche al padre, sino por que lo
condena al ateismo, y lo priva de los canales de comunicación con Dios
que son la realidad comunional. Esto lo tendríamos que pensar mucho,
sobre todo quienes sin razones muy hondamente válidas, meten a sus
padres ancianos en los famosos hogares geriátricos.
Otro ejemplo que pone, dice que el perdonarse
mutuamente en una realidad familiar, el perdonarse mutuamente... eso lo
repite San Pablo en la segunda lectura, es lo que hace que Dios nos
perdone. Esta idea está después resumida por Jesús en el Padre
Nuestro, es decir el signo de que realmente Dios nos perdona, es si
nosotros perdonamos a los demás en el grupo comunional en el cual nos
movemos; fíjense que es importante, porque no basta confesarse para que
Dios perdone nuestros pecados, es necesario que en nuestra vida se den
los signos de la reconciliación, no hay reconciliación de Dios con
nosotros y viceversa, sino no hay reconciliación de nosotros con los
demás, es decir, si no hay ojos de indulgencia. Por eso el que no
perdona, el que quiebra, el que separa, es la imagen de lo diabólico;
quiebra la comunidad, la comunión, y al quebrar la comunión quiebra la
posibilidad de la experiencia auténtica de Dios en todos sus miembros.
No que rompa la unidad... hay una realidad mucho más honda, los ateísa,
los hace ateos, o más aún los hace idólatras. Porque cada uno de esos
que se separan, seguirá adorando a Dios por su cuenta.
Cuando uno adora a Dios por su cuenta, no adora a
Dios sino a un ídolo, podrá tener el nombre de Cristo, pero no es
Dios, porque a Dios se lo adora en comunión. Habría que pensar mucho
de las parroquias que no son realmente una comunidad, habría que pensar
seriamente si nuestras misas son un acto de culto a Dios, o son un acto
demoníaco en el cuál cada uno egoístamente busca su salvación, lo
cual es diabólico... tendríamos que pensarlo mucho, son palabras
duras, pero la palabra de Dios es así.
Y dice otra cosa la tercera observación del
libro del Eclesiástico, ( saltando muchas, eh... ) dice: cuando se dá
la comunión en los amigos, en la familia, en la parroquia... comunión
no es decir, no, comunión es poner en común, ejemplo: el esposo y la
esposa, pusieron en común, dialogaron la experiencia de la Navidad,¿buscaron
juntos la Navidad?, ¿ lo hicieron los padres con los hijos? Porque si
cada uno celebró la Navidad por su cuenta y no hubo el misterio del diálogo
y de la comunión, es un gran macaneo esa Navidad, porque la Navidad
verdadera es la de Dios, no la nuestra. Y la Navidad es algo que hace
Dios, no algo que hacemos nosotros.
La Navidad que hacemos nosotros, es consumismo
religioso, así como uno consume bienes, también puede consumir sicología
tranquilizante, y hay mucha gente que la consume, pero eso no es de
Dios, es un mecanismo puramente humano, acá estamos hablando como
cristianos de lo que realmente es la Navidad, o sea, se experimenta
cuando se llega a la comunión, a poner en común.
Agrega el libro Eclesiastico dos cosas: “La
bendición de Dios” que seamos una cosa bien pronunciada, eso quiere
decir bendición y “ la alegría” , la verdadera alegría de vivir
que no consiste ni en tener, ni en poder, ni en consumir, consiste en
sentir latir una existencia, yo diría, incontrolablemente fecunda en
nosotros.
Vamos a la segunda lectura: San Pablo les escribía
(ya a un par de siglos de distancia, del libro del Eclesiástico, y
después de haber conocido a Jesús), a sus amigos de la ciudad de
Colosas y les hablaba precisamente de lo que es la Comunión Cristiana,
( fíjense que la Iglesia lee esto en el día de la Sagrada Familia ),
yo lo traduzco a nuestra manera de hablar, la realidad, mi realidad, la
mía, la conciencia que yo tengo de
mí mismo, vamos a decir en términos vulgares....
yo Oscar Amado, mi
conciencia la puedo lograr solo. Entonces San Pablo me diría...
NO, en un 30% sí, pero
el otro 70% de tu vida va a aflorar sólo si hay un misterio de
comunión. Son los demás los que te hacen nacer y vos nacés con los
demás o no nacés, y si elegís el individualismo, vivirás al 30% de
tu vida, perdiendo estúpidamente la mayor parte de la belleza de la
vida que hay encerrada en vos, eso es lo que diría San Pablo, por eso
uno va a la comunidad.
Entonces empezaba a analizar una serie de gestos que yo voy a
citar rápidamente. Primero dice San Pablo: Una comunión nace cuando
uno es capaz de “ tener compasión” con los demás, no en el sentido
de lástima, sino en el sentido que tenía la palabra en el tiempo de
San Pablo; compasión era sentir” vibrar con”, o sea, si yo vibro
con los demás. Una comunión es cuando todos vibran, es como una
orquesta; uno escucha una sinfonía y dice: ¡ que lindo!, j que
estupendo realmente !. Sí, pero cada uno está vibrando con los demás;
imagínense que al violín se le ocurriera tocar la sinfonía al margen
de los demás, y lo mismo le ocurriese al pianista,
al oboe, a la flauta dulce...
se imaginan...
sería un caos. Sin
embargo la sinfonía emerge cuando todos deciden vibrar juntos,
entonces 20 ó 30 personas hacen vibrar lo que son, lo que saben, y nace
la sinfonía. Y uno goza de la génesis de la sinfonía vibrando con los
demás aunque su instrumento sea chiquitito. El vibrar con los demás, y
decía San Pablo que esto, fíjense hay que interpretarlo como lo dice
la Biblia en el sentido más hondo: por ejemplo si el esposo y la esposa
se aman a lo loco pero no
dialogaron la Navidad, no vibran juntos, porque en la pieza más honda de
la vida, que es el encuentro con Dios, cada uno está tocando por su
cuenta, no se pusieron juntos, ni llamaron a sus hijos; la sinfonía de
Dios, de la Navidad en esa familia no se dió, porque la Navidad buscada
individualmente no sirve, no se encuentra.
Agrega San Pablo: hay que vivir, “la
benevolencia”, saber mirar lo bueno del otro.... lo bueno del otro, no
andar buscando la mugre. Mirar lo bueno. Que pasaría si Dios mirara
nuestras mugres... pobre
de nosotros.
El misterio de la salvación es que Dios Padre en
Cristo mira todas nuestras bondades y en la muerte de Cristo sepultó
todas nuestras mugres. Se es cristiano, cuando se tiene ojos así, y
agregaba San Pablo: cuando en la vida de comunión se es humilde, (
humilde no quiere decir ser tonto, menospreciarse ). Humilde quiere
decir amar la verdad, de todos, Entonces uno acepta desaparecer para que
aparezca otro, callarse para que emerja otra palabra.
Los que hablan mucho son gente solitaria...
hondamente solitaria, los charlatanes son
infelices, porque la catarata de palabras es en el fondo la desesperación
de estar solo en la vida. Aunque quizas tengan hijos, esten lleno
de cosas... ¿ no ?
“ La
dulzura “: la dulzura no quiere decir ponerse en actitud de “ Rosa
de Lejos”, la dulzura es esa
actitud por la cual la presencia de uno infunde paz y confianza, eso es
la dulzura.
“La paciencia”: paciencia es respetar el
ritmo de los demás, y respetar el ritmo de los demás no quiere decir
aguantar, aguantar es aguantar y tener paciencia es otra cosa. Aguantar
es no resignarme a aceptar al otro, pero en fín, dejar que la cosa sea
así.
Paciencia es aceptar al otro con sus ritmos, es
un fenómeno de comunión y agrega Pablo: “ aprender a sobrellevarse y
perdonarse mutuamente” , los pecados no son de una persona, siempre
son de todos. Cuando hay una auténtica comunidad el pecado de uno es de
todos, por lo tanto debe ser sobrellevado por todos. Realidad muy honda
está, no hay ningún pecado individual, todo pecado es comunitario, aún
el pecado cometido en la más absoluta intimidad de una persona. Es
comunitario porque afecta a su persona y a través de su persona a la
comunidad. Aprender a sobrellevarse, corregirse dice, en la amistad.
Vivir con actitudes vitales en la comunidad del amor, pero ojo. ¡ Amor
con mayúscula.! ¡ El Amor con mayúscula.! Amar es hacer de mi vida un
servicio al otro, eso es amar. No confundamos los conceptos evangélicos,
con los conceptos del teleteatro de la tarde. Es una cosa muy honda, no
es usar al otro para mi alegría o para mi gozo. Eso es masturbarse.
“ La Paz” es una consecuencia de todas estas
actitudes.
La paz familiar... la paz no es un fenómeno estático,
es decir: no hay lios, sino es un fenómeno dinámico, se está dando
algo estupendo, maravilloso.
“La Gratitud”: ser agradecidos entre
nosotros, en la familia, en el grupo de amigos, en la parroquia, saber
agradecer el habernos conocido, el estar juntos, el habemos engendrado o
concebido, etc.
“ Compartir la Palabra de Dios” que suena en
la Iglesia, fíjense que Jesús no fundó una religión. En ningún
momento Jesús habla de fundar una religión. Al contrario critica y
fustiga muy duramente a la religión judía. El Cristianismo no es una
religión, Jesús fundó Iglesias, cuya comunión es la Iglesia; Iglesia
es una palabra griega, en la traducción, Jesús habrá usado la palabra
sinagoga; creó comunidades, es decir, úteros, donde los hombres van
creando, van madurando para la Vida Eterna, en un parto que nunca es único,
Dios siempre tiene muchos hijos... una familia, una parroquia, por eso a
la familia se la llama” Iglesia doméstica”. Comunidad doméstica,
la comunidad cotidiana, la mínima expresión de una Iglesia, es una
comunidad de fe, si somos cristianos y ahí suena la Palabra de Dios,
por eso la Navidad suena en la familia y suena en la comunidad
cristiana, no suena por ahí. La segunda lectura nos va diciendo que la
comunidad es la que engendra a sus miembros, por eso Jesús, es hijo de
Dios, sí, pero también es hijo de María (concebido por ella) y
lanzando a la vida por José, fué modelado por los pastores y por los
magos, y hoy el Jesús que nace en medio nuestro, si lo dejamos, lo
modelamos nosotros en la fidelidad a Dios Padre. No un Cristito barato
para consumo.
La tercera lectura, del Evangelio de San Mateo,
el apóstol sintetiza dos ideas. La primera idea es que Jesús escapa a
Egipto huyendo de Herodes, esto tiene un sentido que lo vamos a pasar
por alto, porque no tenemos tiempo de analizarlo.
Vamos a ver la segunda parte cuando relata la
vuelta de Egipto, Jesús, María y José... la sagrada familia. Huyendo
de Herodes van y se radican en Egipto y después cuando muere Herodes
vuelven de Egipto. Y lo curioso es la interpretación que se dá a eso y
dice ahí.... así se
cumplió lo que el profeta había anunciado que dijo: desde Egipto llamé
a mi hijo, (es decir hace una alusión a una idea Bíblica que está
subyacente en todo el Antigüo Testamento) y que es esta: La raza
judía, la raza... como
nació? nació cuando Jacob volvió de Egipto...
allá unos 12 o 13 siglos A.C.
Cuando Jacob volvió de Egipto “nació
la raza” y la otra una
realidad comunitaria; cuando Moisés volvió de Egipto “nació
el pueblo judío “, no sólo la raza había nacido
antes con Jacob, nació el pueblo judio. San Mateo nos quiere decir: al
volver la Sagrada Familia de Egipto como Jacob y como Moisés, hizo
nacer la Iglesia. Es decir empezó a nacer en esa Iglesia Doméstica de
María, José y el Niño, esta Iglesia que nosotros hoy vivimos... y
empezó a nacer con la oración de María y de José, con un Niño que
no entendía; pero con una pareja que buscaba penetrar los designios de
Dios.
Con una María que dice San Lucas, que guardaba y
meditaba las cosas en su corazón, con un Niño que crecía en ese
ambiente familiar, en sabiduría dice el Evangelio.
Es decir, el misterio de la Navidad es el
misterio del Niño Jesús, es el misterio de la Familia Divina, la
Trinidad y de la familia humana la primera Iglesia humana que fué
de María, José y el Niño....
y celebrar la Navidad
significa que cada familia humana, cada Iglesia es cada familia;
en el fondo la parroquia que tendría que ser ? Cada parroquia sería
comunidad cristiana si fuera comunión de Iglesia doméstica de
familias. O sea... es así el sistema donde se dá el misterio de Dios
en la familia. Cuando las familias se unen se da una dimensión mas
grande: la parroquia. Cuando las Parroquias se unen se dá en una
dimensión local; la Diócesis, y cuando todas las Diócesis se unen se
dá una realidad universal: la Iglesia Católica. Por eso el núcleo
fundador de la Navidad es la familia y al hablar de familia y parroquia
uno supone la interferencia de las otras realidades comunitarias, el
trabajo, el partido político, en fín lo que fuese. Pensemos mucho en
esto porque todos tenemos la tentación, es mas fácil de celebrar la
Navidad de un niño solitario frente al cual es suficiente que estemos
nosotros solitarios. Esa Navidad no es de Dios, esa Navidad es nuestra
pobre Navidad. La Navidad de Dios es ... yo diría la comunión de tres
Iglesias, hablando de Iglesia en el sentido de comunidad: de la Iglesia
divina del Cielo, de la Trinidad.
Quedemonos en silencio delante del Señor, y
tratemos de deducir lo que nos pide y nos dice.
Fiesta de
la Epifanía del Señor
Lecturas: Isaias 60,3-6
Efesios 3,2-6
Mateo 2,1-12
Con esta celebración del día de la Epifanía
llamada popularmente de “ los Reyes Magos” por este relato tan
Oriental del Evangelio de San Mareo que recién escuchamos con la
celebración de este día hacemos nuestra última celebración navideña
de hecho el lunes celebraremos la fiesta del bautismo de Jesús y
empezaremos a hacer una transición hacia otros matices del Evangelio,
la reflexión de hoy es importante porque desde el ángulo de la Epifanía
nos vuelve a plantear el misterio de la Navidad, misterio de la Navidad
que como tantas veces decimos es volver un poco al punto originario de
nuestra fe, en alguna medida como volver a cero para preguntamos de
nuevo el sentido de esa fe en Cristo, la validez de Cristo mismo, su
sentido y la validez del Evangelio; Vamos a hacer una breve reflexión
inicial para ubicar el problema, luego vamos a comentar brevemente los
textos bíblicos que acabamos de escuchar y por último vamos a
proponemos algunos puntos de reflexión.
Epifanía es una palabra griega, pagana, es
decir, los cristianos la tomaron del lenguaje que usaban las religiones
griegas, una palabra que quiere decir” aparición o mostración”
algo que se muestra así podríamos decir la Epifanía de la Virgen en
Lourdes ( la “ aparición” de la Virgen en Lourdes ). Es curioso
como esta idea de que Dios se aparece, se encuentra en todas las
religiones, por eso la palabra Epifanía con su traducción naturalmente
se la encuentra en casi todas las religiones de una u otra manera, con
distintas variantes tanto en las religiones antiguas como en las
modernas se habla de apariciones de Dios. Lo curioso es que la Biblia
utiliza el término Epifanía pero lo entiende de otro modo, a veces en
el lenguaje, en como están escritas las cosas, la Biblia relata
apariciones, pero es un problema literario, ya que propiamente hablando,
bajo el término” epifanía o aparición” no entiende que Dios se
aparezca, y esto es una cosa que tenemos que tener bien en claro, Dios
es lo absolutamente trascendente lo que está mas allá de todo
concepto, de toda imágen, de toda voz, de toda experiencia humana,
Dios, no se nos puede mostrar en ese sentido y ahí un poco la
insensatez de la gente que esta soñando con apariciones de Dios o con
manifestaciones muy especiales de Dios, hay que tener cuidado porque por
regla general lo que hacemos con ese tipo de experiencias es proyectar
nuestros propios egoísmos. Cuando la Biblia usa el término Epifanía,
lo que dice o lo que entiende, es que Dios ti irrumpe en la historia de
los hombres” sin mostrarse, tocando la historia y que ese tocar por
parte de Dios la historia, es captable sólo por la fe, la Biblia no es
otra cosa que una serie de testimonios históricos, de gentes de pueblo,
de comunidades, de personas que a través de la fe captaron un obrar de
Dios en la historia; Manifestándose por medio de hombres y
acontecimientos.
San Mateo a través de este relato de los Magos (
y adelantamos un poco la lectura del Evangelio) lo que quiere
simbolizar, es que Dios se manifiesta tejiendo la historia tres hombres
sabios, que buscan el sentido de la historia y lo encuentran a Jesús,
Herodes; es un rey que gobernaba la historia, pero no buscaba su
sentido, no lo encontró y no se dió cuenta y fíjense que se cierra el
ciclo de la Navidad con esta idea, porque en el fondo el misterio de la
Navidad no es otra cosa que el irrumpir de Dios en la historia y la
proposición que Dios está realmente obrando, propuesta como la única
palabra de Dios y la gran palabra de Dios. La gente que espera
apariciones o cosas raras, lo que busca es solucionar el riesgo del
dolor de la fe. En una primera instancia, toda busqueda es un dolor, un
riesgo y en alguna medida una agonía, porque el misterio de Dios no
aflora así a primera vista y hay que tomarse el trabajo de ser hombres,
que es fundamentalmente desentrañar el sentido del mundo, de lo que en
el mundo somos y de si tenemos algún horizonte que de sentido absoluto
a nuestra vida y a la historia que construímos. Por eso celebrar la
Navidad, como habíamos dicho en su momento, no es un misterio
sentimental, de un niñito en un pesebre, quien se queda en eso no ha
entendido absolutamente nada del misterio de Dios ni del misterio de
Cristo y a Dios lo ha hecho inmanente, lo ha hecho una cosa que se puede
tocar con las manos, a la cual se puede prender una vela. El niño, no
es nada más que un símbolo, pero un símbolo, una realidad mucho más
honda, mucho más compleja, mucho más dura, por eso en la Nochebuena
habíamos hablado de que la Navidad es una tarea, una tarea, no es un
don que uno recibe, la Navidad la encuentra el que se tomó el trabajo
de buscarla y el que tomándose el trabajo de buscarla se puso a tiro
para que Dios se la pudiera susurrar. La Navidad no es un fenómeno
personal, como la Epifanía no tiende a una religiosidad individual,
Dios no vino a salvarme a mí, ciertamente, ni a ninguno de ustedes
individualmente, Dios vino a invitamos a enrolamos en una historia de
salvación en la cual nos salvamos, por eso la Navidad es el misterio de
Dios y su mensaje al mundo y su palabra única irrepetible a la
historia.
En la Epifanía, lo que se quiere recalcar, es
que Cristo en la Navidad es la gran revelación de Dios y quien lo busca
fuera de allí no lo va a encontrar, fíjense que hay en el mundo y en
la historia grandes esfuerzos del hombre por encontrar a Dios. Están
las religiones, las religiones desde las más prehistóricas hasta las
últimas, que unas auténticas otras deterioradas, no son sino la búsqueda
de Dios por parte del hombre; la filosofía, que también es una búsqueda,
una dolorosa búsqueda de siglos; la literatura en los tiempos modernos;
el teatro, el cine y todas las expresiones de la inteligencia humana.
“
El hombre busca a Dios, a Dios, al sentido o a lo
que se llame, a ese algo que tiene que definir lo demás, al parámetro
en función del cual hay que medir el valor de las cosas, del tiempo y
de lo que se hace y a ese gran deseo humano, que Dios puso al crearlo,
Dios responde a la Navidad con Cristo, con la Navidad que se concreta en
la Pascua, por eso tendríamos que preguntamos, y eso, lo que yo quería
recalcarles, hasta donde nosotros somos cristianos? , porque ser
cristianos es algo mucho más hondo que ser bautizado o ir a misa el
domingo. Ser cristiano, es penetrar ese misterio de la Navidad, penetrar
el misterio de la Pascua y luego de haberlo penetrado decidir si es válido
o no es válido. Y en el caso que sea válido, comprometemos con la
metodología y el dinamismo de ese misterio, y si no se llega a eso no
se es cristiano o por lo menos no se es cristiano como lo pensó Cristo.
Seremos cristianos como lo pensamos nosotros los Hombres, y ahí viene
el misterio de la Navidad; nosotros que no leemos el Evangelio, yo diría
acá hay muchos turistas, ustedes en la valija cuando vinieron pusieron
ropa interior porque la necesitaban, el dentífrico porque lo
necesitaban, los zapatos porque los necesitaban, es decir pusieron lo
que necesitaban; ¿ pusieron el Evangelio?, si no lo pusieron, es que no
lo necesitaban. No estoy poniéndome en tremendista, simplemente, un
test psicológico elemental, y un cristianismo sin el Evangelio, es una
aberración religiosa, ¡ es una aberración religiosa!. Creamos una
espiritualidad que saciará nuestro corazón, pero que no lleva a ningún
lado, a lo más es una especie de soporífero para vivir en paz. Por eso
el misterio de la Navidad, es una cosa muy honda y muy seria; fíjense
en los textos bíblicos de hoy, y sería la segunda parte, el primer
texto profético de Isaías, (naturalmente las homilías no pueden ser
muy largas pues habría que ir analizando frase por frase y traduciéndolas
al estilo con que nosotros hablamos, a nuestra cultura) el profeta Isaías
acá señalaba: la necesidad de entender que Dios llega a la humanidad y
que el misterio para mí se dá, cuando yo me ubique en un contexto de
historia y de humanidad, no de la salvación de mi almita, porque la
clave de la historia no está en que yo salve mi alma, sino en que yo me
salve en una corriente de salvación lo cual es otra realidad.
El profeta Isaías ya antes de Cristo señalaba
el sentido universal y definitivo del reino de Dios, que Dios lo que
viene a proponer es una alternativa a la historia, tanto del hombre
individual como la historia de los pueblos y esto no es una literatura
sentimental, el programa del Reino que propone Jesús toca lo político,
lo cultural, lo económico, lo ético, lo educacional, toca todo, es el
proyecto de Dios. Por eso yo les decía, el que no lee el Evangelio en
que proyecto cree?, cree en algo que no conoce, porque cuidado uno puede
creer en el Cristo de la estampita y no conocer nunca a lo largo de la
vida el rostro de Cristo del Evangelio que es el Hijo de Dios, porque
ese es el Hijo de Dios, no el rostro que nosotros nos hacemos en las
estampas.
La segunda lectura nos habla de que Evangelio,
esa alternativa de Dios no tiene fronteras de espacios, ni de tiempos,
ni de tipo de hombres, no se lo puede reducir a nada y yo no puedo
reducir el cristianismo a una experiencia individual, ( no digo a una
experiencia personal ), tiene que ser personal, pero la experiencia
personal se compagina en lo comunitario, la experiencia individual es la
negación de la dimensión comunitaria. No solo eso, sino que tampoco se
lo puede reducir a ideologías, nosotros en los últimos años de
nuestra patria, lamentablemente, hemos sido testigos de como se sucumbe
a la tentación de reducir el Evangelio a una ideología, y cuando al
Evangelio se lo reduce a una ideología se lo reduce a ser solamente un
medio para lograr un fin humano y entonces los de la extrema izquierda
hace cuatro o cinco años hablaban de Cristo o del Evangelio, después
cuando cambió y vino la extrema derecha también hablaban del Cristo
del Evangelio y todos querían salvar al Evangelio. Vino después la
variante política del cambio de gobierno y hoy hay quienes desde la
izquierda, desde abajo, desde arriba, todos apelan al Evangelio; y a
veces nosotros apelamos al Evangelio para justificar muchos egoísmos,
muchos intereses sectoriales, sociales, culturales, etc. olvidándonos
que el Evangelio no tiene fronteras, olvidándonos que el Evangelio, no
es una solución a nada sino es una alternativa y una metodología de
existencia para el que se ubica en un horizonte determinado de
esperanza.
Según el Evangelio (está escrito con mucha
atención), el misterio de la Navidad empieza a darse en María, pero
después se le abre a José y después se le abre a su prima Isabel, (la
madre de Juan el Bautista), y después se le abre a los pastores y luego
a los Magos, y así se va ampliando; y al Evangelio lo acepta quien se
ubica así, en la búsqueda, en la espera.
Todo esto tiene una serie de consecuencias que no
voy a enunciar porque sino se haría demasiado largo, vamos a proponer
solamente algunos puntos de reflexión: el primero, la Navidad es la
gran palabra dicha por Dios a los hombres, ojo, que cuando hablamos de
palabra, no decimos que Dios habló, sino que hubo una presencia
elocuente de Dios en la historia, uno habla no solamente con la palabra,
que es el error nuestro, por eso el Evangelio cuando plantea, cual es la
verdadera fe dice, es la que se pronuncia con los labios. La palabra
cognoscitiva, no, es la palabra gesticulada ( por así llamada) o sea la
elocuencia; la palabra que se pronuncia con el gesto. Por eso, que es más
importante? amar a Dios sobre todas las cosas y amar al prójimo como a
uno mismo, o poner gestos, yo ahora les estoy hablando intelectualmente,
pero si yo pongo un gesto de enojo y no digo nada, ustedes entienden que
estoy enojado, he dicho una palabra con un gesto, lo que importa son los
gestos de Dios, que son los que contienen su palabra. Por eso el
Evangelio dice que en nuestra vida, la palabra que digamos se tiene que
ver en los gestos y no en la palabra intelectiva porque puede ser una
gran mentira. La Navidad, es la gran palabra dicha por Dios a los
hombres, se puede encontrar a Dios en las religiones, en la naturaleza,
el que va a Bariloche y mira el paisaje y se emociona o mira el mar de
noche y se emociona, esa emoción también se puede lograr con una copa
de vino, es decir no significa que sea mala, pero si eso no tiene otra
dimensión de apertura, de búsqueda, de reflexión, de lectura de la
Palabra es insuficiente, no basta.
Toda concepción de Dios es pobre e incompleta si
no pasa por la Navidad y se complementa con su misterio Evangélico, lo
válido no es lo que nosotros digamos sobre Dios, sino lo que Dios diga
sobre él y sobre nosotros mismos; y acá hay un problema,
muchas veces nosotros decimos muchas cosas sobre Dios y eso es peligroso,
hablar de Dios es peligroso porque puede ser que estemos diciendo cosas
falsas de Dios. La Navidad no solo nos muestra a Dios sino que también
encierra un mensaje, en
eIIa está el Evangelio, que quiere decir: buena noticia, alternativa,
como quieran. Está el Evangelio que Dios propone a los hombres, un
mensaje a desentrañar en la meditación, en la oración fraterna, por
eso para quien captó esto, la Navidad es una situación límite. ¿ Qué
es una situación límite? , una situación a la cual uno llega y se dá
cuenta, al entrar en ella, que está tocando, bordeando el misterio de
lo absoluto, ejemplos: una situación ‘límite es la muerte, porque
frente al misterio de la muerte si yo me estoy muriendo o se está
muriendo mi madre o mi padre, yo me encuentro que estoy rozando no la
pavada cotidiana, esa que nos vendemos y que tanto nos gusta sino estoy
rozando el misterio de lo absoluto que a mi me puede abollar en
cualquier momento y abollándome mostrarme la insensatez y la mentira de
lo que digo, si es que vivo en insensatez y mentira. La Navidad también
es una situación límite, como la muerte, porque nos propone como diagnóstico,
la verdad de la vida y de la historia, por eso no hay que quedarse en el
niñito, en los pastores, en el regalito, porque todo ese folklore puede
ocultamos la verdad de lo que está sucediendo o de lo que Dios está
haciendo en medio de nosotros. La
Navidad tiene un mensaje que debe ser aceptado y recibido con la
responsabilidad de transmitirlo, yo muchas veces les digo que, si esta
tarde hoy 6 de enero a las veinte y treinta horas estamos aquí y hay
otros que no están, no es que los otros sean malos, es decir, acá están
los buenos y afuera están los malos, no, acá no hay ni buenos ni
malos, acá hay un misterio, y el misterio es que Dios nos trajo esta
tarde acá a nosotros y a gente mejor que nosotros no la trajo,
pertenece a los inescrutables misterios de Dios pero hay, de acuerdo a
la palabra de Dios bíblica una cosa cierta, que cuando Dios Ilama es
para entregar una misión, para damos una responsabilidad, no para
ponernos contentos y decimos” que buenito sos “ la Navidad, el poder
acceder a la Navidad, el sentir la necesidad de hacerlo, involucra la
responsabilidad de transmitirla para que los hombres sean capaces de
construir el mundo según los designios de Dios y esto no es literatura
para consumo espiritual, es una cosa muy seria, lo decíamos el domingo
pasado y lo dijimos en Navidad, hoy el Cristo para los hombres somos
nosotros, si nosotros nos ponemos cara de mediocres, Cristo será un
mediocre, no ofrece nada al mundo en que vivimos y esto cada uno se lo
tiene que poner en claro y si no tiene el coraje de aceptar la Navidad y
su Evangelio, que apostate, viva con dignidad como ateo, pero no mienta
en el aspecto religioso de su vida, porque ahí la mentira es trágica.
.
La Epifanía nos dice que hemos celebrado la
Navidad si hemos entrado el corazón y la mente en ella y si sentimos la
necesidad de difundir ese Evangelio que está contenido en la Navidad
celebrada. Cada uno haga su examen de conciencia, fuera del misterio de
la Navidad con su horizonte de cruz y de Pascua es imposible llegar
concientemente a Dios y construir fecundamente la historia.
Uno podrá esquivarle al problema de la Navidad,
acá yo no estoy hablando de ser buenos o de ser malos, porque supónganse
una persona inconcientemente puede fabricarse un Evangelio por su
cuenta, un niño bonito, vivir en la total mentira, pero sin culpa
moral, entonces yo diría se va al cielo, no hay ningún problema, acá
el problema no es si somos malos o si somos buenos, acá hay otro
problema, si el Señor puede decir que a través nuestro, hoy, puede
obrar en el mundo el misterio de la historia de la salvación. Cuando
Jesús relata el juicio final no dice” a ver los que fueron a misa de
este lado, los que no, de este otro lado, los que rezaron aquí, los que
no rezaron allá, los adúlteros aquí, los fieles allá” sino dijo”
que vengan los que me dieron de comer cuando tenía hambre, los que me
dieron de beber cuando tenía sed, los que me vistieron cuando estaba
desnudo”, lo cual no se refiere a que si viene un pobre a mi casa
desnudo le regale un par de pantalones, se refiere también a eso, pero
no lo es prioritariamente; al mundo desnudo, sediento, hambriento,
nosotros lo vestimos, le damos agua, y le damos pan. El mundo no es
solamente el mundo que aparece en los diarios, también en el mundo de
mi compañero de trabajo, de profesión, de mis compañeros de política,
de cultura, de la vecina de enfrente, de mi familia, de mis hijos, de
mis padres, de mis abuelos, de la tía soltera, el planteo es que Dios,
puede decirme gracias porque a través mío, como a través de María, a
través de José, pudo llegar al hombre.
Dios me puede decir, fuiste un gran tipo, lástima
que no serviste para nada, es decir, se puede ser bueno y estéril, lo
cual quiere decir que cuando la bondad es estéril, es una maldad,
aunque uno sea bueno, porque si Uds. toman el relato de Jesús que citábamos
recién, el parámetro del juicio final no es la bondad sino la
fecundidad, que son dos cosas distintas.
Pidámosle al Señor que nos ilumine, que nos
ayude, que nos fortalezca, que nos conduzca y hagámoslo en un instante
de silencio.
Fiesta
del Bautismo del Señor
Lecturas Isaías 42,1- 7
Hechos 10,34-38
Mateo 3,13-17
Con la celebración del bautismo de Jesús que
hoy hace la Iglesia, concluye la celebración de la Navidad, aunque lo
hayamos dicho muchas veces, es bueno reiterar para poder entender lo que
vamos a meditar; la celebración de la Navidad no es cuestión de un día,
del 25 de diciembre, sino es un tiempo en el cual la Iglesia, ( nosotros
los cristianos) volvemos a la raíz de nuestra fe, tratamos de rescatar
el punto de partida de nuestra fe, para salvarla porque, como cualquier
aspecto de nuestra vida puede ser deformada por el pecado conciente o
inconsciente. Entonces todos los años se vuelve a las raíces de la fe,
a la Navidad.
La Navidad es un tiempo y esta celebración del
bautismo de Jesús es tan importante como la del 25 de Diciembre cuando
recordamos el hecho del nacimiento en sí. ¿ Por qué es de tal
importancia la celebración del bautismo de Jesús? Porque en él
aparece el último porqué de la Navidad.
Es imposible entender al niño del pesebre sin
entender el primer gesto que Jesús adulto pone cuando tiene 30 años,
gesto con el cual, Jesús se define frente a la vida, frente a Dios,
frente a los hombres.
Fíjense, esto es muy imporlante porque en el niño
del pesebre no se trata de proyectar nuestros sentimientos sino al
contrario se trata de dejar que ese niño nos diga lo que nos tiene que
decir. Pero los niños no hablan, entonces tiene que ser el Jesús
adulto quien nos diga lo que nos tiene que decir.
Bien, para que la reflexión se ubique en la
trayectoria de la palabra de Dios, no de nuestro discurso humano, la
Iglesia nos ofrece 3 lecturas tomadas de la sagrada escritura.
La primera es un viejo texto, un poema del
profeta Isaías, aproximadamente 500 ó 400 años antes de Jesús. En el
libro del profeta Isaías, mezclado entre los capítulos, hay 4 poemas y
en ellos se describe una cosa muy interesante, es una de las vertientes
más sólidas de la Biblia. En esos 4 poemas se hace una descripción de
lo que es el hombre fiel a Dios, que curiosamente no es llamado el
hombre creyente, no usa la palabra creyente sino una palabra que quiere
decir creyente pero mucho más y es la palabra” servidor”. Entonces
esos poemas se denominan los poemas del servidor de Dios, de los cuales
el que leímos es uno de ellos.
¿ Qué es o quién es ese personaje que delinea
la Biblia como el arquetipo del hombre? Que realmente se ubicó bien
frente a Dios, y no le mintió a Dios, no le mintió a la vida, no se
mintió a si mismo y no le mintió a nadie. ¿ Quién es este hombre a
quien el Antiguo Testamento presenta como el arquetipo del hombre? Fíjense
que todavía no conocen a Cristo, dice que ese hombre es el hombre que
hace de su vida, y de su vivir, un servicio a los designios y proyectos
totales de Dios. Podríamos recordar la imagen del domingo pasado en un
aparato o en un rompecabezas, el sentido de cada una de las partes está
indicado por el todo, la parte sola, separada del todo no tiene sentido.
Si no hubiese sido necesario una maquinaria, nadie hubiera inventado un
tornillo, si no hubiese sido necesaria la electrónica nunca se hubiera
inventado el transistor. Siempre las cosas están en función de un
todo, el único que no está en función de un todo es Dios y en el
hombre lo que más indica que estamos en función de un todo es la
sexualidad; la sexualidad que nos indica que somos seres incompletos y
que si no nos sumergimos en una realidad más amplia quedamos mutilados,
quedamos frustados, no llegamos realmente a ser personas. Sobre esta
base el profeta Isaias empieza a profundizar una descripción de ese
hombre que hace de su vida un servicio a los designios de Dios, yo diría
de ese hombre que se sumerge en el todo de la historia, en el hoy, en el
ayer y en el mañana, en el hace cinco siglos y en el dentro de cinco
siglos, en su familia, en su parroquia, en su trabajo, en el país y en
el mundo. Es el que se siente ciudadano del universo total, bien, lo
empieza a describir; dice primero que es un hombre que confía en Dios.
Confiar en Dios en el lenguaje de Isaías no es decir creo en Dios, sino
es confiar en lo que Dios hace, en el llamado a la vida, en la atención
del amor, en la vocación al trabajo, en todo, es decir, confía en que
Dios pone un sentido a las cosas y se juega por vivir el sentido de las
cosas de la manera más plena posible, porque sabe que haciéndolo se
sumerge en el todo, entra en la historia, salva su vida,
(como el tornillito si es injertado en la máquina, no se pierde
en la nada) por eso el infierno es la soledad, es la soledad de quien no
se ha injertado en el universo y es descartado del universo o mejor
dicho se auto descarta del universo. Dice Isaías, este hombre siente y
va descubriendo la fortaleza de vivir, la fortaleza de vivir no viene
del hecho de que yo tenga un temperamento fuerte o débil, la fortaleza
de vivir viene de saber que el esfuerzo que hago tiene un sentido, tiene
una meta y vale la pena; de ahí viene la fortaleza. La fortaleza es
algo que nace, no desde dentro nuestro, sino un llamado que viene de
afuera, para que nos comprometamos en lo difícil, en lo duro, porque
también así uno construye al desarrollo de la humanidad y del universo
y así logra la felicidad que no es otra cosa que esa experiencia de
saciedad y que la vida en él se ha dado en serio, que uno no es
accidente, dice por eso es un hombre humilde, ( confía en Dios fuerte)
un hombre humilde que no busca su propio éxito, sino el éxito de la
vida, cuidado, por que a veces el éxito de la vida, supone que uno deba
sumergirse en el silencio, en el anonimato o en el fracaso y hay
personas destinadas a construir la historia así. Un hombre humilde que
no busca en la vida realizar sus deseos, sino realizar lo verdadero, lo
bueno y lo bello; no mis deseos, vivir no es saciar la emoción de vivir
no siempre coincide con la vida, lo que sucede que nosotros hoy
sumergidos en una cultura hedonista que solo busca el placer, tendemos a
identificar la vida con la emoción de vivir y la fe con ritos
religiosos para calmar la ira de Dios, y las dos cosas son absurdas y
tontas. Un hombre humilde que busca en su humildad y su fortaleza, en su
vida, y en su trabajo, ser digno de la misericordia de Dios entre los
hombres y ser signo sobre todo por su trabajo, por lo que hace, ser
signo digno de que el mundo tiene sentido y de que vale la pena pelear
por los grandes valores humanos, pelear desde la intimidad de sus
valores conyugales, hasta los grandes valores de la sociedad. Por eso es
un hombre que ama la justicia, es decir, entendido en el sentido bíblico,
lo válido; es un hombre que ama la misericordia, en el sentido bíblico,
es decir esa bondad profunda e íntima de las cosas; es el hombre
comprensivo que en todo lo que hace descubre el contexto de las cosas y
entonces no se guía por los primeros impulsos. Es el hombre cuya vida,
cuyo ser, cuyo pensar, cuyo tener, cuyo obrar, cuyo creer, es una
proclamación o un signo de consuelo, de liberación, de perdón, de
esperanza, de ánimo, de alegría, de paz. En una palabra, es un hombre
que es una bendición para quienes viven en tomo suyo, esa, es la imagen
en este poema del servidor de Dios. La Biblia ofrece a través del
profeta Isaías lo que es el hombre según Dios.
La segunda lectura de San Lucas en Los Hechos de
los Apóstoles es un discurso de San Pedro, aparece una frase estupenda
en la cual Pedro lo define a Jesús ( calculen que estamos hablando en
el lenguaje hebreo) después lo vamos a traducir a nuestra manera de
hablar, dice definiéndolo después del bautismo” El ( Jesús) pasó
haciendo el bien y curando a todos los que habían caído en poder del
demonio “porque Dios estaba con El “. Vale la pena analizar esta
frase, como resultado del bautismo pasa haciendo el bien, fíjense que
no dice San Pedro que Jesús fué bueno, no se trata de ser bueno, se
trata de hacer lo bueno que es otra cosa muy diferente. Jesús pasó
haciendo lo bueno, si lo quieren decir de otro modo lo válido, lo
consistente, lo que construye, lo que no defrauda, lo que tiene futuro,
lo que genera una esperanza, aquello que nunca me va a abandonar...
lo que hace que mi vida tenga sentido, que mis
días estén iluminados por la alegría que el núcleo más hondo de mi
persona genere continuamente la paz, Jesús pasó haciendo eso y dice”
y curando a todos los que habían caído en poder del demonio” es
decir tratando de curar, de sanar a los que vivían mirándose el
ombligo, replegados sobre su egoísmo, pensando que la vida es la emoción
de su propia personita, los que viven desencajados de la historia, los
cristianos individualistas que viven su religión y no les importa nada
de la Iglesia, de la comunidad. Los que usan su familia para sÍ,
esos... son
los malditos. San Lucas cuando
habla de las bienaventuranzas dice: están los felices, los pobres,
etc., etc., y después las contras, “ las malaventuranzas “ ( por así
llamarla ) que son los malditos, malditos no porque Dios diga sos un
maldito, maldito quiere decir” mal dicho “, “ mal pronunciado “,
es la vida mal pronunciada; son los malditos. O sea Jesús pasó obrando
lo bueno y al mismo tiempo salvando a los que sucumbían a la tentación
de replegarse sobre sí mismos y no sumergirse en la historia y en el
universo y en la vocación eterna para la cual Dios nos crea.
Fuimos creados por Dios...
con vocación eterna, pero no desencarnada de las obligaciones
terrenales, es siempre desde los horizontes y desde la mirada a los
horizontes de donde uno saca la verdad de lo que debe hacer en este
momento.
También un político debe pensar en la vida
eterna, en su proyección y también lo debe pensar el presidente de la
República, los Comandantes en Jefe, los gremialistas, los comerciantes
y la mucama, porque siempre de los fines y de los grandes valores es de
donde se saca la luz para realizar las opciones prácticas de la vida.
Jesús pasó haciendo lo bueno, curando a los que
buscaban encerrarse en sí mismo. ¿ y todo eso por qué? Porque estaba
con Dios, es decir, porque estaba embarcado en el proyecto de Dios.
Fíjense que todo esto es el niño del pesebre,
Jesús, no es el niño tontito que puede estar en el pesebre, que por
unos pocos pesos uno compra en cualquier lado.
¡ Cuidado! La Navidad no es la alegría que nace
después de una botella de sidra, la Navidad es la recuperación de la
alegría de vivir y de la esperanza, eso es la Navidad. Es la recreación
de la existencia, superando las tensiones y la mediocridad del pecado.
En el Evangelio (tercera lectura), San Mateo,
relata el bautismo de Jesús. Como sucede con la Biblia hay que analizar
y ver porque el bautismo está relatado de un modo tal que se dicen
muchas cosas. Primero Juan el Bautista, le dice que él no lo quiere
bautizar porque Jesús no tiene necesidad de ser bautizado; el bautismo
era algo así como un signo de que uno quiere convertir la vida hacia lo
válido, convertir, no es el paso de lo malo a lo bueno sino el paso de
lo desenfocado a lo enfocado. Y Jesús le dice:” déjame hacer esto
porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo”, Jesús no
tiene pecado pero en esa vocación de servicio salvador, hace suyo el
pecado de los otros, que es la primera definición que Jesús dá de su
vida.
El va a vivir para asumir la mugre de los demás
y se es cristiano si uno es capaz de vivir esto, si no, no entendió
aquello que meditábamos el 24 a la noche, que lo que sucedía en el
pesebre era que Dios nos daba a su hijo y nos invitaba a ver si queríamos
que El fuera nuestro Padre, y que su vida fuera nuestra herencia y
nuestra esperanza. Jesús dijo sí y lo primero que hace en esa vocación
de servicio a los designios y a los proyectos históricos y eternos de
Dios, no empezar a señalar con el dedo la mugre de los demás, sino
aceptar como ritmo y lógica de su vida, el aceptar los pecados de los
demás, el asumirlos. Eso no quiere decir perdonarlos, disimular, no,
no, no, asumir puede significar denunciar, pero es mucho más que eso,
es sembrar la vida donde hay muerte. Es resucitar a Lázaro, perdonar al
hermano, mejor dicho, perdonarlo no, asumirlo. Es lo primero que hace;
por eso ser cristiano es actuar como Jesús. Y Jesús dice: conviene que
cumplamos todo lo que es justo, es decir, no se refiere a la justicia en
el sentido nuestro, sino como diciendo a lo que Dios realmente ha
proyectado para la historia de los hombres y sigue; salió y fue
bautizado, y el sentido del bautismo es muy hondo porque el ser rociado
con agua (el agua es el signo de la vida) Jesús quiere ser empapado de
la vida, por eso se moja; aún los nenes ahora, si les viene diarrea
estival, y no los cuidan se mueren, si un enfermo se deshidrata se
muere, si no se riegan las plantan se mueren, les da vida el agua y al
mismo tiempo es el limpiar, Jesús hace su opción por la vida!
Naturalmente al estilo hebreo no lo hace con palabras sino lo hace con
un gesto que es de dejarse bautizar, dejarse mojar, meterse en el río y
que otro, un hermano, un hombre como él lo moje, lo cual significa
también en alguna medida que Jesús dice: mi vida es también la vida
de ustedes, estamos todos metidos en un gran baile, que es la vida, en
el cual bailamos todos si queremos vivir y sigue el relato diciendo que
en ese momento cuando Jesús salía del agua, se abrieron los cielos, o
sea, en el lenguaje hebreo en que la palabra cielo no se refiere al
cielo, sino es una especie de género literario para no estar nombrando
tanto a Dios quiere decir: “ se abrió el corazón de Dios” o sea
cuando Jesús hizo esta opción por la vida y por los hombres entonces
el amor y la misericordia de Dios pudo entrar en el mundo como entra a
través de cualquiera que quiere asumir esto que hace Cristo, eso es ser
cristiano; no es cuestión de medallitas y continúa diciendo: “ y vió
al cielo que se abría y al espíritu descender como una paloma”. La
paloma no es el signo del espíritu santo como algunos piensan, sino en
la simbología hebrea significa la sabiduría; quiere decir que al optar
Jesús por la vida o por su vivir para los demás, a través de El entra
Dios en el mundo, entra la misericordia, la salvación, la alegría, la
esperanza, el perdón, pero también entra la sabiduría de vivir, el
saber vivir y ese es el don que Cristo recibe allí, el niño es un
sabio no es un niño impotente y que esa paloma de la sabiduría también
viene acompañada de una voz que le dice textualmente: “ este es mi
hijo querido en quien tengo puesta mi predilección”, es decir, cuando
Jesús decide que su vida esté en función de los hombres, no de El,
cuando Jesús decide eso, porque opina que esa es la opción por la
vida, por vivir que no es como decíamos la emoción vital de sentir la
panza llena o el sexo saciado, es decir cuando Jesús hace esa opción
Dios le dá ( o a través de Jesús entrega) la misericordia, la paz, y
le entrega la sabiduría a Jesús y dice: “ los hombres así son mis
hijos”, los que estuvieron la noche buena recuerdan que en el fondo el
misterio del pesebre era ver no, que Dios es nuestro Padre, porque ahí
puede haber un soberano macaneo, sino, si nosotros queremos ser hijos de
Dios, lo cual significa vivir la vida que da Dios construyendo el mundo,
según Dios y cifrando la esperanza, según Dios. Los que como el
servidor, los que como Jesús que obraba lo bueno asumieron la vida así,
a esos yo los llamo mis hijos y aquí viene la perspectiva de la
Navidad, ubicarse frente al pesebre es decir: ¿ realmente a mi me
interesa ser hijo de Dios? lo cual significa dejar primero que Dios haga
el milagro de la vida con mayúscula en mí, me meta en su proyecto histórico,
me haga parte viva y vital del universo, me haga participar de su reino
eterno. ¿ Yo elijo a Dios como Padre? Es decir: sintiendo que frente al
niño elegir a Dios como Padre, no quiere decir padre nuestro, es mucho
más, quiere decir: mi manera de pensar responde a la manera de pensar
de Dios; mi afectividad responde a la efectividad de un hombre o una
mujer que hizo su opción por la vida y por el servicio, mi tiempo... ¿
Qué hago con mi tiempo?, ¿ mi tiempo es una ofrenda al mundo?, ¿ qué
hago de mi dinero, en qué lo gasto? Porque el dinero no es mío es el
bien de la humanidad ¿ qué hago con mi dinero? o no me doy cuenta de
los pocos pesos que doy para esto no justifica los montones de pesos que
tiro en el casino o que me gasto en cenas en restaurantes caros, eso es:
¿soy realmente, y quiero ser hijo de Dios, mi manera de ser, de pensar,
de amar, de organizar mi trabajo, de organizar mi dinero, mi familia, mi
tiempo, mi profesión, mi ocio, mis vacaciones ?.. todo esto significa
que estoy inmerso en el mundo según Dios, por lo tanto no debo temer al
fracaso, ni siquiera a la muerte, porque el alma de los justos dice la
Biblia está siempre en las manos de Dios; ¡ el justo nunca muere!.
Pensemos estas cosas y a la luz del bautismo de Jesús miremos de
nuevo el pesebre y celebremos la Navidad. Que estupendo sería si todo
este proceso que comenzó
con el primer domingo de adviento al llegar hoy nos hubiera renovado
interiormente y hubieramos después del proceso de la Navidad
redescubierto la alegría, esa alegría enorme, que Dios pone como don
anexo a la vida, que lindo sería si nos dejara de importar la pavada,
para importamos lo bueno, que lindo sería si quisiéramos hacer grandes
inversiones de pensamiento, de familia, de tiempo, de dinero, de ocio,
que lindo sería si después de la Navidad... Al haberla celebrado
descubrimos la pasión por la vida, no el vivir; la pasión por la vida
que es en el fondo el llamado que Dios nos dió al permitimos por
nuestros padres, nacer. De aquí en más la reflexión corre por cuenta
de cada uno y por la palabra que Dios pronuncia silenciosamente en el
corazón de todos.
Oremos unos instantes en silencio.
SEGUNDA
PARTE
( Llamada Mundial de la Paz)
Años: 1977 (Undécima Jornada)
1978 (Duodécima Jornada)
1979 (Décima Tercera Jornada)
1981 (Reflexión general sobre la paz )
Breve reflexión sobre el tema del Papa Paulo VI
(años ‘77 y ‘78), y del Papa Juan Pablo II ( año ‘79 ).
31-12-77
(Undécima Jornada Mundial de la Paz)
En la celebración de esta misa como en el día
de mañana se conjugan tres dimensiones de fe que debemos tener en
cuenta y que deben iluminar el comienzo de este año que dentro de pocas
horas vamos a vivir.
La primera dimensión es que siempre debemos
recordar que la Navidad no es un día sino fundamentalmente un tiempo.
Un tiempo, fuente de interpelación para ver si somos capaces de decir
” Si “ a la entrada de Dios al mundo a través de nuestras propias
vidas, dejando que el Señor meta su palabra en nuestro corazón y nos
haga responder al llamado a la vida que nos hace; o por el contrario
decir ” No “ y cerrar la oportunidad de que llegue la Navidad al
mundo. La Navidad es tiempo de búsqueda, de interpelación, de afirmación
en la fe, tiempo de crecer en el amor, tiempo dedicado a Dios. La
Navidad es un proceso y no un día.
La segunda dimensión es la celebración de la
solemnidad de Santa María, Madre de Dios, celebración que coincide con
el año civil y que según el Evangelio, es el día en que fue impuesto
el nombre a Jesús: “ cuando se hubieron cumplido los ocho días, le
dieron el nombre de Jesús” .
María fue la mujer que no solo hizo posible la
Navidad sino que supo desentrañarla; por medio de ella Dios se
introduce hombre entre los hombres.
El Evangelista San Lucas hace una observación,
dice: María era una mujer que meditaba, miraba y pensaba todo el
misterio en torno a Jesús, y guardaba esas cosas en su corazón.
Por medio de María se cumple el designio de la
redención. Ella ha penetrado el misterio del hijo encarnado, se ha
hundido en él de la manera más profunda.
María, es Madre de Cristo, Madre de Dios, porque
El ha nacido de su seno, ella le ha dado su carne y su sangre, lo ha
alimentado y lo ha cuidado. Así podemos decir que María siendo Madre
de Cristo ( Madre de Dios) es también madre de los que en Cristo son
hechos hijos de Dios.
El Concilio Vaticano II, dice en el documento
Lumen Gentium que ” María es nuestra madre en el orden de la
gracia”.
La tercera dimensión es que juntamente con esta
celebración, se celebra la Jornada Mundial por la Paz, como eco y fruto
de la Navidad.
Esta Jornada de la Paz, comenzó en el año 1968
a pedido del Papa Pablo VI, para que los hombres reflexionen sobre el
tema de la paz, no como la resultante de una tarea humana sino como un
don de Dios.
Habitualmente nuestras reflexiones se nutren
directamente en palabra de Dios, hoy si bien la palabra de Dios enuncia
en las tres lecturas el tema de la paz, vamos a tratar de reflexionar
sobre las pautas que el Papa ha dado para la Iglesia universal en este día
1º de enero, Undécima
Jornada Mundial de la Paz bajo el lema “ No a la violencia, si
a la paz “.
Fíjense se ha hablado mucho sobre la paz y sin
ninguna duda se seguirá hablando. El Papa comienza haciendo una
observación: La Paz no es algo que puedan construir los hombres por si
solos, sino es un don que Dios dá a la historia, un don que hay que
saber acoger y poner como valor supremo en la historia para que
realmente pueda ser fecundada, por eso la paz es posible, porque es un
don de Dios y no la resultante de una tarea humana, pero la opción por
la historia fundamentalmente es una opción de fe, porque solo quien
entiende que la fe no es decir” yo creo” sino la fe es decir” si
“ a los proyectos de Dios, solamente los pueblos que se abren desde la
fe a esta dimensión pueden recibir el don de la paz. La Paz es posible
y a través de la paz alcanzar el equilibrio, la felicidad y el
desarrollo en todo sentido para los grupos humanos; dicho esto hace una
observación, es posible la paz, si, no es una utopía, pero hay que
crear los condicionamientos de la paz y todo lo que voy a decir se
aplica tanto a la historia de los pueblos como a la historia de cada uno
de nosotros; la paz es posible porque es don de Dios pero deben crearse
los condicionamientos y un poco lo que al Papa le preocupa es que los
condicionamientos que se están dando en el mundo no son los
condicionamientos para que la paz pueda fecundar y no se refiere tanto
al tema de las guerras sino al problema de la cultura y de la psicología
del hombre contemporáneo, que es precisamente una cultura y una
psicología poco proclive a que la paz pueda fecundar, tanto la cultura
de los grupos humanos como la psicología grupal e individual también
de cada uno de nosotros aquí en nuestro país. Por eso ya desde hace
tiempo Pablo VI lanza así la idea de que una tarea honda así en este
sentido se hace solamente creando una civilización del amor que
desplace lentamente la civilización en la cual vivimos, que es la
civilización de la envidia, de la competición, la venganza, el
desenfreno, la desconfianza, etc.; por eso la opción fundamental de
estos tiempos y que señalará la historia de los años que vienen es
una opción por los condicionamientos de la paz, para que Dios pueda
construir en medio nuestro y la paz no entendida como una inercia, una
ataraxia profunda, es decir, la paz de los muertos, sino la paz como
equilibrio pleno de todos los factores sociales en acción, o en el
orden individual. La paz interior que es la resultante de todas las
dimensiones de la persona dándose y
funcionando a pleno; por eso el Papa invita el 1º
de año a reflexionar
sobre la paz para ver si es posible ir creando esa cultura o civilización
del amor que faculte los ulteriores condicionamientos sobre la paz y se
dedica o quiere dedicar la reflexión especialmente a los políticos, a
los pensadores, a los publicistas, a los artistas, a los medios de
comunicación social, a los educadores y a los fabricantes de armas,
porque es inútil pensar en alternativas de otro tipo de civilización
mientras los intereses económicos sigan armando al mundo.
Cuando uno se pone a pensar en la situación
actual encuentra dos aspectos: el primer aspecto es el positivo que
puede alentar una esperanza y que es que la idea de la paz va ganando
terreno, a pesar de todo, será por miedo, será por lograr un
equilibrio, será por intereses de cualquier tipo, pero no se quiere la
guerra, por lo menos la guerra total aunque evidentemente se potencien
las guerras parciales, incluso esa guerra total se va viendo como
absurda, empero hay que superar las tentaciones y sobre todo la tentación
de la violencia de tipo económico. Es decir, el armamentismo fomentado
por intereses económicos y la violencia estructural política, es
decir, los diversos sistemas políticos que de una manera u otra con
opciones de izquierda o de derecha, con democracia o sin democracia,
fundamentalmente son violentos y donde hay estructuras violentas no se
puede pensar en la paz, entonces sí, la paz sería una utopía, por eso
el Papa dice, la idea de la paz va ganando terreno, pero siguen
existiendo situaciones de injusticia y de falta de libertad que generan
violencia y no solamente la injusticia de los que se mueren de hambre o
la libertad de los que están en las prisiones, sino todo tipo de
injusticias que llegan incluso a los estratos más altos de la sociedad.
Pablo VI hace una advertencia sobre la violencia
pasional o cerebral ( la psicología de violentos) y dice: esto no es
problema de un país, de un grupo social o de una alternativa política;
sino que el hombre moderno, el hombre de hoy tiene psicología de
violencia, evidentemente no la violencia de los palos pero si violencias
mucho más sutiles; la violencia privada, la violencia económica, la
violencia de las empresas o de los sindicatos, la violencia de los
intereses políticos. Psicología de violencia
que se ve en la venganza para arreglar cuentas, la venganza de la
sangre, la venganza económica, la venganza política, la venganza
educacional, la venganza profesional que realmente crea toda una cultura
que afecta desde los más altos estratos hasta el ama de casa que
siembra violencia en el almacén o en la panadería. Violencia cerebral
o pasional que se ve en el terrorismo y pienso que de esto no hay que
hablar porque todos estamos enterados, violencia que inspira la tentación
de la revolución frente a cualquier cosa, la revolución sexual, la
revolución educacional, la revolución del cine, la revolución de la
televisión, en el fondo revoluciones infantiles que en vez de hacer
evolucionar la historia no hacen otra cosa que facilitar esclavitudes
mucho más hondas y violentas de las que el mundo padece. Esta violencia
pasional o cerebral se ve en la decadencia de la conciencia moral, la
sexualidad desenfrenada presentada como una liberación cuando en el
fondo es una nueva y sutil esclavitud en cuanto que destruye la
capacidad de las personas para amar si uno quiere destruir la capacidad
para amar en una persona tiene que potenciar su “liberación”
genital y entonces la vuelve estéril para el amor, es una violencia.
La violencia del aborto, del decir no a la vida, fíjense que en nuestra
cultura ya la violencia del aborto está lamentablemente legitimada en
muchas conciencias hasta incluso nuestros protocolos sociales que
nosotros consideramos tan honestos, están absolutamente prostituídos,
porque la nena quedó embarazada, que va a decir la gente de nuestra
familia, el aborto, la actitud de la violencia por un falso concepto del
honor que el Papa cita: por ese falso sentido del honor se cae en la
violencia y se crea la cultura de la muerte que es la antítesis de la
cultura de la paz. La eutanasia, evidentemente, quizás, reducida al ámbito
de los hospitales, el Papa habla en un largo párrafo llamando la atención
a los médicos. La eutanasia es decir la decisión del hombre sobre la
vida del hombre que se va haciendo violenta en cuanto que
fundamenta los criterios absolutamente humanos sin ninguna
trascendencia, sin ninguna valoración del dolor, tanto del dolor del
enfermo como de su familia, sin ningún sentido de redención.
La violencia que se detecta en la gente que
conduce los autos, la violencia de la destrucción del otro, la
violencia de avanzar, la violencia de no respetar, la violencia de no
convivir, la violencia que se ve o psicología violenta en la
incapacidad de compartir las cosas de la vida, en el hacer una cola, ahí
viene la psicología del piola del avivado, la psicología de los
privilegiados, que buscan privilegios para no compartir con los demás,
son un acto de violencia y podríamos seguir, la violencia pasional que
nos infecta tanto que vamos perdiendo el optimismo social o hasta que
casi no llegamos a querer que haya una sociedad justa, porque el
violento no puede tolerar una sociedad justa, por eso se va creando una
cultura de odio, cultura del odio a través de los medios de comunicación
social, piensen en las películas, piensen en el cine de la violencia,
en el diario y piensen en las aptitudes diríamos que se van
progresivamente fomentando, se aumenta el confort de los pequeños
grupos que se cierran sobre sí
mismos y que defienden su confort a través de actitudes violentas hacia
todos aquellos que de una manera u otra pueden perturbar ese confort.
Dice el Papa: la violencia pasional o psicológica es la gran amenaza
para la paz en estos momentos; lo que amenaza la paz del mundo no es la
guerra, es este tipo de violencia, porque es mucho más sutíl y está
calando cada vez más hondo en la cultura de los pueblos; a la guerra se
la teme por sus consecuencias evidentemente, pero a esta psicología de
violencia no se la teme se la ama y se la potencia y estamos todos en
actitud de guerra o sea en la civilización de competir, de buscar, de
crecer, de escalar, de tener, de hacer absolutamente imposible toda
alternativa de paz presente o futura a corto o a largo plazo. Por eso
dice Pablo VI: lo que hay que plantearse seriamente es la meta física
de la paz, ir al hondo sentido de lo que es la paz y él dice: la paz se
identifica con la vida, con la plenitud de la vida, como una planta
cuando crece necesita una serie de condicionamientos, tierra buena,
humedad, calidad de la semilla, sol, en fin, una serie de elementos que
si se dan surge la vida en plenitud, la paz es eso, es el contexto de la
vida que como el oxígeno, de acuerdo a la cantidad de oxígeno que haya
en el aire funciona mejor nuestro cerebro, por el contrario todo nuestro
organismo se empobrece si el oxígeno disminuye, no a la vida sino a la
capacidad de vivir y de darse cuenta que uno vive, por eso cuando viene
la famosa arterioesclerosis tenemos miedo, porque no se oxigena el
cerebro y uno empieza a perder la conciencia de la vida, agrega el Papa:
decir sí a la paz, es decir sí a la vida, por eso la opción por la
paz es la opción por la vida y la opción por la violencia aunque el
indiyiduo crea que realmente gana la vida, es la opción por la muerte o
al menos por la esterilidad que es el tipo más común, más cotidiano,
más cercano a nosotros de muerte porque la esterilidad es muerte, el sí
a la paz es el sí a la vida y entonces toca tres temas: ante el miedo a
una guerra total no se hace nada al contrario se hace mucho para que se
den las guerras parciales, las pequeñas guerras guiadas por intereses
económicos más que políticos, pienso que sobre esto no vale la pena
abundar porque se conoce. Tenemos que estar atentos porque la civilización
violenta ha tenido el cuidado de presentar rostros de paz y entonces nos
parece que vivimos en paz pero estamos sumergidos en sutiles violencias
y nos vamos destrozando unos a otros, haciendo estéril cualquier
esfuerzo por una paz auténtica. El Papa hace un llamado a los jóvenes
no para decides que son lindos que trabajen por la paz sino haciéndoles
una interpelación muy honda y muy seria, pensando en el mundo del
futuro. La juventud es el sector más vulnerable de la sociedad, de modo
tal que si la violencia genera violencia, de no darse un cambio, las
generaciones futuras serán más violentas que nosotros, pero también
al mismo tiempo son la gran esperanza por eso dice y cito los puntos que
toca el Papa: primero que descubran la fortaleza de la fe, ( la
fortaleza de la fe ), no es decir ser fuertes no, no. La fortaleza de la
fe, es a la luz de la fe hacer una opción de vida de tal calidad humana
que sean realmente hacedores de la paz y hacedores de un mundo distinto
del nuestro, eso no se supone que lo hagan los jóvenes, no, deben
probar que lo hacen.
La opción de fortaleza fundamentalmente, es
decir no a esta cultura que tenemos los adultos y hacer una opción
diversa mejor que esta, que la generó este mundo. En segundo lugar,
superar la tentación de reñir y la vanidad nociva de la falsa
competición, muchas veces fomentada por los egoísmos de los adultos no
por la canalización de los valores de la juventud. Dice el Papa:
vanidad nociva de la competición, es decir: comprate mejor un jean más
caro, comprate un auto más caro, si vos tenés tal marca sos más
piola. Una vez se enojó una señora porque un 6 de Enero yo le decía
en vez de ver en el niño la imágen de Dios y potenciarlo para ser un
adulto en plenitud, los regalos que las mamás les hacen sobre todo a
las nenas son para fomentar la vanidad, la superficialidad y la
estupidez y los regalos de Reyes en lugar de verlas como un recuerdo de
la fe producen el efecto contrario haciendo ver, por ejemplo a la niña,
que la consistencia de su personalidad va a estar en el perfume, en el
cosmético, en el modelito, no es que esas cosas sean malas, no es eso,
esa es la periferia de la vida, o el chico se va a sentir mejor con un
revolver en la mano, o avasallando con su camioncito; la vanidad nociva
de la falsa competición. Debemos tratar de trabajar en el autodominio,
que quiere decir ser dueño de la propia vida, autodominio, pongamos el
ejemplo típico, en la sexualidad donde se ve con mayor claridad,
decirle al joven no te vas a realizar dando rienda suelta a tu
sexualidad, sjno descubriendo el sentido de tu sexualidad en orden a tu
plenitud, no a la emoción sexual; fíjense todo potencia la emoción
sexual en los jóvenes y hasta incluso el sexo es un resorte comercial.
También el Papa señala la necesidad de descubrir la capacidad de perdón,
es curioso que a los jóvenes no se les hable de la capacidad de perdón,
yo pienso, que el Papa se debe referir en que nos perdonen a nosotros,
en vez de ser violentos con nosotros, porque solamente deja de ser
violento el que es capaz de ser hermano y de perdonar; el perdón es la
negación de la violencia.
Por último dice: sean capaces de reconciliación,
de ir viendo los valores y de ir digamos aglutinándolos, la amistad, el
no ser orgullosos, porque la juventud, los músculos fuertes generan
orgullo y fíjense lo generan tanto que a veces las personas mayores
quieren simular músculos o quieren simular ser pibes, en el fondo la
vanidad de la juventud, que no caigan en esa trampa, que gocen sí de la
juventud, pero que gocen en un sentido hondo, que se acostumbren a no
obrar con interés egoísta, copiando los males de la sociedad actual,
que se acostumbren a superar las tentaciones de la venganza del
machismo, de la euforia, de “ yo le rompo la cara”, nosotros los
argentinos, somos especiales para eso. Los jóvenes deben descubrir la
conciencia de la misión que tiene la juventud de sembrar un mundo
distinto del que, estamos viviendo, porque quizás son los únicos o los
principales que la pueden hacer y entendiendo que la juventud no es un
fenómeno estático, inofensivo, ya que el joven o crece o se deteriora
o aporta a un mejoramiento del mundo y por lo tanto a la paz o a un
deterioro y a la violencia, y les recuerda el mandamiento nuevo del
amor, nuevo no porque lo dijo Jesús, sino nuevo porque todavía nunca
se aplicó; es como si yo me hubiera comprado un traje nuevo hace quince
años y lo guardé en el ropero, yo se que lo compré hace quince años
pero todavía es nuevo y así es el mandamiento del amor, es nuevo
porque todavía no nos hemos decidido a amar, hemos hablado mucho pero
nunca lo hemos practicado, ni hemos construido la civilización del
amor, por eso dice, al comenzar el año hay que hacer un acto de fe y la
modalidad de ese acto de fe, es no a la violencia, si a Dios, gue es el
sí a la paz y al hablar de la paz no pensemos en los guerrilleros o en
las fuerzas de represión, yo pienso que ahí nos descolocamos, porque
analizando estos fenómenos de violencia concreta que vivimos nos
olvidamos de nuestra propia violencia. Ya conocemos mucha gente que o
habla en contra de los guerrilleros o en contra de las fuerzas
policiales, militares o lo que fuera y se olvidan de su propia violencia
y suelo como siempre, citar el ejemplo de la señora que se queja de los
guerrilleros pero que en la carnicería le baja la caña a todo el mundo
y eso es violencia; dejemos de pensar por un momento en esa gran
violencia y veamos que el acto de fe del comienzo del año del sí a
Dios es el sí a la paz y el no a Dios es el no a la paz.
Este texto del mensaje de Pablo VI salió en los
diarios de hoy, sería bueno que lo consigan para reflexionar y meditar,
dice muchas cosas, evidentemente yo hice una tarea de explicitarles muy
brevemente el contenido pero hay una tarea que depende de cada uno y es
que todo esto lo confronten con su corazón y esa confrontación los
lleve a una crítica sincera de su vida y desde esa crítica sincera de
su vida a una nueva opción por
la paz para que nuestro credo tenga sentido el 1º de Enero.
Un silencio y que el señor ponga su última
palabra en nuestras meditaciones.
31-12-78
(Duodécima Jornada Mundial de la Paz)
Hoy tiene como motivación la misa, por una parte
la celebración litúrgica de la fiesta de Santa María Madre de Dios,
por eso en el Evangelio recién escuchamos el testimonio de San Lucas
que nos mostraba a María como la mujer que iba meditando, saboreando,
descubriendo la Navidad y por otra parte celebramos la Jornada Mundial
de la Paz y por eso en la primera lectura leímos una antiquísima, quizás
la más antigua bendición judía en la cual, lo que se desea es que
Dios muestre su rostro y nos entregue los dones fundamentales que Dios dá,
que es su gracia, su amistad y su paz.
Vamos a tratar de ver de una manera breve algunas
ideas de la carta que Juan Pablo II mandó con fecha 8 de diciembre,
hace poco más de tres o cuatro semanas, precisamente para que fuera
reflexionada y meditada al comenzar este año en la Jornada Mundial de
la Paz, este documento en realidad es muy rico y tiene muchos matices,
para reflexionar, el tema siempre es actual.
El Papa sigue un lema que ya había propuesto
Pablo VI antes de morir, es decir esta costumbre de la Jornada Mundial
de la Paz la instauró Pablo VI en el año 1968, y poco antes morir
Pablo VI había fijado el lema, un lema muy lindo: “ Para lograr la
paz, hay que educar para la paz” , pero Pablo VI no llegó a escribir
la carta, estaba el borrador solamente, Juan Pablo toma el lema
solamente y lo explaya y lo primero que dice es esto: tenemos nosotros
que lamentar y llorar porque la paz está rota, ¿ podría haber sido de
otro modo? que la paz no estuviera rota; la idea que está subyacente es
esta: la paz no es algo que el Hombre tiene al comienzo de la historia y
después la conserva o la pierde, sino que la paz es uno de los grandes
logros que tiene que hacer el Hombre, así como nosotros decimos hace
veinte o treinta años el Hombre logró vencer la tuberculosis, ahora
preguntamos cuando el Hombre logrará vencer el cáncer?, es decir, son
logros que se van gestando a través de toda la historia, lo que el Papa
viene a decir es: ¡ cuidado!, la paz no es algo que teníamos y que
perdimos, es algo que nunca hemos tenido, jamás la tuvimos, es algo que
en la medida en que el Hombre sea menos bruto vaya evolucionando, va a
ir logrando porque a veces nosotros hablamos de nuestros primates y
decimos que brutos son los monos, pero cuidado el Hombre ya no será
mono, ni primo del mono, pero lo que ciertamente es, que el Hombre todavía
no llegó a ser Hombre, es el trabajo de la historia. Y la paz, es lo más
humano que puede hacer el Hombre, porque solo cuando haya paz el Hombre
llegará a ser verdaderamente Hombre, es el fruto de toda la tarea de la
historia, por eso no hay que desanimarse frente a todos los problemas
sino sencillamente decir que mal anda el mundo, que estamos en guerra,
no es cuestión de desanimarse y tirar la toalla. El mundo anda en
guerra y va a seguir mientras los hombres no vayamos descubriendo las
dimensiones de la paz, paradojalmente hay menos guerras, lo que pasa es
que nos enteramos de las guerras. Por eso dice el problema de la paz,
necesita que el Hombre concentre sus energías progresivamente y que el
Hombre vaya creando instituciones de paz y entonces comienza a analizar,
una primera línea de ideas, propone y dice ” la paz es una tarea
dura, que cuesta”, esta bien que está la fuerza de la evolución en
el Hombre, pero va a costar mucho lograr la paz porque la paz sólida no
va a ser la de los tratados, la que nazca de las leyes ni tampoco va a
ser la que nazca de la política, de la paz militar, o de la paz jurídica,
ya que estas duran tanto cuanto duran los intereses políticos, jurídicos
y militares, ustedes vieron que se están firmando tratados de paz que
después se rompen, se están dando leyes que no se cumplen, proyectos
políticos que jamás se realizan, es decir la paz no corre por ahí, no
hay que despreciar estos medios, pero la paz es por sobre todo un
problema cultural, o sea cuando el Hombre logre una manera de ser pacífica.
Por eso dice el Papa, no hay que sucumbir a perder la confianza sino lo
que hay que hacer es comprometerse y cada uno en su medida, es pasar de
palabras de paz, a convicciones de paz, porque el problema de este
momento histórico que vivimos es que todos hablan de la paz pero hay
que ver hasta donde se está convencido de que conviene jugarse por la
paz, es decir hay que pasar de palabras de paz a convicciones de paz. ¿
Y cómo se hace eso? y pasa a un segundo orden de ideas, yo recién les
decía no se polariza en un problema político, jurídico o militar,
sino el núcleo del problema está en una educación para la paz; les
citaba hace unos momentos que es un problema cultural. ¿ Qué es la
cultura? , no hay que confundir la cultura con la civilización, la
civilización es el modo como está organizada una sociedad, la sociedad
tiene un aspecto jurídico, social, político, educacional, por ejemplo
las escuelas son un fenómeno de civilización no de cultura, la cultura
viene de cultivar, es la manera de ser de los pueblos, de relacionarse
por eso un analfabeto que no está civilizado tiene su cultura porque
estaba relacionado. ¿ Qué atenta más contra la paz: los ejércitos
concentrados en las fronteras o las series de televisión y el cine que
educan en la violencia?, culturalmente son más graves las series de la
televisión que los soldados que están en las fronteras porque van
educando para la violencia.
Entonces hablando de la educación para la paz
dice tres cosas fundamentalmente, después las analiza muy largamente,
dice primero: lo que define al Hombre es el modo como mira la vida, dice
el Papa” llenar nuestras miradas con horizontes de paz “, es decir,
si uno no se educa a si mismo para mirar la vida con horizontes de paz
ni soñar que se va a lograr la paz, es lo que yo a veces les digo
chistosamente: “ esa
buena señora que se queja de las guerras pero va la almacén y le baja
la caña a la vecina”, es una violenta, es una guerrillera, una
guerrillera urbana, será muy buena doña Clota pero es una guerrillera
y está potenciando la violencia, o sea no se da cuenta que cuando le
baja la caña a la vecina, que cuando se reune a jugar a la canasta y no
queda nadie en pie, está fomentando la guerra, está poniendo una
cultura de violencia; ahora ella no considera importante eso, porque no
está educada, y es una mujer que siembra la violencia y la guerra. Hay
que tener un horizonte de paz para mirar los valores, las personas y las
cosas y esto el Papa lo analiza y dice cosas muy lindas; después dice
en una segunda línea de ideas que no hay solamente que tener una mirada
de paz sino” un lenguaje de paz “ y ahí cada uno tiene que analizar
hasta donde nuestro lenguaje no es violento muchas veces, es espontáneo
pero es violento ” no le de bolilla, este tipo es un tarado” una
actitud de lenguaje violento. El nene hace una macana y entonces la
madre le pega un grito, en vez de un grito lo puede educar, y si el
chico se empecina darle un chirlo, pero el lenguaje es mucho más
importante que el chirlo porque el chirlo pega en la cola pero el
lenguaje pega en la cabeza, ahí se dan cuenta como uno puede ser muy
bueno pero tener un lenguaje de violencia y nos habituamos al lenguaje
de violencia y tanto nos habituamos al lenguaje de violencia que cuando
encontramos una persona que no tiene el lenguaje de violencia decimos
que le falta carácter, es una aberración brutal, es decir lo
encontramos desubicado al tipo que no es violento; y agrega otra cosa más
dentro de esta línea educación para la paz, “ poner gestos de paz”
y entonces ahí habla por ejemplo de los padres, de los educadores, de
los jóvenes, de los que trabajan en la vida social o sindical, de los
hombres políticos; o sea si se habla de la paz pero no se ponen gestos
de paz entramos en una mentalidad consumista de palabras lindas, es lo
que pasa con los cristianos, consumen las palabras evangelistas que no
se preocupan de vivir en la vida concreta, y nos pasa a todos,
consumimos palabras pero es necesario poner gestos de paz. Esto el Papa
lo analiza, por ejemplo: los padres que no se preocupan por la calidad
de vida de sus hijos sino que buscan la cantidad de vida de sus hijos,
es decir le compran la bicicleta, le compran el jean, le tengo que dar
todo lo que yo no tuve; y los van sumiendo en la mediocridad, es decir
les están poniendo gestos de violencia. Porque ser mediocres es una
actitud violenta, porque violencia no es que yo tome un palo y le pegue
a alguien en la cabeza, ese es un tipo de violencia, pero está la
violencia del pasivo que no hace nada por nadie, ese es un violento
también, esa es una violencia pasiva que es tan destructora como la
violencia activa; el ser mediocre es una actitud belicosa aunque sea
tranquila.
La primera gran línea es: la paz es una gran
tarea, dura; la segunda línea de ideas:
hay que educar para la paz y una tercera línea
habla de la contribución específica que nosotros los cristianos
podemos dar a la paz y dice cuatro cosas: primero dice que nosotros
podemos dar un aporte muy grande al mundo, porque la paz solo la logra
el que tiene fe, porque el que tiene fe es el que sabe perder actitudes
de guerra para construir la paz, solo el que tiene una honda esperanza
se juega por algo; solo el que tiene fe y esperanza se juega en la vida;
y el Papa dice: ¡ojo! el aporte que tenemos que dar los cristianos es
el de una fe madura, sería el mejor aporte para la paz, no una
religiosidad católica barata que no convence a nadie, de consumo, de
sacramentos sin conversión del corazón; segundo, hay que ver, dice, la
visión cristiana que nosotros tenemos de la paz y el Papa toca varios
temas, pero yo creo que hay dos que son importantes: primero dice el
Papa” tenemos conciencia que todo pecado que cometemos aunque sea el
pecado más privado e íntimo esta dando una contribución a la
guerra”, porque todo pecado por un camino o por otro lleva a la
guerra, a la guerra chica, a la guerra con la esposa, con el compañero
de colegio, etc. porque el pecado fundamentalmente es un acto de egoísmo
y en todo acto de egoísmo está la decapitación del otro.
Segundo lo que aparece es que tendríamos que
descubrir el verdadero rostro de Cristo, porque nosotros no queremos
creer en el Cristo de la cruz, queremos solamente el Cristo de las
estampitas, debemos ver porque Cristo sufrió y murió, y que causa seguía
Cristo y porque tuvo una gran honda esperanza que prefirió morir,
porque allí estaba la clave de la vida y su aporte al mundo, solamente
el que descubre esto es capaz de morir por algo; superar el pecado es un
aporte a la paz, descubrir a Cristo, al verdadero rostro de Cristo, es
un camino para descubrir los aportes a la paz. El tercer punto que toca
el Papa es el dinamismo cristiano de la paz, volver al espíritu del
Evangelio, no es que seamos malos sino que las obligaciones de la vida
nos lleva a suplantar el Evangelio por prácticas religiosas y nos
olvidamos del Evangelio, el aporte que podríamos dar a la paz nosotros
los cristianos es volver al Evangelio; y lo cuarto que dice el Papa es
orar por la paz, educar para orar por la paz, porque orar por la paz no
es sencillamente decir ” Señor danos la paz “, orar por la paz es
un sentimiento profundo del corazón que nace como el sudor del cuerpo,
desde dentro de uno mismo y de manera contínua, se transforma casi en
una manera de experimentar la vida, es eso orar por la paz, no es orar
para que no se armen guerras, es la contribución específica de los
cristianos, recuperar el sentido profundo de la fe, recuperar la visión
cristiana de la paz sobre todo superando el pecado y redescubriendo a
Cristo, amando el dinamismo cristiano de la paz, volviendo al Evangelio
en su espíritu, educándonos a orar por la paz.
La idea central es que la paz no se logra con
tratados sino se logrará cuando haya una cultura que lleve a la paz y
el compromiso y el aporte de los cristianos es luchar para que nazca esa
cultura de paz.
31-1-79 (Decima Tercera Jornada Mundial de la
Paz)
En el clima de la Navidad y en el comienzo del año,
la Iglesia hace hoy una reflexión sobre la paz y también recuerda de
una manera especial a María, la Madre de Jesús, como mujer de paz. Por
eso dentro de 20 días más o menos la Iglesia celebra la fiesta de
Nuestra Señora de la Paz.
La Iglesia siempre ha hecho esto porque, si hay
una característica de Navidad, como palabra de Dios, como manifestación
de Dios, es la paz.
Pero si bien la Iglesia siempre lo hizo, desde
hace 13 años desde que el Papa Pablo VI lo quizo así, el 1º de Enero
se celebra la Jornada Mundial de la Paz. Ustedes recordarán algunos de
esos lemas que ofreció Pablo VI, ¿no? “ Todo hombre es mi
hermano”, fue un año, otro año decía: “ Si quieres la paz,
defiende la vida”, en otra oportunidad
propuso: “ Es
necesario educar para la paz” .
Juan Pablo II siguiendo esta tradición propuso
para este día, este tema: “ La verdad fuerza de la paz “ con lo
cual no hace sino desentrañar del misterio de la Navidad una palabra
viva y concreta para el mundo en que vivimos.
Yo voy a tratar de comentarles o de resumirles lo
que el Papa Juan Pablo dice a propósito de esta fiesta, “La verdad,
fuerza de la paz “ . Pero antes hagamos una breve observación, que en
alguna oportunidad ya hemos analizado. Por paz no entendamos ausencia de
la guerra, eso no es paz. La paz es una actitud mucho más rica y mucho
más plena, la paz es aquella situación en la cual las tensiones y las
fuerzas humanas mancomunadas van creando al mundo de un modo
equilibrado, pleno, justo y libre.
Yo les comenté otras veces el ejemplo que ponía
Pablo VI hablando sobre la paz, el hablaba de un avión, de un jet que
sube en el aeropuerto y decía: como puede ser que un montón de
toneladas venciendo la fuerza de gravedad se eleve... como puede ser? y
el decía: puede ser por una serie de tensiones equilibradas, por un
lado los motores, las turbinas tiran para adelante, por otro lado el
peso del avión tiende a ser estático, por un lado el fuselaje penetra,
por otro lado las alas retienen, las alas de adelante le dan un
determinado juego a ese choque de fuerzas, las pequeñas alas de atrás
y el timón le dan dirección. Es decir al conjugarse esa serie de
tensiones se produce, lo que no podría pensarse sin ese equilibrio que
es que el avión despegue.
¿ Qué pasaría si a una turbina se le ocurriera
andar al revés? ¿ Qué ocurriría si al piloto se le ocurriera poner
un alerón para arriba y el otro para abajo? Se destruiría y no subiría.
La paz no es la ausencia de guerra, es mucho más,
la paz es el equilibrio orgánico y yo diría direccional con un sentido
con una teleología, con una esperanza. Es ese equilibrio grandioso por
el cual el hombre puede construir su historia.
“ La verdad fuerza de la paz “. El Papa dice,
pero por que elegimos esta modalidad de la paz o este tema” la verdad
fuerza de la paz” y dice: lo elegimos, porque cuando uno analiza el
mundo contemporáneo, se encuentra con varias constataciones, el cita
cinco en su discurso.
Lo primero que dice es que muchas actitudes
contemporáneas se oponen a la paz no porque hablen contra la paz sino
porque en sí mismas son contrarias a la paz, es decir... aunque se
hable sobre la paz se conspira contra la paz y ¿ por qué?, porque está
naciendo y esto ( sin pensar que el mundo es malo, que hay mala
voluntad) porque se está creando la “ cultura de la mentira”.
Es decir, se firman tratados que de antemano se
sabe que no se van a cumplir, se hacen reuniones que de antemano se sabe
que no van a construir la paz, se hacen discursos sabiendo de antemano
que quienes pronuncian esos discursos con mala o con buena voluntad no
importa, son los que conspiran contra la paz y son al mismo tiempo los
que crean la guerra, es decir: la cultura de la mentira está presente
en muchos campos de la vida social mundial y también de la vida
personal.
Nosotros quizás precisamente por la crisis ética
de nuestro siglo, hemos admitido la mentira como una forma de ser, como
una manera lógica y mentimos. Mentir no solamente significa decir una
cosa por otra, mentir es también desfigurar la verdad, es ocultar la
verdad, mentir es no darle a la verdad su lugar.
La cultura de la mentira; esto lleva dice el Papa
a una segunda constatación y es “ la sospecha”.
Como sabemos que se miente entonces se termina no
creyendo en nadie, no se tiene confianza y esa pérdida de confianza
viene porque las palabras y los gestos se saben preñados de mentira.
Ese clima de sospecha hace que los hombres se miren con recelo y que
entre un poco en el teatro del mundo, como una gran parodia sobre la
verdad, cuando en el fondo se sabe que se miente y no se cree en las
palabras ...la sospecha. Y dice el Papa: esto lleva cuando uno empieza a
analizar la cosa, a ver donde están las causas y que efectos tiene. Ese
clima de sospecha, produce una tercera
cosa: “ la
tentación de replegarse sobre sí mismo”, tanto a nivel individual, como
a nivel de familia, como a nivel a veces de Iglesia o Parroquia, como a
nivel de pueblo. Por eso en el orden socio-político se ve en este
momento el nacimiento de los nacionalismos a ultranza.
Es decir, la mentira y la consecuente sospecha
hace que todos se refugien en sí mismos y nosotros acá lo hemos
experimentado, en nuestro país. La tendencia que se vive a instalarse
en su hogar, en sus cosas y a cerrar el horizonte de la vida; en el
fondo porque no se cree en nada. No se cree en los políticos, no se
cree en los economistas, no se cree en los militares, no se cree en la
Iglesia, no se cree en nadie. Habrá causas que justifiquen teóricamente
estas cosas, puede ser, pero la realidad es la pérdida de confianza y
al mismo tiempo el replegarse sobre sí mismo. Y lleva a mucho más no
solo a replegarse, hay una cuarta constatación dice: ¿ de dónde viene
el miedo?, el miedo a comprometerse en algo, viene en el fondo porque
uno no sabe la validez, la honestidad y la sinceridad de aquello, para
lo cual se pide un compromiso, o se ve la reticencia al diálogo. No se
quiere dialogar porque se sabe que el diálogo está frustrado por la
mentira o en último término uno no quiere ..colaborar porque sabe: o
que su colaboración será estéril o será manejada o será mal
interpretada, etc.. Es tremenda la constatación. Y por último dice:
hay otra cuarta constatación y es la gente que viendo estas cosas, a
pesar de todo “ama la verdad”, ama al mundo, ama la paz y quiere
construirla. Y especialmente quienes padecen o viven de esto son los jóvenes,
entonces dice Juan Pablo: la necesidad de autenticidad que sienten
muchos y especialmente los jóvenes al no encontrar actitudes y
relaciones verdaderas, cimentadas en la verdad; corren el riesgo de
convertirse o al cinismo o a la protesta estéril o intolerante, mejor
dicho, no creer nada a nadie ni esperar nada de nadie.
Por eso a veces cuando condenamos a la juventud
tenemos que observar las causas. El cinismo que afecta a veces a
determinados estratos de la juventud tiene su causa precisamente en la
cultura de la mentira que se ha institucionalizado en la sociedad. No
quiere decir que todo sea malo en la sociedad, pero esta es una
constatación auténtica.
El cinismo: no se cree que nada ni que nadie
valga la pena, ni siquiera los valores que se pregonan en nuestra
sociedad occidental. O bien la protesta intolerante ( que nosotros la
hemos visto en otros momentos de nuestra historia ), el que protesta por
protestar, y hace en la protesta un estilo de vida, aunque la protesta
no lleve a ningún lado, por lo menos es un canal de expresión
verdadero, protesto por algo que es cierto. O sea, el Papa dice: si uno
ve estas cosas en el mundo en que vivimos, no nos podemos quedar
tranquilo