|
Las
tres oraciones
NOVENA DE CONFIANZA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS
Oh Señor Jesucristo, yo confío esta intención a tu Sacratísimo Corazón:
(Indicar la petición)
Mírame solamente Jesús, y luego haz que
Tu Sacratísimo Corazón te inspire.
Que tu Sagrado Corazón decida.
¡Yo cuento con Él! ¡Yo confío en él!
¡Yo me entrego a Su Misericordia!
Señor Jesús, Tu no me defraudarás.
Sagrado Corazón de Jesús, yo confío en Tí
Sagrado Corazón de Jesús, yo creo en Tu Amor por mí.
Sagrado Corazón de Jesús, que venga tu reino.
¡Oh! Sagrado Corazón de Jesús, yo te he
pedido muchas gracias, pero imploro ardientemente esta.
Tómala, ponla en Tu Sagrado Corazón.
Cuando El Padre Eterno la vea, cubierta
con Tu Preciosa Sangre, no la rechazará.
Ya no será mi plegaria, sino la tuya, oh Jesús.
Oh Sagrado Corazón de Jesús,
yo pongo mi confianza en Tí.
Que jamás sea confundido.
Amén.
INVOCACIÓN A SAN MIGUEL ARCANGEL
San
Miguel Arcángel, defiéndenos en el combate;
sé
nuestro auxilio contra la perversidad y
las
asechanzas del demonio.
Reprímele
Dios, pedimos suplicantes, y Tú,
Príncipe
de la milicia Celestial, lanza al infierno
con
el divino Poder, a Satanás y a los demás
espíritus
malignos, que vagan por el mundo
para
la perdición de las almas.
Amén.
"Gloria al Altísimo ,
porque El te ha resucitado de entre los muertos. Tú debes estar siempre
en guardia contra Satanás. Recógete delante del Señor.
Invócame".
ORACION
AL ESPIRITU SANTO
Ven, Espíritu Santo,
ven por la poderosa intercesión
del Inmaculado Corazón de María,
Tu Bienamada Esposa.
Amén.
María, Reina de los ángeles - ¡Ruega por nosotros!
ACORDAOS
(De San Bernardo)
Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que
ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro
auxilio y reclamando vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.
Animado por esa confianza a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes
y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante
vuestra presencia soberana.
No desechéis, oh Madre de Dios, mis humildes súplicas, antes bien
escuchadlas y acogedlas benignamente.
Amén.
|