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Fundación Presbítero Oscar Amado
Los
Misterios Gozosos

1 -
La Anunciación del Angel a María
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Al
cabo de seis meses, Dios envió el angel Gabriel donde una joven virgen
que vivía en una ciudad de Galilea llamada Nazareth y era prometida de
José. Entro el angel a su casa y le dijó: "Alégrate tú, la Amada
y Favorecida; el Señor esta contigo." Estas palabras la
impresionaron muchísimo y se preguntaba que querría decir ese saludo.
Pero el ángel le dijo: "no temas, María, porque has encontrado el
favor de Dios. Vas a quedar embarazada y darás a luz un hijo al que pondrás
el nombre de Jesús. Será grande, y con razón lo llamarán Hijo del Altísimo.
Dios le dará el trono de David, su antepasado. Gobernará por siempre el
pueblo de Jacob y su reinado no terminará jamás. María entonces dijo al
ángel: |
| "¿Cómo podré
ser madre si no tengo relación con un hombre?" Contestó el ángel:
"El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te
cubrirá con su sombra; por eso tu hijo será Santo y con razón lo llamarán
Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel: en su vejez ha quedado
esperando un hijo, y la que no podía tener familia se encuentra ya en el
sexto mes del embarazo; porque para Dios nada es imposible." Dijo María:
"Yo soy la servidora del Señor; que haga en mí lo que has
dicho." Despues de estas palabras el ángel se retiró. (Luc
1,26-38)
Oh María gracias al ‘Sí’ Tuyo nos
has abierto las puertas del cielo, has aceptado la voluntad el Padre. Serás
bendita por siempre: Tu intercesión es escuchada en el cielo porque has
aceptado el plan de Dios. Permítenos orar para que seamos capaces de dar
el ‘si’ a Dios Padre a cada momento que Él nos lo pida. María ayúdanos
a ser mansos y obedientes a la voluntad de Dios. |

2
- María visita a su prima Santa Isabel
| Por esos días,
María partió apresuradamente a una ciudad ubicada en los cerros de Judá.
Entró a la casa de Zacarás y saludó a Isabel. AL oír Isabel su saludo,
el niño dió saltos en su vientre. Isabel se llenó del Espíritu Santo y
exclamó en alta voz: "Bendita eres entre todas las mujeres y bendito
es el fruto de tu vientre. ¿Cómo he merecido yo que venga amí la madre
de mi Señor? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de
alegría en mis entrañas. ¡Dichosa por haber creído que de cualquier
manera se cumplirán las promesas del Señor!" María dijo entonces:
Celebra todo mi ser la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en el
Dios que me salva porque quiso mirar la condición humilde de su esclava,
en adelante, pues, todos los |
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| hombres dirán
que soy feliz. En verdad el Todopoderoso hizo grandes cosas para mí
reconozcan que Santo es su nombre.. (Luc 1,39-49).
María visita a su prima Isabel: Ella
lleva Dios a su prima, por el amor a sus hermanos y vecinos. Señor ayúdanos
a llevar a Cristo a otros, como María lo hizo. María permítenos pedirte
el regalo hermoso de la caridad. |

3
- El Nacimiento del niño Jesús en Belén
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Cuando
estaban en Belén, le llegó el día en que debía tener su hijo. Y dio a
luz a su primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en una
pesebrera, porque no había hallado lugar en la posada. En la región había
pastores que vivían en el campo y que por la noche se turnaban para
cuidar sus rebaños. El ángel del Señor se les apareció, y los rodeó
de claridad la gloria del Señor, y todo esto les produjo un miedo enorme.
Peró el ángel les dijo: "No teman, porque yo vengo a comunicarles
una buena nueva que será motivo de mucha alegría para todo el pueblo.
Hoy nació para ustedes en la ciudad de David un Salvador que es Cristo Señor.
En esto lo reconocerán: hallarán a un niño recién nacido, envuelto en
pañales y acostado en una pesebrera." (Lc 2,6-12) |
| El niño Jesús en el
pesebre. María, José y los pastores lo adoran. Permítenos adorar a
Cristo, el hijo de Dios, en el silencio de nuestra alma y en el fondo de
nuestro corazón. Permítenos pedirte María que nos hagas amar cada vez más
a Jesús y pedir el regalo de la pobreza de espíritu. |

4
- La presentación de Jesús en el templo
| Asimismo, cuando llegó el día
en que, de acuerdo a la Ley de Moisés, debían cumplir el rito de la
purificación de la madre, llevaron al niño a Jerusalén. Ahí lo
consagraron al Señor, tal como esta escrito en la Ley: Todo varón primogénito
será consagrado al Señor. Además ofrecieron el sacrificio que ordena la
Ley: una pareja de tórtolas o dos pichones. Había en Jerusalén un
hombre llamado Simeón, que era muy bueno y piadoso y el Espíritu Santo
estaba en él. Esperaba los tiempos en que Dios atendiera Israel y sabía
por una revelación del Espíritu santo que no moriría antes de haber
visto al Cristo del Señor. Vino, pues, al Templo, inspirado por el Espíritu,
cuando sus padres traían al niñito jesus para cumplir con él los
mandatos de la Ley. |

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| Simeón lo tomó
en brazos, y bendijo a Dios con estas palabras: Señor, ahora, ya puedes
dejar que tu servidor muera ¨ en paz, como le has dicho. Porque mis ojos
han visto a tu Salvador ¨ que tú preparaste para presentarlo a todas las
naciones. Luz para iluminar a todos los pueblos ¨ y gloria de tu pueblo
Israel. Su padre y su madre estaban maravillados por todo lo que decía
Simeón del niño. Simeón los felicitó y despues dejo a María, su
madre: "Mira, este niño debe ser causa tanto de caída como de
resurrección para la gente de Israel. Será puesto como una señal que
muchos rechazarán, y a ti misma una espada te atravesará el alma. Pero
en eso los hombres mostrarán claramente lo que sienten en sus
corazones." (Luc 2,22-35)
Necesitamos poner atención a la voz de
Dios, discenir su llamada y aceptar la misión que nos dé. Después de la
profecía de Simeón, María lleva la herida del sufrimiento en su corazón,
pero en silencio ella acepta la voluntad del Padre.
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5 -
El Niño perdido y hallado en el templo
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Los padres de Jesús
iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua y cuando
cumplió doce años fue también con ellos para cumplir con este precepto.
Al terminar los días de la Fiesta, mientras ellos regresaban, el niño
Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo notaran. Creyendo que
se hallaba en el grupo de los que partían, caminaron todo un día, y
despues se pusieron a buscarlo entre todos sus parientes y conocidos. Pero
como no lo hallaron prosiguieron su búsqueda, volvieron a Jerusalén.
Después de tres días lo hallaron en el Templo, sentado en medio de los
maestros de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que
lo oían quedaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas. Al
encontralo, se emocionaron mucho y su madre les dijo: "Hijo, ¿por qué
te has portado así? |
| Tu padre y yo te
buscábamos muy preocupados." El les contestó: "¿Y por qué me
buscaban? ¿No saben que tengo que estar donde mi Padre? Pero ellos no
comprendieron lo que les acababa de decir. Volvió con ellos a Nazaret,
donde vivió obedeciéndoles. Su madre guardaba fielmente en su corazón
todos estos recuerdos. (Lc 2,41-51)
Permítenos meditar en esas veces que
hemos estado lejos de Jesús, de ése Jesús quién con mucho amor ha
muerto por nosotros. Permítenos entender que en las dificultades de la
vida la única salvación es encontrar a Jesús y nunca alejarnos de su
gran amor.
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