Desde 1979 a 1987, la
Fuerza Aérea Argentina centralizó sus estudios sobre el fenómeno
ovni en una División Especial a cargo del Capitan (RE)Augusto Lima y
el Capitán Eladio Rodríguez, que funcionaba en la sede de la
Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE). En 1988, el
Poder Ejecutivo disuelve la CNIE, que es reemplazado por la Comisión
Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).
De acuerdo con la
palabra oficial, a partir de entonces, no existe ningún organismo
dedicado al tema. Tras la asunción del Presidente Carlos Menem, la
CONAE y toda la documentación han pasado a la esfera de Presidencia
de la Nación. Por lo tanto, los senderos para acceder a información
oficial sobre ovnis, se bifurcan; según algunos, la documentación
antiguamente almacenada en la CNIE se archiva en el Edifico Condor;
para otros el destino de algunos "papeles calientes" sería el Centro
Espacial San Miguel.
Según un funcionario de
la oficina de prensa de Fuerza Aérea "... el arma hace años que no
se interesa por el tema ...", pero un grupo de periodistas que
intentó investigar en los archivos de el Centro Espacial de San
Miguel, se topó con la negativa por parte de los funcionarios del
mencionado ente, debido a que toda la documentación de las
investigaciones llevadas a cabo por la CNIE no pueden ser examinadas
por el público ni por el periodismo ya que han sido clasificadas
como "M.S." ("Material Secreto").
Fuente:Enciclopedia Popular Magazine Nº 34
Cronología de la
Investigación Oficial
En junio de 1955, el
Capitán Jorge Milberg prologa y traduce el libro Flyin Saucers
From Outer Space, que edita la biblioteca del Circulo Aeronáutico.
En 1962 se constituyó
en el seno de la Marina, la Comisión Permanente de Estudios del
Fenómeno Ovni (COPEFO), integrada por los entonces Capitanes de
Fragata Constantino Núñez, Omar Roque Pagani. El COPEFO dejó de
funcionar en 1975 por motivos de presupuesto, pero alguna de sus
conclusiones aseguraban que había que investigar profundamente la
zona de Victoria (Entre Ríos) principalmente la Laguna del
Pescado, por la cantidad de testimonios desde allí recibidos; y
por otra parte reconocía que resultaba también llamativa la zona
del Monte Uritorco en Córdoba.
Ese mismo año, el
Servicio de Inteligencia de Aeronáutica creó su propia División
Ovni, según el comunicado 25.909/153, firmado por el Comandante
Juan A. Sosa Liprandi, donde se instruye "informar a este
organismo de todo suceso relacionado con el tema".
El 3 de Julio de 1965,
personal de los Destacamentos Navales de Orcadas y Decepción )
Antártida Argentina) habían presenciado durante días, el curioso
desplazamiento de un objeto volador que irradiaba colores verdes,
rojos y amarillos.
En julio de 1968, el
Brigadier Gral. Adolfo T: Alvarez, por entonces Comandante en Jefe
de la Fuerza Aérea Argentina, admitió "... la factibilidad de los
platos voladores, sino –subrayó- no sería aviador ...", y expresó
que el arma proseguía sus estudios ".. dentro de los medios que
podamos tener,,". Ese mismo año. El General Juan Carlos Onganía
declaró: "Personalmente, creo que los platos voladores existen".
En 1979, por orden del
Brigadier General Omar Grafigna, nace la División OVNI en el seno
de la Comisión nacional de Estudios Espaciales (CNIE), dirigida
por el Capitán (RE) Augusto Lima, funcionando hasta 1987.
En 1988, las
investigaciones pasan al área de la Presidencia de la Nación,
haciéndose muy difícil rastrear los archivos, que aunque muchos
suponen se encuentran en el edificio Condor, otros se inclinan por
el Centro Espacial de San Miguel. Estos archivos contendrían los
resultados de investigaciones llevadas a cabo en Victoria (Entre
Ríos), utilizando sonares y otros elementos. .el Capitán de
Fragata Perissé indicó "Hay testimonios coincidentes de gente que
asegura haber observado objetos esféricos y rojos, que ejecutan
aceleraciones y detenciones anómalas. En algunos casos el terreno
ha sido afectado y hay testigos que han sido agredidos."
En 1991, es creado el
Grupo de Trabajo del Centro de Investigaciones Técnicas y
Científicas de las Fuerzas Armadas (CITEFA). Coordinado por el
Comodoro Juan Carlos Mascietti, cuenta con el apoyo del Capitán de
Fragata (RE) Daniel Alberto Perissé, militar muy involucrado en la
ovnilogía desde 1965, cuando él mismo fue testigo de ovnis en la
Base Naval de la Isla Decepción.
Entre
1950 y 1965, efectivos de la Marina de Guerra Argentina realizaron
22 observaciones de objetos voladores que no eran aviones,
satélites, globos sonda, ni ningún vehículo aéreo conocido
hasta ese momento.
Formulario utilizado durante la década del 60 por la Armada
Argentina para recabar información de testigos del fenómeno ovni.
A mediados de 1991, la
ciudad de Victoria (Entre Ríos), fue escenario de una gran oleada
de avistamientos de ovnis. Los relatos de extrañas luces que
sobrevuelan la costanera o se zambullen en la Laguna del Pescado
(foto) se suceden en forma ininterrumpida.
En setiembre de 1991,
el diario Clarín tituló: "Técnicos de NASA investigaron la
aparición de ovnis en Entre Ríos", comprobándose poco después que
era invento de un locutor local, a pesar de lo cual todos los
fines de semana el pueblo continúo convocándose en la costanera
para ver llamativos juegos de luces en el cielo.
El 15 de agosto de
1992, a las 8 de la mañana, arribaron a Victoria seis hombres en
dos automóviles procedentes de Buenos Aires, cargando
"instrumentos extraños" y un bote inflable. Estuvieron tres días y
no quisieron hablar con nadie. Al frente del grupo había un
militar de alto rango, el resto eran científicos de distintas
especialidades.