Cuidado con los Disgustos "IPO"
Resumiendo, ¿qué tesis trató de probar el Dr. Masotta en su investigación? Pues que CIERTOS disgustos pueden promover o facilitar la aparición de tumores malignos. Pero ¿cualquier disgusto es acaso capaz de producir un efecto tan dramático? No. Según lo observado por el Dr. Masotta, parecería que solamente determinado tipo de disgusto podría tener esa capacidad. Son todos los que poseen ciertas características que el Dr. Masotta fue precisando en base a sus observaciones. El opina que esos disgustos deben ser intensos, prolongados y obsesivos y los denominó "disgustos ipo" por las iniciales de estas características.
No es fácil señalar cuándo un disgusto es intenso, ya que esa condición
depende de las circunstancias y también de la diferente naturaleza de
las personas. Algo parecido ocurre con el concepto de "prolongado". Para el Dr. Masotta un disgusto intenso de tres o cuatro días de duración, no constituye un factor peligroso ya que ese tiempo no alcanza para que ciertas alteraciones metabólicas puedan llegar a deprimir el aparato inmunológico. En cambio, si el estrés producido por un disgusto intenso se prolonga por aproximadamente quince o más días, puede ser de cuidado porque en ese lapso, es perfectamente posible que el sistema inmunológico pueda ser deprimido y más aún si la persona no contaba previamente con un buen nivel de inmunidad, como le suele ocurrir a los que se resfrían frecuentemente o que padecen anginas y bronquitis a repetición u otras dolencias de tipo infeccioso. Aquí hay que puntualizar claramente que dadas las grandes variaciones en el modo reaccional de los seres humanos, ese lapso hay que valorarlo en cada caso ya que no sería realista establecer un límite universal y absoluto. Pero lo que sí hay que tener en cuenta, es que de ninguna manera sería correcto aceptar como válido para esta teoría, que un disgusto intenso que se haya extendido durante cinco días por ejemplo, pueda conllevar siempre un riesgo elevado. Por ultimo tenemos la condición de "obsesivo". Un disgusto "obsesivo" es aquel que por su nivel de intensidad e importancia, ocupa nuestra mente gran parte del día. Es ese disgusto en el que pensamos hasta el ultimo momento de la jornada y que vuelve a ocupar nuestra mente no bien despertamos ya sea durante la madrugada o a primera hora de la mañana siguiente.
Ahora bien:¿Cómo es posible que un disgusto de estas características sea
capaz de derivar en la aparición de un tumor maligno como lo sugiere el
trabajo de investigación realizado por el Dr. Masotta? La Importancia de las Glándulas Suprarrenales y la inmunidad La explicación teórica es muy sencilla. Todos los seres humanos tenemos ubicadas sobre el extremo superior de cada uno de nuestros riñones como si fueran sendos sombreros, una pequeña glándula que no es otra que la suprarrenal. A pesar de su pequeño tamaño, ellas son tan importantes que si nos extrajeran ambas glándulas y no nos administraran medicación supletoria, no lograríamos sobrevivir mucho tiempo. Las funciones de las glándulas suprarrenales son muy complejas, por lo que están muy vinculadas con importantes aspectos que hacen a nuestra buena salud . Pero lo que nos interesa saber, es que estas glándulas juegan siempre un papel especialmente relevante en los momentos en los que sufrimos cualquier forma de amenaza o agresión. Es decir cuando padecemos alguna forma de estrés. En esos momentos de emergencia, ellas nos auxilian dándonos una cuota adicional de energía para que podamos enfrentar la agresión, o para que podamos huir ante el peligro que nos amenaza.
Es fácil comprender qué importante y útil es la acción de las glándulas
suprarrenales en esos momentos.
Lo mismo ocurre ante un importante problema matrimonial por el cual puede
llegar a zozobrar la paz hogareña con todo lo que ello implica.
Y ahora un hecho llamativo y curioso. El cortisol, es la hormona que se
daba a los primeros transplantados para evitar el rechazo del órgano que
les fue donado, ya que al tener la propiedad de reducir las defensas del
trasplantado, disminuían también la posibilidad de que su organismo rechazara
el recibido. Los Disgustos inclinan pero no obligan Ahora bien ¿esto quiere decir que siempre que suframos un estrés intenso, prolongado y obsesivo, podríamos desarrollar un tumor maligno? No, de ninguna manera. Lo que ocurre puede explicarse diciendo algo así: "todos los que tomaron frío no tienen anginas. Pero todos los que tienen anginas tomaron frío". Es decir que en este caso, el frío en ciertas personas no produjo enfermedad alguna pero en otras sí. Ya resulta fácil comprender que los que sufrieron frío y padecieron anginas, fueron precisamente los que tenían las defensas bajas.
Lo que antecede quiere decir que los disgustos, aún los de mayor intensidad
, no nos condenan inevitablemente a padecer un cáncer. Pero si tenemos
las defensas bajas o inestables, bien podrían tener algo que ver.
Para que se entienda mejor aún la posible relación entre la baja de nuestras
defensas y la aparición de los tumores malignos, nos valdremos de una
comparación. |
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