Tal vez se pregunte el porqué del título de estos
cuadernillos. Para quienes como yo amamos a la poesía,
proyectada fundamentalmente a una temática romántica, nos
resulta un tanto complicado plasmar en una hoja de papel y en
forma de versos, personajes, vivencias, sentimientos y
realidades de una sociedad que de pronto no tiene mucho que
ver con el amor.
Sin dudas esta obra se transformó en una ardua empresa que
requirió de mi, sensibilidad, imaginación, sentido de
observación, agudeza de la memoria, selectividad,
comprensión y una dosis muy grande de afecto.
La empresa ha dado sus frutos y todos nosotros formamos
parte de ella, somos sus anónimos y silenciosos empleados que
habitan sus estrofas.
En estas páginas se mezclan la realidad, la nostalgia, el
dolor y la burla, porque le aclaro que de risas también se
vive. Aquí cuento en forma de poemas, las historias de la
gente común, las que he tomado como propias.
Esta es una publicación que lo único que persigue es la
reflexión y el reencontrarnos con nosotros mismos a cada paso
a lo largo de su lectura, mirarnos al espejo para vernos
imperfectos, más viejos y más humanos.
Finalmente le cuento que en esta empresa no hace falta
marcar el reloj, pues nunca dejamos de trabajar en ella.