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Una vez elegido el lugar, los reproductores y la jaula de cría que se recomienda la de 60 cm. Con nido interno, ya que nos va a servir para dividirla en dos y poder poner dos pichones que a nuestra consideración posean las aptitudes para poder exponerlos. Observamos que la hembra comienza a ponerse inquieta, con movimientos que no dejan de pasar desapercibidos y el macho canta mucho mas que lo de costumbre, es este el momento para poder ponerlos juntos, ya que son signos de que están alzados para poder aparearse. La mejor época es la que va de Agosto hasta Diciembre, dado que Enero seguramente los reproductores comienzan el replume se afiebran y no es conveniente que sigan criando. Cuando se disponga a juntar el macho con la hembra, se colocará el nido de alambre al cual se le pondrá uno de hilo sisal, algodón, etc. (Se pueden obtener en cualquier comercio) para que los huevos no queden incrustados en el fondo ya que la canaria efectúa diariamente la rotación de los mismos. También se le dará material de construcción que puede ser hilo de arpillera, cortado en cuadraditos y adosados a la jaula a los efectos de que la canaria “comience a formar el nido” . Aproximadamente una semana después de haberlos puesto juntos, la canaria pondrá su primer huevo, no después de las 08.00 hs. Este es el momento de reemplazarlo por uno falso hasta que ponga el tercero o cuarto, esta técnica es muy recomendable dado que así todos los huevos comenzarán a incubarse al mismo tiempo, teniendo todos los pichones las mismas posibilidades de subsistir. Efectuar la rotación de los huevos dos veces al día para que la yema no se descentre, rotación que efectúa la canaria a diario Una vez puesto todos lo huevos a incubar, entre los doce a quince y a veces hasta dieciséis días nacerán los pichones, este es el momento de mayor observación, dado que pueden existir huevos no gallados o pichones que sucumban por diversos motivos. De ocurrir esto se procederán a sacar del nido lo más rápido posible. La alimentación seguirá siendo a base de granos pero se les darán diariamente alimentos de origen animal como ser la yema de huevo. Existen preparados a base de bizcocho que se pueden adquirir en cualquier establecimiento habilitado al fin. La hembra si alimenta a sus pichones los primeros días, habrá pasado la etapa más crítica, siendo el séptimo día el ideal para anillar a nuestros pichones. A esta altura el macho estará ayudando a su cónyuge en la alimentación de sus crías, crías que se mantendrán con sus padres hasta los 25 a 30 días de nacidos, momento en que se los separará ofreciéndoles la misma alimentación. Se recomienda no más de tres posturas por año, a los efectos de no agotar a la hembra y que el año próximo nos dé los mismos resultados. Bienvenidos a esta pasión y a no desanimarse ante la desgracia. Después cada criador irá tomando experiencia de sus propias vivencias.
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