|
|
||
|
Partiendo de la película "Los coristas", el Dr. Néstor Cristoff (Psicoanalista, profesor del IES Instituto de enseñanza superior, Alicia Moreau de Justo, Buenos Aires, Argentina) realiza una elaboración personal, en base a la fundamentación teórica de inminentes autores en el orden de la psicología.
Título
original: Les Choristes Protagonistas:
Gerard Jugnot, Francois Berleand, Jean-Baptiste Maunier, Jacques Perrin,
Kad Merad. Guión:
Christophe Barratier, Philippe Lopes-Curval. País
y Año de Producción:
Francia, Suiza, Alemania / 2004. Dirección:
Christophe Barratier . Calificación:
Apta para Todo publico Duración:
97
minutos. Género:
Drama/Romance. Bruno
Coulais fue el encargado de toda la música de Los Coristas. Y, junto al
director Christhophe Barratier, recorrió Francia en busca de un coro de
niños que pudiera hacer la banda sonora de la película. Al llegar a
Lyon, se dirigidieron a la Catedral de Fourriere, para visitar a los
pequeños cantores de San Marcos. Fue entonces, cuando subían las
escaleras, cuando escucharon una voz sobrecogedora de un pequeño de 12
años: era Jean Baptiste Maunier, quien finalmente estuvo a cargo del
papel de Pierre Morhange. El
coro de San Marcos fue el encargado de vocalizar todas las canciones que
acompañan de la banda de la película. Nominada
al Oscar como Mejor Película Extranjera y por Mejor Canción Original. ---------------------------- El
relato transcurre casi por completo en el interior de la escuela,
excepto las breves escenas en las que medio siglo después, dos de esos
chicos (Pierre y Pepinot) del coro leen las memorias del maestro. Y a
pesar de que no se traspasan las paredes del internado, el filme logra
ubicar con gran precisión el contexto social de la escasez y las
penurias económicas de la posguerra (1949). Mathieu
(Gérard Jugnot), ex profesor de música, comienza a trabajar en un
internado para chicos “con problemas” (chicos huérfanos o de
familias pobres que no pueden hacerse cargo de ellos). En el momento en
que llega a esa institución sabemos que se enfrentará a un ambiente
hostil: vemos a un niño en pose esclavizada fregando el piso, al
portero que se corta la cara con un vidrio por una trampa que ha tendido
uno de los alumnos, al director de la institución imponiendo un castigo
cruel a un niño elegido al azar porque nadie ha confesado su
culpabilidad. En un intento por sobrevivir, y también por rescatar a
estos iracundos y maltratados niños, Mathieu emprende la tarea de
formar un coro con ellos. Pierre es un niño indisciplinado al que
Mathieu se empeña en encarrilar al tiempo que le dedica horas extras
para enseñarle música; también hay un niño tímido del cual los
compañeros se aprovechan (Pepinot); un director tirano, que imparte en
la escuela un régimen militarista atroz (bajo el lema que justifica los
castigos, repetido quizá demasiadas veces en boca de distintos
personajes: “acción-reacción”) y un portero bonachón que se une a
la causa de nuestro protagonista. La
trama equilibra momentos dramáticos, romanticismo y situaciones de
comedia. Para esto, la película debe recurrir en muchos casos a
situaciones arbitrarias en donde todo se vuelca en favor de la convención
y en contra de la verosimilitud. Ejemplo: el odioso y odiado director
del colegio, de pronto, sin mediar ningún proceso de cambio, y luego de
recibir un pelotazo en la cara por parte de uno de sus alumnos, (todos
quieren ver ridiculizado a este personaje macabro) se suma al partido de
fútbol que ellos juegan con el celador (cuando todos esperaban un
terrible castigo) o Mathieu que se siente atraído hacia la madre de
Pierre; y por el cual este ultimo siente celos. Los
extremos en los que se mueve el conflicto tienen su mayor peso, en dos
personajes “malos” de la película que encarnan sendos opuestos que
parecerían ser complementarios: la irracionalidad de la disciplina
fascista impartida por el director y la hiperemotividad agresiva del
alumno nuevo con problemas de adaptación, pervertido y mitómano
(trasladado de un psiquiátrico a esa institución). Con este último,
la puesta de cámara clásica usada en toda la película recurre a
algunas mañas propias del cine de misterio al mejor estilo
norteamericano para pintarnos a este personaje casi como una encarnación
diabólica: en una escena se lo ve en primer plano con cámara lenta
(utilizada por única vez en todo el film) girando para mirar de manera
siniestra al celador; mucho después entra en cuadro de espaldas y
permanece allí mientras mira el incendio que provoco en el internado
para luego girar bruscamente en dirección del espectador y avanzar,
quedando fuera de foco en menos de un segundo. Por otro lado está
Pierre, el talentoso discípulo de Mathieu, dotado de belleza y voz
angelicales, según el canon clásico. Finalmente
el profesor de música es despedido por “romper la reglas internas”,
y Pepinot decide irse con el, el director de la institución es
despedido por el testimonio de los internos,
Pierre ingresara en conservatorio y se convertirá en un
importante director musical. Después
de muchos años se encontraran dos compañeros (Pierre y Pepinot), para
recordar aquellos tiempos junto al maestro.
“Nunca
nada esta realmente perdido”
Sigmund
Freud
entiende la socialización desde una perspectiva del conflicto
como un proceso mediante el cual los individuos aprenden a refrenar sus
instintos innatos antisociales. La
socialización es un proceso temporal y avanza a lo largo del progreso
evolutivo individual. Para que ésta resulte efectiva el punto de partida
se inicia en la edad temprana con la asimilación de las estructuras
cognitivas y las habilidades lingüísticas y comunicativas para, a través
de las pautas de valores, normas y significados reconocidos, aprehender la
realidad y capacitar al sujeto para alcanzar contenidos significativos más
extensos y lograr un proceso de interacción pleno. Dentro
de las perspectivas del análisis de la socialización cabe mencionar las
dos fundamentales: La primera se interesa por el fenómeno como elemento
mantenedor y reproductor de la estructura y del orden
social, preguntándose por los requerimientos de rol impuesto y por
los mecanismos adecuados para su imposición, así como de los mecanismos
de reintegración en los casos de desviación
social. (lo que falsamente propone el internado) La
segunda mirada se orienta hacia el desarrollo de la personalidad
individual enmarcada en los usos y valores del grupo con los que va a
interactuar, por lo que su interés se centra en el desarrollo afectivo,
cognitivo y conductual. Es
posible, distinguir dos tipos o modos de socialización: la represiva o
autoritaria, la cual enfatiza la obediencia, los castigos físicos y los
premios materiales,
la
comunicación unilateral, la autoridad
del adulto y los otros significativos (como la que se aplica en el
internado) y la socialización
participativa, en donde se acentúa la participación, las recompensas no
materiales y los castigos simbólicos, la comunicación en forma de diálogo,
los deseos de los niños. (como la que implementa Mathieu)
No
toda socialización supone un aprendizaje. (bien se puede ver en la película
con la norma impuesta en el internado “acción y reacción”, castigos,
encierros y trabajo comunitario, ya que se observa que no se refrenan o
corrigen los “malos” comportamientos de los internos; todo lo
contrario, buscan la habilidad para seguir con sus conductas pero sin ser
descubiertos. Y en eso si se aprecia “un aprendizaje” para burlar las
normas fascistas impuestas por la fuerza) En
la película se puede observar niños de diferentes edades compartiendo la
misma clase, nivelados de la misma manera. Es muy importante el observar
que a pesar de sus carencias afectivas y sobreviviendo dentro de un régimen
fascista, estos niños tienen un alto grado de socialización ante la
adversidad, el ejemplo más concreto es que entre ellos no hay
“buchones” o niños que delaten a un compañero; muy claramente
cualquiera de ellos es capaz de sufrir una injusticia por no delatar a un
par suyo. (recordemos que por una falta cometida, si nadie se adjudicaba
tal acción, cualquiera a dedo podía ser castigado al encierro o a
realizar los trabajos mas denigrantes, la reacción) No se someten a la
moral hipócrita del director. Hago notar esto, pues se presume que la
socialización es aceptar los cánones de la sociedad donde se vive y que
luego de la familia la institución que le sigue es la escuela. Esta
socialización como la entiendo es de camadareria o de pandilla
“adentro” entre niños “privados” de la libertad de estar con sus
familiares en. Por supuesto que esta socialización es mas que nada una
necesidad en común de resistencia hacia los mayores. No por nada le
resulta un tanto difícil ganarlos para su lado a nuestro simpático
profesor de música. Pero es justamente como se debe actuar al tratar con
niños y sobre todo con esta clase de niños que por la vida que han
llevado se les hace difícil confiar en otros a los que ven como un
enemigo. Es
muy importante que desde la implicancia de psicopedagogos ser consciente
que a los niños hay que ganarlos para “nuestro lado” (Mathieu no se
enfada cuando un alumno lo dibuja, ya que el mismo dibuja al niño en el
pizarron a la vista de los demás y con una nariz de payaso, defiende a
otros cuando le rompen su armario y le roban sus partituras, no duda en
mentir delante de ellos para defenderlos del director, continuar con el
coro en forma clandestina desafiando la orden del director, etc.) Por
supuesto que Mathieu se sirve de todo esto para llevar a los niños a una
socialización participativa, tolerante, elástica, relativista; la cual
los transforma en responsables y a desarrollar otras habilidades en común
que en este caso es la música. Se da cuenta de lo que puede llegar a
lograr desde el comienzo mismo. En la primer clase les pide que escriban
su nombre, edad y el trabajo de sus sueños y se maravilla de ver que
cumplen la consigna. Esto demuestra que los niños necesitaban expresar lo
mas profundo de sí y abrirse a alguien que supo cambiar de rol en el
momento adecuado: a veces es como ellos o peor, y otras veces los castiga
pero de una forma sutil o simbólica, como cuando no dejo ensayar el solo
de voz a su mejor alumno del coro por que le tiro un tacho de pintura. De
esta forma los lleva a lo que él cree que es un despertar como lo es la música,
ya que a través de ello empieza un cambio interno a la “verdadera
socialización” en pos de un proyecto de vida en común. (el darle un
sentido a la vida que allí tienen lejos de la familia) Estos niños
llegan a sentir admiración y respecto por el maestro. Aunque
también tenemos el ejemplo de un alumno nuevo con rasgos psicopáticos
que sabotea constantemente las tareas y se rehúsa a integrarse a ella y
al grupo, queriendo imponer sus propios valores: desautorizar al maestro,
fumar en clase, cobrar protección, llenarle la cabeza a otros niños,
etc. todo al mejor estilo carcelario, por lo cual Mathieu se ve en al
extremo de amenazarlo severamente. Como se ve este tipo de institución no
esta en condiciones de albergar a semejante sujeto por lo cual es
injustamente acusado de robo y trasladado a la cárcel, de la cual escapa
para vengarse del internado e incendiarlo. La
película
lleva a reflexionar que la paciencia, la entrega y el compromiso constante
es mucho mejor que el maltrato psicológico y físico que aún se fomenta
en algunos colegios. A la vez es un buen recurso para mostrar la
diferencia en los resultados de las actitudes de los menores, cuando sé
potencian las capacidades y se respeta al otro, o cuando por el contrario
se generan unos dispositivos de control y castigo que perpetúan como único
camino los comportamientos agresivos del ser humano. Lo
más destacable, obviamente es la música, y la manera en que hila la
historia y logra que todos los niños cambien, esta representada de una
manera hermosa, sencilla pero sin dejar de ser compleja en el ámbito
sentimental. Una
excelente critica a los pensamientos irracionales de unas directivas las
cuales guiadas bajo un principio que ni ellos mismos aplicaban, ya que sus
acciones eran las responsables del comportamiento inadaptado de los niños,
y como se muestra que el hombre recibe de lo que cosecha. Podemos
sacar un punto de vista desde cualquier perspectiva: pedagógica, psicológica,
política, filosófica y hasta científica.
La Misión Nueva Vida (New Life Mission) está compartiendo la serie de
libros Cristianos del Rev. Paul C. Jong absolutamente GRATIS. |