LECCION ONCE:
El concepto de los casos. / El caso Genitivo:
CASOS:
Durante las
lecciones de la 1 a la 10, nos hemos ocupado de los adjetivos y los verbos. De
los nombres, hemos visto como se forman sus plurales y sus duales. Hay sin
embargo, mucho más que decir acerca de la declinación del nombre Quenya. La
segunda mitad de este curso, estará ocupada principalmente con el sistema de
elaboración de los casos del Quenya, los cuales conforman el hecho más característico
del idioma. Es en el tratamiento de los nombres, donde la estructura gramatical
del Quenya refleja más claramente las que fueron las dos principales fuentes de
inspiración de Tolkien: el finés y el latín.
¿Qué
son los casos, lingüísticamente hablando? Un nombre puede tener muchas
funciones en una oración. En la mayoría de los idiomas, se indica la función
del nombre tan solo por el orden que ocupa en la oración. En una frase como:
"el hombre ama a la mujer", es meramente el orden de las palabras lo
que nos dice que "el hombre" es el sujeto y "la mujer" es
el objeto. Esta regla que asimilaría fácilmente el subconsciente de cualquier
niño, tendría un enunciado parecido a este: "el nombre delante de un verbo predicado será su sujeto, mientras que el
nombre que va tras él será normalmente el objeto". En aquellos casos
en los que el orden de las palabras no es suficiente, este asunto se soluciona
mediante la colocación de preposiciones delante del nombre, como por ejemplo
"a", en una oración como:
"el Elfo dá un regalo (a el) Enano". Hay idiomas que no necesitan
poner "a" en una situación
así; en vez de eso, "Enano" podría aparecer en una forma declinada.
Como
es lógico, el Quenya también tiene preposiciones, y ya nos hemos encontrado con
algunas de ellas: un "bajo", or "sobre", imbë
"entre", ve "como", mir "dentro" (por su
forma, esta última está construida a partir de la preposición simple mi
"en"). Pero, una de las características del Quenya es que allá donde
otro idioma necesita una preposición delante de un nombre, o debe ajustar el
orden de las palabras para indicar cual es la función del nombre, el Quenya nos
dá una forma especial del propio nombre que indicaría su función. Estas
variadas y especializadas formas del nombre, se llaman casos. P.e.: nuestro ejemplo anterior: "el Elfo dá un regalo a el Enano", se traduciría al Quenya como: i
Elda anta anna i Naucon, donde la
terminación del caso -n añadida a Nauco "Enano", corresponde a
la preposición "a" (este
caso en particular, se llama dativo,
y lo desarrollaremos en la Lección Trece).
Ciertas
preposiciones pueden necesitar que la palabra (nombre o pronombre) que la siga,
figure también declinada en cada caso -a veces independientemente de la función
del caso en cuestión- . La preposición dominante será entonces la que
"coge" (o "gobierna") este o aquél caso. El mismo fenómeno
se encuentra en el inglés. Aunque en inglés el sistema del caso está muy lejos
de afectar a los nombres, algunos pronombres ingleses conservan una forma específica
que se usa cuando el pronombre es el objeto y no el sujeto de una oración. Por
eso: "Peter saw he" (Pedro vió él) está mal, y debe ser: "Peter
saw him" (Pedro le vió/vió a él), con el objeto en forma de pronombre
("he" (él) sería la forma del sujeto, y en cualquier caso más
apropiado para una oración como "he saw Peter" (él vió a Pedro)).
Pero mientras la función primaria de la forma "him" (a/de él) es la
de objeto de una oración, hay muchas preposiciones que insisten también en ir
seguidas por esta forma. P.e.: "from he" no suena bien; debe ser
"from him", aunque aquí "him" no sea el objeto de la
oración.
La
forma de los nombres Quenya que ya hemos visto (singular, plural y dual), son
ejemplos del caso nominativo. La
función gramatical más importante del nominativo es que esa es la forma que
tiene un nombre cuando funciona como sujeto de un verbo. En la Lección Cinco,
hemos visto brevemente otra forma del nombre –el caso acusativo, que es la forma que asume un nombre cuando es el objeto
de un verbo. En la mayoría de los idiomas modernos, no se aprecia diferencia
alguna entre el nominativo y el acusativo de los nombres (aunque persisten
algunas distinciones en partes de las tablas de pronombres de algunos idiomas
como el inglés: “he” frente al acusativo “him” que hemos visto en los ejemplos
anteriores).
Generalmente,
los nombres no cambian sus formas en función de si son el sujeto o el objeto de
una oración, y tampoco lo hacen los nombres en el Quenya de la Tercera Edad.
Tolkien imaginó una forma arcaica del Quenya (“Libro del Quenya”), que tenía un
caso acusativo diferente en su forma al nominativo. El nombre “barco”, que es cirya,
plural ciryar, se usaba como sujeto de la oración, mientras que ciryá
plural ciryai, aparecía como el objeto: nominativo frente a acusativo.
No obstante, este acusativo diferente desapareció del idioma que se hablaba en
la Tierra Media; las formas cirya plural ciryar, se usaban ya como
objeto y sujeto. Así pues, tampoco podemos decir que en la Tercera Edad el
nominativo y el acusativo fueran completamente idénticos, más bien diremos que
el nominativo hacía también las funciones de un acusativo distinto, lo que nos
lleva a concluir que no había acusativo. Todo se reduce exactamente a lo
mismo...
Por
lo que sabemos, el acusativo era el único caso en Quenya que se perdió entre
los Exiliados. Los casos que persisten además del nominativo, son: el genitivo, el posesivo, el dativo, el alativo, el ablativo, el locativo y
el instrumental (debo añadir que
aprender la forma y la función de cada caso, es más importante que aprender sus
nombres latinos). Hay también un caso misterioso que Tolkien expuso en la Carta
Plotz, pero sin dar su nombre ni explicar su uso, así que poco puedo decir
sobre él.
En
las Lecciones de la Once a la Dieciséis, trabajaremos a nuestra manera la lista
de los casos Quenya, explicando sus funciones y como se forman. Precisamente,
gracias a que tenemos la bendita
Carta Plotz, disponemos de una base sólida sobre la que fundamentar nuestros
propios descubrimientos en lo referente a la gramática Quenya (Tolkien tenía
que haber proporcionado también a Dick Plotz una lista de pronombres y
verbos!!)
EL GENITIVO:
Empezaremos
nuestra explicación de los casos del Quenya con unas cuantas formas de nombres
que tienen un equivalente directo en inglés. Donde el Quenya tiene nueve o diez
casos, el inglés solo tiene dos: el nominativo y el genitivo. El nominativo ya
se ha visto: en inglés al igual que en el Quenya del Exilio, un nombre aparece
en nominativo cuando es el sujeto o el objeto de un nombre. En ambas lenguas,
el nominativo singular podría considerarse la forma más simple del nombre. No
existe una terminación especial u otro elemento declinativo que indique que es
“una forma nominativa”; es más bien la ausencia de cualquier elemento de ese
tipo, lo que nos dice el caso que tiene el nombre.
Todos
los otros casos (en inglés “el” otro caso), presentan terminaciones especiales.
El único caso del nombre en el inglés moderno aparte del nominativo, es el
genitivo (por favor, pido vuestra máxima atención para la ortografía de la
palabra: estoy cansado de leer “genetivo” en ciertas listas de correo). En el
singular, se forma añadiendo la terminación ‘s
al nombre, p.e.: girl’s “de la
chica”. En el plural, esta terminación se completa con la –s del plural normal, pero esta teórica presencia se sustituye por
un apóstrofe (girls’ “de las
chicas”), en vez de **girls’s... A Gollum le hubiera encantado esta última
forma!)
La
función gramatical de este caso debería ser suficientemente familiar a quien
sea capaz de leer este texto (1); ya
en la Lección Dos vimos brevemente esta “particular forma”. Por mi propia
experiencia sé que el Diccionario
Avanzado Oxford para el Aprendiz del Inglés Actual, dice que el genitivo se
usa para indicar “origen” o “posesión”. En una combinación como the girl’s doll “la muñeca de la chica”,
el caso genitivo se usa para coordinar dos nombres, indicando que la primera es
la propietaria o posesora de la segunda (2)
(la palabra doll “muñeca”, con la que
conecta la forma genitiva en nuestro ejemplo, se dice a veces que es
“gobernada” por el genitivo. Diríamos que la forma genitiva en sí misma, es
“dependiente” de la otra palabra; estas son las palabras exactas que emplea
Tolkien en UT:317). El genitivo inglés no tiene necesariamente connotaciones de
“propiedad” en un sentido estricto, ya que también puede emplearse para
describir otros tipos de “pertenencias”, como serían las relaciones familiares,
p.e.: the girl’s mother “la
madre de la chica”. El genitivo en este caso sugiere “origen”, y así podemos
pensar en algunas frases como the architect’s
drawings “los dibujos del arquitecto”, “los dibujos hechos por el
arquitecto”, que no quiere decir que sean de su propiedad, sino que
originariamente los hizo él. El nombre genitivo puede denotar a un ser
irracional, p.e.: Britains finest artists
“los mejores artistas que vienen de/que viven en Gran Bretaña”. Este último
ejemplo, puede también definirse como “genitivo de localización”; “los mejores
artistas británicos”, son los mejores artistas localizados en Gran Bretaña.
La
forma genitiva de un nombre depende en gran parte de otro genitivo, el cual se
refiere a un tercer nombre, p.e.: the
queen’s sister’s house “la casa de la hermana de la reina”. En principio
podemos encadenar un número infinito de genitivos: the king’s father’s aunt’s brother’s dog’s... “el perro del hermano
de la tía del padre del rey...”, y aunque no debería suponer un gran shock para
nadie que pretenda cuidar el estilo y la legibilidad, estas fórmulas no van
demasiado lejos.
Al
igual que los adjetivos, los genitivos se pueden usar también atributivamente
como predicados. Todos los ejemplos mostrados, son ejemplos de genitivos
atributivos combinados directamente con un nombre del cual depende el genitivo.
Un genitivo funcionaría como predicado en una oración como the book is Peter’s “el libro es de Pedro”, pero para usar los
genitivos como predicados, el inglés acostumbra a usar este tipo de
circunloquios (“el libro pertenece a Pedro”).
Con
frecuencia no se usa un genitivo en inglés, sino que se emplea una frase que
concierne a una preposición, predominantemente “de”, p.e.: “los mejores
artistas de la Gran Bretaña”, en vez de “los mejores artistas británicos”. En
algunos contextos, las construcciones con “de”, son preferibles a los
genitivos, p.e.: the end of the road
“el final de la carretera”, en vez de the
road’s end.
¿Qué
pasa en Quenya? Las funciones de los genitivos ingleses, así como las
construcciones “de”, quedan cubiertas por dos casos del nombre en Quenya;
veremos el otro caso relevante en la próxima lección. Las funciones del caso
que se refieren al correspondiente genitivo Quenya son más limitadas que las
funciones del genitivo inglés. Pero ante todo, vamos a ver como se forma el
genitivo Quenya.
El
genitivo Quenya básico termina en –o.
Comenzaremos por los nombres que a estas alturas ya conocemos, pud¡endo derivar
genitivos como arano “del rey”, tário “de la reina”, vendëo
“de la doncella”. Si el nombre ya termina en –o, la terminación normal del genitivo será “invisible”. En UT:8,
tenemos ciryamo “del marinero”. Este es nuestro único ejemplo
comprobado de este nombre, pero no hay razón para dudar de que el nominativo de
“marinero” sea asimismo ciryamo (esta palabra, obviamente se
deriva de cirya “barco”, y la terminación del masculino personal –mo (WJ:400), está también contrastada
en otros sitios: así que: cirya-mo = “barco-persona”). Un
nombre como Ulmo podría ser el nominativo Ulmo y, al mismo tiempo,
el genitivo “de Ulmo”; será el contexto el que decida la forma que deberemos
usar (sin embargo, en el caso de los nombres terminados en –o, existe una forma especial de la raíz terminada en –u, como curo, curu- “estratagema
hábil”, cuya forma en genitivo sea probablemente curuo).
Los
nombres terminados en –a, pierden
esta vocal cuando se les añade la terminación del genitivo –o: ya que la fonética Quenya no permite la combinación ao, se simplifica a o. P.e.: en Namárië se
demuestra que el genitivo “de Varda” es Vardo y no **Vardao. Resulta
entonces, que unos cuantos nombres que son diferentes, coinciden en sus
genitivos, p.e.: anta “cara” y anto “boca”, tienen ambos a anto
como forma genitiva. El contexto deberá hacernos caer en la cuenta y determinar
a cual de los dos nombres se está refiriendo.
En
el plural, la terminación –o del
genitivo se amplia a –on (como
veremos más tarde, la –n del plural
aparece en la terminación de varios casos Quenya). Esta terminación –on se añade a la forma plural más
simple del nombre (nominativo), que termina en –r o en –i. Así pues, una
forma plural como aldar “árboles”, tendrá como genitivo plural a aldaron
“de los árboles”, mientras que eleni “estrellas”, tendrá como
genitivo plural a elenion “de las estrellas” (se aplican las reglas normales de
acentuación, por lo que mientras eleni se acentua en la primera
sílaba, en la forma elenion el énfasis recaerá sobre la sílaba –len-). Ambas se hallan contrastadas en LotR: Namárië lleva rámar aldaron “alas de los árboles”
(una forma poética de referirse a las hojas), y Frodo hablando en lenguas desconocidas en Cirith Ungol, refiriéndose a Eärendil
como a ancalima elenion “la más brillante de las estrellas”.
Un
ejemplo importante del genitivo plural es el mismo título del Silmarillion, formado por el nominativo
plural Silmarilli (“Silmarils”). Este título tiene mucho sentido si
consideramos que es propiamente solo la mitad de una frase genitiva más larga,
encontrada en el título de la página siguiente: el Ainulindalë y el Valaquenta:
Quenta
Silmarillion “La Historia de los Silmarils”. Como es evidente, un
genitivo Quenya es generalmente lo que mejor representa a una “construcción de”
inglesa y no a un genitivo inglés terminado en –‘s o –s’: Stars’ brightest, o the Silmarils’ History, no serían buenos ejemplos de inglés.
Para
el genitivo dual, Tolkien indicó que su terminación es –to, combinando la terminación dual –t con la del genitivo básico –o.
En la Carta Plotz, usó el ejemplo ciryato “de una pareja/un par de
barcos”. Aquí hay algo que no está claro y tampoco consta en Plotz: ¿debería
estar también la terminación –to en
el caso de los nombres cuyas formas duales terminan en –u en vez de en –t? O por
el contrario, ¿debería la u
simplemente sustituir a la t,
formando la terminación –uo para los
genitivos duales de los nombres? Concretamente: si el nominativo “(los) dos
Árboles” es Aldu, el genitivo “de (los) dos Árboles”, ¿debería ser Alduto
o Alduo?
Una forma como Alduto debería llevar una marca dual doble: ambas, la u y la t, como ocurre con algunos genitivos comprobados que incluyen dos
marcas plurales (elenion, aldaron). Así las
cosas, no estoy en situación de asegurar que los genitivos terminados en –u deban tener genitivos acabados en –uo, p.e.: i cala Alduo “la luz de
(los) Dos Árboles”. Pero hasta que permitan la publicación de más material, no
se pueden sacar conclusiones en esta materia, y yo me limitaré a evitar el
problema en los ejercicios.
Las
formas especiales de la raíz de algunos nombres, también son relevantes para la
formación de los genitivos. De rá (ráv-) “león”, tendríamos
el genitivo rávo “del leon”; de nís (niss-) “mujer” tenemos nisso
“de la mujer”. La forma plural sería rávion “de los leones”, nission
“de las mujeres”, y los nominativos plurales serían rávi, nissi.
No estoy muy seguro sobre las formas duales; quizá fueran ráveto, nisseto
(una –e- insertada ante la
terminación –to para evitar la
formación de un grupo de consonantes; ver las últimas lecciones donde se
observan ejemplos contrastados de una –e-
extra deslizada de esta manera).
Hasta
aquí la formación del genitivo; ahora volvamos a su función. En inglés, el
genitivo indica “a quién pertenece el qué”, como en the man’s house “la casa del hombre”. Esta es su función principal.
Sin embargo, el genitivo Quenya no solo se usa para describir la pertenencia de
algo. Tolkien hizo notar expresamente que este caso propiamente “no (se usaba) como un posesivo, o para
describir cualidades adjetivalmente” (WJ:368).
Para
entender su función sería útil tener presente su derivación final. Tolkien
explicó que “el origen de la mayoría de
las inflexiones del ‘genitivo’ usado
en el Quenya”, estaba en adverbios antiguos o elementos preposicionales que significaban
básicamente “de/desde”, o “de entre”. Con arreglo a WJ:368, tenía originalmente
la forma ho, o como un elemento añadido al nombre (-hô). Este último es el origen directo de la terminación en Quenya
del caso –o, plural –on, pero de acuerdo con las Etym, el
Quenya tiene también una preposición regular ho “de/desde”, y en WJ:368,
Tolkien menciona hó- “de/desde, fuera” como un prefijo verbal, p.e.: en hótuli-
“llegar, venir”, o literalmente: “venir desde/de”.
Ocasionalmente,
la terminación –o puede expresar
“de/desde”, el significado más básico del elemento primitivo ho.
En la prosa de Namárië, tenemos la
línea Varda...ortanë máryat Oiolossëo “Varda...levantó sus manos hacia Oiolossë” (es esencialmente lo mismo en la
versión de LotR, pero con un orden “poético” de las palabras, algo más
complicado). La traducción en LotR, es: “Varda...desde el Monte Siempre Blanco
ha levantado sus manos” (Oiolossë
“Siempre Blanco”, viene a ser el nombre de Taniquetil,
la gran Montaña del Reino Bendito, donde vivían Manwë y Varda).
Sin
embargo, Oiolossëo es el único ejemplo que tenemos del genitivo Quenya
usado con este tipo de significado (“de/desde” se expresa habitualmente en
Quenya mediante el caso ablativo, que se verá en una próxima lección).
Normalmente, la terminación –o debe
tener otros significados más abstractos. Sin embargo, una función importante
del genitivo Quenya, es claramente reflejar la idea de que “algo viene de/desde
algo/alguien más”:
El
genitivo Quenya se puede usar para describir el “origen”, la “fuente” o “el
primer posesor” de algo (lo que se llaman “genitivos derivativos”)(WJ:369).
Tolkien explicó que róma Oromëo “el Cuerno de Oromë”, se refiere al cuerno que
Oromë “llevaba”, no a un cuerno que Oromë aún tenga o que hubiera tenido en
algún tiempo (WJ:168). De la misma manera, lambë Eldaron no puede usarse como
“la Lengua de los Eldar”, sino que más bien sería “la Lengua traída por los
Eldar”; Tolkien añadió que palabras como estas serían solo válidas “en el caso
de que el idioma completo fuera adoptado por otro pueblo” (WJ:368-369). Aclarando
esto un poco más, diremos que la frase genitiva Vardo tellumar “las
Cúpulas de Varda” en Namárië, no
tiene que implicar necesariamente que las divinas cúpulas fueran de algún modo
propiedad de Varda, ya que ella no las hizo aunque se originaran con ella.
También
definió Tolkien “de/desde entre” como uno de los significados del elemento
primitivo ho, y este significado se distingue en los ejemplos Quenya del
genitivo partitivo, el genitivo indicando “que cosa o quien es parte de...” En
la frase Eärendil elenion ancalima “Eärendil, la más brillante de
las estrellas...” (Cartas:385), las palabras elenion ancalima,
implican “la más brillante “”de entre”” las estrellas”: Tras su mítica
transformación, Eärendil llevando el Silmaril es una de las estrellas, como se
indica en el capítulo “El Espejo de
Galadriel” en el volumen Uno de LotR: “Eärendil,
la Estrella de la Tarde, la más amada por los Elfos, brilló en lo alto...”.
Parece
que un genitivo partitivo puede también denotar “que algo es parte dentro de un
completo sentimiento psíquico”: en una frase traducida como “las manos de los
Poderosos”, en La Canción de Fíriel,
se usa el genitivo plural Valion “de los Poderosos” (de Valar,
como se indica en Etym, entrada BAL-;
Vali
es una alternativa válida a Valar como la forma plural de Vala).
Las manos de los Valar, en cualquier momento en que sean encarnados, serán
psíquicamente parte de los mismos Valar.
La
relación entre “un sitio” y algo “localizado en ese sitio”, se puede expresar
también mediante el caso genitivo (como en nuestro ejemplo Britain’s finest artists = “los mejores artistas de Gran Bretaña”).
Namárië tiene Calaciryo míri “las Joyas
de Calacirya” (Calacirya = “Hendidura de Luz”, que es un lugar en el Reino
Bendito; advierto que en el caso de Vardo “de Varda”, la terminación –o del genitivo se “traga” a la
terminación –a). Quizá se podría
analizar esto como un genitivo partitivo, si algo localizado en un lugar se
considera, de alguna manera, como parte de ese lugar. Una más abstracta, aunque
básicamente similar construcción, se encuentra en el Juramento de Cirion: elenna·nórëo alcar “la Gloria de la
Tierra de Elenna”. Si no percibimos que alcar “la Gloria”, se halla
localizada de algún modo en Elenna (=Númenor), debemos pensar
que “emana” de Elenna, así es como el genitivo denota “origen, fuente” (ver en
la siguiente lección todo lo concerniente al caso comparable alcar
Oromëo).
Las
relaciones familiares se denotan mediante el caso genitivo. En el saludo de Treebeard (Bárbol) a Celeborn y Galadriel, aparece la frase en genitivo vanimálion nostari “padres
de niños maravillosos” (Cartas:308), o más literalmente:
“iniciadores/engendradores de nobles” (SD:73). Vanimáli, significa
“nobles” (genitivo plural: vanimálion), y nostari “iniciadores”. De
este ejemplo se deduce que un nombre, denotando a algún tipo de agente, y otro
nombre denotando a quien ese agente le hace algo, pueden coordinarse formando
el significado del caso genitivo (los “nobles” eran “iniciados/engendrados” por
los “iniciadores/engendradores”). En cualquier caso, tenemos otros ejemplos de
relaciones familiares descritas mediante genitivos. En el índice de Silm,
entrada Hijos de Ilúvatar, aprendemos
que esta es una traducción de Híni Ilúvataro. Debido a que Ilúvatar “padre absoluto” es una
denominación de “Dios”, este ejemplo es, en cierto modo profundo, aunque el
genitivo podría también usarse en frases como “los hijos del rey”
(probablemente: i arano yondor). En la medida en que el genitivo describe la
relación de los padres con sus descendientes, podremos analizar las
construcciones con genitivos derivativos, en las que los padres figuran como el
origen físico de sus hijos. Pero en el ejemplo indis i·ciryamo “la
esposa del marinero” (UT:8), el genitivo describe incuestionablemente una
relación familiar y nada más, ya que el marinero no es en modo alguno la fuente
o el origen de su esposa.
Podríamos
quizá generalizar más, y decir que las relaciones entre la gente se describen
mediante el caso genitivo Quenya. En WJ:369, Tolkien indicó que el genitivo se
usaría en frases como Elwë, aran Sindaron “Elwë
(=Thingol), rey de los Sindar (=Elfos Grises)”. Aquí, la relación está entre el
regidor y los regidos. La misma construcción podría usarse con referencia al
área regida: “Rey de Lestanórë”, que sería: Aran Lestanórëo
(Lestanórë es el nombre Quenya de una tierra llamada Doriath en Sindarin). El caso genitivo se puede referir también a
“cosas regidas”: en un boletín de la Universidad de Archivos Marquette en
Septiembre de 1983, que acompañaba a la exposición Catálogo de una Exposición de los Manuscritos de JRR.Tolkien, Taum Santoski presentó la traducción de
Tolkien del título “Lord of the Rings”
(El Señor de los Anillos): Heru i Million, donde heru
“señor” + i “el” + lo que probablemente sea el genitivo plural del nombre
millë
“anillo”, y no existe otra traducción comprobada. En el mismo LotR, la palabra
Quenya que significa “anillo”, es corma; Frodo y Sam, son
definidos como cormacolindor “Los
Portadores del Anillo” (esta palabra aparece en La Alabanza de Cormallen). Así, “El Señor de los Anillos” podría
ser: Heru
i Cormaron, pero de cualquier forma, la frase Heru i Million, confirma
que el caso genitivo se puede usar para describir la relación entre un regidor
y lo regido (gente, área o cosa).
Uno
de los significados más abstractos del caso genitivo, es el correspondiente a
“de” = “sobre, acerca de...”, “concerniente a...”, como en Quenta Silmarillion “la
Historia de (=concerniente a...) los Silmarils”. Otro ejemplo es: quentalë
Noldoron “la Historia de los Noldor” (VT39:16). También puede ser que
el genitivo se pueda usar en este sentido con objeto de conectar con verbos
como nyar-
“decir, relatar”, o quet- “hablar”, p.e.: nyarmen i Eldo
“yo hablé sobre el Elfo”, o i Naucor quetir altë harmaron “los Enanos hablan de grandes tesoros”. Sin embargo, tenemos pocos ejemplos.
A
veces, el significado preciso de un genitivo es difícilmente definible. En el
famoso saludo: elen síla lúmenn’ omentielvo “una estrella brilla sobre
nosotros en la hora de nuestro encuentro”, el genitivo simplemente
coordina los nombres “encuentro” y “hora”, para indicar que el “encuentro”
tiene lugar en la “hora”. En la frase: Heren Istanion “La Orden de los
Hechiceros” (UT:388), nos podríamos preguntar si el genitivo Istanion
“de los Hechiceros” implica que la orden fue fundada por los hechiceros, si
pertenece a los hechiceros, si fue fabricada por los hechiceros, si la
organizan y la controlan (“está controlada por...”) los hechiceros, etc... Por
otro lado, varios de todos estos significados podrían verse involucrados al
mismo tiempo.
Consideremos
también este pasaje de LotR, en el capítulo Las
Casas de Curación, en el Tercer Volumen:
“...en
ese momento entró el herborista: ‘tu
señor pidió “hojas de Reyes” como las
llaman los rústicos” –dijo-, “o “athelas” en la Lengua Noble, de aquellos que saben algo de “Valinoreano...”
“Yo
lo conozco” –dijo Aragorn- “y no me
importa si les llamas asëa aranion u “hojas de Reyes”, siempre que tengas”
Así
pues, asëa aranion es la traducción Quenya (o Valinoreano) de “hojas de reyes”, la hierba llamada athelas
en Sindarin. La palabra asëa se refiere a algún tipo de
planta benéfica o de ayuda, pero concretamente, ¿qué significaba el genitivo
plural aranion “de reyes”, expresado aquí? Los reyes no eran los
propietarios o generadores de las “hojas de reyes”; simplemente se usaban como
remedios curativos. A menos que esto sea comparable a la construcción Calaciryo
míri, en el sentido de que la “hoja del rey” fuera “psíquicamente”
relacionada con los reyes, cuando se usaban para curar (“dar vida al
moribundo/está en la mano del rey!”), así debemos concluir que el genitivo
puede usarse también para indicar lo mal definidos que están los estados de
“pertenencia”, o como una mera asociación.
EL ORDEN DE LAS PALABRAS:
En
la versión en prosa de Namárië,
Tolkien colocó un genitivo delante del nombre del que dependía: Aldaron
lassi = (literalmente) “árboles alas”, ómaryo lírinen =
(literalmente) “en de su voz canción”, Calaciryo míri = (literalmente)
“de Calacirya Joyas”, según la traducción interlineal en RGEO:66-67
(deberíamos observar que aldaron lassi se cambió a lassi
aldaron en la versión en poesía de LotR). Más atrás, en la versión en
prosa, Tolkien también colocó la inscripción Altariello nainië “de
Altariel (=Galadriel) lamento””El Lamento de Galadriel”. En el Juramento de
Cirion se halla el mismo orden de palabras: Nórëo alcar “la
Gloria de la Tierra”, Elendil vorondo voronwë
“La Fé de Elendil el Fiel” (la terminación del
genitivo vá añadida a la última palabra en la frase Elendil voronda “Elendil
(el) Fiel”; como es usual, la terminación desplaza a la –a final). En LotR tenemos también elenion ancalima “de
las estrellas la más brillante” = “la más brillante de las estrellas”. Así,
en la prosa normal, ¿debe ir el genitivo siempre delante? Por lo que parece no
es así necesariamente. La mayoría de los genitivos Quenya comprobados, siguen
al nombre del que dependen, con el mismo orden de palabras que en la
construcción “de” inglesa. En la mayoría de los casos comprobados, no tenemos
razones para suponer que el orden de las palabras sea paticularmente poético: Quenta
Silmarillion “Historia de los Silmarils”, Heru i
Million “Señor de los Anillos”, lúmenn’ omentielvo
“en la hora de nuestro encuentro”, asëa aranion “asëa (planta
curativa) de reyes”, Híni Ilúvataro “Niños de
Ilúvatar” (índice de Silm), mannar Valion “en las manos de
los Poderes” (Canción de Fíriel), Heren Istarion “Orden de
los Hechiceros” (UT:388), Pelóri Valion “las Altas
Murallas del Vali (Valar)” (MR:18), aran Sindaron “Rey de los
Sindar” (WJ:369), Aran Lestanórëo “Rey de
Doriath”, i equessi Rúmilo “los dichos de Rúmil” (WJ:398), lambë
Eldaron o lambë Quendion “la Lengua de
los Elfos” (WJ:368/PM:395), Rithil-Anamo “Anillo del
Destino” (WJ:401). Donde Tolkien tradujo una construcción, usando el
genitivo inglés terminado en –‘s,
debió necesariamente, invertir el orden de las palabras Quenya: Indis
i·Ciryamo “la esposa del marinero” (UT:8).
Ahora,
mencionaremos algo potencialmente incomprensible: la gente se ve generalmente
seducida por las “construcciones of (de) del inglés”, pensando que la
terminación –o del genitivo deberá
aparecer en el mismo sitio en el que en inglés aparece “of”. Sin embargo,
terminan por añadir la terminación del genitivo a la palabra incorrecta, en un
intento inocente por copiar el orden de los elementos de la frase al estilo
inglés. Pedí a diez personas que me tradujeran “la Gloria de Aman” al
Quenya (frase genitiva), y fue divertido observar que varios de ellos pusieron i
alcaro Aman, lo que significa: “Aman de la Gloria””. La frase
que yo esperaba, la correcta, la que buscaba, era: Amano alcar, o bien: (i)alcar Amano.
En
cuanto al orden de las palabras que se emplea cuando una preposición se usa en conjunción
con una frase genitiva, la prosa de Namárië proporciona el ejemplo extraño Vardo
un luini tellumar. Tolkien lo tradujo como “bajo las cúpulas azules de
Varda”. Como vemos, el orden Quenya es literalmente: “de Varda bajo azules
cúpulas”, con la preposición siguiendo al nombre genitivo (un inesperado orden,
teniendo en cuenta que se supone que es prosa normal). También estaba en la
prosa Namárië: ve aldaron rámar “como las alas de los árboles” (o
literalmente): “como de árboles alas”. Aquí, el orden es el que se podía
esperar: preposición nominativa + genitivo + el nombre gobernante (no: **aldaron
ve rámar, ni nada parecido!) Estoy a punto de considerar que Vardo
un luini tellumar, es un error de lo que en realidad debería ser: (?)nu Vardo luini tellumar. Al menos,
siempre podremos usar el “estilo inglés” del orden de las palabras, que se ve
en ve
aldaron rámar. Quizá Vardo un luini tellumar sea un
ejemplo de la excesivamente esotérica sintáxis preferida de los Eldar, cuya forma
de pensar no era como la de los Hombres Mortales..., o quizá sea solo un
modelo. Deberemos esperar a la publicación de más material...
EL USO DEL ARTICULO:
Un
genitivo determina al nombre del que depende, al igual que lo hace el artículo:
indis
i·ciryamo, significa “la esposa del marinero”. No se puede interpretar
como “una esposa del marinero” en un sentido indefinido o indeterminado, de no
ser que el artículo definido/determinado i, desaparezca ante el nombre indis
“esposa”, igual que lambë Quendion “la Lengua de los Elfos” (PM:395, énfasis
añadido); no se puede interpretar como “una Lengua de los Elfos”, ya que lambë
es determinado por el genitivo Quendion. Debemos entender que
mientras el primer nombre de una “construcción de” que puede o no ser definido
y concordante, recibe el artículo apropiado (“el” o “a”), un nombre Quenya que
conecta con el genitivo que le sigue, ya está determinado, se use o no el
artículo i. El sistema viene a ser como el inglés, con una complicación
menos: mientras que el genitivo inglés siempre precede al nombre del que
depende, el genitivo Quenya viene siempre después del nombre. El orden de las
palabras nos hace pensar inevitablemente en la “construcción de” inglesa, pero
no son estrictamente comparables en lo que se refiere a la gramática (aunque
las frases en genitivo Quenya se traducen al inglés generalmente como
“construcciones de”).
Donde
el genitivo sigue al nombre del que depende, el uso del artículo determinado
ante ese nombre, es opcional. El nombre se define igualmente, por lo que
incluir el artículo resulta algo superfluo; ya hemos visto los ejemplos i
arani Eldaron “los reyes de los Eldar” (WJ:369), y i
equessi Rúmilo “los dichos de Rúmil” (WJ:398). Equessi
Rúmilo y arani Eldaron, sin los artículos, significarían exactamente lo
mismo. En conversación, la frase indis i ciryamo “la mujer del
marinero”, seguramente podría ampliarse a: i indis i ciryamo sin alterar
tampoco su significado.
No
existen ejemplos de un “genitivo precedente” seguido por un artículo. Pero si
podemos elegir libremente entre i equessi Rúmilo y equessi
Rúmilo, ¿podría aplicarse también este principio si el genitivo se
trasladara al principio de la frase? Rúmilo equessi, sería ciertamente
un orden correcto, pero ¿y Rúmilo i equessi? ¿sería también
posible, o sería un sonido tan misterioso como el del inglés? Yo de ti,
evitaría esta incierta y poco fiable construcción.
Unas
cuantas preposiciones gobiernan el genitivo. Se dice que ú “sin”, normalmente va
seguida por un genitivo; Tolkien menciona el ejemplo ú calo “sin luz”
(VT39:14). Este caso sería la forma genitiva del nombre cala “luz” (como en Calaquendi
“luz de los Elfos”, o en Calacirya “luz partida”).
Sumario de la Lección
Once:
El
nombre Quenya está afectado por cierto número de casos, que son formas
especiales que clarifican la función que tiene el nombre en la oración. Las
formas son desarrolladas por los ejemplos del caso nominativo, usado cuando un
nombre es el sujeto o el objeto de una oración (un caso diferente de “objeto”,
el acusativo, formado en las primeras épocas, cayó en desuso en el Quenya del
Exilio). El genitivo Quenya tiene la terminación en –o (desplazando a la final –a
cuando esta existe); la forma plural es –on
(añadido al nominativo plural), mientras que el genitivo dual lleva el final –to (pero los nombres cuyas formas
nominativas duales acaban en –u,
llevan el final del genitivo dual en –uo
y no en –uto). El nombre gobernado
por el genitivo puede ir delante o detrás de él; Rúmilo equessi, o (i)
equessi Rúmilo funcionarían igualmente. El genitivo Quenya indica con
propiedad la fuente o el origen (incluyendo los primeros propietarios), pero
cubre también la mayoría de las relaciones entre personas (como las relaciones
familiares), así como la relación entre un regidor y lo regido (gente o
territorio). “XoY”, o “Yxo” pueden implicar también “Y de X”, siendo Y una
parte física de X, o (si X es plural), “Y perteneciente a X”. Así, tenemos que
se dijo de Eärendil, que era elenion ancalima “la más
brillante de las estrellas” = “la más brillante de (entre) las estrellas”. La
relación entre un sitio y algo localizado en ese sitio, también se puede
expresar mediante un genitivo: Calaciryo míri “las joyas de
Calacirya”. Un genitivo puede expresar también “de” = “sobre”, “acerca de...”,
“concerniente a...”, como en Quenta Silmarillion “la
Historia de los Silmarils”. Además, la preposición ú “sin” está normalmente
en el caso genitivo.
VOCABULARIO:
Cainen: “diez”
Laman: (lamn-) “animal” (la raíz puede ser simplemente laman-, pero usaremos lamn-).
Yulma: “copa”
Limpë: “vino” (en la mitología de Tolkien limpë era una bebida
especial de los Elfos o de los Valar, per0o en Etym, entrada LIP-, Tolkien proporcionó también entre paréntesis
la glosa “vino”, y será esta la que usaremos).
Rassë: “cuerno” (especialmente el de un animal, aunque se
aplica también a las montañas; Etym, entrada RAS-).
Toron-: (torn-)
“hermano”
Menel: “el Firmamento”, “el Cielo”, “los cielos” (la palabra Quenya
es singular. Aparentemente, no se usa en sentido religioso, sino que se refiere
al cielo físico solamente. Meneltarma “el Pilar del Cielo”, el
nombre de la montaña central de Númenor. La palabra Menel va en mayúsculas y
se trata de un nombre propio, que no requiere del artículo).
Ulya-: “derramar”, “verter” (transitivo, pasado: ulyanë;
intransitivo: ullë).
Sírë: “río”
Cilya: “grieta, garganta” (también cirya como en Calacirya
“Paso de Luz” “luz Hendida”, este nombre aparece como Calacilya en algunos
textos, pero como cirya significa “barco”, nosotros usaremos cilya).
Anto: “boca” (representa posiblemente a la forma antigua amatô,
amto; también podría venir de la misma raíz que el verbo mat-
“comer”).
Ú (preposición): “sin” (seguida normalmente por un
genitivo).
EJERCICIOS:
1: Traducir al
español:
2: Traducir al Quenya:
NOTAS:
(1):
Obviamente se refiere a los lectores de habla inglesa (N. Del T.)
(2): Como se
vé en el ejemplo en inglés, el orden de las palabras es el inverso al español
(N. Del T.)
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