La Tapa web un portal con historia - Carmen de Patagones - Patagonia Argentina - latapa@arnet.com.ar
 
 

Gillermo Federico Mau y su zoologico privado

 
 

Nacido en hamburgo en 1889, Guillermo Mau, conforma crece, aborda la fuerza que retoña entre la novedad y la observación. La ciencia le es amena, en un tiempo que la geografia y la historia natural, aún gozan de contagioso crédito, y las culturas con sabor de tierras remotas desprenden secretos en descubrimientos entrañables, catalizados por arqueólogos, historiadores y anticuarios.

Muy joven emprende un viaje a Inglaterra y Francia; serpentea los campos dulzones y fragmentando caminos derrama cansancio en los pueblos. Recorre sin prisa ciudades y con obediencia y austero de gestos inútiles, no deja lugares sobrantes para que todo tenga perfecto sitio, en la memoria de viajero.
Por simulo del destino tal vez, se incorpora a la misión zoológica de los nobles Rothschild recorriendo la Rusia Imperial, y en sinónhno de distancias inimaginables llega a los horizontes siberianos.
Reservado y pacienzudo, colecta para los mentores, especimenes de insectos y en particular mariposas colequiando entre eruditos y guías de lugarejos tan apartados.
La profícua actividad premia su esfuerzo, y una especie llevaría su nombre con orgullo interminable, de aquella colección entendida como notable.
Cruzando el océano
Al tiempo llega un encargo de su abuelo, catedrático de la Hamburg Universitat y viaja en 1910 hacia la Argentina, para reunirse con un ex discipulo de aquél, radicado en Carmen de Patagones, Enrique Pickenpack.
Reunidos, una idea se suscita y don Enrique le propone quedarse e incorporarlo a sus negocies.
El futuro insondable no frena su impulso de permanecer y ahora Mau vecino del pueblo maragato, se inserta en la actividad rural.

Sin perder las cosas de la naturaleza empapadas en la juventud europea,crea en 1930 un zoológico particular, único en su especie en Patagones.

Vecinos y estudiantes visitan esta arco junto al Rio Negro, mientras papagayos, monos, flamencos, ciervos de la India y llamas en un listado incompleto, conviven en la tierras de Mau junto a la antigua entrada del pueblo de cara a Viedma.
Y así de otros lugares, venian cosquillando curiosidad por este zoo tan peculiar, en donde don Guillermo con sílabas sueltas convocaba aves y mamíferos, entre anécdotas de capítulos enteros.

En los 50 Mao enferma, y los días tan dilectos con sus animales llegan a su fin.
El Municipio de Patagones no puede hacerse cargo y muchos de ellos se venden al zoolégíco de La Plata, otros se regalan y muchos mueren en el camino de la vejez.
Que pensaría Mau de su arca, al separarse del paraíso desvanecido por las círcunstancias. Aún así, creemos veia el cielo abierto y unas cuantas cosas más entre imágenes de montes y picos, viajes y colecciones en la vitrina de su vida nunca sin hartura, en la palmada del destino junto al río ea perfecta armonía.

Fuente: Revista La Maga

1