Al galope tendido de un ruano
Taloneándolo al fiel animal,
Va montado en pelo un paisano
Por los campos en llamas, de Monte Bagual.
Una
mano afirmada en las riendas.
Y en la otra empuñando un facón,
Y en los ojos achicados al viento
Una fiera y mortal decisión.
Alcanzar
sin perder un momento
A los que huyen después del malón.
Alaridos, relinchos y gritos,
Polvareda entre el jarillal
Ya
alcanzó el decidido paisano
A los bárbaros maulas, venidos a matar.
Ya se enfrenta su poncho a la lanza,
Ya envainó muchas veces el puñal
En
aquellos seres inhumanos
que en su rancho han dejado el tendal.
Prendiéndoles fuego a los campos
Los campos sembrados de Monte Bagual ...!
Ahora
sí, no le importa más nada
Que un lanzazo lo venga a bajar,
Y en el último envión de su mano
Ensarte a un cuatrero, venido a malonear.
Que
es la triste verdad de esos tiempos
Huincas renegados, su raza negar.
Con el último aliento de vida
se recuesta en un viejo chañar
Abrazado a su tierra querida
A la tierra gaucha de Monte Bagual ...!
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