La Biblia

Las sagradas escrituras

La Iglesia Universal del Reino de Dios



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"Toda la escritura es inspirada por DIOS y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de DIOS sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra."

2 Timoteo 2.16-17

La Biblia es una colección de 66 libros, dividida en 2 partes antiguo y nuevo testamento. El antiguo testamento consta de 39 libros que fueron  escritos durante un periodo de mil años, mayormente en hebreo con algunas partes en arameo. Cuentan la Creación, la caída del hombre, los primeros patriarcas, la historia  del pueblo de Israel, anuncian la venida del Señor Jesús, su bautismo, muerte, resurrección, su regreso, la gran tribulación y el milenio. El nuevo testamento consta de 27 libros escritos en griego que hablan de la vida del Señor Jesús, su iglesia y los últimos días.

Tardo aproximadamente mil quinientos años en ser completada y tiene cerca de 40 autores, que aunque nunca se conocieron, sus ideas se completan y confirman entre si. Esa es la prueba mas evidente de que es La Palabra de DIOS, pues siendo escrita en un periodo tan largo, por tantos hombres fieles a DIOS, en diferentes épocas, aun así conserva una unidad de pensamiento. DIOS escogió hombres simples, sinceros, cuyos corazones eran según su corazón. Ellos surgieron del pueblo de Israel a excepción de Lucas, que era griego y medico, pero se convirtió al Señor Jesús. DIOS los lleno de su Santo Espíritu para escribir aquello que exactamente Él quiso y dejar su Palabra a toda la humanidad hasta el fin de los tiempos.

"Pero ante todo entended que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de DIOS hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo."

2 Pedro 1.20-21

"Las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que, por la paciencia y la consolación de las escrituras, tengamos esperanza."

Romanos 15.4

Evangelio es la traducción de un vocablo griego “éuangelion”, que significaba antiguamente la gratificación que se daba al portador de una buena noticia (buenas nuevas). Para los cristianos significo la  buena nueva que anunciaba la obra de redención  de Jesucristo el tan esperado Mesías para todo él genero humano. De ahí que se les llamaran evangelistas a quienes por propia voluntad se dedicaron a anunciar el mensaje de DIOS dado para la humanidad.

La Biblia contiene 4 Evangelios que fueron escritos en un periodo de cerca de cincuenta años. Son biográficos pues describen la vida de Jesús. Los primeros tres Evangelios (Mateo, Marcos y Juan) contienen gran cantidad de información similar y son conocidos como “sipnoticos”, permitiendo una perfecta comparación de sus textos. Describen el nacimiento (salvo Marcos), bautismo, ministerio, muerte y resurrección de nuestro Señor. El Evangelio de Juan, tiene poco en común con los otros tres. Describe un ministerio mas largo en Judea y destaca los aspectos mas espirituales del ministerio de Jesús. En la iglesia primitiva solo sé conocía el Evangelio, como se le llamaba a los cuatro volúmenes.

Nadie sabe donde se encuentran los manuscritos originales, hace mucho que desaparecieron. Hoy día lo que tenemos son copias hechas a mano y recopiladas una y otra vez.

Los manuscritos griegos más antiguos que contienen una gran parte de la Biblia son el Códice Sinaítico. (Se conserva en el Museo Británico de Londres) y el códice Vaticano (en la biblioteca del Vaticano en Roma). Pero también existen antiguos fragmentos de papiro del Nuevo Testamento en griego. Rollos de papiro, incluyendo el libro completo de Isaías fueron descubiertos en una cueva cerca del mar Muerto. Estos rollos, conocidos como "Los Manuscritos del Mar Muerto", sin duda se usaron cuando nuestro Señor caminó por la Tierra. Tienen más de 1,000 años, más que ningún libro anterior en hebreo de la Biblia. Algunos manuscritos descubiertos después del año 1947 podrían ser mucho mas antiguos.

La primera Biblia traducida al castellano, fue la Biblia Alfonsina en el 1280, traducida de la Vulgata Latina. Bajo el auspicio de Alfonso X, el Sabio, Rey de Castilla y Aragón. Después se tradujo en el 1430 el Antiguo Testamento directamente del Hebreo y Arameo por un rabino judío Moisés Arragel (Biblia del Duque de Alba).

Luego en 1553 se tradujo el Antiguo Testamento del hebreo por Abraham Usqui y Yom Tob Abias (Biblia de Ferrara). En 1569 Casiodoro de Reina tradujo de las lenguas originales la versión que todavía circula después de muchas revisiones. La Biblia del Oso fue revisada por Cipriano Valera en 1602. Otras 1850, 1862, 1865, 1874, 1890, 1909 y la última revisión realizada por las Sociedades Bíblicas en 1960. Otras traducciones de la Biblia al castellano son:

  • Sagrada Biblia Felipe Scio 1793

  • Sagrada Biblia Torres Amat 1825

  • Biblia de Vence 1833

  • Versión moderna H.B. Pratt 1893

  • Sagrada Biblia Nacar-Colunga 1944

  • Sagrada Biblia Bover-Cantera 1947

  • La Biblia Herder 1964

  • Biblia Jerusalén 1967

  • Biblia Latinoamericana 1971

  • Nueva Biblia Española Schokel y Mateos 1975

  • Sagrada Biblia Magaña 1978

  • Dios Habla Hoy 1979

  • Reina Valera 1995

Entre 1450 y 1456 en Nainz, Alemania. Johannes Gutengerg diseñó un proceso de impresión por tipos móviles con el cual se imprimió la Biblia. En la actualidad existen cuarenta y ocho (48) copias de esta Biblia, además de varios fragmentos. Fue el primer libro que se imprimió en el mundo.

"No solo de pan vivirá el hombre , sino de toda palabra que sale de la boca de DIOS."

Mateo 4.4

Hablar de la Iglesia Universal del Reino de Dios es lo mismo que describir un milagro. La pequeña semilla nacida en el corazón del joven Edir Macedo, en abrir una puerta que enseñase al pueblo a tener fe en un "Dios Vivo", sólo brotó cuando él resolvió dar el primer paso: sin condiciones para alquilar un inmueble, pasó a realizar reuniones en la calle, más exactamente en un tablado en el Jardín de Méier, en la Republica de Brasil.

Con determinación y osadía, y auxiliado por un pequeño grupo de personas llenas de fe y de mucho amor por las almas, hizo nacer oficialmente esta Iglesia el 9 de julio de 1977. Los cultos eran frecuentados de tal manera que provocaron el alquiler de otros espacios. De los cines, las reuniones pasaron a ser realizadas en una tienda, que fue una antigua funeraria, en el barrio de la Abolição, zona norte de Río de Janeiro. Irónicamente, el lugar comenzó a ser usado para rescatar y llevar vida a los espiritualmente muertos.

En aquella época, la divulgación era hecha por diez obreros. Ellos pegaban folletos de evangelización en los postes e invitaban a las personas a participar de los cultos. Cruzada del Camino Eterno, Iglesia de la Bendición y, finalmente, Iglesia Universal del Reino de Dios fueron algunos de los nombres utilizados en la formación de la actual Iglesia. El obispo, junto con otros pastores, elaboró las normas y estatutos de la IURD.

No tardó mucho y fue preciso alquilar inmediatamente un espacio mayor. Muchas oraciones y ayunos fueron hechos con el propósito de que Dios mostrara un lugar en las inmediaciones del barrio para atender las necesidades de la Iglesia que crecía muy rápidamente.

Una antigua fábrica de muebles en el número 7.702 de la Avenida Suburbana parecía ser el local ideal. El galpón se volvió el gran templo de la Abolição con capacidad inicial para 1.500 fieles. Luego, fue preciso ampliar la capacidad para dos mil personas Cuando el Obispo Macedo alquiló el galpón, esto fue considerado un gesto alocado, pues el alquiler del inmueble era muy alto. Esa osadía, entretanto, contribuyó para hacer de la Universal lo que ella es hoy: una Iglesia que no para de expandirse.

Los planes para la Iglesia siempre fueron grandes. Ya en las prédicas realizadas desde el jardín de Méier, el Pastor Macedo acostumbraba a decir que la Universal tenía por objetivo predicar el Evangelio a los cuatro puntos del planeta y, para eso, sería necesario usar los medios de comunicación.

La Iglesia Universal no para. Sus puertas están siempre abiertas, de domingo a domingo, a cualquier hora, llueva o haya sol. Quien está enfermo, oprimido, perturbado o afligido siempre va a recibir una palabra de aliento, una oración o una bendición al visitar un templo de la IURD.
Aunque mucha gente crea que Dios está muy ocupado, en la IURD se cree que Él está siempre listo para oír y atender al necesitado.
Todo es muy simple en la Iglesia Universal y cualquier persona que llega, encuentra apoyo, cariño, mucho amor y, sobre todo, enseñanzas para alcanzar el único camino que lleva a la salvación: Jesús.

"El Espíritu de Dios, el Señor, está sobre mí, porque me ha ungido Dios. Me ha enviado a predicar buenas nuevas a los pobres, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos y a los prisioneros apertura de la cárcel..." 

Isaías 61.1

Cada Iglesia o denominación cristiana tiene su filosofía, esto quiere decir, su manera de interpretar, entender y colocar en práctica las enseñanzas de la Biblia. La Iglesia Universal del Reino de Dios tiene los mismos principios doctrinarios de las demás Iglesias Evangélicas Pentecostales, diferenciándose sólo en algunas costumbres y dando énfasis a algunos aspectos del Ministerio del Señor Jesucristo y Sus Apóstoles.

La Iglesia Universal del Reino de Dios expresa su fe, teniendo por fundamento de su predicación, las siguientes afirmaciones:

1 Hay un sólo Dios, Vivo, Verdadero y Eterno, de Infinito Poder y Sabiduría, Creador y Conservador de todas las cosas visibles e invisibles. En la Unidad de Su Divinidad, Poder y Misterio hay tres Personas distintas, de existencia Eterna, iguales en Santidad, Justicia, Sabiduría, Poder y Majestad a saber: Dios-Padre, Dios-Hijo y Dios-Espíritu Santo.

2 El Dios-Padre fue el Primero en manifestarse al hombre, desde Adán, hasta al nacimiento del Señor Jesucristo, para traer la Ley y los Mandamientos.

3 El Dios-Hijo, Señor Jesucristo, que fue el Segundo en manifestarse al hombre, nació del vientre de la virgen María, por obra y gracia del Espíritu Santo. Él que es la Palabra encarnada del Padre, tomó la naturaleza humana, reuniendo así dos naturalezas enteras y perfectas; la Divina y la humana, para ser conocido por verdadero Dios y verdadero Hombre, que sufrió, fue crucificado, muerto y sepultado, reconciliándonos así con el Dios-Padre, haciendo la expiación de nuestros pecados y garantizándonos la sanidad y la liberación de todos nuestros sufrimientos.
El Señor Jesús verdaderamente resucitó de entre los muertos, y tomó otra vez su cuerpo original, con todas las cosas pertenecientes a la perfección de la naturaleza humana y subió al cielo. Él se sentó a la derecha del Dios-Padre, de donde ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. El profeta Isaías habló de Él cuando dijo:

"Despreciado y rechazado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él, el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores, y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por sus llagas fuimos nosotros curados." 

Isaías 53.3-5


4 La manifestación de la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, el Dios-Espíritu Santo, es hecha en el corazón humano para convencerlo del pecado, de la justicia y del juicio. Cuando cometemos algún desliz, entonces Él muestra por medio de nuestra conciencia que pecamos y permite nuestro arrepentimiento.
Él procede del Dios-Padre y del Dios-Hijo y lleva al ser humano a tener un encuentro real con el Señor Jesús; opera en la santificación del seguidor del Hijo, guía a la Iglesia, a las condiciones para que el cristiano tenga Su carácter y, para que él realice lo mismo y mucho más que Su Hijo hizo durante Su ministerio terreno, según las propias Palabras del Señor:

"De cierto, de cierto os digo: el que en mí cree, las obras que yo hago, él también las hará, y aún mayores hará, porque yo voy al Padre" 

Juan 14.12



5 La Biblia, que es la Palabra de Dios, fue escrita por hombres divinamente inspirados. Ella es el modelo infalible por el cual la conducta humana y las opiniones deben ser juzgadas.

"Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra" 

2 Timoteo 3.16-17

6 La justificación del hombre solamente se realiza por la fe en el Señor Jesucristo, por lo que está escrito:

"Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia por la cual estamos firmes, y nos gloriamos" 

Romanos 5.1-2

 “Concluimos, pues, que el hombre es justificado por la fe sin las obras de la Ley” 

Romanos 3.28

Significa que las obras asistenciales, aunque sean muy importantes dentro del cristianismo, jamás podrán conducir al hombre a la salvación.

7 El bautismo con el Espíritu Santo es un acto de la gracia de Dios; es una experiencia adquirida por la fe de aquel que desea la purificación y la santidad en su vida. Ese bautismo es realizado personalmente por el Señor Jesús y tiene por real evidencia la transformación del carácter humano por el carácter de Dios además de poder hablar en lenguas extrañas.

8 El bautismo en las aguas por inmersión, en el Nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, no es un medio exclusivo de la salvación, sino que es parte de ella. El bautismo en las aguas es un acto de profesión de fe pública con vistas a la sepultura del cuerpo del pecado o de la naturaleza pecaminosa para vivir una nueva vida. Después del bautismo en las aguas es necesario que suceda obligatoriamente un cambio en la vida, esto es: el bautizado no deberá continuar con los mismos hábitos equivocados que tenía antes, por ejemplo: los vicios, el mal genio, el egoísmo, tener placer al actuar mal, en desacuerdo con el carácter de Dios etc.

9 Los nueve dones del Espíritu Santo tienen un lugar exacto para nosotros en los días de hoy, son parte integrante de la obra expiatoria del Señor Jesucristo. Con respecto al don de profecía nosotros hemos visto el gran engaño que el diablo y sus demonios han sembrado entre los cristianos sinceros e inconstantes. Muchas personas han perdido hasta la salvación por haber sido ilusionadas por "profecías" que jamás salieron de la boca de Dios; casamientos que se han formado y matrimonios que se han deshecho por intermedio de profecías. De allí, la Iglesia Universal del Reino de Dios adopta el sistema de fundamentar su fe exclusivamente en la Palabra de Dios escrita, esto es: la Biblia Sagrada. Si acaso alguien dijera alguna profecía, entonces la persona debe ser bien investigada no sólo en la iglesia, sino sobre todo en su casa y trabajo. Además de eso, se debe esperar que aquella profecía se cumpla para entonces creer en ella. Todo esto aún no confirma que aquel cristiano es un profeta, pues los dones del Espíritu Santo sólo le pertenecen a Él; y Él usa aquellos cuyas vidas son un ejemplo dentro de sus respectivas casas, trabajos e iglesias.
Por una cuestión de celo y cuidado nosotros hemos preferido dejar que sólo el Espíritu Santo nos hable por Su Palabra y hasta hoy eso nos ha dado resultado, pues la Iglesia Universal ha crecido en todo el mundo sustentada solamente por la Biblia Sagrada.

10 La Santa Cena es la ceremonia más importante dentro del cristianismo. No es sólo un símbolo de la participación del Cuerpo y de la Sangre del Señor; es realmente una participación física de un Señor espiritual con la finalidad de fortalecer a la Iglesia tanto física como espiritualmente, recordando la muerte del Señor hasta que Él venga. Además de eso, la Santa Cena sirve para una renovación de los votos de alianza con Dios por medio de la sangre del Señor Jesús.

11 Los diezmos y las ofrendas son tan sagrados, tan santos como la Palabra de Dios. Los diezmos significan fidelidad y las ofrendas el amor del siervo hacia el Señor. No se puede disociar los diezmos y las ofrendas de la obra redentora del Señor Jesús; significan, en verdad, la sangre de los salvos en favor de aquellos que necesitan de la salvación.

12 La Iglesia visible del Señor Jesús es la reunión de todos los cristianos fieles, unidos unos a otros en la fe y en la comunión del Evangelio, observando los mandamientos del Señor, gobernados por Su Espíritu, por Su Palabra y por Su Nombre.

13 El Señor Jesucristo concedió autoridad espiritual a Sus seguidores, no solamente para curar a los enfermos y expulsar a los demonios, pero sobretodo llevar Su Palabra con el poder del Espíritu Santo a todo el mundo y hacer discípulos.

14 Todos los cristianos tienen derecho a una vida abundante según las palabras del Señor Jesús:

"... yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" 

Juan 10:10


15 Todos los cristianos deben desear el regreso del Señor Jesús lo más pronto posible. La venida será en forma imprevista y eso significa, que todos los cristianos siempre deben estar preparados para recibirlo en las nubes.

16 El objetivo final de una relación permanente con el Señor Jesús por la fe es la vida eterna, la cual Él prometió a todos los que perseveren hasta el fin.

"Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda" 

Apocalipsis 21:8

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En la IURD no hay preconceptos o discriminaciones. Todos, desde él más necesitado hasta él más rico son bien recibidos, porque Dios no hace acepción de personas.
Las reuniones generalmente se realizan:
de lunes a viernes a las 8, 10, 16 y 20 hs.
Sábados a 8, 10, 15 y 18 hs.
Domingos 7:30, 10, 15 y 18 hs.

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