El 18 de marzo el Bahía Buen Suceso llego a Leith y
comenzó a descargar suministros, nuevamente la nave navego
en silencio de radio y no se detuvo en Grytviken, sino que paso
directamente a la Bahía Linth. El contrato de Davidoff
destacaba la necesidad de observar los aspectos legales, y esta
cuestión había sido reafirmada por la protesta
británica que siguieron a la visita de diciembre. Es
posible de Davidoff supusiera que como esta vez había
hecho lo que antes no había atinado hacer notificar
de antemano a la embajada británica no había
problemas.
La Armada argentina ciertamente conocía las reglas
relacionadas con las islas; era parte del código de navegación.
, su intención no tuvo un carácter provocativo,
es posible que el capitán decidiera desentenderse de
esa norma. _Tenia un calendario ajustado y las Georgias del
Sur eran en cierto modo un desvío, y aun debía
cumplir su itinerario original. Es igualmente probable que le
pareciese desagradable la idea de detenerse oficialmente en
Grytviken cuando el territorio era materia de disputa. La Armada
Argentina no había estado antes de la visita de Davidoff,
de modo que no existían precedentes. La protesta británica,
había llegado tarde y fue rechazada por el Ministerio
Exteriores.
Por su parte Davidoff había asegurado que los británicos
estaban al tanto de la visita. Es posible que es haya tenido
la esperanza de que la nave pudiera llegar a destino y poder
descargar los trabajadores y sus provisiones, para luego zarpar
sin ser detectado como en la primera visita. De allí
el silencio de radio.
Cabe aclarar que si la Armada deseabas instalar una presencia
prolongada, la conducta era absurda desde el punto de vista
táctico. No era necesario comportarse como intruso y
si los aspectos legales hubiesen sido cumplidos, la Operación
Alfa podría haber sido ejecutada después. En cambio,
el desarrollo de la segunda visita solo sirvió para provocar
las sospechas británicas.
La nave fue descubierta mientras estaba anclada. El 19 de
marzo un grupo de la Exploración Antártica británica
llegó a puerto Leith, y allí descubrió
al Bahía Buen Suceso descargando, con la bandera Argentina
flameando. En la costa había 100 persona, instalándose,
habían ocupado el refugio de la Exploración Antártica
británica. Los observadores se acercaron al capitán
Briatore para explicarle que su presencia era ilegal y que debían
presentarse en Grytviken. Se le respondió que el desembarco
había sido autorizado por la embajada británica
en Buenos Aires. Después, los cuatros observadores comunicaron
todo esto a King Edward Point, y desde allí, con cierta
dificultad, se transmitió la información a Rex
Hunt.

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