Los chatarreros
trabajaban para una empresa privada argentina, Georgia del Sur
S.A., dirigida desde 1978 por el señor Constantino Davidoff.
Le había conseguido el contrato una firma británica
de Edimburgo, Chistan Salvesen Co. , con el objeto del retiro
de lo que restaba de antiguos puertos balleneros en Leith, Stromness
y Husvik, en la isla mayor de Georgias del Sur. La embajada británica
en Buenos Aires estaba al tanto del contrato.
Davidoff era un empresario libre, y poca duda cabe de que
su postura en el asunto estuvo regida principalmente por el
deseo de ganar dinero. Las dificultades financieras de Davidoff
hicieron preguntar a Gran Bretaña si el HMS Endurace
podía proveerles pasajes, ante la negativa, en agosto
de 1981 pidió al Ministerio de Relaciones Exteriores
y a la Marina Argentina la autorización para usar las
naves de transporte antártico mediante el pago de una
tarifa, incluía un lugar en la nave para llegar a las
islas y después una serie de viajes logísticos
(era algo normal el uso de los transportes navales en área
subantártica)
Las autoridades Argentinas sabían que la base antártica
británica en Grytviken podría ser eliminada en
un futuro próximo, y que se había adoptado la
decisión de retirar al HMS Endurace del Atlántico
Sur.
La Armada acepto de buena gana. No había otros medios
para afirmar una presencia. El acuerdo permitía por lo
menos dos escalas anuales de sus naves dedicadas al transporte
en la Antártida, para llevar suministros.
Sin embargo hubo también un plan de aprovechamiento
de la iniciativa de Davidoff a fin de establecer disimuladamente
una base. El Proyecto Alfa.
El Proyecto Alfa fue elaborado en septiembre de 1981, poco
después que llegó el primer pedido de Davidoff
en el sentido que se le concediese pasaje en un transporte naval.
Para la Armada Argentina, era una oportunidad de aprovechar
la decisión británica acerca del HMS Endurace.
El plan consistía en infiltrar la fuerza de trabajo
de Davidoff con "científicos" militares que,
por tanto, seria un grupo "legal" de desembarco en
las Georgias del Sur.
Después, se le uniría un grupo de Infantes de
Marina que embarcarían en una nave destinada a restablecer
las bases Antárticas Argentinas y que establecerían
una base militar más permanente de unos catorce hombres
a partir de abril. Se haría todo esto poco después
de que el HMS Endurace hubiese partido por ultima vez del Atlántico
Sur. Durante el invierno del Sur, cuando no fuere posible adoptar
medidas eficaces para eliminar la base, se afirmaría
la soberanía de facto mediante la emisión de informes
meteorológicos y para la navegación.


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