Como parte de las operaciones previas al desembarco
inglés, estos efectuaron acciones de dispersión
en distintos puntos de las islas, que consistieron en helidesembarcos
simulados, en los que desembarcaban Comandos del SAS y del SBS.
Estos debían inspeccionar el sector y determinar los
puntos más convenientes para realizar un desembarco,
o sectores en los que fuese posible hostigar al enemigo.
Ese fue el caso del un grupo comando que preparó el asalto
a la Estación Aeronaval Calderón, con el objetivo
de dejarla inoperante.
En primer término, una reducida cantidad de comandos
se dedicó a observar los puestos de vigilancia, ciclos
de guardia y la posición de los aviones.
Para efectuar durante las primeras horas del 15 de mayo el ataque
a la Estación Calderón con 50 hombres, logrando
destruir o averiar los siguientes aviones: 5 Pucará,
4 Mentor
T-34 y 1 Skyvan de Prefectura.

El desarrollo del Ataque:
El grupo de asalto helidesembarcó a distancia prudencial
para evitar que se escuchara el ruido de los helicópteros.
Recorrieron esa distancia a pie y cuando estuvieron en posición
las fragatas próximas al lugar comenzaron un intenso
cañoneo naval, para impedir que las tropas argentinas
saliesen de sus refugios. Mientras tanto, los comandos se habían
dividido en dos grupos: uno de ellos se ocuparía de destruir
en tierra los aviones, y el otro de evitar un contraataque argentino.
Para la destrucción de los aviones próximos a
la pista se utilizaron granadas de demolición y explosivos
plásticos.
Repentinamente se produjo una gran explosión, pues en
medio de la operación, el cañonazo de un buque
británico dio en una de las cámaras de voladura
que los infantes de marina argentinos habían instalado
para destruir la pista en caso de ocupación de la base
por fuerzas enemigas.
Los comandos se retiraron rápidamente apoyados por helicópteros,
quedando destruidos como saldo del ataque 5 Pucará, 4
Turbo Mentor T-34 y el Skyvan de Prefectura Argentina .
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