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¿Quién dice
que es Fácil?
Por
Maximiliano
Curcio
Sinopsis:
"¿Quién Dice que es Fácil?" es la historia de Aldo, un tipo
de barrio, solitario e inquietante, que vive encerrado en una rutina
cuya única emoción es tenerlo todo absolutamente controlado. Cada
mañana se levanta a la misma hora para llegar a tiempo a su negocio,
un servicio de lavado para coches; esperando así que nada altere su
pequeño sistema de costumbres: controlar a sus empleados, controlar
el gas, controlar su dieta, controlar a sus vecinos… Hasta que
decide alquilar el apartamento que posee justo enfrente de su casa a
la atractiva Andrea, una fotógrafa trotamundos que está embarazada y
no sabe, y no le importa, quién es el padre.
* * / REGULAR
Juan
Taratuto, tras el sobre
valorado éxito de cartelera de "No sos vos, soy yo" hace
algunos años, vuelve con una comedia de similar planteamiento e
idéntico rumbo, liderada por Diego Peretti nuevamente como su actor
fetiche y con una apuesta similar a la anterior, con el aval de un
publico distendido y pasatista, pero a fines cinematográficos, una
comedia previsible y con demasiados desaciertos. Con el aval de un
publico distendido y pasatista su visión distendía al mismo, pero a
fines cinematográficos, resulta una comedia previsible y con
demasiados desaciertos. El film no esta a la altura de
una buena comedia y sufre de las mismas fallas y recae en los mismos
errores que su nombrada opera prima.
El dominio de los diálogos y los silencios en los
personajes no siempre resulta atinado, mientras que el toque cómico
que se le agrega al drama y viceversa es una tónica que remite al
anterior film de Taratuto, de quien no se puede negar que posee ya
un lenguaje propio que lo caracteriza.
El film no encuentra el registro cómico en todo
momento, y esto le quita identidad pasa del humor inocente y
absurdo, al drama conmovedor, para volver a un tipo de humor
surrealista que raya el mal gusto (con ese pseudo simulacro sexual
que ridiculiza y humilla a una gran actriz como Lidia Catalano). La
búsqueda de amor y autonomía personal puede ser un buen punto de
partida para que esta comedia se encamine, pero la inevitable
carencia de inteligencia e ingenio en los personajes y en las
situaciones hace que los diálogos por momentos resulten monótonos.
La sexualidad, el machismo, la atracción entre
opuestos, la realidad social, el romanticismo y los tabúes
culturales son algunos de los temas universales que se apoderan de
estos personajes un tanto bizarros, muy humanos, sin grandes
aventuras o deslices en sus vidas, entre grises y caóticas, la
mayoría de ellos son típicos antihéroes, pero siempre queribles y de
fácil identificación con el publico.
Es una formula consabida a la que Taratuto se apega
en base a clisés y lugares comunes demasiado explícitos entre
protagonistas y antagonistas, una apuesta menos arriesgada y
profunda, pero que garantiza seguridad a la hora de entretener.
Si algo resulta salvable del film (mas allá del mero
objeto de entretener permitiendo dejar salir algunas risas) es la
notable química entre Taratuto y Diego Peretti, uno de los actores
mas versátiles del mapa cinematográfico nacional. El realizador sabe
que perfil mejor tomar del actor, y este sabe que puntos tocar de su
personaje para mostrar su costado mas vulnerable, obsesivo y
solitario, dosificando muy bien los cambios que sufre su personaje.
Carolina Peleretti no luce nada mal en su papel y si bien no
descolla a la altura de Peretti, es una grata revelación. El cine
argentino supo hacer reír a su publico combinando talento y gracia,
pero: ¿quien dice que es fácil…hacer una comedia de estas
características?
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