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Michael
Clayton
Por
Maximiliano
Curcio
Sinopsis:
Michael Clayton trabaja para un famoso bufete de Nueva York, aunque
no ejerce de abogado. Su especialidad es arreglar las cosas de la
manera más limpia y rápida posible, y se ha pasado toda su carrera
limpiando los trapos sucios de sus importantes clientes. No es ni
policía ni abogado, sino la perfecta mezcla de ambos: el perro
guardián, el compañero fiel que siempre obedece y nunca pregunta...
* * * * * / EXCELENTE
George Clooney, un autentico estandarte del cine de
calidad que Hollywood ofrece hoy en día ha acumulado una cantidad de
papeles considerables donde se ha mostrado como un actor mas que
rendidor, versátil y sorprendente: “Buenas Noches y Buena Suerte”,
“Syriana”, “¿Donde Estas Hermano?“, ”Confesiones de
una Mente Peligrosa” y la presente “Michael Clayton” son
sobrados ejemplos de su muestra de talento, esta ultima
interpretación sin duda merecedora de cualquier premio que se le
ponga por delante. Director, productor, guionista y actor, ese
multifacético artista parece no haber llegado a su techo y proyecta
una de las carreras en Hollywood más fenomenales de los últimos
años. “Michael Clayton” es una gran historia de bases sólidas
que se debate entre el drama y el suspenso. Un thriller de denuncia
que remite en su estructura a “El Informante”, film que
también evidenciaba a las grandes corporaciones o a las novelas
judiciales de John Grisham (un subgénero cinematográfico con nombre
propio), exitosamente traspuestas en la pantalla.
Gran merito merece Tony Gilroy (guionista de la
trilogía de Bourne), quien ya mostraba cierta experiencia en el
terreno judicial al guionar “El Abogado del Diablo”, pero que
realmente demuestra toda su destreza de cámaras, con una puesta en
escena detallista que juega de forma constante con un cuidado
trabajo de planos, fotografía y encuadres. El film, de corte
intelectual requiere la continua atención del espectador para
continuar su escabullada trama, de compleja elaboración y en donde
involucra en sus distintas capas y vueltas de tuerca a personajes
enigmáticos y con dobleces ambiguos, presos de situaciones al límite
de la moral. Con reminiscencias de los films de espionaje de los ’70
(films a los que el nombre de Sydney Pollack estuvo muy ligado) la
trama se apoya en los climas de tensión creados en base a
situaciones que generan controversia, que derivan en conflictos que
se van desnudando a mediad que avanza la trama y donde el espectador
(cuyo ingenio el director valora) siempre esta un paso mas adelante
que los personajes y de saber aprovechar (hay que mantenerse agudo y
atento al desarrollo) esta ventaja el film se hace mas disfrutable.
Una producción típica de denuncia sobre los abusos de las
corporaciones contra la economía, la salud y el medio ambiente,
sobre el accionar de los grupos de poder con una ética cuestionable
que desnudan miserias humanas.
”Michael Clayton”, desde su interprete tan
oscuro como admirable (el desbordante de paranoia, contradicciones,
el brillante y genial George Clooney) hasta su historia, inundan al
film de potencia y realismo a la hora de enmarcar una mirada
implacable sobre una cuestión política a la que no intenta tapar con
moralejas y a la que expone sin piedad alguna. Articulada en sus
idas y venidas temporales, con un ritmo que no apela al golpe de
afecto hasta su desenlace y de forma controlada y medida nos va
conduciendo por ese vertiginoso espiral dramático por medio del cual
su director consigue encontrar el punto de equilibrio necesario
entre el intimismo con que nos involucra con sus personajes (los de
Tilda Swinton y Tom Wilkinson son vitales a la historia), la mirada
pensante que cuestiona un andamiaje social corrupto y la agilidad
sobrada para dibujar un relato tan puntilloso como incuestionable
que lo hace un exponente contemporáneo de aquellos grandes films que
evoca: “La Conversación”, “Los Tres Días del Cóndor”,
“El Síndrome China” y una extensa lista a la que “Michael
Clayton” ilustremente precede.
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