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Matar o
Morir
Por
Maximiliano
Curcio
Sinopsis:
El Sr. Smith, un misterioso y solitario pistolero, ayuda a nacer a
un bebé en medio de un tiroteo. Pronto descubre que el niño es el
objetivo de una peligrosa banda liderada por Hertz cuyo objetivo es
borrar todo rastro del recién nacido. Smith se une a una prostituta
llamada DQ para intentar solucionar el misterio. Todos quieren ver
muerto al pequeño, la gran pregunta es ¿por qué?
* * / REGULAR
“Matar o Morir” es un extraño híbrido en el
cine de estos días que desborda en adrenalina, vértigo, tensión,
violencia y delirio. También es un film que derrocha excesos a la
hora de recrear secuencias de acción y cuyo uso del humor negro para
matizar una trama de por si incoherente hace aun mas bizarra esta
poco creíble travesía cuyo desorden argumental no arruina una
indudable y lograda identidad estética, El film contiene marcadas
reminiscencias y constantes homenajes, quizás sin proponérselo,
tanto al spaghetti-western de Sergio Leone donde lo trágico se
convertía en paródico, como al estilo desenfrenado de los films de
acción de John Woo así como también a los thrillers gangsteriles que
siguen la línea de “Juegos, Trampas y Dos Armas Humeantes”.
Una heterogénea y nada tímida mezcla de ácido humor,
algo de erotismo también brutal, un marcado regodeo en lo mórbido y
lo sangriento y un vendaval de tiroteos, explosiones y persecuciones
sin freno (ni lógica alguna por momentos) que remiten al clásico
cine de acción sin los desbordes actuales que la computarizacion hoy
elabora sobre los efectos especiales. El director Michael Davis
(cuya experiencia cinematográfica no es nada grata) plantea una
trama que desborda absurdos, donde un grupo de maleantes tan
despiadados (al que lidera el genial Paul Giamatti mostrando una
faceta no conocida de su versatilidad) como torpes persiguen a un
antihéroe que personifica Clive Owen (un renegado aventurero que
zanahoria en mano parece salido de un mundo de historietas) y a una
prostituta italiana (otra vez, si, como en “Malena” y “Dime
que me Quieres”) que es Mónica Bellucci.
De coreografía extravagante de videoclip a secuencias
de acción que alternan una extensa lista de temas musicales
roqueros, el film debe tomarse como lo que es, una parodiasen
demasiada seriedad, que no busca ser políticamente correcta ni por
su comicidad y desenfado acaba siendo audaz o visceral tampoco, sus
baches narrativos y el por momentos patetismo de lo absurdo
conspiran para cueste tomarse en serio esta propuesta, que podrá
entretener, pero para cerrar como producto fílmico le falta unir
varios cabos y no le basta solo con ser provocativa o polémica, sin
un mínimo sustento de calidad.
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