Dirección: Agnieszka Holland.

Guión: Stephen J. Rivele y Christopher Wilkinson.
País:
EE.UU., Alemania y Hungria
Año: 2006.
Duración: 104 min.

Genero: Drama.

Titulo Original: Copying Beethoven.
Elenco: Ed Harris (Ludwig van Beethoven), Diane Kruger (Anna Holtz), Nicholas Jones (Archiduque Rudolph), Matthew Goode (Martin Bauer), Ralph Riach (Wenzel Schlemmer), Joe Anderson (Karl van Beethoven), Bill Stewart (Rudy), Angus Barnett (Krenski).

Producción: Sidney Kimmel, Christopher Wilkinson, Stephen Rivele y Michael Taylor.

Música: Maggie Rodford.

 

La Pasión de Beethoven

Por Maximiliano Curcio

 

      Sinopsis: Anna Holtz, de 23 años, es una aspirante a compositora con pocos medios que intenta encontrar inspiración y prosperar en la capital mundial de la música, Viena. Anna, que estudia en el conservatorio de música, tiene una recomendación para trabajar en una reconocida editorial, y, tras una serie de acontecimientos inesperados, se las ingenia para conseguir una oportunidad de trabajar junto al mayor y más voluble artista vivo: Ludwig van Beethoven. Cuando, improvisadamente, el escéptico Beethoven la pone a prueba, Anna demuestra sus dotes y su especial valía para la música. El maestro decide aceptarla como copista, lo que da comienzo a una extraordinaria relación que cambiará la vida de ambos.

   

* * * / BUENA

 

Se ha tornado costumbre en el cine de estos tiempos las biopics sobre artistas mitad genios, mitad locos que atraviesan su existencia torturados, en  medio de la soledad e incomprensión que despierta su genialidad, adorados años después de su muerte e ignorados en su tiempo. Para ejemplos basta la visión de Robert Altman sobre Vincent Van Gogh en “Vincent y Theo”, la de Wolfgang Petersen sobre Mozart en “Amadeus” o porque no aquel Pablo Picasso interpretado por Anthony Hopkins en “Sobreviviendo a Picasso”. Detrás de esta proyecto y al mando de la cámara se encuentra la polaca Agnieszka Holland, una directora de calidad, con una carrera internacional notoria y un estilo cercano al cine artístico de culto.

El elenco lo lideran dos figuras de peso como  Ed Harris (quien ya había colaborado con Holland en la irregular “El Tercer Milagro” y Diane Kruger en una suerte de relación que encuentra en su vinculo de forma intensa, para una historia contada con un tinte genuino. El bueno de Harris, sólido como siempre, entrega en base a captar la brutalidad y rudeza del papel una gran composición del Beethoven despótico y verborragico inmerso en sus excesos y egocentrismo (Gary Oldman había hecho lo propia en la bien lograda “Amada Inmortal”). La revelación alemana Kruger, con entusiasmo y admiración por su maestro, entrega solvencia en un personaje que transmite mucho con su mirada y con sus gestos y una intérprete de gran sensibilidad y expresividad como esta joven figura es la indicada para este papel.

La relación entre ambos personajes, como dicho anteriormente, es el eje del film, una fábula de la Bella y la Bestia que dramáticamente entrega los picos más altos de una producción que redondea en su ápice narrativo, la secuencia en donde se diagrama el estreno de la Novena Sinfonía y donde podemos notar el gran despliegue de la talentosa Holland, quien cámara en mano sabe cómo jugar con el lenguaje cinematográfico a su disposición, así como también lo hace en la tan particular como impactante escena de inicio del film. Pese a sus lugares comunes y a los fines dramáticos a los que se somete a cada biopic, “La Pasión de Beethoven” cuenta con valores suficientes como para ser un buen producto que cuenta una historia interesante de por si, inteligente en su planteo desde la visión de una directora europea y efectivo en su resolución en la piel de un intérprete tan fenomenal (y no valorado en su justa medida) como Harris.

 

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