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El Libro
Negro - Black Book
Por
Maximiliano
Curcio
Sinopsis:
Tras la ejecución de su familia a manos de los nazis, una joven
judía se une a la resistencia que lucha contra la ocupación en
Holanda. Su misión será infiltrarse en el cuartel general nazi,
seduciendo a un alto oficial alemán para obtener información y poder
liberar a un grupo de combatientes que han sido capturados.
* * * * / MUY BUENA
El exterminio sobre la comunidad judía por parte de
los nazis durante la Segunda Guerra Mundial se ha representado en
múltiples ocasiones en pantalla y la visión sobre el mismo, en sus
distintos matices, hace al rigor cinematográfico de quien encara
dicho proyecto, poniendo de manifiesto sus valores éticos y
políticos frente a un tema hablado hasta el hartazgo y tan polémico
como problemático y que exige convicción moral y certeza histórica a
la hora de transponerse a pantalla y que bien puede representar una
incómoda toma de posición. El efectivo realizador Paul Verhoeven
(tan dúctil para producciones del estilo fantástico de “Robocop”
e “Invasión” o del thriller erótico “Bajos Instintos”)
encuentra la línea central del relato en un clima de suspenso que
alterna los códigos propios del genero ingredientes del policial
negro y una notable influencia del relato hollywoodense propio de la
experiencia adquirida en aquel país, como si credenciales de gran
autor le faltasen.
Así se combinan los tópicos bélicos más reconocidos
(situaciones y ambientes propios), con otros del cine de espionaje y
sus constantes vueltas de tuerca y verdades sabidas a medias que
bien podría trazar una línea de similitud con su recordada “El
Soldado de Orange”. El holandés Verhoeven, de forma
satisfactoria, aplica a estos elementos un matiz que los une: la
brutalidad visual con la que se aborda la temática, teniendo bien en
claro los limites que existen entre victimas y victimarios, la
impotencia de unos, la impunidad de otros. Sumado a esa sorprendente
capacidad para enmarcarnos en un clima de paranoia, persecución, los
excesos institucionales mediante el exterminio y el terror sembrado.
El director también pone el acento en el personaje femenino central
del film (en la piel de la deslumbrante y bella Carice Von Houten),
delineado con rasgos de provocación e insinuación sexual que
destacan su potencialidad erótica de forma eficiente en escenas bien
concebidas por un director ya conocedor de estas vertientes.
”Black Book” es una película que funciona como
un alegato antinazi, que a la vez ensalza las virtudes heroicas de
unos pocos mártires valientes, que lleva el dedo acusador hacia la
variabilidad del juicio ético, subjetiva a lo inestable que resulta
la apariencia de la mirada propia, pudiendo interpretar un hecho
desde tan variables ópticas. Su solidez narrativa concreta un film
de dos horas y media de duración, que no decae en ningún momento,
que desborda nerviosismo, crudeza y tensión para construir imágenes
que en su concepción llegan a incomodarnos en este dual juego de
represión y venganza. No es ninguna revelación que Paul Verhoeven es
un realizador pensante, perfeccionista y estratégico que sabe como
encandilar a su espectador con un tema súper transitado que aborda
con grandilocuencia e impacto el poder de supervivencia ante la
opresión logrando un realismo sobrecogedor en el gran valor
verdadero que capta cada fotograma.
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