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El Amor en
los Tiempos de Cólera
Por
Maximiliano
Curcio
Sinopsis:
Basada en la novela del mismo nombre de Gabriel García Márquez, la
película cuenta la historia de Florentino Ariza y de Fermina Daza.
Ambos están perdidamente enamorados, pero la difícil condición
social de Florentino hará que Fermina decida casarse con un doctor
acomodado y de buena familia. Florentino, desolado, se centrará en
sus negocios personales e intentará hallar consuelo en distintas
mujeres. No obstante, su corazón siempre pertenecerá a su querida
Fermina.
* / MALA
Cuando
una novela es tan popular adaptarla tiene que ver bastante con la
perdurabilidad de esta obra a lo largo de la historia, despertando
con el correr de las generaciones interés y asimilación de fenómenos
socio-culturales. Es por eso que el cine se ha nutrido de la
literatura a lo largo de los años de su existencia para seguir
contando historias, y poner en fílmico universos creados por
prestigiosos autores, hoy en día cada vez más convertidos en ruedas
de auxilio ante la limitación de los guionistas hollywodenses (hoy
en huelga). El bueno de Gabriel García Márquez debe de haber sufrido
semejante despropósito, a las alturas de la ya olvidada adaptación
de “El Coronel no Tiene Quien le Escriba”.
El hecho
de llevar al cine “El Amor en Tiempos del Cólera”, es una
apuesta arriesgada, es una obra mundialmente conocida, pero el film
es un proceso integrado por un elenco globalizado (desde Benjamín
Bratt hasta John Leguizamo), en una historia latina contada en
ingles (y empecinada en acudir a un ingles latinizado de forma
irrisoria). La decisión de que los personajes principales los
carguen Javier Bardem y Giovanna Mezzogiorno (dentro de las
posibilidades, incuestionables ambos) a lo largo de más de 50 años
no es del todo acertada. Si bien el maquillaje con el correr de los
años aporta una creíble caracterización, en sus años más jóvenes
cuesta identificar a dichos intérpretes, ya conocidos por el público
en papeles más maduros. En otras palabras, Bardem no tiene la cara
aniñada de Johnny Depp ni Mezzogiorno aparenta ser una quinceañera
apropiada.
En
términos históricos un error resulta imperdonable. Promediando el
1890 se menciona a Gardel y su música (traída a esa geografía latino
americana). Este suceso es imposible dado que Gardel justamente
nació en 1890. Un anacronismo bastante grueso del film, que casi no
se entiende en medio de una producción de semejante presupuesto
(40.000.000 de dólares) y cuidado. Si hablamos de cuidado, los
rubros técnicos del film no salvan las ropas de un producto
cuestionable. La fotografía es perfecta y pictóricamente enriquece
los escenarios naturales usados para la reconstrucción de época, que
también son para mencionar ya que dan ese toque pintoresco latino
(por allí aparece la música de Shakira) y pastiche que caracteriza
la dirección de arte, pero dicho empeño no alcanza cuando nos
encontramos frente a un film hueco, poroso y fallido.
Cuesta
entender el mal encaminamiento de esta adaptación que contaba nada
menos con una gran figura como Mike Newell, premiado director por
“Cuatro Bodas y un Funeral” y “Donnie Brasco”. Vale cuestionarse
porque el film cae de forma permanente en la obviedad erótica,
porque se ata del chiste incomprensible y fuera de lugar cuando el
elemento melodramático podría haberse aprovechado con mejor
tratamiento y porque el ridículo en el que se somete al confundido
personaje de Bardem. De la esencia de la obra original, el único
pasar acorde parece ser el encuentro de estos personajes, 50 años
después, quizás el único intento valido, profundo y digno de ver de
un film que desborda a sus personajes de los aspectos mas
estereotipados y los golpes bajos mas predecibles que no supieron
interpretar la grandeza de la mente brillante de Gabo.
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