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Al Otro
Lado del Mundo
Por
Maximiliano
Curcio
Sinopsis:
"Al Otro Lado del Mundo" es una historia de amor ambientada
en los años 20 que cuenta la historia de Walter, un médico de clase
media, y Kitty, una joven de clase alta. Una pareja de ingleses que
deciden casarse por motivos equivocados y se establecen en Shanghai.
En esta exótica ciudad, Kitty se enamorará de otro hombre. Cuando
Walter descubre la infidelidad de su esposa, acepta en venganza un
trabajo en un remoto pueblo de China azotado por una epidemia
mortífera. A su pesar, Kitty se ve obligada a acompañarle. Ambos
emprenden entonces un viaje que dará sentido a sus vidas, en uno de
los lugares más remotos y bellos de la tierra.
* * * / BUENA
Pueden establecerse ciertas similitudes entre este
film y la recordada pieza clásica de mediados de los ’80 que
dirigiera Sydney Pollack: “África Mía”. La premisa partía de
una mujer establecida en una gran urbe danesa que viajaba al
continente negro para establecerse debido a los negocios de su
marido. Aquí el periplo va desde Londres a China por similares
motivos. Es igualmente notorio y para destacar el notable contraste
en las vidas de estas mujeres protagonistas, presas de un ámbito
remoto y añorando un pasado donde dejaron sus sueños y verdaderas
pasiones, convirtiéndolas en seres vacíos e infelices. La historia
es una nueva adaptación de la novela The Painted Veil de W. Somerset
Maughan que ya fuera llevada al cine en la piel de Greta Garbo en
1934 y luego con Eleonor Parker como protagonista del rol que hoy
día hereda la interprete australiana Naomi Watts (y también
productora junto a Edward Norton de la película).
Como puede apuntarse, Naomi Watts y Edward Norton son
los encargados de encarnar a dos personajes que a lo largo del
desarrollo de la historia van cambiando y evolucionando a la par que
la trama. Vale decir que Naomi Watts saca mejor rédito de su papel
gracias a una composición conmovedora, mientras que Edward Norton
este más contenido que de costumbre y no descolla como en otras
ocasiones. Toby Jones por su parte, el reciente Capote en “Infame”,
es un digno aporte secundario a quien se suma el también eficiente
Liev Schreiber. Esta épica romántica que combina historia política
(aquí tratado con bastante ligereza) y tradiciones culturales se ata
a los estereotipos del genero de un cine de época que conserva su
calidad gracias a su prolijidad para la puesta en escena que combina
lo pintoresco, lo exótico y también los conceptos dramáticos mas
adaptables y comunes a la hora de concebir este tipo de historias.
La reconstrucción de época que realiza John Curran es brillante,
nada tiene que envidiarle a un experto del tema como James Ivory.
Son destacables otros rubros técnicos como la banda de sonido y la
impecable fotografía que colaboran a ambientar y dotar de vida al
relato. De todas maneras bien vale decir que esa prolijidad buscada
en los estereotipos narrativos a los que se recurre (en la
previsibilidad de ciertas situaciones) no hacen mas que distanciar a
la historia de la tragedia y la pasión necesarias hasta sus momentos
culminantes. No se trata de un film aburrido ni apático, pero por
momentos resulta exigua la dosis de intimismo con la que debería de
haber contado la historia tratándose de dos personajes en interno y
problemático conflicto: ambos buscan redimirse, confrontarse y
finalmente perdonarse. Trazando paralelismos metafóricos tanto con
la distancia, la indiferencia, el rechazo y la soledad que hay entre
sus mundos, sus historias confrontan proyectos y realidades tan
opuestas, como con ese destino una vez soñado y que en el confín del
mundo parece tan lejano de alcanzar.
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