Adiós a Dos Grandes Maestros del Cine de Autor

Por Maximiliano Curcio

 

INGMAR BERGMAN (1918-2007)

 

El talentoso cineasta sueco Ingmar Bergman falleció a los 89 años. Cineasta fundamental del siglo XX y no siempre comprendido por sus pares, tuvo un último brillo internacional con "Saraband" (2004), un filme rodado en video, escrito por él y realizado junto a Liv Ullmann, su protagonista y ex esposa. Lo mejor de su repertorio desde su obra maestra en la pantalla grande en 1982 que fuera "Fanny y Alexander", premiada con cuatro Oscar de Hollywood.
 

Fueron dos rioplatenses, adelantados a su tiempo y celebres cronistas culturales, Homero Alsina Thevenet y Emir Rodríguez Monegal, quienes a mediados de los cincuenta alertaron sobre su envergadura creativa y pusieron al tanto a los popes de la revista francesa Cahiers du Cinéma, que desde el corazón de la cultura europea determinaron su celebre consagración.

Así llegó el premio a mejor película en el Festival de Cannes 1956 para "Sonrisas de una Noche de Verano". Preocupado por la trascendencia del ser humano y su relación con Dios, Bergman analizó en profundidad esos temas emparentándose con directores como el danés Carl Theodor Dreyer (figura preponderante del cine mudo con su adaptación de “Juana de Arco”) en una tradición protestante en la que el alma y el cuerpo solían entrar en colisión, convirtiéndose en un eterno inquisidor de los confines mas íntimos del alma humana.  Tras su formidable "El Séptimo Sello", ubicada en las antípodas del estereotipo de Hollywood y en las que se indagaba sobre la inocencia violada y la inevitabilidad de la muerte, obsesiones de un autor plasmado en su filmografía.

Más tarde, "Detrás de un Vidrio Oscuro", "Luz de Invierno" y, sobre todo, "El Silencio", entraban directamente en la dirección de sus angustias luteranas en pugna con la razón y lo transformaban en un filósofo tangencial de la década de los ‘60.  Al mismo tiempo, la pantalla sueca con Bergman como estandarte, se había caracterizado por su frontalidad para enfocar la temática sexual, lo que incluía desnudos de sus actrices y confundía a públicos no dispuestos a pensar sino a solazarse.

 A fines de los ‘60 Ingmar Bergman ya era un consagrado y alcanzaba la madurez comprometido con la realidad más allá de sus posturas morales y religiosas. Fue cuando dirigió la impecable "Persona”, se vinculo con la realidad política con "El Huevo de la Serpiente" y dejo para su legado una obra maestra como lo fue "Gritos y susurros", un drama de una profundidad épica. Similares efecto produjeron otras grandes creaciones:"Escenas de la Vida Conyugal" (1973) y “La Flauta Mágica” (1975)

Cineastas de todo el mundo le rinden homenaje a una figura preponderante del Siglo XX y a uno de los directores responsables de elevar a la máxima expresión al séptimo arte.

 

MICHELANGELO ANTONIONI (1912-2007)

 

Apenas nos estábamos recuperando de la inesperada partida de Bergman, cuando el mundo del cine se vio sacudido por la desaparición de uno de los nombres más influyentes de la corriente de autor del último medio siglo. Michalengelo Antonioni abordó la enajenación mediante diálogos escasos y tomas prolongadas. Junto con Federico Fellini, contribuyó a alejar del movimiento neo-realista al cine italiano posterior a la Segunda Guerra Mundial y dirigirlo a un formato de creación personal mas elaborado, moderno y profundo.

En 1995, Hollywood rindió tributo a su obra, de unas 25 películas y varios guiones, con un Oscar especial a la trayectoria. Para entonces, Antonioni se encontraba físicamente frágil pero mentalmente agudo. Tristemente, aquel Oscar fue robado de la casa del cineasta en 1996, junto con otros premios cinematográficos a su inigualable trayectoria.

Filmada en 1966 y protagonizada por Vanessa Redgrave, “Blow-Up” es una adaptación del relato “Las Babas del Diablo” de Cortázar, de quien Antonioni tomó una idea: un fotógrafo descubre al revelar un rollo de fotos algo que a simple vista no había sido capaz de ver. La exploración que hizo de temas intelectuales como la enajenación y el hastío existencial mediante “La 'Aventura”, la primera obra de Antonioni reconocida por la crítica, lo que lo convirtió en un héroe de los pensadores ajenos a la acción y al dialogo desenfrenado, tal sello que marco a Antonioni, para encontrar silencios de belleza extraña y metáforas tan elegantes como austeras.

Desde su recordado debut en 1947 con el documental “Gente del Po”, pasando por su poética “Desierto Rojo”, para llegar a su enigmática “El Pasajero” (1975), films de gran impacto que caracterizan en sus temáticas recurrentes a un artista con ideas claras y transparentes y a un revolucionario estandarte del cine de autor, al que el paso del tiempo jamás agoto su capacidad de creación y expresión.

Si bien en inactividad desde su colaboración con Wim Wenders para “Mas Allá de las Nubes” en 1995, su perdida no deja de conmover y reconocer su invalorable aporte.

 

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