Página dedicada a Nuestra Señora de Luján,Patrona del pueblo argentino.
Historia:
La historia cuenta que allá por el año 1630 atravesaba la pampa,
con destino a Córdoba y Tucumán, una caravana que había salido de
Buenos Aires.
Luego de tres días de camino, arribaron al arroyo de La Cruz, situado
a unos 20 km de donde hoy está emplazado el Santuario, en los campos
pertenecientes a Don Rosendo Oramas.
En la mañana siguiente se dispone todo para seguir viaje, pero una de
las carretas no se puede mover.Examinada la carreta y encontrándola
en buen estado, intentan seguir, pero es inútil.
Entonces comienzan a vaciar la carreta de su carga, para ver si con menos
peso se podía mover.
Comienzan por los bultos más grandes, y no había caso, hasta que ya casi
vacía, quitan un pequeño cajón que venía del Brasil con destino a Córdoba.
En seguida, la carreta se movió sin ningún problema.
Al abrir la caja, encuentran dentro una imagen de la Virgen María
bajo la advocación de la Inmaculada Concepción. Su destino era el
oratorio de un devoto cordobés, pero la Virgen dispuso cambiarlo por
ese paraje solitario al norte de la provincia de Buenos Aires.
Luego de desembalar la imagen, la dejaron en la modesta vivienda de Don
Rosendo, donde posteriormente se construyó un oratorio.
Entre los regalos que se le hicieron a la Virgen, Don Oramas le ofreció
un esclavo, niño aún, con el fin de que cuidara la Santa Imagen. El niño
se consagró a la Virgen y ya mayor siguió junto a ella.
Con la muerte de Don Oramas, sus herederos intentaron retrotraer al esclavo,
que se llamaba Manuel, a su propiedad. Manuel negó tener otra ama que
no sea la Virgen de Luján y presentó su demanda en los tribunales de
Buenos Aires, donde obtuvo su libertad definitiva.
Por otro lado la ermita había quedado solitaria, y el heredero cedió
la imagen a una ilustre matrona de Buenos Aires llamada Ana Matos.
Ella decidió trasladarla a su estancia, ya que era propietaria de una
vasta extensión de terrenos al lado del río Luján. La colocó en el mejor
cuarto de su casa, pero no llevó con ella a Manuel. La crónica refiere
que la imagen volvió milagrosamente a la antigua ermita.
Conocido el caso, el Obispo de Buenos Aires, Fray Cristóbal de Mancha y
Velasco, conjuntamente con el gobernador José Martinez de Salazar, juzgaron
oportuno que la imagen quedara en la estancia de la señora Matos.
Con tal fin organizaron una solemne procesión entre la antigua ermita
y la estancia, trasladando la imagen, y disponiendo que Manuel los
acompañase y quedara al servicio de la Virgen. De esta manera, la imagen
llegó al emplazamiento actual.
La señora Matos donó posteriormente una extensión de terreno para edificar
el Santuario. León XIII, el 1 de Octubre de 1886 facultó al Arzobispo
de Buenos Aires para que coronase la imagen. La ceremonia se realizó el
8 de Mayo de 1887, declarándose más tarde PATRONA DE LA REPÚBLICA ARGENTINA.