El Secreto

de la Salud

es  la  filosofía

naturista  higienista

 

 

José Mariano Rodríguez Suoni

 Mendoza (Argentina), 2009 

 

 

 

“Ante cualquier duda, consulta a tu médico; y ante cualquier médico, consulta a tu duda.”   

 

 

 

Sumario

 

1. Te escribe un paciente pensante.  

2. Ciencia y pseudociencia, racionalidad y charlatanería.  Filosofía de la Ciencia. 

3. La importancia “práctica” de la filosofía naturista higienista. 

4. La filosofía “naturista higienista”. 

4.1. Las causas “profundas” del malestar del salud: la vida antinatural y el maltrato. 

4.2. En general, la mal llamada “enfermedad”, en realidad cura. 

4.3. En general los fármacos son tóxicos y las cirugías mutilan, aunque excepcionalmente son imprescindibles. 

4.4. El médico, el profesional de la salud, el naturópata, el “coach” de vida natural. 

4.5. El mejor abordaje del malestar de salud corporal o mental: vida natural y liberación del maltrato. 

4.6. Tóxicos de uso habitual. 

4.7. Las palabras “medicina” y “terapia”. 

5. La salud es un “sistema”.  "La enfermedad como camino" (Thorwald  Dethlefsen y Rüdiger Dahlke), "El Secreto" (Rhonda Byrne), "La Nueva Medicina Germánica" (Ryke Geerd Hamer), "Usted puede sanar su vida" (Louise L. Hay). 

6. La Naturaleza es una “amiga inteligente”.  

7. Naturismo higienista integrativo.  Manuel Lezaeta Acharán, Herbert M. Shelton y muchos maestros más.    

8. La filosofía “agroecológica”. 

9. La filosofía “vegana” y “vegetariana estricta”. 

10. La filosofía “macrobiótica”. 

11. Una filosofía de la “autogestión de la salud”.

12. “Tómatelo con filosofía…”    

13. Repertorio de recursos importantes y sus sitios de Internet.

14. Lista de algunos autores vinculados al naturismo (en amplio sentido) de todos los tiempos. 

 

1. Te escribe un paciente pensante.  

 

Este soy yo:

 

 

Estás en este sitio de Internet: 

 

http://ar.geocities.com/jmrodriguezsuoni/medicina.htm

 

Esta es mi dirección de correo electrónico:

 

jmrodriguezsuoni@gmail.com

 

Aunque la frase parezca exagerada, conocerás la idea más importante que has recibido en tu vida sobre tu salud, y que permanece prácticamente secreta hasta el momento.  Cualquiera sea tu problema de salud, DEBES LEER ESTO.  Si estás sano, debes leer esto también, para conservar y aumentar tu salud con el paso de los años y para ayudar con esta idea filosófica a tus seres queridos que eventualmente sufran malestares. 

Escribo esto, porque no puedo resistir ver tanta gente “enferma”, cuando, en la inmensa mayoría de los casos, tan fácilmente podría curarse si conociera la filosofía “secreta” de la salud, aunque la inmensa mayoría de los médicos, por prejuicio, ignoren esta idea filosófica. 

Acompáñame en estas pocas páginas.  Te felicitarás por haberlo hecho.  Como yo me felicité cuando descubrí uno de los más importantes secretos, el Secreto de la Salud.  En este escrito no hago más que presentar en público, y a mi manera, a mis maestros, la mayoría de ellos médicos graduados universitarios oficialmente habilitados.  Humildemente, creo que puedo hacer un aporte, digamos, “periodístico”, útil contando esta historia, pero no respondo consultas sobre problemas de salud, no soy profesional de la salud, y no hago nada similar. 

Este secreto filosófico es gratis.  No tienes que comprar ningún producto, no tienes que pagarle a ningún experto.  Solamente tienes que comenzar el estilo de vida natural, en armonía con la Madre Naturaleza, que te regala gratis el sol, el aire…  Aunque, claro está, esta “racional” “civilización” está ensuciando el agua que era tan pura, te mantiene a la sombra del cemento, encadenado/a a un escritorio, o a una máquina…  Pero, pero, existen vías de escape… Soy testigo… 

Soy un paciente pensante, y aplico “bastante” esta filosofía de la salud en mi vida con éxito espectacular -así lo siento, así lo vivo-.  Digo “bastante” porque no es muy fácil practicar la vida natural en la ciudad.   

Como he anticipado, NO SOY MÉDICO ni ningún profesional de la salud, sino que soy un paciente pensante.  Me costó en su momento entender la idea filosófica que a continuación voy a exponer.  Si hubiera sido médico, me habría costado más todavía entender esta idea filosófica, por prejuicios.  Debido a que esta idea filosófica me parece de enorme y prioritaria importancia, he intentado redactarla aquí del modo más claro y breve posible, para que tú también apliques esta filosofía en tu vida.  Creo que sobre la base de esta idea filosófica cada cual debe resolver los asuntos concretos y prácticos en conjunto con su médico o profesional de la salud que corresponda.  Ante cualquier duda, consulta a tu médico; pero ante cualquier médico, consulta a tu duda. 

Soy testigo presencial directo de lo que digo, en mi salud y en la de muchísimas personas que conozco personalmente, y mi capacidad de asombro día a día es desafiada. 

 

2. Ciencia y pseudociencia, racionalidad y charlatanería.  Filosofía de la Ciencia.     

 

Las “medicinas alternativas”, o las “alternativas a la medicina”, suelen ser condenadas como “PSEUDOCIENTÍFICAS”, es decir, como poseedoras de una apariencia de corrección científica, cuando en realidad carecen de validez científica, o de real racionalidad, o seriedad.  Estas condenas suelen emitirse por la comunidad médica oficial (es decir, la que domina los gobiernos, las universidades, las agrupaciones profesionales, etcétera) o bien por grupos autocalificados como “escépticos” o como defensores del razonamiento correcto, o del pensamiento racional según la Ciencia Lógica. 

Veamos un ejemplo de razonamiento “pseudocientífico”.  Hay una “FALACIA” (es decir, un razonamiento que puede llegar a parecer correcto sin serlo en realidad), estudiada por la Ciencia Lógica (una rama de la Filosofía), llamada “Post hoc ergo propter hoc” (cuyo esquema sería “Después de eso, por tanto, por causa de eso”).  Ejemplo de esta falacia: “El perro de Juan ladró y a continuación Juan sanó de su dolor de cabeza, por  tanto, la ‘enfermedad’ de Juan fue curada por el ladrido del perro”. 

La tesis filosófica que quiero comentarte, llamada “naturista higienista”, es disidente respecto de muchas posiciones de la medicina “oficial”.  La Medicina basada en la filosofía naturista higienista, no obstante ser disidente, en sus mejores versiones no comete esta falacia, ni ninguna otra.  Esta corrección científica me parece muy clara, por ejemplo, en la investigación del Dr. Jean Seignalet. 

A continuación hago una síntesis personal del esquema argumentativo que puede desprenderse de la investigación del Dr. Seignalet. 

 

1

El método del Dr. Jean Seignalet, es un abordaje que se calificaría como “naturista higienista” de los problemas de salud, y se funda     principalmente en la dieta natural de alimentos “CRUDOS” (fruta fresca, ensaladas de hortalizas crudas, etcétera), con “exclusión” de lácteos y cereales en su forma habitual de consumo.        La dieta propuesta por Seignalet ha sido llamada “ancestral” (o “prehistórica”, o “paleolítica”, u “original”, o “primitiva”, o “hipotóxica”). 

2

El Dr. Jean Seignalet trató con el mismo método “pacientes” de 115 -CIENTO QUINCE- “enfermedades” distintas, de muy diversas clases, la mayoría GRAVES.

3

En 91 -NOVENTA Y UNA- de esas dolencias el Dr. Seignalet obtuvo, con este mismo método, SUSTANTIVO ÉXITO, como, por ejemplo, “tendinitis”, “artrosis”, “osteoporosis”, “migrañas”, “depresión nerviosa endógena”, “Parkinson”, “diabetes”, “fatiga”, “poliatritis reumatoide”, “esclerosis en placas”,  “Crohn”,  “gastritis”,  “acné”,  “psoriasis”,  “asma”,  “infecciones  de  oído”,  “sinusitis  crónica”, “conjuntivitis alérgica”, etcétera -noventa y una “enfermedades” distintas-.

4

El Dr. Seignalet trató con este mismo método más de 2500 -DOS MIL QUINIENTAS- personas.

5

En general, HUBO SUSTANTIVO ÉXITO en más del 80% -OCHENTA POR CIENTO-, de estas personas, en grupos de, por ejemplo, 40 personas para una “enfermedad” determinada y específica; el resto, en general, menos  del  20  %,  aunque  no  sanó,  mejoró,  y  prácticamente  ninguno  empeoró.       Están publicadas las tablas detalladas de resultados, incluso en el sitio de Internet indicado junto con la bibliografía.

6

Cada persona “enferma” fue CONVENCIONALMENTE DIAGNOSTICADA.

7

Esas  “enfermedades”, en    general,     según la Medicina oficial      -farmacoquirúrgica, absolutamente mayoritaria- NO suelen sanar espontáneamente ni remitir transitoriamente espontáneamente.

8

Estas personas abandonaron definitivamente el tratamiento  esencialmente farmacoquirúrgico en general, que había sido un FRACASO.

9

Las sanaciones se produjeron en su mayoría en el lapso de TRES MESES a UN AÑO.

10

NO hubo recaídas en el malestar en los casos de sanación, salvo cuando se abandonó el régimen ancestral, en largo lapso de control (por ejemplo, 20 -VEINTE- años).

11

Cuando alguna de las personas que sanaron abandonó la dieta ancestral, recayó en el problema de salud.

12

Hubo acreditación convencional de la sanación.

13

Hay   publicación   específicamente   identificada   con   precisión   bibliográfica,   de   estos resultados.  Un notable ejemplo de las publicaciones mencionadas es:

SEIGNALET, Jean.  La alimentación, la 3ª medicina; cómo tratar enfermedades mediante una correcta alimentación.  Barcelona, RBA Libros, 2004.

(http://www.seignalet.com/es/default.htm). 

14

Los  resultados  fueron  obtenidos  y  registrados  especialmente  por  el  médico  graduado universitario oficialmente habilitado Jean Seignalet,  específicamente identificado.

15

Los resultados han sido reproducidos de manera independiente en cientos de casos, por médicos independientes.

16

Estas sanaciones han sido realizadas siempre con menor costo en calidad de vida, cantidad de vida y dinero, que los resultados exhibidos por la Medicina farmacoquirúrgica.

17

Nunca ningún estudio ha arrojado un resultado desfavorable para la generalidad de los malestares respecto del abordaje naturista higienista detallado en el presente texto.

18

Se interpreta que el abordaje naturista higienista, fundado principalmente en la dieta natural transitoria de alimentos crudos, con exclusión de lácteos y cereales, logra la “autolimitación” del malestar, o la AUTOSANACIÓN DEL ORGANISMO, liberado de malos tratos, como el consumo de comida nociva, en especial.

19

Muchos otros médicos, también naturistas higienistas, sostienen tesis sobre el diseño natural del ser humano, que complementan el régimen dietario de Seignalet, y formulan recomendaciones para acercar el estilo de vida en general al diseño natural, y hay buena evidencia científica a favor de que estas recomendaciones suplementarias pueden mejorar -todavía más- los resultados que obtuvo en su momento el Dr. Seignalet, recientemente fallecido.

 

Entiendo que la argumentación que acabo de sintetizar es un razonamiento lógicamente correcto y científicamente válido.  Es decir, si el conjunto de premisas es verdadero, también es altamente confiable la conclusión.  Naturalmente, es difícil contar con cada testimonio de cada paciente ante un escribano público, o ante una pluralidad de testigos confiables, con cada examen médico también certificado por escribano público, etcétera.  Pero, no obstante, todo me resulta, debido a un conjunto de condiciones o situaciones, altamente creíble. 

Esto me permite personalmente concluir que hay suficiente evidencia científica (y no “pseudocientífica”) que confirma que mediante el abordaje naturista higienista son posibles, generalmente, un importante alivio e incluso, aunque no siempre, la sanación, de todos  los  malestares  físicos  o  psíquicos  (calificados  socialmente  como  “enfermedades”),   tanto  leves  como graves.

 

La palabra “EPISTEMOLOGÍA” proviene del idioma griego (“estudio del conocimiento”) y significa en idioma castellano “Doctrina de los fundamentos y métodos del conocimiento científico”.  (Real Academia Española.  Diccionario de la Lengua Española.  Vigésima segunda edición. www.rae.es).  Es decir, una doctrina médica o psicológica es “científica”, “seria”, “confiable”, etcétera, si cumple con las reglas de la Epistemología (una rama de la Filosofía), si es “epistemológicamente” correcta, si tuvo éxito mediante el método científico.

 

En mi opinión, como he ido adelantando y ejemplificando con el Dr. Seignalet, existen   informes   científicos   a  favor  del  abordaje  naturista higienista,   que constituyen  investigaciones profesionales, que siguen las normas  convencionales de  objetividad,  imparcialidad,  confirmación científica, seriedad metodológica, racionalidad epistemológica, corrección  lógica,  validez  académica,  licitud  ética  y legalidad jurídica.

 

La Medicina naturista higienista, es en sus ideas más esenciales, tan -y más- antigua, tradicional, conservadora, convencional y ortodoxa como Hipócrates -el “padre de la Medicina”-, quien sostenía, por ejemplo, que el alimento debía ser nuestro remedio y que nuestro remedio debía ser nuestro alimento.

 

Como primer ejemplo del pensamiento naturista higienista, hablemos de la alimentación y la salud, o de la alimentación y la medicina.  Repito: alimentación y medicina.  Los médicos creen que saben relacionar alimentación y medicina, pero me atrevo a decir que en realidad no lo saben.  Veamos, y disculpas si me equivoco.  Me parece obvio -y no creo que a los médicos les parezca obvio- que el ser humano, como la Biología lo testimonia, necesita, para conservar y lograr su salud, consumir diariamente una importante porción de fruta cruda (fresca).  Creo que   el   ser   humano   es,   obviamente, predominantemente, aunque NO EXCLUSIVAMENTE, recolector frutívoro, como varios monos antropomorfos, a pesar del pulgar oponible  del  ser  humano,  de  su  posición  erguida  y  de  su  nexo  con  el  mar.  Según  una tesis de la  ANTROPOLOGÍA  DE  LA ALIMENTACIÓN, y esto también me parece obvio, el sistema digestivo humano apareció en el planeta antes que las armas de caza eficientes, antes que el dominio del fuego y antes que los experimentos de cocinar cereales y mamar de la vaca (consumo de lácteos).  Obviamente, el hombre, en su diseño original, en la inauguración de la era paleolítica, solamente podía recolectar, y comer, principalmente, aunque no exclusivamente, frutas frescas y crudas y hortalizas frescas y crudas.  Luego el ser humano aprendió a consumir una porción minoritaria de comestibles animales “crudos”, pero su sistema digestivo ya estaba diseñado para una dieta de neto “predominio” vegetal, frutal y crudo.  Las diversas tesis antropológicas de la alimentación son “teorías”, meramente “TE-O-RÍ-AS”.  “No” hay certeza absoluta sobre la verdad de ninguna de ellas, y no es serio afirmar certezas absolutas.  Un buen elemento de prueba de una teoría antropológica de la alimentación es si “cura” “hoy” según investigaciones científicamente serias.  En lo personal, me siento muchísimo mejor psicofísicamente (a pesar, obviamente, de los síndromes de abstinencia de comida tóxica) practicando las tesis crudivoristas y vegetarianistas de la antropología de la alimentación, que las tesis omnivoristas y/o cocidistas.  Esto a “mí” me hace elegir entre dos teorías antropológicas. 

El automóvil fue diseñado para marchar con nafta.  Si le echamos, en lugar de nafta, vino tinto, no marchará y se estropeará.  El ser humano no fue diseñado para ingerir los comestibles que produce la industria (harinas refinadas, azúcar común de mesa, etcétera), alterando en grado extremo lo que ofrece la naturaleza a la mano del hombre: fruta fresca natural (“orgánica” o “agroecológica”) cruda, hortalizas orgánicas crudas, semillas germinadas crudas, etcétera.  El consumo humano de cereales cocidos y lácteos tiene una antigüedad de solamente los últimos diez mil años.  La alimentación humana cruda “excluyente” de lácteos y de cereales cocidos tiene, en cambio, una antigüedad de varios millones de años.  Me parece obvio el diseño natural del sistema digestivo humano, si comparamos millones de años de adaptación biológica evolutiva con los últimos diez mil años.  Así, por ejemplo, creo que el frutivorismo orgánico (agroecológico) “TRANSITORIO”, de cierta clase y en ciertas condiciones, es un obvio y fundamental elemento de toda terapia sensata.

 

Hipócrates, el “padre de la Medicina”, dijo: “Que tu alimento sea tu remedio”.  En cambio, la Medicina farmacoquirúrgica parece que todavía no ha comprendido esto.  Recuerda tus últimas visitas al consultorio médico farmacoquirúrgico y piensa qué importancia, generalmente, se le dio a una dieta natural como elemento fundamental del tratamiento.  En cambio, el abordaje naturista higienista, ubica el fármaco o cirugía, como recurso excepcional, último y lamentable. 

 

La  “dieta  prehistórica”  (también  llamada  “dieta  ancestral”,  o  “dieta  paleolítica”,  o  “dieta  original”  o “hipotóxica”) de Seignalet, inspirada en la “instintoterapia” de Burger, se basa principalmente en:

1. la exclusión de los cereales (salvo el arroz),

2. la exclusión de las leches animales y de sus derivados,

3. el consumo del máximo de productos crudos,

4. la utilización de aceites vírgenes obtenidos por primera presión en frío

5. y la preferencia, siempre que sea posible, por los productos biológicos.

La higiene natural norteamericana de los ’80 comparte estos cinco principios del régimen ancestral.  No obstante, el régimen de Seignalet admite la carne cruda (ejemplos: jamón crudo, animales marinos), porque sostiene la tesis del hombre primitivo cazador-recolector en tiempos de ambiente helado.  La higiene natural norteamericana de los ‘80, en cambio, es vegetariana. 

El Doctor en Medicina Jean Seignalet (http://www.seignalet.com/es/default.htm), fue médico inmunólogo en el  hospital  Saint-Eloi  -Laboratorio  de  Inmunología-   de  F-34059-Montpellier,  Francia.  Enseñó  también  en  la Facultad de Medicina de esta ciudad.  Se interesó en la alimentación cuando ya tenía una edad avanzada.  Autor del  libro  "L’Alimentation  ou  la  Troisième  Médecine"  -Paris,  François-Xavier  de  Guibert,  collection  Écologie humaine, 1998-;  490 p.  Falleció en julio de  2003.  “Desde los comienzos de la humanidad, nunca han faltado regímenes alimenticios.  Pero pocos están basados en teorías científicas comprobadas.  Entre todos estos regímenes, he seleccionado el de la Dra. Catherine Kousmine, el de Guy-Claude Burger [BURGER, Guy-Claude.  Instinctothérapie: manger vrai.  Monaco, Editions du Roche, 1990.  450 p.] y el del Dr. Jacques Fradin.  Los dos primeros han establecido la relación entre las modificaciones alimenticias a lo largo de los siglos y la aparición de ciertas enfermedades raras en otro tiempo.  Y el Dr. Jacques Fradin demuestra que, además de la predisposición genética de cada uno, los factores ambientales son dominantes en el 90% de las enfermedades.  A partir de éstas constataciones, cada uno ha elaborado su régimen.” 

El gran mérito de Seignalet es haber aportado una monumental e irrefutable evidencia científica a favor del abordaje naturista higienista, aunque su obra no fue la que desarrolló de la manera más completa el abordaje naturista higienista, sino que se centró específicamente en la dieta.  Este paciente pensante anticipa que piensa que la actual “higiene natural”, internacionalmente organizada, es la más completa versión del naturismo higienista, que incluye y amplía el pensamiento de Seignalet.

 

3. La importancia “práctica” de la filosofía naturista higienista. 

 

Entre los malestares (todos) sustancialmente aliviados e incluso, aunque no siempre, sanados mediante la Medicina naturista higienista, se incluyen en diversas publicaciones, de diversos autores naturistas higienistas, de manera meramente ejemplificativa, los socialmente calificados como: “cáncer”,  “sida”,  “diabetes”,  “psicosis”, “esquizofrenia”, “miopía”, “glaucoma”, “epilepsia”, “depresión”, “trastorno bipolar”, “adicciones”, “alergias”,  “acné”, “sinusitis”, “obesidad”,  “delgadez”, “fatiga crónica”,  “hemorroides”,  “anginas”, “presión arterial”, “problemas de próstata”, “impotencia”, “parálisis”, “sífilis”, “lepra”, “acidez”, “úlceras”, “fiebre”, “viruela”, “gangrena”, “problemas de glándulas”,  “insomnio”,  “ictericia”,  “hepatitis”,   “diarrea”, “Crohn”,  “infecciones  de oídos”, “várices”, “problemas de la ancianidad”, “aftas”, parásitos, problemas musculares, óseos, articulares, auditivos, visuales, de piel, cabello, uñas, psicológicos, psiquiátricos, neurológicos, del sistema nervioso, respiratorio, digestivo, reproductor, circulatorio,  etcétera.  También se registran excelentes resultados en el tratamiento de fiebre, heridas, quemaduras, intoxicaciones, etcétera. 

 

Esta enunciación de malestares abordados con éxito también me parece confiable debido a un conjunto de circunstancias. 

 

El abordaje naturista higienista del malestar, como paradigma -o filosofía-, (el cual, como dije, me parece científicamente válido y confiable) es el que tiene menor costo en dinero, tiempo, energía, calidad de vida y cantidad de vida y el que provee mayores beneficios de salud.  Generalmente permite evitar los perjuicios de los fármacos y logra prescindir de cirugías y de psicoterapias profesionales prolongadas, incluso en casos donde la medicina farmacoquirúrgica considera imprescindibles los fármacos o la cirugía, y donde la profesión psicoterapéutica recomienda psicoterapias profesionales prolongadas.  El abordaje naturista higienista, integrando minimizadamente -en el menor grado posible- y excepcionalmente recursos farmacoquirúrgicos o psicoterapéuticos profesionales, es el más eficiente, y registra éxito incluso en malestares considerados incurables por la medicina farmacoquirúrgica y en casos desahuciados (declarados sin esperanza) por la medicina farmacoquirúrgica.

 

 4. La filosofía naturista higienista. 

 

4.1. Las causas “profundas” del malestar del salud: la vida antinatural y el maltrato. 

 

La idea fundamental del naturismo higienista, es que los malestares de las personas son causados principalmente por los malos tratos que sufren las personas, y que estos malos tratos consisten fundamentalmente en situaciones o vida antinaturales (intoxicación, comida nociva, esfuerzos excesivos, insuficiente nutrición, insuficiente descanso, violencia psíquica, sedentarismo, etcétera).  Muchos malestares que la Medicina oficial considera causados por virus, bacterias (“infecciones”) o genes defectuosos (“herencia”), la “Medicina naturista higienista” –como la he ido caracterizando- los considera causados, en cambio, por intoxicaciones, desnutrición, agotamiento o fatiga, etcétera.  El naturismo higienista entiende que los microorganismos son, “en general y en situaciones normales”, benéficos, y los fármacos son en general tóxicos –aunque “excepcionalmente” un tóxico es necesario para salvar una vida o lograr una mejoría-.  Excepcionalmente un fármaco es útil e imprescindible. 

El naturismo higienista entiende que generalmente los fármacos son tóxicos, tóxicos cuya expulsión fuera del organismo sustrae energía a los “síntomas” agudos curativos.  Esta sustracción de energía aparenta ser una "curación" de la mal llamada "enfermedad".  Así también, en muchos casos en que la medicina farmacoquirúrgica considera que hay “contagio” de virus o “herencia” de genes defectuosos, la Medicina naturista higienista entiende que hay en realidad “contagio” o “herencia” (irónicamente) de un estilo de vida antinatural. 

Así, por ejemplo, un pueblo invasor no diezmaba antiguamente al pueblo originario invadido con el “contagio” de virus nuevos para la población invadida, sino mediante la introducción en el pueblo invadido, de un estilo de vida antinatural tan extremo que incluye la explotación más monstruosa. 

 

Por ejemplo, en general, sofocar un vómito con un fármaco podría ser erróneo, porque el vómito sería una reacción inteligente del organismo.  La solución sería normalmente permitir la expulsión del tóxico mediante el vómito y dejar de ingerir esa clase de tóxico expulsado.  Por ejemplo, el cuerpo inteligentemente vomita cuando se bebió demasiado alcohol, que es, obviamente, tóxico. 

Se puede comparar el organismo con un reloj mecánico, porque ambos son, salvando la infinita distancia, “sistemas”, es decir, conjuntos inteligentes de elementos interrelacionados.  Si las agujas del reloj no marchan, o marchan mal, es probable que la causa no esté en las agujas en sí mismas, sino en la rotura de alguna otra pieza interna, que por “efecto dominó” determina la detención o desplazamiento irregular de las agujas. 

Si hay vómito, la causa “profunda” puede no estar en la garganta, sino, en la comida tóxica que hay que expulsar.  Si hay diarrea, la causa “profunda” puede no estar en el intestino, sino en la comida tóxica que hay que expulsar. 

Así también, ASÍ TAMBIÉN, si hay, por ejemplo, mucosidad, probablemente la causa “profunda” no esté en la nariz en sí misma, sino, por ejemplo, en el consumo de comida tóxica.  Así también,  ASÍ TAMBIÉN, si hay, por ejemplo, fiebre, la causa “profunda” probablemente no esté en la piel, sino tal vez en la comida tóxica, cuyas toxinas se están eliminando de alguna manera. 

En los ejemplos del vómito y la diarrea todo el mundo dice: “obvio”.  En el caso de la mucosidad (ejemplo, sinusitis), o de la fiebre, los médicos no dicen “obvio”.  A los médicos sofocar un vómito les puede parecer en general ridículo, pero no les parece ridículo sofocar, reprimir o impedir (con fármacos) la mucosidad, o la fiebre.  A los médicos les parece que si el cuerpo vomita, es una reacción inteligente del cuerpo (al fin de cuentas si el cuerpo es capaz de generar el pensamiento, la visión, la audición… algo de inteligencia tendrá el cuerpo, y sabrá por qué vomita…).  Pero si el cuerpo genera mucosidad, o fiebre, ahí ya el cuerpo no les parece inteligente, y el médico, que se considera más inteligente que el cuerpo, se pone a impedir mediante fármacos, la mucosidad y la fiebre.     

 

El organismo humano (cuerpo-mente) es comparable a una cadena de eslabones.  Cada organismo es una cadena.  Cada cadena tiene un eslabón particular más débil que otro.  Cuando cada cadena es sometida a tensión, cada una se rompe en un eslabón diferente, aunque la tensión sea la misma en todas las cadenas.  Esto es, obviamente, solamente una comparación, solamente un ejemplo, de por qué organismos sometidos a similares estilos de vida antinaturales “enferman” de “enfermedades” diferentes.  Otra posible explicación complementaria, ejemplificativa y comparativa es que no se trata necesariamente de eslabones más “débiles”, sino tal vez más “útiles” para defender el organismo a través de ellos.  Nadie tiene todas las respuestas, pero hay quienes tienen más preguntas.  Estos últimos me generan especial confianza. 

 

4.2. En general, la mal llamada “enfermedad”, en realidad cura. 

 

El organismo humano es un “sistema”, espontáneamente inteligente, integrante del más amplio sistema de la Naturaleza, al cual está biológicamente adaptado. Los diversos órganos, tejidos, células y funciones son “elementos” interrelacionados del sistema global del cuerpo y la mente de la persona.  Cuando situaciones o la vida artificiales alteran el uso normal (natural) de las capacidades del cuerpo o de la mente, o alteran la relación normal entre el sistema del cuerpo-mente y el sistema de la Naturaleza, estas “transgresiones contra la ley natural”, provocan funcionamientos anormales, en mayor o menor grado, de los elementos, órganos o funciones del ser humano.  Estas anormalidades son los síntomas de la situación o vida antinaturales (o contranaturales), y son socialmente calificadas como “enfermedades”.  En general, los “síntomas agudos” (fiebre, moco, tos, inflamación, vómito, diarrea, llanto, descargas emocionales, etcétera), cuando, en lugar de ser sofocados o ignorados, son naturalmente encauzados y atendidos, constituyen procesos purificadores, desintoxicadotes, defensivos, y sanadores establecidos espontáneamente por la inteligencia de la naturaleza.  

 

El cuerpo humano (el sistema cuerpo-mente, el organismo psicofísico), que realiza tareas tan complejas como el pensamiento, la visión, la  audición,  etcétera,  tiene también una capacidad quizá más sencilla, que es  la  de  espontáneamente aliviar e incluso sanar  sus malestares y problemas (desde la cicatrización de una herida, hasta el alivio e incluso la sanación de los procesos calificados como “cáncer”, “sida”, “depresión”, “trastorno bipolar”, etcétera).  Pero para que el propio organismo (cuerpo-mente) que sufre un malestar (físico, psíquico o psicofísico) se alivie y se sane a sí mismo espontáneamente, cualquiera sea el proceso socialmente calificado como “enfermedad”, es necesario  poner el organismo  en armonía  con los aspectos esenciales de su diseño natural: liberación del maltrato físico y psíquico, abstinencia de esfuerzos excesivos, descanso, reposo, sueño, desahogo de las penas, alimentación principalmente -aunque NO EXCLUSIVAMENTE- frutívora crudívora ecológica, relajación  mental, vínculos humanos saludables, amor, semiayuno, ayuno (bajo vigilancia médica especializada), confrontación de la piel  con  el barro, el agua, la atmósfera, el sol, ejercicio físico natural como la  caminata, etcétera. 

 

Durante el tratamiento naturista el organismo realiza transitoriamente enérgicas crisis curativas mediante fuertes reacciones de desintoxicación, que pueden consistir en diarreas, mucosidad, fiebre, decaimiento, dolores, llanto, melancolía, descarga emocional, adelgazamiento transitorio, etcétera.  En el marco teórico naturista higienista, y en el contexto del mejoramiento del estilo de vida, estos malestares son fenómenos pasajeros curativos.  El organismo genera síntomas agudos para liberarse de dolencias crónicas.  Durante los síntomas agudos, el cuerpo, por haber concentrado su energía en la desintoxicación y en la autocuración, pide, mediante el decaimiento, el reposo.  La fiebre se alivia, por ejemplo, con reposo, con baño de toalla con cuidadosa técnica científica, con abstinencia de comida, con ingestión exclusiva de frutas frescas y crudas “orgánicas”, si hay hambre.

 

Por este motivo, muchas veces, cuando las personas comienzan el estilo de vida natural y se liberan del maltrato, aparecen intensas fiebres, mucosidades, molestias agudas diversas, malestar mental, etcétera.  Esos malestares son “crisis curativas”, que deben ser bienvenidas.  Se trata las molestias del operativo de reparación y limpieza.  Como dice el Dr. Landaburu, la casa está “patas para arriba”, porque, finalmente, quedará en orden y mejor que nunca.  Cuando el adicto a una sustancia tóxica y a un estilo de vida tóxico los abandona, siente mucho malestar, pero es el malestar de la curación.  Es el malestar de la curación que sienten aquellos que habiendo estado abandonados al consumo de cafeína, de comida nociva, de tabaco, de alcohol y/o de otras drogas, abandonan estos vicios. 

 

4.3. En general los fármacos son tóxicos y las cirugías mutilan, aunque excepcionalmente son imprescindibles. 

 

La Medicina Naturista Higienista es practicada incluso por médicos graduados universitarios oficialmente habilitados, y es enseñada incluso en universidades oficiales de primer nivel científico.  No obstante, la Medicina Naturista Higienista evita en lo posible el uso de medicamentos (restringe al máximo la farmacoterapia), intervenciones quirúrgicas, radioterapia, quimioterapia, vacunaciones, aplicaciones eléctricas, etcétera.  Estos tratamientos artificiales y lesivos de la Medicina farmacoquirúrgica normalmente son costosos en dinero, calidad de vida y cantidad de vida, emergen de intereses comerciales demasiado poderosos, y sofocan síntomas sin resolver sus causas. 

Excepcionalmente un fármaco o cirugía es útil y hasta imprescindible. 

 

4.4. El médico, el profesional de la salud, el naturópata, el “coach” de vida natural. 

 

Insistiré en que excepcionalmente un fármaco o cirugía es útil y hasta imprescindible.  Por ejemplo, un fármaco puede lograr que una persona que no está logrando respirar comience a poder respirar.  Por ese motivo siempre que haya un problema de salud debe consultarse al médico.  Y es mejor consultar a dos médicos (es decir, buscar una segunda opinión médica).  Más todavía, lo ideal, si tu problema de salud tiene alguna importancia, es que consultes también a los dos mejores médicos de tu región.  Por ejemplo, lo que a una persona que no es médico puede parecerle un simple estreñimiento, en realidad puede ser un tumor del tamaño de un huevo en el intestino, que impide el paso del excremento, y que requiere urgente cirugía para evitar el peligro de muerte.  Obviamente, solamente un médico y la tecnología médica, podrán distinguir entre un simple estreñimiento y un tumor canceroso dentro del intestino.  No es suficiente ser un "naturópata" no médico para abordar con la suficiente seriedad un problema de salud.  Lo reiteraré una y otra vez: en caso de cualquier problema de salud se debe consultar al médico.  Esto no impide, por supuesto, ser un paciente pensante, como estamos detallando en el presente escrito.  Hay que "cogestionar" la salud entre el médico y el paciente.  Hay que complementar y armonizar las dos miradas.  Humildemente, tengo mucha experiencia en la "cogestión" de la salud, como voy detallando en esta exposición.  Ahora bien, sobre la base del diagnóstico, prescripción y pronóstico del médico, un paciente pensante recurre a diversos recursos de abordaje del problema de salud.  Uno de estos recursos es requerir el consejo de un buen “naturópata”, es decir, de un entrenador en estilo de vida natural, que puede o no ser profesional oficial de la salud.  Es simplemente un “entrenador” (“coach”) en este estilo de vida, una persona experimentada, experta, que vive lo que predica, que sabe cómo llevar a la práctica la teoría, en el mundo real y cotidiano.  EL “COACH” DE VIDA NATURAL NO SUSTITUYE AL PROFESIONAL DE LA SALUD.    

 

4.5. El mejor abordaje del malestar de salud corporal o mental: vida natural y liberación del maltrato. 

 

Los procesos calificados socialmente en general como “enfermedad”, y en particular como “cáncer”, “sida”, “diabetes”, “psicosis”,  “depresión”, “alergia”, etcétera, son en general resultado “principalmente” de las situaciones o  vida antinaturales.  En realidad, la única “enfermedad” (lo único que hay que “reprimir” o “sofocar”) es “principalmente” la situación antinatural y de maltrato, y la consecuencia de esa única “enfermedad” es el malestar psicofísico.  La más eficiente alternativa de tratamiento o abordaje, cualquiera sea la manifestación (o consecuencia manifiesta) de la “enfermedad” (del maltrato), es poner   el   cuerpo  en  armonía  con  su   diseño   natural (dejar de maltratar el organismo, el cuerpo-mente).  En realidad, la “enfermedad” fundamental es la situación o la vida antinaturales (el maltrato en amplio sentido), y el “tratamiento” principal es la vida natural (la liberación del maltrato en amplio sentido).

 

Se  enfatizan  como  “FUNDAMENTALES  CONDICIONES DE SALUD”:  la  liberación  del  maltrato  físico  o  psíquico,  la abstinencia  de  tóxicos,  la  abstinencia  de  esfuerzos  excesivos,  el  reposo,  el  desahogo  de  las  penas,  el vegetarianismo       estricto -dieta exclusivamente vegetal-, al menos transitorio, “orgánico” o “ecológico”, predominantemente -aunque NO EXCLUSIVAMENTE- frutariano y crudivoriano, el ayuno (bajo vigilancia médica especializada), la confrontación de la piel con el agua y el barro (hidroterapia y barroterapia), la ausencia de parásitos y el amor.  Se busca que la propia naturaleza del organismo  produzca la  sanación,  aunque sean necesarios,  excepcionalmente,  en  ciertos  casos  algunos  auxilios  farmacoquirúrgicos  o  psicoterapéuticos profesionales.

 

La filosofía naturista higienista sostiene que el espontáneo poder autosanativo de la mente y del cuerpo es favorecido por los siguientes factores, o condiciones, del sistema cuerpo-mente.

 

 

 

CUERPO

MENTE

1. Liberación del maltrato

El cuerpo, para autosanarse espontáneamente, necesita ser liberado de malos tratos físicos: necesita la abstinencia de esfuerzos excesivos (antinaturales en cuanto a su calidad, cantidad, oportunidad, etcétera), de hábitos nocivos (artificiales), de comida nociva (la que difiere del régimen natural paleolítico) y demás tóxicos, la higiene, la ausencia de contaminación, de    parásitos,             de ropas ajustadas, de tacos altos, etcétera.   De más está mencionar obvios malos tratos, como golpes, temperaturas extremas, ruidos extremos, venenos obvios, la explotación laboral,  el trabajo insalubre, etcétera.

La mente, para autosanarse espontáneamente, también necesita, análogamente al cuerpo, ser liberada de malos tratos  psíquicos (de autoría ajena o bien propia), de "intoxicadores mentales" creados por la cultura y la civilización.  Necesita dejar de sufrir maltrato psíquico intrafamiliar, escolar, eclesial, social, laboral, económico,    cultural, etcétera,        ser liberada del maltrato físico, abandonar creencias erróneas -por ejemplo, las de una secta, las de actitudes mentales negativas, etcétera-, abstenerse de esfuerzos mentales excesivos y de tóxicos, etcétera.  Conducirse en contra de la propia moral (con inconsciencia, inautenticidad, irresponsabilidad) también es un automaltrato. 

2. Reposo

El        cuerpo,             para autosanarse espontáneamente, también necesita descanso: reposo, sueño, relajación psicofísica, semiayuno -descanso digestivo-, descanso digestivo provisto también por          el vegetarianismo   estricto -dieta exclusivamente vegetal-, al menos    transitorio,    "orgánico" (ecológico), predominantemente frutariano y crudivoriano, ayuno -reposo digestivo- (bajo vigilancia médica especializada), etcétera.

La mente, para autosanarse espontáneamente, como el cuerpo, también necesita del reposo mental reparador autosanativo: silencio, reposo sensorial general, sueño -nocturno y de siesta-, descanso mental (liberar transitoriamente a la mente de todo esfuerzo intenso ordinario), recreación, relajación mental, etcétera.

3. Desintoxicación,  limpieza, desahogo

El        cuerpo,           para autosanarse espontáneamente, también necesita desintoxicarse: que “no” le sean sofocados los síntomas agudos (fiebre,            moco,  tos, inflamación, vómito, diarrea, etcétera), que son desintoxicadores, expulsores de toxinas que el cuerpo  padecía  en  su  interior.  El cuerpo también necesita liberar los residuos que produce.

La mente, para autosanarse, como el cuerpo, también necesita “desintoxicarse” y “limpiarse”: profundo y pleno desahogo de las penas (llorando, hablando, escribiendo, etcétera, sin tabúes, sin prohibiciones dogmáticas), descarga emocional, risa, abandono de emociones tóxicas, ideas tóxicas, filosofías tóxicas, etcétera.  Es necesaria la autoliberación interior basada en el amor, el perdón, la compasión, la comprensión, la tolerancia, etcétera, hacia uno/a mismo/a y hacia los/las demás, abandonando el odio, el rencor, la envidia, etcétera. 

4. Nutrición

El        cuerpo,           para autosanarse espontáneamente, también necesita buena nutrición: alimentación principalmente frutívora crudívora ECOLÓGICA complementada con otros alimentos en variedad suficiente y en armonía con el régimen natural paleolítico.    La mente, para autosanarse, al igual que el cuerpo, también necesita         buena nutrición (buena alimentación “física”, la misma dieta paleolítica natural que necesita el cuerpo).

Estos alimentos son necesarios para una buena nutrición, y, por supuesto, deberían consumirse en lo posible frescos y crudos: 

1* frutas -ejemplos importantes: manzana, banana, naranja, tomate, palta o aguacate-, preferiblemente frescas, pero incluso naturalmente deshidratadas, sin excederse en la intensidad de frutas muy dulces o muy ácidas,

2* hortalizas -ejemplos: lechuga, brécol o brócoli, zanahoria,-,

3* aceite de oliva,

4* “germinados” de cereales -ej. trigo-,

5* “germinados” de legumbres -ej. lentejas-,

6* “germinados” de semillas -ej. lino, sésamo, girasol-,

7* “germinados” de oleaginosas -ej. almendras-,

8* semillas oleaginosas remojadas -ej. nueces-,

9* algas marinas,

10* polen de abejas (en algunas personas causa una reacción alérgica muy fuerte, tener precaución),

11* algunos fermentados vegetales,

12* ¡ chocolate “natural” crudo !!!

* etcétera. 

La alimentación debe respetar las reglas de gradualidad, calidad, variedad,  cantidad, oportunidad, combinación, modalidad, integralidad y pureza.  “Por ejemplo”, en cuanto a la combinación, las frutas deben ingerirse en general con el estómago vacío y no mezclarse entre ellas de cualquier manera. 

5. Ambiente natural

El        cuerpo,           para autosanarse espontáneamente, también necesita         los aportes de un            ambiente       físico natural: confrontación de la piel  con, y acceso natural del organismo a,  el agua pura, la atmósfera pura, el sol, el barro puro del suelo, el contacto con la naturaleza, etcétera.

La mente, para autosanarse, como el cuerpo, también necesita los aportes de un ambiente psíquico    natural: amor,  vínculos humanos, compañía oportuna, música, arte, buenas ideas, etcétera.

6. Ejercitación natural

El        cuerpo,           para autosanarse espontáneamente, también necesita  evitar el sedentarismo, mediante el ejercicio físico natural como la caminata, el trote, el ejercicio con pesas, la “antigimnasia” de Bertherat, etcétera.  Por ejemplo, unos cinco días por semana, por las mañanas, habría que distribuir el trabajo aeróbico, de resistencia y de estiramiento. 

La mente, para autosanarse, como el cuerpo, también necesita         ejercitarse naturalmente: pensamiento, creación, equilibrio de razón e intuición,  y de intelecto y emoción,    comunicación humana,           proyectos interesantes, autoestima, conciencia, autenticidad, responsabilidad, esperanza, elevación filosófica, serenidad, lectura, ejercicio físico, arte, actitud mental positiva, solidaridad, etcétera.

7. Bienestar cuerpo-mente

El        cuerpo,             para    autosanarse espontáneamente, también necesita         el bienestar mental (“cuerpo sano en mente sana”).  El cuerpo, para sanarse, necesita “también” una “desintoxicación” emocional, intelectual y espiritual, etcétera, etcétera. 

La mente, para autosanarse espontáneamente, también necesita el  bienestar corporal (“mente sana en cuerpo sano”).  La mente, para sanarse, necesita “también”  nutrición “física”, ejercicio “físico”, reposo “físico”, etcétera, etcétera. 

 

La salud del cuerpo también está influida -junto con otros factores o condiciones- por la salud de la mente.  Un factor muy importante para la sanación física, es que la persona que padece el malestar, esté en el mejor estado posible de salud mental y de bienestar emocional (tranquilidad, esperanza, etcétera).  El bienestar mental repercute directamente a favor del bienestar físico.  El corazón alegre es buen remedio para el cuerpo.  Además, el bienestar “mental” hace posible la “voluntad” de la persona que sufre el malestar, para practicar el régimen de vida sana “física” (por ejemplo, la dieta estricta, la abstinencia de tóxicos, etcétera).  Por ejemplo: quien no está tranquilo y no se puede tranquilizar, tiene seria dificultad para soportar una dieta estricta, para abstenerse de tóxicos como alcohol, tabaco, etcétera, para lograr conciliar el sueño, etcétera.  Esta relación cuerpo-mente, o psicosomática, es bastante aceptada, aunque no siempre en los “grados” de importancia que algunos autores sostienen. 

 

LA MENTE HUMANA, ANÁLOGAMENTE AL CUERPO, TIENE PODER AUTOCURATIVO: LA MENTE PUEDE CURARSE A SÍ MISMA ESPONTÁNEAMENTE.   

La salud de la mente depende de factores análogos a aquellos de los cuales depende la salud del cuerpo, como se ha detallado en la tabla de doble entrada cuerpo-mente. 

La psicología naturista higienista promueve un abordaje multicausal del problema de salud mental, empleando pluralidad de herramientas, recursos y condiciones de sanación. 

No sería serio aquel mecánico de automotores que sólo tenga en su taller una única herramienta: una llave francesa, y que pretenda reparar con esta única herramienta todos los problemas de todos los automotores que aparezcan.  No es serio el “psicólogo” que pretende abordar todos los problemas, de todos los pacientes, en todas las oportunidades, con una sola herramienta, por ejemplo, el “psicoanálisis de Freud”. 

La Psicología sabe que, por ejemplo, el maltrato psíquico y el físico son causa de malestares psíquicos.  Lo racional y ético es comenzar en primer lugar, por ejemplo, con los mayores esfuerzos por investigar y liberar a la persona del posible o eventual maltrato físico y/o psíquico grave e insoportable, permitirle el natural desahogo, promover un estilo psicofísico de vida saludable, y luego, si todo esto, por ejemplo, no fue suficiente para recuperar el bienestar, proponer al “paciente”, “POR EJEMPLO”, pagar una década de psicoanálisis de dos o más sesiones caras por semana.  

Unas palabras sobre los psicoanalistas freudianos, que dominan la universidad argentina: he escuchado a varias personas decir que hicieron psicoanálisis, pero pocas de ellas me dijeron que el psicoanálisis les solucionó realmente el malestar más importante o les hizo mejorar su situación mental de modo importante.  Me permito pensar la posibilidad de que esas pocas mejorías, que no pongo en duda, fueron en ocasión del psicoanálisis, pero no gracias al psicoanálisis, sino, al menos en parte, a pesar del psicoanálisis, y gracias a condiciones que proveyó el psicoanalista, en parte, a pesar de su formación psicoanalítica, como la escucha comprensiva, la canalización del desahogo de las penas, el abandono de falsas creencias…  (Recordemos la falacia “Post hoc ergo propter hoc”).  O tal vez, la conjunción de esas herramientas que no son patrimonio exclusivo psicoanalítico, en conjunto con alguna herramienta psicoanalítica, contribuyeron a co-causar la sanación. 

He visto a varios psicólogos psicoanalistas freudianos en una posición demasiado simplista y peligrosamente irreverente y soberbia respecto del misterio infinito de la compleja mente humana. 

 

4.6. Tóxicos de uso habitual. 

 

No sería necesario mencionar sustancias obviamente tóxicas, como las drogas ilegales y legales, el tabaco, el alcohol, etcétera.  Pero es útil recordar que hay evidencias importantes -de diversos grados de importancia- que favorecen la tesis de que sustancias de consumo o uso o presencia habituales, que resultan de la ALTERACIÓN DE LA SITUACIÓN NATURAL DEL SER HUMANO, son tóxicas o nocivas también, aunque en menores grados, y en diversos grados:

 

- harina blanca (es decir, refinada),

- azúcar común de mesa (blanca refinada),

- arroz blanco (es decir, refinado),

- aceites refinados (los que no son de mera presión en frío),

- margarina,

- frituras,

- comestibles procesados o industrializados en general,

- cafeína (si se hubiera descubierto hoy, sería droga de venta bajo receta) -té, café, mate-,

- sal común de mesa (el Dr. Albert Schweitzer, premio Nobel, da testimonio; otro ejemplo: las heridas no cicatrizan en las minas de sal), y demás sustancias análogas tomadas directamente del reino mineral,

- cacao convencional,

- aditivos químicos (artificiales) de los productos comestibles (conservantes, colorantes, saborizantes, aromatizantes, edulcorantes, etcétera),

- agua tratada químicamente,

- comestibles cocidos en recipientes de aluminio o en microondas o conservados en plásticos,

 - pimienta y otras especias,

- vinagre,

- contaminantes químicos de los alimentos (por ejemplo, plaguicidas),

- fármacos,

- vitaminas sintéticas,

- productos cosméticos de industria química,

- productos de higiene corporal de industria química,

- productos químicos en general -para el consumo, como las bebidas gaseosas, para la limpieza del hogar, y un largo etcétera-,

- contaminación ambiental,

- emisiones de aparatos electrónicos -como teléfonos celulares-,

- lácteos (leche, queso, yogur, etcétera),

- cereales cocidos (maíz, trigo, avena, centeno, cebada, etcétera) salvo el arroz integral, que puede ser admisible con moderación en una transición,

- exceso de comestibles cocidos,

- comestibles transgénicos (o modificados genéticamente), 

- muchas plantas medicinales,

- amalgamas dentales con mercurio,

- exceso de comestibles de origen animal, y muchos otros.

 

4.7. Las palabras “medicina” y “terapia”. 

 

La “Medicina naturista higienista” considera que es el propio organismo vivo el que se sana a sí mismo, que es el propio cuerpo-mente el que tiene la capacidad de ser autor de la propia sanación. 

El pensamiento naturista higienista entiende que sustancias químicas -inanimadas- (como los fármacos),  ajenas al organismo psicofísico vivo, no tienen en general la capacidad, en sí mismas, de ser autoras de la sanación. 

El propio organismo (complejo cuerpo-mente) es el autor y verdadero agente de la sanación.  Las llamadas “terapias” (o “tratamientos” o “abordajes”) no son propiamente “autores” de la sanación, sino que son, en su caso, MERAMENTE “RECURSOS” empleados por el organismo (cuerpo-mente) para autosanarse. 

“Medicina naturista higienista” es un abordaje del malestar de salud con el objetivo de lograr el bienestar, que “no” atribuye la autoría (o causa profunda) de la sanación a elementos ajenos al propio organismo psicofísico vivo en sí mismo. 

El pensamiento médico y psicológico oficial da otro sentido al término “terapia”, pues considera que la terapia es en sí misma la “autora” de la curación.    El pensamiento oficial (académico y legal), y es más que claro en los hechos, da otro sentido a la palabra “Medicina”, pues confiere la autoría protagonista de las “curaciones” o mejorías fundamentalmente a fármacos y/o cirugías (elementos “ajenos” al organismo vivo). 

Usando la palabra “Medicina” en este restringido sentido oficial (fundamentalmente farmacoquirúrgico), muchos autores naturistas higienistas declaran a sus doctrinas naturistas higienistas como “no” “médicas”, o “antimédicas”, o alternativas a la “medicina” (es decir, le niegan al abordaje naturista higienista la calidad de “medicina”).  Otros autores naturistas higienistas, en cambio, considerando “medicina” en el amplio sentido del abordaje de la “enfermedad” para la recuperación del bienestar, hablan de “Medicina” “naturista higienista”.   

 

5. La salud es un “sistema”.  "La enfermedad como camino" (Thorwald  Dethlefsen y Rüdiger Dahlke), "El Secreto" (Rhonda Byrne), "La Nueva Medicina Germánica" (Ryke Geerd Hamer), "Usted puede sanar su vida" (Louise L. Hay). 

 

El verdadero naturismo higienista evita los extremos tanto biologicistas, como psicologicistas, como espiritualistas, etcétera, porque la salud psíquica o física depende de los siguientes factores, recursos o condiciones, todos importantes y relevantes, y que deben todos integrarse, porque EL BIENESTAR ES MULTICAUSAL (obedece a pluralidad de causas) y el sujeto sana y “enferma” en su “contexto”. 

 

1. Recursos correspondientes al sujeto:

 

1.1. físicos (abstinencia de tóxicos y de esfuerzos excesivos, dieta, descanso, reposo, sueño, semiayuno, etcétera) -recurriendo en el menor grado posible a fármacos, cirugías, etcétera-,

 

1.2. emocionales (liberación del maltrato psíquico, desahogo de las penas, desintoxicación emocional -hay emociones tóxicas para cuerpo y mente-, etcétera),

 

1.3. intelectuales (formación cultural apropiada, desintoxicación intelectual -hay ideas tóxicas para cuerpo y mente-),

 

1.4. filosóficos o espirituales (elevación filosófica, amor, esperanza, serenidad, desintoxicación espiritual -hay filosofías tóxicas para cuerpo y mente-, etcétera),

 

 

2. Recursos correspondientes al contexto del sujeto:

 

2.1. ambientales (ambiente ecológico sano),

 

2.2. familiares (funcionamiento sano de la familia -solidaridad, amor, ausencia de violencia intrafamiliar física, psíquica, económica o sexual, etcétera-),

 

2.3. sociales (auxilio médico o del profesional correspondiente de la salud, grupos de ayuda mutua de personas con malestares, funcionamiento sano  de la sociedad -justicia social, libertad, solidaridad, seguridad social, seguridad pública, buen servicio público comunitario de salud, educativo, preventivo, curativo y de investigación científica, etcétera-).

 

 Esta integración física, emocional, intelectual, espiritual, ambiental, familiar y social, es un verdadero planteo “holístico” o “cuerpo-emoción-intelecto-espíritu-ambiente-familia-sociedad”. Sin descartar necesariamente la existencia de “leyes espirituales” (a las que la mayoría de la humanidad, de uno u otro credo, adhiere) no puede negarse la, al menos simultánea, vigencia de “leyes físicas” (y psíquicas, ambientales, etcétera), leyes físicas a las cuales también la mayoría (más amplia todavía) de la humanidad adhiere.  Un conflicto emocional puede provocar una mal llamada “enfermedad” física, corporal.  Pero un tóxico -y existe comida tóxica, como se detalla en este escrito- “también” puede provocar otra mal llamada “enfermedad” corporal, e incluso mental, y me atrevería a decir que hasta incluso "espiritual". 

Los tóxicos existen, los venenos existen, la comida tóxica también existe y los estilos de vida tóxicos también existen. 

Necesitas tener el mejor pensamiento positivo, pero no debes asaltar bancos, porque podrás ir preso (en caso de que asaltar bancos fuera compatible con el pensamiento positivo).  Debes visualizar tu casa limpia, pero también debes higienizarla, porque si no, te invadirán las cucarachas (en caso de que sea soportable visualizar una casa limpia sin higienizarla).  Debes equilibrar e integrar en tu alma el "ying" y el "yang" y resolver tus conflictos emocionales, pero debes ejercitar tu cuerpo, porque si no, se te atrofiarán los músculos (en caso de que sea posible que alguien equilibrado sea sedentario).  Debes sentirte en proceso de mejoría de tu salud, pero si ingieres usualmente comida tóxica, podrás tener un problema de salud (en caso de que quien esté realmente abierto a la salud pueda tener el hábito de la mala comida).   Ningún autor místico de "pensamiento positivo" o "metafísica" mínimamente serio niega la existencia de tóxicos, venenos, comida tóxica y estilos de vida tóxicos.  "La enfermedad como camino" (Thorwald  Dethlefsen y Rüdiger Dahlke), "El Secreto" (Rhonda Byrne), "La Nueva Medicina Germánica" (Ryke Geerd Hamer), "Usted puede sanar su vida" (Louise L. Hay), etcétera, son materiales místicos muy interesantes, y ninguno de ellos niega la existencia de estilos de vida tóxicos ni de, específicamente, comida tóxica.  Afirmar que uno puede indiscriminadamente introducir cualquier veneno por su boca y que ello no tendrá ninguna repercusión en la salud, no es serio ni sensato.   

Solucionar un conflicto emocional puede “curar” un malestar físico pero abandonar un tóxico “también” puede “curar” otro malestar físico, o psíquico, o espiritual.  Desconocer o negar la multicausalidad del malestar y del bienestar no es serio, no es razonable.  Ningún autor serio de libros sobre los efectos de las emociones sobre la salud física niega la importancia que “también” tiene el estilo de vida natural en el logro del bienestar de salud física, o psicofísica. 

 

Por este motivo el verdadero naturismo higienista físico, mental, familiar, social, ambiental, por tener una visión sistémica de la salud, promueve la reforma social, y hasta la reforma agraria, para que cada cual -en lo posible, como ideal o utopía- tenga su propia tierra para producir sus propios alimentos sanos y estar en paz consigo mismo y con la naturaleza.

 

El  verdadero  naturismo higienista es armónico con la “Medicina social”, y la “Psicología social” (que estudian los orígenes sociales, contextuales o sistémicos de los malestares de salud), y difícilmente  puede  dejar  de  ser  de  alguna  manera,  y  en  algunos  aspectos, ecologista y libertario, por su cautela general respecto de lo artificial y lo institucional. 

 

6. La Naturaleza es una amiga inteligente. 

 

Creo que la Medicina naturista higienista es la aplicación médica de la amplia y general filosofía naturista.  El naturismo es un estilo general de vida, en tanto la Medicina naturista higienista es el ajuste médico de esa filosofía general para el específico abordaje del malestar de salud. 

 

El diccionario de la Real Academia Española, en su última edición, da un único significado para la palabra "naturismo": "(De natura e -ismo).  1. m. Doctrina que preconiza el empleo de los agentes naturales para la conservación de la salud y el tratamiento de las enfermedades.

 

Entiendo que "Naturismo", en el amplio sentido de la palabra, es una amplia doctrina que propugna el respeto por la Naturaleza en todos los ámbitos, entendiéndola como amiga inteligente, e implica el estilo de vida natural en general, en todos sus aspectos. 

 

La importancia de esta filosofía es su “UTILIDAD PRÁCTICA”: el sistema o estilo de vida natural es el más eficiente para aliviar y sanar los estados calificados como “enfermedades”, prevenirlos, y proporcionar durante toda la vida el mayor grado de salud, calidad de vida, energía psicofísica y longevidad.

 

En toda la historia de la humanidad la gente sanó mediante el verdadero naturismo.  En los últimos tiempos, muchas personas desahuciadas por los médicos farmacoquirúrgicos, luego conocieron los abordajes naturales, y mediante la práctica de la vida natural, salvaron su vida y lograron plena salud.  Muchas de estas personas, que así sanaron, se convirtieron en estudiosas de la vida sana, y en apasionadas difusoras de estos conocimientos.

 

Estos hombres, ejerciendo su derecho humano a pensar y a expresar sus ideas, llegaron a ser expertos en vida natural y aconsejadores sobre la manera en que este régimen de vida contribuye a conservar, promocionar y recuperar la salud.  Algunos alcanzaron incluso la genialidad, aunque cometieron errores no esenciales.  En general, en el sentido restringido de las palabras, no fueron “médicos” (expertos en fármacos y cirugía), ni ejercieron tareas propiamente “médicas” (recetar drogas e indicar cirugías), pero crearon lo que hoy se puede llamar Medicina Naturista Higienista, si por “medicina” se entiende, en sentido amplio, el abordaje del malestar físico o psíquico, con el objeto de recuperar el bienestar.

 

Estos sabios, “padre” de los cuales fue Hipócrates, reciben hoy la denominación de “naturópatas”.  Idealmente, todo ser humano debería ser un naturópata -en su correcto sentido, armónico con el higienismo-, un naturista -en su correcto sentido, armónico con el higienismo-.  Con mayor razón, todo médico debería ser también “integrativo”, verdaderamente “naturópata” y verdaderamente “naturista”.

 

Este es un párrafo textual de Voltaire, FILÓSOFO francés, 1694-1778: “La salud es demasiado importante para dejarla  en  manos  de  los  médicos.    Los  médicos  vierten  medicamentos  que  conocen  poco  para  curar enfermedades que conocen menos, dentro de humanos de los que no saben nada.  El arte de la medicina consiste en entretener al paciente mientras la naturaleza cura la enfermedad.

 

A continuación se transcriben textualmente palabras de Mahatma Gandhi, abogado, filósofo, y líder de la independencia de la India, seguidor de ideas fundamentales del naturismo higienista.

 

Los médicos antes servían a la sociedad y se quedaban contentos con lo que ésta les daba; actualmente, se han vuelto unos comerciantes que amenazan transformarse en un peligro para la sociedad”.  (GANDHI.  Mi credo hinduista.  Edición original: "My indian faith".  Trad. por Calvera, Leonor.  Buenos Aires, Dédalo, 1984.  p. 119.  Young India, 24-11-’27, pp. 390, 391 & 395.)

 

Un verdadero devoto de Dios debe obedecer fielmente a las cinco fuerzas elementales de la naturaleza. En caso de obedecerlas, no caerá enfermo.  Si por ventura le ocurre, se curará con la ayuda de los elementales. […]

 

En procura de mantener consigo a Rama [Dios] tomará lo que le brinden los cinco elementales.  Es decir, empleará el modo más simple y fácil para lograr el máximo beneficio de la tierra, el aire, el agua, la luz del sol y el éter.  […]  Pero decir que se cree en el Ramanama [término para designar a Dios] y al mismo tiempo correr a los médicos no son cosas que se den de la mano.”  (Ibídem.      p. 56-57.  Harijan, 29-6-’47, p. 212.)

 

Seis años de experiencia me demostraron que la comida ideal del brahmachari [el que profesa el voto de castidad; estudiante] son las frutas frescas y las nueces.  […]  El brahmacharya [castidad; continencia] no necesitó ningún esfuerzo de mi parte cuando en África del Sur viví solamente de nueces y frutas.  En cambio, fue algo que me costó un gran esfuerzo desde que comencé a tomar leche.”  (Ibídem.  p. 77. Autobiografía, 1948, pp. 256-60.)

 

El Doctor en Medicina Robert S. Mendelsohn, en su libro “Confesiones de un hereje de la medicina”, (edición original: “Confessions of a Medical Heretic”, Chicago, 1979, más de 300.000 ejemplares vendidos en América), dice: “No creo en la Medicina Moderna y mi intención con este libro es convencerle para que se convierta, igual que yo, en otro hereje de la medicina.  [...]   Afortunadamente, he dejado de creer en la Medicina Moderna.  Los acontecimientos me han demostrado que el mayor peligro para la salud es el propio doctor que practica su medicina, a pesar de los avances tecnológicos y conocimientos que utilizan para convencerle de su seguridad.  Creo que los tratamientos de la Medicina Moderna son inefectivos y, normalmente, provocan más daño sobre el organismo que la propia enfermedad.  Un peligro que se caracteriza por el uso descontrolado de procesos arriesgados para condiciones no patológicas.  Creo que nuestra salud mejoraría estrepitosamente si el noventa por ciento de la Medicina Moderna desapareciera de la faz de la tierra -doctores, hospitales, fármacos y material sanitario-.

 

Una larga lista de médicos ha publicado libros armónicos con los planteos del Dr. Mendelsohn. 

 

La Unión Vegetariana Argentina, en un artículo de Manuel Martí, registra un hecho histórico, testimoniado por un médico naturista.  El presidente argentino Juan Domingo Perón, estableció un programa de salud pública argentina de Medicina Naturista y generó una “epidemia de salud” en la nación.  El documento completo puede leerse en el sitio de Internet de la UVA (Unión Vegetariana Argentina).  Lamentablemente, este plan sanitario espectacularmente exitoso, fue abandonado y olvidado como producto de los graves conflictos políticos, sociales y económicos que son de público conocimiento. 

 

Sin verdadero naturismo, son imposibles la justicia social, el bienestar humano y los derechos humanos.  No es serio analizar la relación de los seres humanos entre sí sin considerar simultáneamente la relación de los seres humanos con su contexto fundamental, es decir, la Naturaleza, el ambiente, la ecología. 

 

7. Naturismo higienista integrativo.  Manuel Lezaeta Acharán, Herbert M. Shelton y muchos maestros más.    

 

Para completar esta presentación de lo que llamo “el naturismo higienista” intentaré plantear la relación que veo entre “naturismo” e “higienismo”.  En mi opinión el higienismo puede considerarse una versión evolucionada del naturismo, tomando las palabras en su sentido más amplio.     

Podría decirse que "Higiene Vital" (o “Higiene natural”) es una especie del género "naturismo".  La especie clásica del género naturismo (ej. Lezaeta Acharán), se diferencia de la especie higienista (ej. Shelton), en que el higienismo profundiza más el principio de que el organismo humano se cura a sí mismo cuando se lo deja de maltratar.  El higienismo sostiene que, en consecuencia, las hidroterapias muy agresivas, la aplicación de plantas medicinales, el consumo de sales minerales tomadas directamente del suelo o del mar, etcétera, pueden “no” ayudar a la sanación, sino, por el contrario, estorbarla y perjudicarla, alterando artificialmente los naturales y sabios procesos del organismo, porque esos procedimientos artificiales siguen la doctrina del fármaco, que dice que la curación vendría “de fuera” del organismo, y que serían autores de la curación, una sustancia o procedimiento “extraños” o “ajenos” al organismo o “anormales” respecto del orden natural (fármaco, planta medicinal, mineral inorgánico, acupuntura, apiterapia, orinoterapia, etcétera). 

Estos tratamientos ajenos al organismo son en ocasiones fuente de lucro injustificado por parte de “expertos” y de pasividad peligrosa de las personas  con malestares. 

El higienismo sostiene que los recursos o condiciones naturales de salud son la abstinencia de esfuerzos excesivos, el reposo, el semiayuno, la alimentación natural (armónica con el régimen paleolítico, crudo y de predominio vegetal y frutal), el ejercicio físico, etcétera, y coloca en un lugar accesorio, supletorio, muy restringido y hasta -según el caso- vedado, a la hidroterapia, la fitoterapia y otros tratamientos que siguen la misma doctrina del fármaco (mineral inorgánico, acupuntura, reflexología -“reflejoterapia”-, apiterapia, orinoterapia, etcétera).  En realidad, para el higienismo, el propio organismo humano es el verdadero agente de la sanación.

Un elemento clave del higienismo es el reposo.  El agotamiento -la fatiga- intoxica y produce malestar; y el reposo limpia, desintoxica y sana.  El higienismo respeta en general el decaimiento de la persona como síntoma curativo.  Intentar forzar la actividad mediante plantas medicinales, dietas concentradas, hidroterapias agresivas, etcétera, es agotar más al organismo e impedirle su inteligente y sanadora distribución temporal y espacial de su energía.  Dada esta importancia del reposo, los centros o establecimientos de abordaje higienista se llaman “CASA DE REPOSO  Y ESCUELA DE SALUD”.  El higienismo profundiza el principio de inteligencia natural del organismo psicofísico: incluso cuando está decaído, generalmente el cuerpo-mente sabe lo que hace.   El reposo debe ser físico, psíquico, sensorial, digestivo (semiayuno, ayuno -bajo vigilancia médica especializada-), etcétera.

Si el Maestro Don Manuel Lezaeta Acharán (abogado y naturista clásico de amplia difusión) hubiera conocido el higienismo de Shelton, hubiera sido más enfático en la abstinencia de esfuerzos excesivos, habría moderado la agresividad de algunas de sus recomendaciones hidroterápicas, habría sido mucho más cauto con la fitoterapia (recomendación de plantas medicinales), habría desaconsejado todavía más fuertemente los lácteos y los cereales y habría dado más importancia al reposo (incluyendo el ayuno bajo vigilancia médica especializada, reposo digestivo) durante la recuperación de la salud. 

El higienismo profundiza el estilo de vida natural todavía más que el naturismo clásico, cuestiona todavía más los hábitos de vida nocivos, y promueve más aún la autonomía individual y la autogestión (y cogestión) de la salud y de la vida en general.  El higienismo evita “tratamientos” nocivos, como pueden ser algunas plantas medicinales. 

En las “casas de reposo” naturistas higienistas las personas con problemas de salud pueden practicar la vida sana curativa, teniendo acceso a recursos de vida natural y estando liberados de las tentaciones del ambiente convencional, antinatural e insano. 

La  figura  central  del  “verdadero”  naturismo  higienista moderno  es  Shelton.  Aunque  su  doctrina  es perfectible, fue un sabio, genio, maestro, santo, héroe, líder.  Una mención especial para él, tomada de los historiadores de la “Higiene Natural”.  Herbert M. Shelton (1895-1985), a su edad de 17 años, conoció la Higiene Natural -o “Higiene Vital”-.  Hizo una -“la”- gran recopilación de los estudios anteriores a  él.   Su  primera  formación en el campo de la salud la obtuvo en 1920, en el “International College of Drugless Physicians”, en Chicago, fundado por Bernarr Macfadden.  En 1922 se graduó por el “American School of Naturopathy”.  No tuvo titulación “médica” (farmacoquirúrgica) y fue muy crítico contra la actuación médica (farmacoquirúrgica).  Shelton es actualmente el más renombrado dentro de la Higiene Natural. Todo indica que fue estudiado y valorado por Gandhi en materia de salud.  Shelton dejó escritos unos 40 libros, de los que se pueden destacar “Human Life: Its Philosophy and Laws”, y los 7 volúmenes que componen el “Hygienic System”.  Publicó también la revista “Shelton’s Hygienic Review”.  Shelton es referencia necesaria para cualquier profundización de la Higiene Natural.

Otros autores higienistas importantes, discípulos de Shelton, son André Torcqué, Désiré Mérien, Albert Mosseri, André Passebecq, Marc Ams, T.C. Fry, Harvey Diamond, Marilyn Diamond, Eneko Landaburu, Karmelo Bizkarra, Antonio Palomar, José Manuel Casado, David Wolfe, Rodrigo Crespo Apéstegui, Irene Gelpí, Anthony Robbins, etcétera.

 

Los médicos naturistas higienistas en general practican la llamada “Medicina integrativa”, porque rescatan lo mejor tanto de la Medicina farmacoquirúrgica (u “oficial”, o “alopática”), como de la Medicina no farmacoquirúrgica, adoptando especialmente,  por  supuesto,  la  doctrina  de  la  Medicina  naturista higienista.       El  abordaje  (o  “tratamiento”, bien entendido, como se ha ido explicando) naturista higienista  es  un  sistema  integrado  por  elementos o recursos  como  los  siguientes,  que  tienen  distintos  grados  de importancia, como se ha ido detallando, que suelen o pueden recibir esta clase de nombres (EN EL CORRECTO SENTIDO DE “TERAPIA”): “reposoterapia” (elemento principal, que, en sentido amplio, incluye la liberación de todo maltrato físico o psíquico y la abstinencia de esfuerzos excesivos), “dietoterapia” (elemento principal) -o “trofoterapia” o “eutrofoterapia”-, “ayunoterapia”   (elemento   principal bajo vigilancia médica especializada),                “hidroterapia”   (elemento   principal),   “aeroterapia”, “helioterapia”  (por  ejemplo,  baños  de  sol),  “selenoterapia”  (baños  de  luna),  “geoterapia”  (o  “barroterapia”  o “fangoterapia”,         elemento   principal), “kinesiterapia”,  “desahogo de      las     penas”       (elemento         principal), “relajacionterapia”, “noesiterapia”, “fitoterapia” (aplicaciones externas en heridas, desparasitación, etcétera),  hidrocolonterapia, terapia de limpieza hepática y de la vesícula, “termoterapia”, “climatoterapia”,         “musicoterapia”, “cromoterapia”,         terapias mediante la energía natural humana, “laborterapia”, terapia del arte, terapia ambiental, “balneoterapia”, “masoterapia” (terapia por medio de masajes), osteopatía, antigimnasia (que “no” significa “anti- ejercicio”), tai-chi, meditación, aerobismo, culturismo físico (en la edad y oportunidad apropiadas), programación neurolingüística (PNL), etcétera.

 

La  Medicina  naturista higienista es  también  conocida  en ocasiones como, o bien podría ser también llamada, “Medicina  neohipocrática”,  “Medicina  natural”, “Medicina naturista”, “Medicina naturalista”, “Medicina naturopática” (quizá del inglés “Nature’s path”, “vía de la Naturaleza”), “Medicina biológica”.

 

Considero que en las últimas décadas, muchas prácticas son mal calificadas como Medicina “natural” o “neohipocrática”.

 

Pienso que no es correcta cualquier “medicina alternativa”, “medicina complementaria” o “alternativa a la medicina”. 

 

Pienso que la única doctrina y práctica que merece verdaderamente el nombre de “Medicina Natural”, por su plenitud y radicalidad, es la psicosociomedicina “naturista higienista”. 

 

Creo que el más acertado abordaje de los problemas de salud es un profundo naturismo higienista psicosociomédico, que reúna las características de  la:  

 

“HIGIENE NATURAL” (O “HIGIENE VITAL”, O “HIGIENISMO”), DE HERBERT M. SHELTON –Y OTROS- COMO FILOSOFÍA FUNDAMENTAL Y PRINCIPAL,

 

complementada, según se ha explicado, en ciertos aspectos con aportes de: 

 

* la Medicina oficial o convencional,

* las diversas ramas de las ciencias y disciplinas convencionales de la salud,

* las doctrinas de Mérien,

* Seignalet,

* Landaburu,

* la Instintoterapia,

* la limpieza de colon,

* la limpieza hepática y de la vesícula,

* la desparasitación con plantas medicinales,

* el culturismo físico,

* el aerobismo,

* el tai-chi,

* la meditación,

* el yoga,

* la “antigimnasia” de Thérèse  Bertherat (que “no” significa “anti-ejercicio”),

* la antipsiquiatría,

* la apsiquiatría,

* la contrapsicología,

* la psicología humanista,

* la psicología social,

* la programación neurolingüística (PNL o NLP),

* la medicina social,

* la medicina psicosomática,

* el libertarismo (contra los aspectos insalubres de las instituciones sociales),

* el aprendizaje en casa sin los aspectos insalubres de la institución escolar (John Holt y otros),

* el ecologismo –contra la contaminación, etcétera-,

* la permacultura –estilo de vida natural y sano, cultura natural y con futuro-,

* la agroecología –alimentación nutritiva, no tóxica y suficiente para un planeta hambriento-, especialmente el cultivo natural de Fukuoka, 

* el vegetarianismo,

* el veganismo,

* la macrobiótica,

* la arquitectura natural –saludable y no tóxica- y feng shui –casa sana para una vida sana-,

* etcétera. 

 

Esta es una fotografía del maestro Lezaeta:

 

 

Esta es una fotografía del maestro Shelton:

 

 

 

Shelton fue maestro de T.C. Fry, que a su vez fue maestro de los Diamond, autores de “La antidieta”, el libro de nutrición más vendido en la historia humana, que vendió millones de ejemplares en todo el mundo y difundió ampliamente por primera vez para el público el sistema alimentario de la “Higiene Natural”, aunque muy poca gente tomó suficiente consciencia de los poderes sanativos de esta manera de alimentarse, debido a que ese libro no quiso plantear las ideas tan revolucionariamente.  Es decir, ese libro dejó mucha tinta en el tintero en lo que respecta al abordaje naturista higienista del malestar de salud.  “La antidieta” es una introducción, que presenta solamente un mínimo de reglas de vida sana, para que el público amplio se introduzca –valga la redundancia- en el estilo de vida natural.  Pero no es suficiente ese libro para abordar los problemas de salud de mayor importancia.  No es su objetivo. 

La antidieta” se consigue fácilmente en cualquier hipermercado, o en cualquier librería, y es una excelente introducción, casi imprescindible, en el sistema alimentario higienista: DIAMOND, Harvey y DIAMOND, Marilyn.  La antidieta.  Edición original: "Fit for Life".  1985.   Traducido al castellano por Guastavino,  Marta  I.   Buenos  Aires, Urano, 1992.

La “Fundación Club Pharus Iberia”, dedicada al consumo ecológico, publicó gratuitamente en Internet un extraordinario fondo documental higienista en castellano, incluyendo la traducción al castellano del gran curso de Higiene Natural dirigido por T.C. Fry (LIFE SCIENCIE INSTITUTE.  El sistema higienista de la salud.  Austin, Texas -EEUU-, 1986.), tan citado en la Antidieta, de los Diamond.  Esta fundación dejó de existir, y también su sitio de Internet (que era www.pharus.org), pero amigxs naturistas higienistas han hecho copias del material que estaba publicado en Internet.  En ese curso dirigido por T.C. Fry “sí” se desarrollan las ideas naturistas higienistas sobre el abordaje de los malestares de salud.    

 

8. La filosofía “agroecológica”.

 

Alimentación “agroecológica” es la basada en el cultivo natural, en el cual los vegetales son producidos sin modificación genética (no “transgénicos”), sin herbicidas químicos, sin fertilizantes químicos, sin pesticidas químicos, sin hormonas, sin ningún agroquímico, etcétera.  La alimentación agroecológica es más nutritiva, está libre de tóxicos, es socialmente mucho más justa y es capaz de calmar el hambre del mundo.  El principal filósofo -y técnico- de la alimentación agroecológica es Masanobu Fukuoka, recientemente fallecido.  La justicia social es imposible sin agroecología.  Calmar el hambre del mundo es imposible sin agroecología.  Solamente hay una justicia social posible, y es la justicia socioambiental, o justicia ecosocial.  El consumo responsable, el consumo justo, es agroecológico.  El consumo agroecológico hace justicia social, cuida el ambiente, te nutre mucho más, no te intoxica.

 

Fotografía de Fukuoka:

 

 

Una alimentación plenamente natural -ideal- incluiría, además, que los vegetales no sean híbridos, que sean cosechados maduros en general, que sean comidos inmediatamente, etcétera. 

Los alimentos “agroecológicos” son identificados también como “orgánicos”, o “biológicos”, o “ecológicos” o “naturales”.

En Mendoza (Argentina), puedes adquirir alimentos agroecológicos en la Bioferia Mendoza, todos los sábados en la mañana, en la plazoleta de calles Mitre y General Paz de Ciudad de Mendoza, donde los pequeños productores venden directamente al consumidor. 

 

9.  La filosofía “vegana” y “vegetariana estricta”. 

 

"Vegetarianismo  estricto"  significa la doctrina y/o la práctica de la dieta que excluye todo comestible de origen animal,  y que es fundamentalmente vegetívora  (sin  carnes,  sin pescado, sin pollo, sin huevo,  sin  leche, sin  yogurt, sin miel, etcétera, aunque puede incluir comestibles de origen mineral, como la sal común de mesa, o de origen ni mineral, ni vegetal, ni animal, como levadura y algas). 

En  muchos documentos científicos, incluyendo la “POSTURA DE LA ASOCIACIÓN AMERICANA DE DIETÉTICA SOBRE LAS DIETAS VEGETARIANAS”, se  indica  evidencia  científica suficiente   para  confirmar  la  tesis  de  que  la   dieta exclusivamente  vegetal  ("vegetariana  estricta")  orgánica  con  fuerte  orientación  o  tendencia  crudifrutariana, suplementada con vitamina B12, que respeta las reglas de gradualidad, calidad, variedad,  cantidad, oportunidad, combinación, modalidad, integralidad y pureza, nutre perfectamente al ser  humano,  en cuanto a su salud, energía  y  longevidad, cualquiera sea su edad, situación psicofísica y actividad, al menos durante largos períodos (años). 

El consenso médico, incluso naturista higienista, es recomendar como medida de seguridad a los vegetarianos estrictos el consumo de suplemento artificial de vitamina B12. 

La filosofía del “veganismo” condena toda postura que sostenga que la raza blanca tiene derechos de propiedad sobre la raza negra, que los varones tienen derechos de propiedad sobre las esposas, que los padres tienen derechos de propiedad sobre los niños, y que los humanos tienen derechos de propiedad sobre los demás animales.  El veganismo es la moral más profunda, pues rechaza el racismo, el machismo, el adultismo y especismo.  El veganismo es la más consciente, auténtica y responsable práctica de la compasión, del amor y de la justicia, hacia el ser humano, y hacia los animales no humanos. 

El “veganismo” es un movimiento mucho más amplio, profundo y radical, que el de las “sociedades protectoras de animales”, y se basa en la convicción filosófica, ética y moral, de no causar sufrimiento, incluyendo a todos los seres humanos y a los animales no humanos.  Los animales humanos supuestamente “razonan”, los animales no humanos “supuestamente” no, pero todos los animales, humanos y no humanos, “sufren”. 

La moral vegana sostiene un sistema alimentario socialmente justo y solidario, porque la dieta vegetariana vegana, además de ser científicamente suficiente para la salud, permite producir alimentos suficientes para un planeta hambriento.  En cambio, la dieta de carne deja fuera de la mesa a media humanidad, además de lesionar gravemente el ambiente. 

El filósofo fundamental de la filosofía vegana es Gary Francione, un abogado de los Estados Unidos de América.  En el idioma castellano, la filósofa del veganismo más destacada, que incluso ha traducido escritos de Francione, es la abogada argentina Ana María Aboglio. 

Aquí una fotografía de Gary Francione:

 

 

"Veganismo"  agrega  al  significado de “vegetarianismo estricto”, la protección de los derechos animales, la liberación animal.   Un vegano no consume ningún producto animal (ni carne, ni ave, ni pescado, ni lácteos, ni huevo, ni miel, ni ningún derivado de ningún producto animal -ej. panificación con leche, huevo, o grasa animal, etcétera-, etcétera), y su motivo determinante para ello es la liberación animal.  Hay que insistir en que el vegano no consume ni lácteos (ni siquiera yogur), ni huevo, ni ninguna carne (ni vacuna, ni porcina, ni ninguna carne “roja”, ni de conejo, ni de pescado, ni de mariscos, ni de pollo, ni de ninguna ave, ni ninguna carne “blanca”, etcétera), ni ningún producto elaborado con el cuerpo de animales (panificación convencional con huevo, lácteos, grasa,  vestimenta  de  cuero,  ciertos  cosméticos,  etcétera)  ni  que  haya  implicado  sufrimiento  animal  (como medicamentos obtenidos mediante experimentación en animales) ni ningún servicio ni “espectáculo” que implique sufrimiento animal (corridas de toros, riñas de gallos, etcétera). El  "veganismo" no utiliza vestimenta de cuero ni de lana de oveja, etcétera,  ni  ningún producto  que  implique  sufrimiento animal. 

 

10.  La filosofía “macrobiótica”. 

 

Las dos alternativas más difundidas a la medicina oficial son el naturismo, del cual venimos hablando, y la macrobiótica.  Se necesitan unas palabras para la macrobiótica. 

La “Macrobiótica” (del griego “vida larga”, “arte de una gran vida”) indica una dieta con predominio de cereales cocidos (es un “cerealismo” y un “cocidismo”) y con un bajo nivel de fruta fresca y cruda. La Macrobiótica incluye muchas reglas buenas de vida sana.  La Macrobiótica fue difundida por Georges Oshawa (nacido en Japón en 1893), basado en la tradición o filosofía oriental del “yin” y el “yang”.  Sus discípulos principales son Kikuchi y Kushi.  La Medicina naturista higienista en general, a diferencia de la Macrobiótica, sostiene la naturaleza principalmente -aunque no exclusivamente- crudívora frugívora (frutívora) del ser humano. 

 

11.  Una filosofía de la “autogestión de la salud”.  

 

La tesis sobre el papel fundamental del poder autocurativo del cuerpo humano cuando es liberado de malos tratos, sin necesidad de fármacos ni de cirugías (que en general no hacen más que intoxicar y mutilar) es casi obvia, aunque no para los médicos.  Es obvio cómo el cuerpo espontáneamente cicatriza sus heridas con suficiente inteligencia.  Pero darle demasiada importancia a esta inteligencia natural resta poder y dinero a los médicos y empresas farmacéuticas (obvio, ¿no?). 

Muchas llamadas “enfermedades”, en realidad no son producto de infecciones de virus ni de bacterias ni de fallas genéticas.  La tesis que culpa a genes o a microorganismos favorece en general el negocio de los fármacos y en general de los profesionales de la salud, no promueve un mejor estilo de vida, no cuestiona la injusticia social y no favorece la prevención.  Puede decirse que la mayoría de las llamadas “enfermedades” está causada por una intoxicación (o subnutrición, o agotamiento, etcétera) generados por un dañino estilo de vida.  Esta última tesis arruina el negocio del fármaco y promueve la mejora de las condiciones de vida, la justicia social y la prevención mediante la vida sana.  Pero claro, los supuestos  defensores del pensamiento científico se encargan lo más posible de señalar que esta tesis naturista higienista clave carece de suficiente fundamento “científico”.  Claro está, la tesis del poder autocurativo del cuerpo humano arruina los intereses lucrativos de la industria farmacéutica, que es una de las más poderosas del planeta y de la historia.  Y las empresas existen para ganar dinero, y no para hacer que la gente ahorre dinero... 

El libro del Dr. Eneko Landaburu que comentaré a continuación es un manual para la autogestión de la salud, para curarse uno mismo sin los peligros de los medicamentos y sin dañar el bolsillo.  Enseña a la gente común cómo superar (o aliviar al menos) la “enfermedad” mediante el reposo, la alimentación sana y otras pautas de vida sana, y sin permitir que la industria farmacéutica se abuse del consumidor. 

Esta es una fotografía del Dr. Landaburu, médico graduado universitario oficialmente habilitado:

 

 

El libro del médico higienista Landaburu, citado a continuación, es una introducción general en la mejor filosofía de autogestión de la salud, con mucho contenido práctico y con tal vez el mayor repertorio bibliográfico e institucional del mundo del naturismo higienista.  Es un libro absolutamente imprescindible para comprender el naturismo higienista médico, psicológico, familiar, social y ambiental. 

 

 

LANDABURU PITARQUE, Eneko.  ¡Cuídate compa!.  6ª. ed.  Tafalla (Navarra), Txalaparta, 2001.  Médico higienista vasco.  “Manual para la autogestión de la salud”. 

 

 

Fotografías del libro del Dr. Landaburu:

 

  

 

El Dr. Landaburu cita al filósofo Voltaire: “La salud es demasiado importante para dejarla en manos de los médicos.  Los médicos vierten medicamentos que conocen poco para curar enfermedades que conocen menos, dentro de humanos de los que no saben nada.  El arte de la medicina consiste en entretener al paciente mientras la naturaleza cura la enfermedad.

 

En el modelo naturista higienista, la persona que sufre un malestar físico o psíquico, utiliza, como sujeto actuante auxiliado por el médico, psicólogo, u otro profesional de la salud,  y no   como  objeto  paciente  pasivo, los recursos  naturales de sanación, practicando una autoayuda personalizada, la autogestión de la salud, y la ayuda mutua para la salud.  Los recursos naturales de salud son la liberación de todo maltrato, el aire, el agua, el sol,  la tierra,  las plantas, el ejercicio físico, la abstinencia de esfuerzos excesivos, el descanso, el reposo, el sueño, el ayuno (bajo vigilancia médica especializada), la alimentación, la abstinencia de tóxicos, la higiene, la ausencia de contaminación, de hábitos nocivos, de parásitos, el desahogo, el llanto, los vínculos humanos, la música, el arte, etcétera.  Así se permite que la propia fuerza de la naturaleza del organismo realice la autosanación (o autocuración).  La persona que aborda naturistamente e higienistamente su malestar, mejora su estilo de vida, asume la responsabilidad de su propia salud psicofísica, estudia, investiga, piensa y decide su propio tratamiento, lee autodidácticamente libros sobre salud psicofísica, y adquiere un perfil consciente, responsable y activo. 

Conclusión: ni un extremo ni el otro.  Ante cualquier duda, consulte a su médico, y ante cualquier médico, consulte a su duda. 

Uno de los fundamentales filósofos de la autogestión de la salud fue Iván Illich (www.ivanillich.org.mx).  Sin verdadero naturismo, son imposibles la justicia social, el bienestar humano y los derechos humanos. 

 

12.  “Tómatelo con filosofía…”   

 

Ay, los “expertos”, ay, los “expertos”… siempre corren el peligro de querer “atontar” al destinatario de sus supuestos servicios… para que el cliente, o paciente, o alumno… no descubra demasiada inteligencia dentro de sí (y/o en expertos de “otras” disciplinas) y empiece a prescindir de algunos servicios “expertos” y dejar de realizar algunos pagos… y reverencias…

Cuando tienes problemas de salud, necesitas consultar al médico, y debes consultar al médico (al mejor de tu región, y buscar también una segunda opinión médica), pero también necesitas “PENSAR” lo que los médicos proponen hacer con tu cuerpo y decidir si lo consentirás o si no lo consentirás.  Necesitas saber que tú eres un usuario o consumidor del servicio de salud y que como tal tienes derechos conferidos por la Ley.   El sector empresario farmacéutico y la corporación de los profesionales de la salud, evidentemente, ven beneficiada su situación económica con la perpetuación de los problemas de salud, y más todavía, con el incremento de estos y el desconocimiento del poder autocurativo del cuerpo humano y de su favorecimiento mediante la liberación de malos tratos.  Desde la óptica de las Ciencias Económicas, es obvia la contraposición de intereses económicos entre los profesionales de la salud y los usuarios del servicio de salud (los “pacientes”).  Las empresas farmacéuticas no están interesadas en la prevención de las “enfermedades”, ni en el conocimiento del poder autocurativo del cuerpo humano, ni en la liberación de malos tratos al organismo, sencillamente porque estas empresas no reciben financiación para esas actividades, y como toda empresa, su motivación estructural es maximizar el lucro hasta donde el sistema jurídico lo permita.   Tú eres usuario del servicio médico y consumidor de los productos farmacéuticos y tienes derecho a que estos proveedores de servicios de salud no se abusen de ti y no te hagan daño.

Las empresas en general producen alteraciones de la naturaleza, eso es lo que desean que tú consumas: alteraciones de la naturaleza.   Los medios masivos de comunicación social (televisión, diarios, revistas, radio, etcétera) están financiados mediante la publicidad de esas empresas.  Es obvio que los medios de comunicación no promoverán con demasiada firmeza el estilo de vida natural ni publicarán ninguna solución a los problemas de salud que se base en un menor consumo de los productos empresarios antinaturales.

No esperes que por canales convencionales te lleguen con fuerza las noticias que te están llegando mediante el presente escrito. De alguna manera, creo que aquí te has enterado de lo que necesitas saber para sanarte, y nunca te dijeron.

Aunque  el  presente texto  “no”  corresponde  a  la Medicina  ni  a  la  Psicología,  ni  a  ninguna  disciplina terapéutica, sino a la Filosofía (y en especial a la Filosofía de la Ciencia), trata, de alguna manera, sobre cómo sanarse -o al menos aliviarse- uno mismo -sobre la base del diagnóstico, pronóstico y prescripciones del médico- de los malestares físicos y psíquicos -incluyendo los más “graves”-, mediante el eespontáneo poder autocurativo del organismo humano, cuando es liberado de malos tratos, generados por la “civilización”, sin los peligros de los medicamentos, sin extensos psicoanálisis ni  onerosas psicoterapias profesionales, sin cirugías y sin dañar el bolsillo. 

Quien suscribe es un “paciente”, y “no” un médico, ni un psicólogo, ni ningún profesional de la salud.  Este “paciente” sufrió el fracaso de los médicos farmacoquirúrgicos (absolutamente mayoritarios) y de los psicólogos convencionales, ya demasiadas veces, pero ha gozado de excelentes resultados con el abordaje naturista higienista.  Este paciente pensante ha sanado, mediante la autoadministración de la filosofía naturista higienista aquí desarrollada, de, por ejemplo, procesos calificados como “diarrea” crónica, “angina” crónica, “sinusitis” (situación objeto de la usual polémica médica de diagnósticos contradictorios -el hecho es que el firmante escupía moco caada cinco minutos-), “infección” crónica de oídos,  “acidez”  crónica,  etcétera.  También  ha  superado  -hace  muchos  años-  una  situación  cercana  al “surmenage”.  Este paciente pensante conoce personalmente gente sanada mediante la Medicina naturista higienista, de malestares (calificados como “enfermedades”) mucho más graves, de hecho, gravísimos.

El “paciente” decidió ser “actuante”, y pensante, e informarse sobre la Medicina naturista higienista y compartir los datos que ha ido obteniendo.  Este texto, evidentemente, cumple una función de comunicación social (de “periodismo”), y “no” de prescripción médica ni psicológica, ni de diagnóstico ni de pronóstico respecto de la “enfermedad” física ni psíquica.  Este escrito es, si se permite la expresión, “pensamiento en voz alta”, “apuntes personales” compartidos, “carta para amigos”.

Cada frase de esta carta contiene implícitamente estas aclaraciones, que son el contexto de cada idea expresada aquí.  Se insiste, este documento “no” es médico ni psicológico, sino filosófico.  Aquí el autor ejerce su derecho a pensar sobre lo quieren hacer los médicos y psicólogos con su cuerpo y su mente y a expresar su pensamiento.  Si este derecho de pensar fuera ignorado, nada habría de civilizado en nuestra sociedad.  Si no existe el derecho de pensar lo que otros quieren hacer con el propio cuerpo y mente, reina la barbarie.

Quien suscribe está haciendo la tarea que haría si fuera abogado de una víctima de los médicos -o psicólogos-, o juez de una causa así.  En el mundo judicial se dice que “el juez es perito de peritos”.  Es decir, frente a dos doctrinas médicas o psicológicas enfrentadas en el ámbito judicial pericial, el juez decide cuál de las dos  “tiene  razón”, en función de  la  Ciencia  Lógica,  de la Filosofía de la Ciencia, de la Metodología de la Investigación Científica, de la Epistemología (una rama de la Filosofía).  Este paciente pensante ha conocido, a raíz de su propia salud, que existen dos paradigmas o modelos o filosofías médicas enfrentadas: el farmacoquirúrgico, por un lado, y el naturista higienista, por el otro. Quien suscribe, como paciente,  tiene  el  derecho  humano de  elegir  entre  un  médico  y otro.   Este paciente pensante, definitivamente, elige la filosofía naturista higienista. 

Esta “carta”, como toda carta, es muy perfectible.  Pero aun así esta es la carta que su redactor quisiera haber recibido hace muchos años, y nadie le envió. 

El autor de esta carta se siente más seguro con aquellos médicos o psicólogos que, humildemente, confiesan como el filósofo: “Sólo sé que no sé nada” (lo cual es armónico con la más moderna Filosofía  de  la  Ciencia),  que  con  aquellos  médicos  o  psicólogos  poseídos  por  la  soberbia,  que  se  creen semidioses, y que son herederos de los brujos de la tribu.

Todos nos encontramos con muchas personas que sufren malestares  físicos o psíquicos.  Este paciente pensante, les decía oralmente las ideas de esta carta.  Ello era muchas veces poco práctico, poco oportuno, etcétera.  Este autor, por ese motivo, decidió escribir una carta, lo cual sería un medio más ágil de comunicación. La entregó a varias personas que sufrían malestares físicos o psíquicos.  Cuando el costo de fotocopias, viaje y tiempo empezó a pesar, surgió la idea de publicar la carta.  Eso parece facilitar las cosas, pues sencillamente se trata de entregar un papelito donde figuran los datos de publicación de este escrito.

Finalmente, este paciente pensante creyó que los primeros destinatarios de esta carta debían ser los médicos y las médicas, así es que, a ellos y a ellas se dirige en primer lugar, porque necesitan imperiosamente leerla, y más lo necesitan aquellos que no creen que un paciente pueda decirles algo de importancia.

Cada médico naturista higienista practica su propia versión de la Medicina naturista higienista.  Cada autor de bibliografía naturista higienista presenta la tesis con su propio estilo personal.  Este paciente pensante formula aquí la versión de esta filosofía que entiende personalmente la más clara y coherente.  Si después de leer este escrito, te quedan dudas, no seré yo quien pueda responderlas.  No soy un experto en problemas de salud, y ni siquiera en estilo de vida natural.  Las y los  maestras y maestros son otras y otros.  A continuación tienes una lista de personas que saben de esto mucho más que yo y tendrán muchas respuestas.  Ellos sí son maestros.  Aunque creo que todas las respuestas no las tiene nadie.  Esta gente que te presento a continuación, no tiene todas las respuestas, pero sí tiene muchas preguntas.  Y que tengan muchas preguntas, es buen síntoma. 

TE DEJO PENSANDO AMIGX, AMIGA O AMIGO.  PERO NO PIENSES DEMASIADO... QUE HACE MAL A LA SALUD!!!  

UN FUERTE ABRAZO!!!!!!!!! 

MARIANO. 

 

13. Repertorio de recursos importantes y sus sitios  de Internet.

 

Para obtener más detalles, deberás ser un paciente pensante e, interactuando con el profesional de la salud correspondiente, investigar e ir tomando decisiones.  En los siguientes sitios de Internet encontrarás información importante, que te permitirá a su vez descubrir otros sitios de Internet, otros libros y otras ideas que aumenten los recursos para promover tu salud y superar los malestares y problemas.  Pocos de los sitios que figuran a continuación son plenamente naturistas higienistas, pero todos tienen datos de mucho interés relacionados con el naturismo higienista en amplio sentido. 

 

1. International Natural Hygiene Society.

naturalhygienesociety.org.  The "re-formed American Natural Hygiene  Society".  Asociación  de  Higiene  Natural  Internacional.        Aunque el  material  está  en  inglés,  es absolutamente imprescindible consultarlo.  Es un material excelente, difícilmente superable. 

En lo personal, considero esta comunidad como la más seria e importante en materia de salud física. 

 

2. Asociación Jean Seignalet.

   www.seignalet.com/es/default.htm.   Material gratuito que resume el libro del Dr. Jean Seignalet.  Se indican maneras de conseguir el libro.

Como he indicado, creo que el médico Seignalet hizo una de las argumentaciones de mayor rigor científico a favor del naturismo higienista. 

 

3.  Asociación por la autogestión de la salud “Sumendi”. 

Fundamental centro higienista vasco.  (“Sumendi” es una palabra vasca que significa “volcán”).  El grupo de correo electrónico para socios y amigos de Sumendi es:  

es.groups.yahoo.com/group/SumendiTaldea. 

Creo personalmente que esta asociación es uno de los mejores modelos de ayuda mutua para la salud en un contexto naturista higienista. 

 

4.  Proyecto solidario “Benigno Maestu”. 

Fundado por Mamen Maeztu y el médico Eneko Landaburu, en 2006, en Misiones (Argentina), inspirado en las “CASAS DE REPOSO Y ESCUELAS DE SALUD” de la “HIGIENE VITAL”, que cuenta con la finca “O'paybo” ("despertar" en guaraní), “ESCUELA POPULAR DE SALUD”, para la promoción del bienestar físico, mental, social y ambiental.    

www.opaybo.org

En lo personal, considero este proyecto como uno de los más interesantes.  Además, lo conozco personalmente y profundamente desde hace años.  Los fundadores son mis amigos y de absoluta confianza.  Si alguien se “enferma” y me lo cuenta, le digo: lee el libro “Cuídate compa: manual para la autogestión de la salud” del Dr. Landaburu.   

 

5. “Higea, centro de formación para vivir en salud”. 

www.higeachile.com 

“Higea, constituido en el año 2003, es un grupo de hombres y mujeres de todas las edades dedicados a la práctica de los principios de la Higene Vital y a la divulgación de sus conceptos en pro del mejoramiento del ser humano y del planeta que habitamos”.  Santiago de Chile. 

Los conozco en persona, son gente excelente.  Si estás en Chile, ve con ellos.  

 

6. Higienismo de Mauricio Esteban Gatica Guevara

Miembro “National Health Association” (USA).  “Higienismo, genuina nutrición ortomolecular”.  Seminarios en Santiago de Chile.     

www.escaner.cl/higienismo/index.html

No pude todavía conocerlo en persona, pero me parece una persona muy sincera y apasionada, consustanciada con la más lúcida versión del cuidado natural de la salud. 

 

7. Villa de Vida Natural "Manuel Lezaeta Acharán".    

www.vidanatural.cl. 

Santiago de Chile.  Centro de Medicina integrativa y tratamiento  médico naturista,  propiedad  de  una  cooperativa de servicios de salud, depositario oficial del sistema Lezaeta.

La conozco en persona, me parece una comunidad muy decente e inspirada en un gran maestro, el abogado especialista en salud natural, don Manuel Lezaeta. 

 

8. Clínica Casanova.

www.casanovalenti.com

Centro  de reforma de vida sana.  Dr. Carlos Casanova Lenti.  Uno de los pioneros en Sudamérica en practicar la medicina naturista higienista, bajo el lema: “Que tu alimento sea tu medicina y que tu única medicina sea tu alimento”, ha desarrollado una diversidad de tratamientos sobre la base de alimentos crudos, frescos y vivos, tal como nos provee la naturaleza, que juntamente con otros métodos naturales como la hidroterapia, geoterapia y terapia celular, ha tratado diversas “enfermedades” con éxito. Calle Los Gavilanes Mz. C Lote 30 Santa María de Huachipa Lima - Perú

 

9. Agroecología en Mendoza, Argentina. 

www.elperegrinorganico.com

Finca agroecológica “El Peregrino” (Tunuyán, Mendoza, Argentina).  Esta finca es de una familia amiga, y es mi referencia obligada para mi consumo agroecológico.  También proveen sus productos en la Bioferia Mendoza, en la ciudad de Mendoza. 

 

10. Comunidad crudivegana higienista de Baltazar “Balta” Lorenzo.

www.comunidadcruda.com. 

Balta es autor de “el” boletín de comunicación crudivegano higienista del mundo de habla castellana.  Además provee una gran  colección bibliográfica sobre el tema.    

 

11.  Sitio de Néstor Palmetti. 

Investigador autodidacto del abordaje natural de los malestares de salud y autor de varios libros sobre el tema.   www.nutriciondepurativa.com.ar  Además, Néstor Palmetti es dueño del “Almacén Natural Prama” (www.prama.com.ar), que es más que una “dietética”, porque tiene todos los productos necesarios para el abordaje naturista higienista de la salud.  Provee los productos y los libros a toda la República Argentina. 

Conozco a Néstor en persona y es mi amigo.  Me parece una persona excelente, apasionada por estos temas, un autor de excelentes libros y un proveedor único de productos necesarios para la vida natural. 

 

12. Sitio argentino sobre germinados. 

De Gae Arlia, reeducadora nutricional holística, e Irene Balazone, licenciada en nutrición de la Universidad de Buenos Aires. 

www.germinandovida.com 

Las conozco en persona, las considero mis amigas, y tienen un conocimiento muy importante y no muy frecuente sobre alimentación viva y estilo de vida natural. 

 

13. Escuela calidad de vida. 

www.escuelacalidaddevida.com

Víctor Maceda, médico holista, Bolivia. 

 

14. Sociedad Naturista de Buenos Aires. 

www.asociacionnaturista.com

Claudio Esteve, médico naturista. 

 

15. Dr. Jorge Valentín Esteves. 

http://www.holisticamente.com.ar

Médico oncólogo holístico.  Un gran divulgador de la nocividad de los lácteos. 

 

16. Asociación Española de Médicos Naturistas.

www.medicina-naturista.net

Herederos de la gran tradición del padre del naturismo en la región de España, el médico doctor Eduardo Alfonso, maestro.  Conocedores de importantes aplicaciones de plantas medicinales, y diversos recursos como hidroterapia y otros muy útiles.  He tenido un intercambio de mails con el Dr. Pablo Saz Peiró, que me parece autor de publicaciones muy importantes. 

 

17.  “National  Health  Association” (ex "American Natural Hygiene Society")

www.healthscience.org. 

Sucesores jurídicos de la que fue la asociación de Higiene Natural de los Estados Unidos.  El cambio de nombre, no obstante, da para pensar. 

 

18. Medicinanaturista.org.  

www.medicinanaturista.org  

Portal  del  ámbito  de  la  Universidad  de Zaragoza dedicado a la medicina naturista. Un lugar de referencia para toda aquella persona que desee conocer más acerca de las terapias naturales.

 

19. Antigimnasia de Thérèse Bertherat.

  www.antigymnastique.com. 

El trabajo físico natural del cuerpo humano.  Antigimnasia “no” significa “anti-ejercicio”.

 

20. Coalición de Antisiquiatría.

 www.antipsychiatry.org/espanol.htm

 

21. Dr. Rath Health Foundation. 

www4.dr-rath-foundation.org. 

El dos veces ganador del premio Nobel, Linus Pauling, dijo al médico Rath: "Tus descubrimientos son tan importantes que amenazan industrias enteras".

 

22. Instituto de Estudios Salud Natural de Chile. 

www.geocities.com/iesnchile.  

Enorme fondo documental y repertorio institucional.  Chile.

 

23. “Physicians Committee for Responsible Medicine (PCRM)”.

 www.pcrm.org. 

Comité de 5.000 Médicos por una Medicina Responsable.  Vegetarianos estrictos.

 

24. Beyond Vegetarianism. 

www.beyondveg.com. 

Crítica contra el vegetarianismo estricto (o exclusivo, o absoluto).  Textos sólo en inglés, lamentablemente.

 

25. Unión Vegetariana Española (UVE). 

www.unionvegetariana.org. 

Miembro de la Unión Vegetariana Internacional.   Grupo de liberación animal, aunque hace aportes a los preocupados por su salud.    

 

26. Unión Vegetariana Argentina (UVA). 

www.uva.org.ar. 

Miembro de la Unión Vegetariana Internacional. Grupo de liberación animal.  Admirable lucha ética. 

 

27. Ánima: ética y animales. 

www.anima.org.ar

“Ánima” es una organización compuesta por voluntarios dedicados a colaborar en el desarrollo de una relación con los animales no humanos fundamentada en un profundo respeto hacia ellos.

 

28. Comida cruda, “raw food”, alimentación viva. 

 

www.saludetcetera.com (incluso en castellano)

www.purepassionforlife.com (incluso en castellano)

www.hippocratesinst.org

www.rawfor30days.com

www.rawfoodhowto.com

www.jennanorwood.com

www.living-foods.com

www.davidwolfe.com

www.rawfoodplanet.com

www.rawguru.com/rawgurus.html

www.markusrothkranz.com

www.rawcommunities.com

 

Estas son fotografías de varios practicantes del crudiveganismo, fíjate lo sanos y bien nutridos que se ven.    

 

 

 

 

14. Lista de algunos autores vinculados al naturismo (en amplio sentido) de todos los tiempos. 

 

No todos son o fueron completamente “naturistas higienistas”, o “científicos”, y muchos no se autodenominarían "naturistas", pero para mí lo son.  Algunos son muy polémicos, y no estoy seguro de si mucho de lo que dicen es exacto, pero no dejan de ser muy interesantes, y de tener una inusual cuota de evidente –pero  olvidada- verdad.    

 

Hipócrates, James C. Thomson, C. Leslie Thomson, Sylvester Graham, Sebastián Kneipp, Adolph Just, J. H. Tilden, Max Gerson, William Albrecht, E. B. Szekely, Weston A. Price, Ralph Borsodi, Zane Kime, Russell T. Trall, James C. Jackson, M. Bircher-Benner, St. Louis Estes, Rudolf Steiner, Albert Howard, Francis Pottenger Jr, Robert Mendelsohn, Henry Lindlahr, Priessnitz, Louis Khune, Kristine Nolfi, Herbert M. Shelton, Ehrenfried E. Pfeiffer, Catherine Kousmine, Guy-Claude Burger, John Ott, Are Waerland, George Meinig, Benedict Lust, Manuel Lezaeta Acharán, Arnold Ehret, Eduardo Alfonso, Nicolás Capo, Bernard Jensen, John Christopher, Silvio Rozzi, David D. Palmer, Andrew Taylor Still, Eunice Ingham, Edward Bach, Georges Oshawa, Esteve Dulin, Harry Benjamin, André Torcqué, Désiré Mérien, Albert Mosseri, André Passebecq, Marc Ams, T.C. Fry, Harvey Diamond, Marilyn Diamond, David Wolfe, Rodrigo Crespo Apéstegui, Ann Wigmore, Eneko Landaburu, Karmelo Bizkarra, Antonio Palomar, José Manuel Casado, Irene Gelpí, Lawrence Stevens, Andreas Cahling, Jonatán Pérez, Andreas Moritz, Anthony Robbins, Jane Plant, Hulda Regehr Clark, Louise Hay, Ruediger Dahlke, Jorge Valentín Esteves, Scolnik, Gandhi, Casanova Lenti, David Román, Vander, Ángel Escudero Juan, Hira Manek, Mariano Bueno, Ivan Illich, Thérèse Bertherat, Daniel Reid y muchxs otrxs. 

 

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