Desalentado
Salmos
23
Jehová
es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo
me pastoreará.
Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú
estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza
con aceite; mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y
en la casa de Jehová moraré por largos días.
Salmos
42:6-11
Dios
mío, mi alma está abatida en mí; Me acordaré, por tanto, de ti desde la
tierra del Jordán, Y de los hermonitas, desde el monte de Mizar.
Un
abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; Todas tus ondas y tus olas han
pasado sobre mí.
Pero de día mandará Jehová su misericordia, Y de noche su cántico estará
conmigo, Y mi oración al Dios de mi vida.
Diré a Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré
yo enlutado por la opresión del enemigo?
Como quien hiere mis huesos, mis enemigos me afrentan, Diciéndome cada día: ¿Dónde
está tu Dios?
¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera
en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.
Salmos
55:22
Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído
al justo.
Mateo
5:11, 12
Bienaventurados
sois cuado por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal
contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es
grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes
de vosotros.
Filipenses.
4:4-7
Regocijaos
en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! Vuestra gentileza
sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada
estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en
toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que
sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros
pensamientos en Cristo Jesús.
VOLVER