TODOS SOMOS PECADORES
“Por cuanto todos
pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.”
Romanos 3:23.
“Como está escrito:
No hay justo, ni aún uno”.
Romanos 3:10.
EL REMEDIO DE DIOS PARA
EL PECADO
“Porque la paga del
pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús
Señor nuestro”.
Romanos 6:23.
“Mas a todos los que
le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser
hechos hijos de Dios”.
Juan 1:12.
“Porque primeramente
os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros
pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó
al tercer día, conforme a las Escrituras”.
1 Corintios 15:3, 4.
TODOS PUEDEN SER SALVOS
“He aquí, yo estoy a
la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él,
y cenaré con él, y él conmigo”.
Apocalipsis 3:20.
“Porque todo aquel que
invocare el nombre del Señor, será salvo”.
Romanos
10:13.
MI DECISIÓN PERSONAL
DE RECIBIR A CRISTO COMO MI SALVADOR
Confesando a Dios que
soy un pecador y creyendo que el Señor Jesucristo murió por mis pecados
sobre la cruz y recibió para mi justificación, yo le recibo y confieso
ahora como mi personal Salvador.
LA SEGURIDAD DE UN
CREYENTE
“Que se confesares con
tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le
levantó de los muertos, serás salvo”.
Romanos 10:9.
“De cierto, de cierto
os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida
eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”.
Juan 5:24.
Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del
Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis
en el nombre del Hijo de Dios.
1 Juan 5:13.
Por éstas se han
escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para
que creyendo, tengáis vida en su nombre.
Juan 20:31.