Amenazando
el Desastre
Salmos
118:5, 6
Desde
la angustia invoqué a Jehová, Y me respondió Jehová, poniéndome en lugar
espacioso.
Jehová está conmigo; no temeré, Lo que me pueda hacer el hombre.
Lucas
8:22-25
Aconteció
un día, que entró en una barca con sus discípulos, y les dijo: Pasemos al
otro lado del lago. Y partieron. Pero mientras navegaban, él se
durmió. Y se desencadenó una tempestad de viento en el lago; y se anegaban y
peligraban. Y vinieron a él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro,
Maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y
cesaron, y se hizo bonanza. Y les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Y
atemorizados, se maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es éste, que
aun a los vientos y a las aguas manda, y le obedecen?
Salmos
91
El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del
Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en
quien confiaré. El te librará del lazo del cazador, De la peste destructora.
Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y
adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día,
Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día
destruya. Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará.
Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos. Porque
has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación, No
te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará
acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán,
Para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el áspid pisarás;
Hollarás al cachorro del león y al dragón. Por cuanto en mí ha puesto su
amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi
nombre. Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo
libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación.
Salmos
121
Alzaré
mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene
de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra. No dará tu pie al resbaladero, Ni
se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que
guarda a Israel. Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano
derecha. El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche. Jehová te guardará
de todo mal; Él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre.
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