Biografía

Horacio Laitano nació en Pergamino en 1955. Actualmente reside en Buenos Aires. Ha participado en revistas literarias y en varias antologías (Antología Joven, Canto al hombre de nuestro tiempo, Nacer en los 50, etc.) Años atrás, colaboró con los suplementos culturales de los diarios La Opinión de Pergamino y El Litoral de Santa Fe. Obra publicada: Pensado en otoño, Diálogos con la lluvia, Memorias de la noche, La mandrágora secreta y Los apuntes del Sr. Quq. Obra inédita: Poesía: Las claves del camino. Teatro: La ventana, Volverá cuando regrese, La conferencia, La mesa de madera, Un próspero paseo, El Club de los Convidados, El pull-over gris o la corbata negra, La señora del octavo, El brindis, etc.


Comentarios acerca de la obra de Horacio Laitano

La mandrágora secreta (Ediciones Botella al Mar, Bs. As., 1984)

“Este libro de Horacio Laitano contiene una primera parte donde su expresión se concreta en ágiles líneas que denotan una intención de operar directamente en el lector. La ternura campea en sus líneas y el poema La canción del navegante es una expresión acabada de ello. También existe un sano humor que se brinda junto a una actitud de simpatía hacia los seres y las cosas. La segunda parte reúne prosa-poemas que conllevan una actitud zumbona e irónica, frente a las situaciones y conductas que los hombres a veces equivocadamente adscribimos a la categoría de solemnemente serias. No es frecuente este tratamiento de la realidad, y es éste quizá el mérito manifiesto de Horacio Laitano...” (Julio Bepré, Diario La Capital de Mar del Plata. 13/01/85.)


Los apuntes del Sr. Quq (Ediciones El Cañón Oxidado, Bs. As., 1989)

“Dar a la poesía la posibilidad de desplegarse en varios personajes y la eficacia de un relato breve parece un proyecto que bordea el chiste o el nonsense. Y más aún si el lector se dispone a recibir un cuento y, con un salto circense, burlan su expectativa. Lo que van a narrarle, al fin al cabo, es esa suspensión, esos destellos de los que, precisamente, suele ocuparse la poesía en su trabajo mal remunerado: - Quelle heure est-il? preguntó Madame de la Foret, mientras rascaba el gato las tijeras... (Pág. 17.) ¿Son poemas? ¿Relatos? Son apuntes, ambiguos desde el título. Crean el efecto de anotaciones, esbozos de un plan trazado por un escritor que tiene el hábito de pensar en escenas. Papeles deshojados del cuaderno donde un dramaturgo bosqueja su obra señalando diálogos, personajes, acotaciones. Sólo que la escena imaginada no podría representarse en más tablado que los del poema: El viejo capitán abrió los diarios. Las noticias saltaron hacia fuera enredándose en los ojos de la prima (Pág. 16.) El Sr. Quq, el Conde del Levante, el Sr. Baquelar, la Señora del 8º comparten un lugar, son vecinos todos del barrio de Quq. Personajes al modo kafkiano, que carecen de corporeidad, aunque las precisiones a su cuerpo abunden, y que no dibujan ninguna alegoría, pese a que la insinúan. Quq hace un recorrido por las casas (y los casos) de su gente levantando cortinas para dejarnos ver absurdos, chispas de ternura, paradojas...” (Mónica Sifrim. Diario Clarín –Cultura y Nación- Bs. As. 19/04/90.)


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