Hay decenas de historias, anécdotas e información acerca de mi libro El Otro que nunca jamás fueron contadas. En este espacio ofrezco algunas.
En el otoño de 1996, pocas semanas después de la aparición de El
Otro, los doctores Mariano Grondona, Luis Moreno Ocampo y Eduardo
Duhalde tramaron convertir el libro en objeto de un debate extrajudicial y
televisivo. La oferta era seductora: a lo largo de cuatro emisiones del programa
Hora Clave, con amplia publicidad, se discutiría acerca de la veracidad del
contenido del libro. Moreno Ocampo oficiaría de juez, y una tribuna de selectos
invitados de jurado. Durante una reunión que mantuve con Moreno Ocampo y
Grondona en casa de este último, el ex fiscal cayó en un sonoro estado de
arrobamiento: “¡Vamos, Hernán, tenés que aceptar! ¿Te imaginás un debate así,
toda la gente con la ñata contra la pantalla durante un mes? ¡Vas a ser más
famoso que Maradona y vas a vender libros como pan caliente!”.
A continuación, la respuesta que oportunamente remití a Grondona.
Buenos Aires, 1º de abril de 1996
Estimado Dr. Mariano Grondona:
Le hago llegar estas líneas porque el próximo miércoles 3, día en que se llevaría a cabo una nueva ronda de negociaciones entre usted, Moreno Ocampo y yo, no estaré en Buenos Aires. De todos modos, presumo que al cabo de la lectura de esta carta usted podrá tener una idea acabada de mi postura frente a la insólita situación que se ha planteado en su programa.
Considero que la búsqueda de métodos alternativos a la Justicia para resolver los conflictos que habitualmente afloran en la sociedad, como sostuvo Moreno Ocampo el jueves último, comporta una iniciativa plausible. Con todo, teniendo en cuenta la complejidad que reviste la cuestión que nos compete --en nuestro caso estamos hablando de un conflicto entre el periodismo y el poder político, no del que puede suscitarse entre vecinos a causa de una medianera--, antes de aventurarse en una experiencia de esta naturaleza estimo necesario llevar a cabo un amplio y abierto debate, de cara a la sociedad, cuyos protagonistas no pueden ser otros que periodistas y políticos; una ronda de charlas públicas donde ambas partes puedan exponer sus pareceres.
Acerca del “desafío” lanzado por Duhalde, son diversos los comentarios y objeciones que deseo hacerle conocer:
1. Al llamativo apresuramiento que excita los pasos del gobernador debemos añadirle la visible falta de seriedad que rodea al asunto: por un lado, las inaceptables condiciones firmadas por usted y Duhalde, cuatro puntos a través de los cuales se proponen realizar ante las cámaras un debate de características pseudojudiciales. Por otra parte, el “pliego de condiciones” exhibido por Moreno Ocampo el jueves último, un papelucho garrapateado a las apuradas, producto, quizá, de la inefable prisa que parece haberse apoderado del ex fiscal.
Todo esto me mueve a sospechar que el afán de llevar adelante este “desafío” responde más a una urgencia y una imposición del gobernador, que a una noble inquietud intelectual y periodística que, como dije anteriormente, considero digna de debate.
Así las cosas, hasta el momento me ha resultado difícil, por no decir imposible, advertir en la propuesta formulada algún indicio de seriedad e imparcialidad.
2. Creo que se pretende poner en tela de juicio no ya la veracidad de la información que narro en mi libro, sino mi credibilidad e independencia periodísticas. La credibilidad y la independencia, en el periodismo, son factores básicos. A mi me ha llevado una década edificarlas, y no voy a permitir que ahora, debido a un arrebato de Duhalde, intenten colocarme en el banquillo de los acusados.
Es que Duhalde, de manera ingeniosa, ha logrado invertir los roles.
Porque soy yo, el autor de un libro fundado en pruebas fehacientes, el que tiene que demostrar ante la opinión pública que no es corrupto. Por eso mi azoramiento, mi gran desilusión ante el comportamiento de usted y Moreno Ocampo, y, por sobre todas las cosas, mi creciente fastidio. Porque no hay cosa que me cause mayor fastidio que verme en la obligación de ofrecer explicaciones y argumentos a personas que presumo inteligentes, perspicaces y cabales.
3. “La Justicia es lenta”, se queja el gobernador. Al abrigo de esta frase infeliz, en la Argentina se han cometido cientos de atropellos que no vale la pena traer a la memoria. Cierto es que a menudo la Justicia parece presa de la modorra. Pero parte de esa lentitud se debe, por suerte, a que contempla todos los mecanismos necesarios de control y defensa. En la televisión, la condena o la absolución son súbitas. E irreparables.
Usted no es un juez, Duhalde no es el reo, y yo no soy un fiscal. Soy, si prefiere emplear un lenguaje judicial, un testigo, un simple testigo que narra lo que ha visto, como bien explico en el prólogo de El Otro.
4. Duhalde me exige la presentación de una sola prueba. A menos que considere que está desafiando a una persona ingenua e irresponsable, no puede ignorar que poseo material suficiente como para comprobar no ya uno de los hechos que narro en mi libro, sino decenas.
Pero la artimaña es de veras sutil y peligrosa. El mensaje que Duhalde quiere hacerle llegar a la opinión pública es desembozado y lapidario: “El autor del libro no tiene siquiera una mísera prueba para mostrar. Por lo tanto, ese libro no es más que pura invención”.
Las pruebas que tengo en mi poder me las reservo para la Justicia, o, si el gobernador persiste en su engañoso “desafío”, para tornarlas públicas cuando lo crea necesario y a través del medio de comunicación que me brinde garantías de seriedad e imparcialidad absolutas. Podrá ser la televisión; quizá la prensa escrita. Eso lo decidiré oportunamente.
5. “Si lo que dice ese señor en el libro es cierto aunque sea en parte, este gobernador no solamente es un corrupto sino un cínico”, dijo Duhalde en su programa. El “desafío”, pues, tomando como base este temerario reto del gobernador, no podría ser más sencillo. Una prueba, tan sólo una, y Duhalde será ante la opinión pública un cínico y un corrupto. Convengamos que la propuesta es tentadora. Pero como no soy fiscal, y además no me mueven intereses económicos o políticos, la desestimo. Porque no está en mis planes someterme a las condiciones de Duhalde y menos aún, por razones éticas, convertirme en la atracción central de un show periodístico cuyo principal beneficiado será un programa de televisión que hasta ahora se ha mostrado más proclive a difundir solamente la voz del gobernador: a lo largo de estas semanas, Hora Clave prefirió hacer hincapié en el “desafío” propuesto por Duhalde y en momento alguno aclaró a su público que el gobernador se había negado en tres oportunidades a debatir conmigo en ese programa. Solamente la Justicia, jamás la televisión, podrá resolver si él es un corrupto, y la opinión pública dirá si estamos ante un cínico.
6. Como usted bien lo sabe, los periodistas nos manejamos con fuentes de toda naturaleza: institucionales, de carne y hueso; papeles públicos y papeles privados. Es la Justicia, llegado el caso y tras una minuciosa evaluación, la única que puede brindar el carácter de prueba valedera o no a ese complejo entramado de fuentes que constituye el humus de la investigación periodística. ¿ Cree usted que ante las cámaras voy a quebrar el secreto profesional y revelar los nombres de las fuentes que me acercaron información ? ¿ Imagina usted, en el hipotético y descabellado caso de que así yo lo hiciera, que esas personas estarían dispuestas a pasar por la sala de maquillaje y con una sonrisa en la boca contar, de cara a una cámara implacable, lo que a mi me confiaron secretamente ?
7. Considero que la experiencia que promueven usted, Moreno Ocampo y Duhalde no tiende a debatir televisivamente sobre el honor de los políticos sino a intimidar al periodismo de investigación en general. Porque el mentado “desafío” podría convertirse en un caso líder, con todas las consecuencias que ello traería a mis colegas.
8. Reitero la invitación que le formulé a Duhalde el jueves último en Hora Clave, y que usted no le mencionó al gobernador durante la conversación telefónica que mantuvieron al aire: que de a conocer los nombres de las personas que financiaron mi trabajo, ya que asegura saberlos, y que me informe dónde está el dinero que me habrían pagado para llevar adelante esta "campaña de desprestigio", porque hasta el momento no he visto un peso, salvo, desde luego, el que en concepto de derechos de autor me ha pagado Editorial Planeta.
Por todo lo expuesto anteriormente, y con la certeza de que este “desafío” responde más a una maniobra de Duhalde que a un verdadero estímulo de índole intelectual, le informo que he resuelto mantenerme al margen de las negociaciones. El término “desafío”, por lo demás, parece extraído del vocabulario de un guapo pendenciero de esquina. No obstante, convalida la semblanza que de él y sus amigos yo trazo en El Otro.
Los periodistas no desafiamos, en todo caso debatimos. Por ese motivo insisto: estoy a su disposición para debatir periodísticamente con el gobernador Duhalde; usted y la gente de la producción de Hora Clave saben muy bien que siempre estuve dispuesto a sentarme a una mesa con Duhalde para discutir acerca del contenido del libro. Pero el gobernador no sólo eludió sistemáticamente el encuentro: tampoco logró convencer a ninguno de sus hombres para que acudiera en su representación. Un temor atendible: en un debate, como periodista, tendría yo la posibilidad de interrogar al gobernador acerca de la infinidad de revelaciones que contiene El Otro, cosa que hasta el momento contados colegas han juzgado sensato hacer. Pocos se han atrevido a preguntarle sobre el narcotráfico, los negocios del Fondo del Conurbano, el oscuro acuerdo con Aldo Rico, etc., etc.
¿ Por qué, de pronto, Duhalde lanza este absurdo desafío de características parajudiciales ? No puede negarme que la situación mueve a la sospecha.
Lo saludo atentamente y quedo a su disposición.
Hernán López Echagüe
Fragmentos
principales del escrito de defensa que presenté conjuntamente con mis abogados
defensores, Andrea Casaux y Eduardo Andrés Bertoni, a mediados de 1996, ante la
querella entonces promovida por Eduardo Duhalde. En el apartado c.
Testimonial, he obviado, por razones lógicas, el domicilio de los testigos
ofrecidos como así también las preguntas que les serían formuladas.
c.3)Las calumnias e injurias imputadas.
En este apartado responderé punto por punto a cada una de las expresiones que la querella considera calumniosas o injuriantes; de esta manera, podrá advertirse que en muchos párrafos es el propio querellante quien desinterpreta o agrega palabras no dichas en el libro, o en otros muestra su disconformidad con hechos que son relatados y cuya verosimilitud me había surgido de una larga y trabajosa investigación periodística.
Dice el punto a): Dar en el inicio una idea de seriedad en la deleznable labor emprendida, saltando de una cita de Tucídides, padre de la historia griega, a la mención de los premios que habría recibido en su actuación periodística, pasando por invocar una aplastante pluralidad de fuentes de información que acto seguido omite identificar (Prelim. y solapa de tapa).
En primer lugar el querellante equivoca los términos cuando utiliza el tiempo potencial para referirse a los premios internacionales que en efecto obtuve. Esto es simple de corroborar. Basta librar oficios a la Fundación León Felipe, y al diario "El País".
Por lo demás, como se desprende del curriculum vitae que anexo a la parte documental, la escritura y posterior publicación de El Otro no es otra cosa que un eslabón más dentro de una carrera periodística de cuya seriedad y entrega pueden dar fe reconocidos periodistas como Tomás Eloy Martínez, Jacobo Timerman, Carlos Gabetta, Nelson Castro y otros. Suponer, por tanto, que a esta altura de mi vida sería capaz de poner en riesgo mi larga trayectoria profesional escribiendo, como afirma la querella, "una trama mendaz y dañosa" con el excluyente propósito de "interponer escollos" en la carrera del gobernador Duhalde "como candidato a presidente en las elecciones nacionales de 1999", suena a despropósito.
En segundo término, no es exacto que se omita identificar todas las fuentes que consulté. En págs. 14 y 15 (Palabras preliminares) se menciona a: Juan Bruno Tavano (intendente de Lomas de Zamora); Graciela Giannettasio (directora de Escuelas del gobierno de la provincia de Buenos Aires); Daniel Castruccio (secretario de Asuntos Institucionales del Ministerio de Relaciones Exteriores); Antonio Arcuri (presidente del Fondo de Reparación Histórica); Héctor Lence (empresario hotelero y transportista, diputado nacional por el PJ); José Luis Pardo (empresario, vicepresidente del Banco Mariva); Alberto Trezza (titular de la Unidad Ejecutora del Programa Ferroviario Provincial); Norberto Imbelloni (ex diputado nacional).
Dice el punto b): Subrayar la baja moral que evidenciarían tanto sus colaboradores inmediatos que son también sus más íntimos amigos, ocupados en servirse de la cosa pública como si fueran negocios personales (P.1ra, Cap. 1, ps. 19 y sigts.), deslumbrados únicamente por los placeres sensuales (ídem) y que no trepidan en apoyar bandas de delincuentes dedicadas a los peores delitos (P. 1ra., Cap. 7, p. 120) --todo esto como medio para introducir en el lector reflexiones oriundas del refrán "dime con quien andas y te diré quien eres"--, como así también el "carácter reaccionario" de muchas de sus vinculaciones (P. 1ra, Cap. 4, p. 50)
Si bien la escena en la quinta Don Tomás (pag.19 y sig.) es figurada (algo que no puede escapar a los ojos de cualquier lector), la descripción de los gustos y anhelos de los personajes -que el querellante cuestiona en este punto- está fundada estrictamente en los dichos que obtuve de los propios protagonistas cuando los entrevisté para el libro: Tavano, Lence, Giannettasio, Pardo, Trezza, Arcuri, los cuales sirvieron para constatar los comentarios que en más de una ocasión escuché de parte de periodistas que habitualmente están cerca del gobernador y su círculo. En mi poder obran grabaciones de las entrevistas con Arcuri, Tavano, Trezza, Giannettasio y Lence. Asimismo considero (y esto cabe para todas las imputaciones de esta naturaleza que se me formulan) que el gobernador no es su entorno, es decir, en cierto modo temerario sería afirmar que el Dr. Duhalde, al igual que otros mandatarios, son responsables de las apetencias, anhelos, gustos e inclinaciones terrenas de cada uno de los hombres que lo rodean. Con todo, habida cuenta de su carácter de hombre que pretende alcanzar la Presidencia en 1999, resulta una cuestión que hace al interés público trazar una semblanza de las personas más cercanas al gobernador, pues no es improbable que, en el caso de concretar su anhelo, el Dr. Duhalde las designe en puestos de suma trascendencia.
La referencia a la pág. 120, en cuanto a la información referida a los indultos de Chacabuco, fue tomada de recortes de diarios y dichos de Norberto Imbelloni y Tavano. Por lo demás, resulta un hecho de indudable cuestión pública que encontrándose interinamente a cargo del Poder Ejecutivo, el Dr. Duhalde haya resuelto favorecer con el indulto a personajes que alguna vez fueron cercanos a él.
Respecto del agravio que surgiría en la pág. 50, si la alusión al "carácter reaccionario" (expresión que no empleo en mi libro y que por tanto corre por cuenta de la querella) de muchas de las vinculaciones de Duhalde está fundada en el párrafo donde afirmo que "había obtenido el afecto de un par de generales", considero antojadiza la interpretación, pues en momento alguno le endilgo yo a esos generales el carácter de "reaccionarios".
Dice el punto c): Puntualizar que
las personas que le habían servido en labores y trabajos de confianza en su
anterior vida política no eran más que asesinos o, por lo menos, delincuentes
sin escrúpulos, como acontece al elaborar una inventada y difamante semblanza
de Alberto Bujía (P. 1ra., Cap. 2, ps. 29 y sigts.; P. 2da, Cap. 3, p. 73)
La semblanza que trazo sobre Alberto Bujía está fundada en diversos testimonios que obtuve, entre ellos el de Trezza y el de Imbelloni. De modo tal que no se puede considerar caprichosa o antojadiza, y responde a un trabajo de investigación que de ningún modo pretendió menoscabar el honor del querellante, sino, antes bien, hacer referencia a la actuación de uno de los funcionarios públicos más importantes en la actualidad política argentina.
Dice el punto d): Torcer en detrimento del querellante el significado de ciertos acontecimientos históricos, como por ejemplo la designación de Ibrahim Al Ibrahim en la Aduana de Ezeiza, suceso político que si bien advino por un decreto firmado por Duhalde cuando se hallaba en el ejercicio circunstancial de la Presidencia de la Nación por ausencia de su titular, todo el análisis periodístico coincidió en que sólo podía provenir de una orden directa del Presidente Menem, dado que dicha persona, además de ser compatriota de los padres del Presidente, era esposo de la hermana política de este último, señora Amira Yoma, que a la sazón se desempeñaba como Secretaria de Audiencias del Primer Mandatario (1ra. P., Cap. 8 "ab initio")
Este punto pone de manifiesto la errónea comprensión de mi libro que hacen el Dr. Duhalde y su apoderado, algo que puede observarse a lo largo de todo el escrito de la querella. No soy analista político. Mi oficio es la investigación periodística, narrar los hechos tal como surjan de ella, pero no interpretarlos. En tal sentido, cuento, pues, como es público y notorio, que fue Duhalde quien firmó el decreto de referencia. Y eso es lo único que se afirma en el capítulo mencionado. Las elucubraciones de tinte político que manifiesta el apoderado en este punto, corren por cuenta del Dr. Duhalde. Además, no es cierto que "todo el análisis periodístico coincidió en que sólo podía provenir de una orden directa del Presidente Menem". De esto pueden dar fe distintos profesionales. Por último, la relación que el Dr. Duhalde mantenía con Ibrahim a través de gente estrechamente relacionada a él, como Bujía y Alberto Pierri, quedó probada en el expediente del célebre caso llamado "Narcogate".
Dice
el punto e): Equiparar al biografado con un ser acomodaticio y desprovisto de toda
moral, describiéndolo como "hombre corcho" que "nunca se hunde,
sean cuales sean los acontecimientos turbios en que esté mezclado" (Intr.,
p. 12), de actuar indecoroso (P. 2da., cap. 7, p. 118), que se mueve por odios
pasajeros ( 2da P., p. 223), que hace caso omiso de la legalidad que rige el
ejercicio de la función pública (P. 2da., Cap. 2, p. 68), que ha sido
"buchón" de las fuerzas de seguridad (Preliminar, p. 13; P. 2da., Cap.
2, p. 70), que utiliza armas arteras como comprar al periodismo corrupto con el
objeto de crear un aparato publicitario falaz (Preliminar, p. 13; P. 1ra., cap.
12, passim), que no vacila en llegar al más descarado soborno político (2da.
P., Cap. 18), que no tiene reparo en fomentar el juego como vicio (2da. P., Cap.
14 passim), que es encubridor de funcionarios delincuentes (2da. P., Cap. 8, p.
136; ídem Cap. 11, p. 171), que en el ejercicio de la función gubernativa sólo
procura favorecer a sus amigos (Preliminar, p. 13; 1ra P., Cap. 4, p. 81), que
las designaciones que efectúa son inconsultas y gravosas para el patrimonio público
(2da. P., Cap. 13 passim), y que ha llegado hasta el extremo de realizar una
compleja alquimia en la división territorial de la Provincia con la finalidad
de favorecer sus ambiciones y las de su círculo áulico (2da. P.,
Cap. 17 passim).
Considero que la referencia que la querella hace a la frase de Roberto Arlt ( el "hombre corcho") -pag. 12-, no es más que una caprichosa interpretación. Lo he empleado a la manera de metáfora. Incluso, podría decirse que el hecho de no hundirse jamás, de salir a flote de contrariedades, habla en provecho del Dr. Duhalde, pues lo presenta como un hombre de gran fortaleza. Y este ha sido mi propósito al escribirla.
La querella, desinterpreta una vez más el texto del libro en dirección a imputarme los delitos de calumnias e injurias. En la pág. 118, concretamente se dice: "...no parece decoroso que un vicepresidente de la Nación se entreviste secretamente con un prófugo y le ofrezca intermediar frente a la Justicia argentina para solucionarle los problemas". Es llamativo que Duhalde no niegue la existencia de ese encuentro y apenas haga hincapié en el carácter presuntamente injurioso que encerraría la expresión "poco decoroso". Aquí se vierte una opinión de un hecho no negado, lo cual, siendo una opinión nunca podría ser tildada de falsa o verdadera. De todas maneras, según los diccionarios, decoroso significa "que tiene decoro y pundonor; decente, digno". Decoro, a su vez, ha sido utlizado por mí en su acepción de "recato". Y, en efecto, no parece recatado que un vicepresidente se encuentre con un prófugo de la Justicia de su país para ofrecerle ayuda.
Si la referencia sobre la pág. 223 es al párrafo en el cual afirmo que Duhalde se propuso dividir el municipio de Morón para restarle poder a Juan Carlos Rousselot, ha surgido de la investigación que el gobernador profesa una gran antipatía por el intendente de Morón. Más allá de los testimonios que obtuve, existe profusión de recortes periodísticos que hablan sobre la manifiesta enemistad existente entre ambos.
En cuanto a la remisión a la pág. 68, si se refiere a los acuerdos realizados con el empresario Héctor Lence, éstos me fueron confiados por el propio Lence durante la entrevista que le realicé, por lo cual la fuente no podría ser más confiable.
No se comprenden las razones de la referencia a las págs. 13 y 70: en momento alguno digo que Duhalde fuera un "buchón" (palabra empleada por el querellante). Digo, sí, que sabiendo que el ERP atacaría un cuartel militar de la zona sur del conurbano, Duhalde, como le cabría a cualquier intendente democrático, dio aviso a las fuerzas de seguridad. Por tanto, el carácter de "buchón" corre por cuenta del propio apoderado de Duhalde, es decir, del propio gobernador. Como ciudadano democrático que soy, considero incluso loable que un funcionario actúe de tal manera. Insisto: yo me remito a narrar hechos surgidos de la investigación, de modo que es la querella la que juzga de mal gusto, casi una traición (el término "buchón" mueve a pensar en ello) el prevenir a un gobierno democrático sobre la posibilidad de un ataque terrorista.
Así tampoco en momento alguno hablo en la pág. 13 y capítulo 12 de "periodistas corruptos" y "aparato publicitario falaz". Hay aquí una nueva y evidente malainterpretación de mis dichos por parte del querellante. Sólo se expresa en el libro: "...el duhaldismo comenzó a absorber los servicios de dos decenas de periodistas, en su mayor parte corresponsales en La Plata..." Resulta llamativo, por otra parte, que nada diga la querella acerca de las grandes sumas de dinero que, como revelo en mi trabajo, el gobernador destina para difundir su imagen.
Si la expresión "soborno político" que imputa en el capítulo 18, se refiere al acuerdo económico financiero alcanzado con el Modín, debo decir que mis dichos están basados en diversos testimonios y recortes periodísticos que en la parte de pruebas y testigos detallo.
Sobre el capítulo 14, es el propio Duhalde, en la entrevista que le realicé, quien admite su interés en fomentar el juego entre la juventud. Ello está registrado en mis archivos de grabación, lo cual, como se ve demuestra que mi fuente fue el propio querellante. Por lo demás, hay recortes periodísticos que hablan sobre las negociaciones de Duhalde con la empresa americana (tema tragamonedas) en detrimento de una oferta mejor realizada por una empresa española.
La expresión "encubridor de funcionarios delincuentes" corre por cuenta del gobernador, pues en momento alguno la utilizo en mi libro. Además, no queda claro a quiénes se refiere. En esas páginas se habla del comisario Juan Carlos Rebollo, de Alberto Piotti, de Julio Carpinetti, y, cosa ya increíble, del mismísimo apoderado de Duhalde, Orlando Caporal. Personas todas (salvo Carpinetti), que aún se encuentran trabajando en la administración Duhalde. Dicho de otro modo: no soy yo quien dice que estas personas son delincuentes: lo dice el propio Duhalde por boca de su apoderado que es justamente uno de los nombrados.
Respecto de la referencia que aparecería en las págs. 13 y 81, está dirigida a los contratos con Lence y con Taller 4, y basta observar las operaciones realizadas por esta última firma en el Senado de la Nación (y su abrupto crecimiento en cuanto sitio Duhalde estuvo) y escuchar la entrevista con Lence, donde el diputado nacional habla acerca de los "negocios con el Negro".
El propio Duhalde, durante la entrevista que le realicé, afirma que no consulta a nadie para designar sus funcionarios. Giannettasio y Trezza, amigos del gobernador, me lo corroboraron. Acerca de "designaciones gravosas para el patrimonio público" (como expresa el querellante y no yo en mi trabajo), en ningún momento me refiero de esa manera a los nombramientos de funcionarios. Presumo que se refiere al caso Benvenutti, pero no digo yo que "sea gravoso" su nombramiento. Simplemente relato el hecho.
Más allá de la opinión política que realicé para llegar a la conclusión (capítulo 17) de que la división de algunos municipios se llevó a cabo con el objetivo de favorecer aliados políticos, hay testimonios de políticos y periodistas que así lo corroboran.
Dice
el punto f): Aseverar un desmedido enriquecimiento indebido desde el mismo momento en
que accedió a la función pública (2da P., Cap. 1, ps. 57/59), formando parte
de su patrimonio entre otros valiosos bienes dos estancias, un hotel-casino y un
piso guarnecido con muebles y adornos traídos de Europa; todo lo cual es fruto
de prebendas y favores dispensados con motivo y ocasión del ejercicio de la
función pública (P. 2da., Cap. 4, p. 82), o de magníficos negociados como el
Fondo del Conurbano Bonaerense, donde todo se hace sobre la base de coimas y
repartijas (Preliminar, p. 13; 2da. P., Cap. 11, passim), o por ser factor o
gerente de otros negocios turbios (2da. P., Cap. 15, p. 210)
Respecto de la Estancia "Acelain" (pags. 57/59) la información sobre la presunta inversión que el gobernador habría realizado en esos campos me fue brindada por Carlos Abel Puchuri, administrador de la estancia, durante una conversación telefónica que mantuvimos en julio de 1995. A esto, debemos añadirle el relato de vecinos de Tandil que pidieron no ser nombrados y el de una periodista de la misma ciudad. La conductora Cecilia Zuberbühler, además, ha comentado a algunos colegas que no sabía cómo yo había conseguido esa información, pues era cierta.
En relación a la Estancia "La Limpia", la información me la dio telefónicamente el señor Ignacio Sáenz Valiente, socio de la empresa Sáenz Valiente, Bullrich y Cía., que realizó la operación a comienzos de 1995. Esta información fue debidamente chequeada a tal punto que, semanas atrás, el señor Hugo Herrera Vegas --funcionario de jerarquía de la Cancillería, en el área del Mercosur, y pariente de los ex propietarios de La Limpia--, le reveló a la periodista Gloria López Lecube (durante un encuentro informal) que tenía serias sospechas de que el campo había sido vendido a Duhalde a través de un testaferro. En los registros, La Limpia aparece a nombre de “Hilda González”, nombre de la esposa de Duhalde, aunque el gobernador dice que se trata de un homónimo.
Respecto del Hotel-Casino Sasso, la información de esa presunta inversión de Duhalde me la dio en la entrevista el diputado nacional Héctor Lence.
En relación al piso de la calle Colombres 320, de Lomas de Zamora, el propio gobernador lo ha afirmado en más de una oportunidad, que dicho bien le pertenece, así como un chalet en Pinamar, el que adquirió, según reveló durante el programa "Hora Clave", porque se "había enamorado" de él. Además, el piso de la calle Colombres 320 aparece en el escrito presentado por la querella como domicilio real del gobernador, razón por la cual no comprendo esta acusación.
Cabe destacar que en momento alguno, como puede apreciarse en las páginas citadas por la querella, afirmo o sugiero que estas presuntas inversiones hayan sido el "fruto de prebendas y favores dispensados con motivo y ocasión del ejercicio de la función pública" o "de magníficos negociados como el Fondo del Conurbano Bonaerense, donde todo se hace sobre la base de coimas y repartijas", o "por ser factor o gerente de otros negocios turbios", como expresa la querella. En este último caso, la querella cita la pág. 210 de mi obra. Si se lee con atención dicha página, podrá advertirse que sólo se habla de la designación del subcomisario Luis Patti como interventor en el Mercado Central, y de las actividades del comisario Mario Rodríguez. Dicho de otro modo: no comprendo la acusación, pues en ningún pasaje de dicha página afirmo y ni siquiera sugiero que el gobernador sea "factor o gerente de negocios turbios".
Dice
el punto g): Afirmar la existencia de defectos psíquicos y de formación intelectual
que, obviamente, lo distanciarían de la capacidad que es de esperar de un
estadista ("natural torpeza", P. 1ra., Cap. 4, p. 47; "caótica
memoria", P. 2da., Cap. 3, p. 75; "abogado de pocas luces", P.
2da., Cap. 2, p. 63; al hablar de su formación intelectual mencionar como
bagaje el "haber escuchado todas las canciones de Roberto Carlos", ídem,
p. 50), hallándose limitada su noción de la tarea de gobernar a la política
de la "contínua distribución de favores" (P. 2da., Cap. 2, p. 68; P.
2da. , Cap. 4, p. 92)
Una vez más observo que existe un grave problema de interpretación de mi obra, y, por otra parte, el propósito de negar inclinaciones o rasgos de la personalidad del Dr. Duhalde que son en extremo conocidos y/o admitidos por el mismísimo gobernador. En la pág. 47 escribo yo: "...suplía su natural torpeza y ausencia de atributos futboleros con gran atrevimiento". Estoy hablando de la época en que Duhalde era un niño y estudiaba en la Escuela Municipal Nº 8, es decir, cuando todavía, presumo, no pasaba por su cabeza que su destino en la vida sería el de convertirse en un dirigente de tamaña relevancia. Es en suma evidente que no he empleado la expresión "natural torpeza" en relación a su actividad o capacidad política; la interpretación corre por cuenta de la querella. Además, acerca de su poca habilidad con la pelota, mi observación no ha sido caprichosa ni mucho menos: lo ha admitido el propio gobernador durante la entrevista que le realicé, y me lo han corroborado amigos de su infancia, como Alberto Trezza, entre otros.
Acerca de la expresión "caótica memoria": este es un rasgo del Dr. Duhalde que él mismo ha admitido públicamente en más de una ocasión, incluso con cierta gracia y a veces recordando anécdotas, como aquella en la que, de paseo por el centro de la Capital Federal, olvidó a su hermana dentro de su automóvil y regresó a Lomas de Zamora en tren. El propio Duhalde hizo hincapié en este rasgo durante la entrevista que le realicé y que incluso dio motivo a la cita que se puede leer en la pág. 9 de mi libro.
"Abogado de pocas luces" es una expresión que no pretende ser dañina y se refiere a sus comienzos como letrado, no como "estadista" (palabra de la querella). Decir "de pocas luces" significa, a mi entender, subrayar la falta de experiencia, de rapidez o intuición, cosas que son habituales en los profesionales recién diplomados. Trezza, y el propio Duhalde (éste riéndose de sí mismo), me han hablado sobre las dificultades que tenía el hoy gobernador en sus inicios como letrado.
Es claro que la referencia que hago sobre los gustos musicales del Dr. Duhalde ("haber escuchado todas las canciones de Roberto Carlos"), no comporta en modo alguno un menosprecio a su "formación intelectual" (expresión de la querella), a menos que el querellante juzgue como un grave defecto escuchar al cantante de marras. La acusación, además, saca de contexto esta frase, pues en la pág. 50 escribo yo: "Jura haber leído la obra completa de Ernesto Sábato y escuchado todas las canciones de Roberto Carlos". Creo que haber leído la obra completa de Sábato -algo de lo que pocos políticos pueden jactarse- constituye un importante logro intelectual que la querella omite. Esta información, por lo demás, me la ha brindado el propio gobernador y también ha sido publicada en diversos medios.
Sobre la "contínua distribución de favores" debo decir que basta observar semblanzas y artículos periodísticos para advertir que el Dr. Duhalde siempre ha retribuído la lealtad de sus hombres cercanos nombrándolos en puestos de su administración. Obsérvese que el grupo de amigos con el que el gobernador se inició en la política, allá por los años 70, es el mismo que hoy lo acompaña. Con todo, para acusarme por el uso de tal expresión, cita la querella la pág. 92, cosa que no llego a comprender: en dicha página escribo yo sobre las negociaciones políticas con Antonio Cafiero y en ningún momento hago referencia a "distribución de favores".
Dice
el punto h): Sugerir que el gobernador guarda estrechos lazos con el narcotráfico,
incluso que es el responsable de su organización y regencia en la Provincia de
Buenos Aires, o que al menos interviene en la distribución de estupefacientes
en el conurbano bonaerense o es lavador de dinero sucio proveniente de ese
indigno comercio, amén de haber recibido dinero de la mafia para financiar sus
campañas electorales (Preliminar, p. 13; 1ra. P., Cap. 2, ps. 33/34; 2da. P,
Cap. 7, p. 116; 2da P. Cap. 8 passim; 2da. P., Cap. 9, ps. 144/145), o
directamente aseverar que sus negocios son "el matonaje y la droga"
(P. 1ra., Cap. 4, p. 81); actividad esta última que incluso lo movió, en
ejercicio de la Presidencia de la Nación, a poner un hombre permeable a la
realización del tráfico internacional de drogas como el sirio Ibrahim Al
Ibrahim (2da. P.,
Cap. 8 passim)
Considero que este punto de la acusación revela a las claras la equívoca o por momentos ligera interpretación que de mi obra realiza el querellante. Incurre la querella, incluso, en ciertas confusiones con apodos. El punto, en toda su extensión, está repleto de conclusiones o elucubraciones que corren por cuenta de la querella y no responden, en modo alguno, a mis afirmaciones. Solicito, una vez más, disculpas por mi insistencia: en mi libro se relatan hechos y no se aventuran hipótesis o análisis. En ningún momento afirmo yo que Ibrahim sea "un hombre permeable a la realización del tráfico internacional de drogas"; si la querella lo considera así, valga la caracterización que hace del coronel sirio como una muestra incontestable, precisamente, de lo que se narra en el libro, es decir, cabe la pregunta: ¿ El doctor Duhalde, cuando lo designó en la Aduana, sabía ya que Ibrahim era "permeable a la realización del tráfico internacional de drogas", o lo supo ahora, al armar la acusación ?
En pasaje alguno del libro afirmo yo que el gobernador sea "lavador de dinero sucio proveniente de ese indigno comercio" (el narcotráfico). Ignoro las razones que han movido a la querella a aseverar semejante cosa. Tampoco digo, como asegura la querella, "que sus negocios son el matonaje y la droga": obsérvese atentamente la página 81 (citada por la querella para fundamentar esta acusación) y podrá advertirse clara y abiertamente que cuando digo "Negro" me estoy refiriendo a Alberto Bujía, y no al gobernador, conocido también bajo ese apodo en su círculo más íntimo.
Presumo que la querella establece por sí sola una posible relación entre el gobernador y el narcotráfico a partir del relato que hago yo sobre personas y circunstancias cercanas a él, como Alberto Piotti, el comisario Juan Carlos Rebollo, la designación del mencionado Ibrahim, Alberto Bujía. Relatos que están fundados en testimonios y trabajos periodísticos de mi autoría cuya investigación inicié en 1988.
Aquí, pues, vuelve la querella a caer en el equívoco de considerar que el gobernador es responsable de cada uno de los actos privados o secretos de sus colaboradores.
Dice
el punto i): Hacer hincapié en que Duhalde y su familia se han beneficiado con
mercaderías tráidas de contrabando (P. 1ra., cap. 2, p.35)
Otra interpretación antojadiza de la querella, pues nada de eso se afirma en mi obra. Escribo yo en dicha página: a Bujía "...solía vérselo en un Chevy rojo transportando extraños cargamentos que, argüía él, eran simples encomiendas de perfumes y cigarrillos importados para el doctor Duhalde y su familia". En primer término, digo yo que Bujía afirmaba transportar esos productos, y no que en efecto se tratara de cigarrillos y perfumes. No obstante, en el caso de que así fuera, afirmar que se trataba de "contrabando" (expresión de la querella) me parece temerario y, prácticamente, una autoacusación: sabido es que cualquier ciudadano puede comprar en el extranjero perfumes y cigarrillos, respetando, claro está, el tope que estipula la Aduana, e ingresarlos luego al país legalmente, como suele hacerlo cualquier turista.
"Hacer hincapié", por lo demás, significa "insistir", y en el párrafo transcripto no se observa insistencia alguna al respecto.
Dice
el punto j): Ridiculizar todo en la vida no política de Duhalde, incluso la ocasión
en que éste conoció a su esposa (P. 1ra., Cap. 3, ps. 37/38), remarcando sus
presuntos ataques de altanería, su pasión enfermiza por el dinero y las
encuestas (2da. P., Cap. 10, passim), su aptitud para comer y beber hasta el
hartazgo (2da. P., Cap. 6, p. 110) y su obsesionada búsqueda del placer (1ra. P., Cap. 1, p. 9)
El relato que hago sobre la ocasión en que Duhalde conoció a su actual esposa, está fundado en los testimonios del propio gobernador y en los de sus amigos Juan Bruno Tavano y Alberto Trezza. Con todo, no coincido con la querella, porque no fue mi propósito, al tachar de "ridícula" la manera en que se produjo ese encuentro que a la larga culminó en un íntegro y leal matrimonio. Por el contrario: considero incluso felizmente humano y romántico que así haya sido. Me pregunto: ¿Puede reputarse "ridículo" que una mujer deje caer su pañuelo para concitar la atención del hombre que le atrae? Similar, en su mensaje, fue la escena que relato.
No hablo yo de "pasión enfermiza" por el dinero y las encuestas. Refiero sí dos hechos fundados en recortes y análisis periodísticos, y en testimonios, entre ellos el del propio Duhalde. Su afición a las encuestas como método para conocer el pulso de la realidad política es en extremo conocido públicamente. Y él lo ha admitido en decenas de ocasiones, como lo hizo ante mi grabador. Que oportunamente le solicitó al presidente Menem la creación del Fondo de Reparación Histórica del Conurbano para de tal modo contar con fondos, pues sin ellos, dijo, era imposible llevar a cabo una política social adecuada, también es público y conocido. Testimonios en este sentido abundan. Por lo demás, creo también que sin fondos resulta imposible revertir una situación de pobreza como la que padece gran parte de la población de la provincia de Buenos Aires.
Del gusto del gobernador por la buena bebida y la buena comida pueden dar fe sus propios amigos, como Giannettasio, Tavano, Trezza y otros. Algo, por cierto, que no representa defecto o delito alguno. Conocida en todo el país fue la fotografía que mostraba al gobernador danzando con una damajuana sobre su cabeza, en ocasión de un cumpleaños del presidente Menem.
Incomprensible es la mención, en este punto, a "su obsesionada búsqueda del placer", pues se cita como fundamento la página 9 de mi libro, y esa numeración, en la obra cuestionada, no existe.
Dice
el punto k): Enfatizar que el Dr. Eduardo Alberto Duhalde es, en definitiva, un gran
farsante que ha logrado con gran habilidad y medios "non sanctos"
(como sobornar a periodistas, comprar voluntades de otros políticos y engañar
al pueblo que lo vota) encumbrarse en el poder a través de una falsa imagen de
hombre probo (Preliminar, p. 13)
Una vez más considero que la interpretación que la querella hace de mi obra supera largamente a lo que yo relato. "Gran farsante", "medios non sanctos", "sobornar", "comprar voluntades", "engañar", son todos términos o expresiones que corren por cuenta del querellante, que yo no utilizo en pasaje alguno del libro y que, en definitiva, tienden a ofrecer una imagen distorsionada y maliciosa de un trabajo que me ha llevado dos años de investigación, sin otro propósito que el de trazar una semblanza de uno de los dirigentes más relevantes del país.
Para llegar a tamañas conclusiones, la querella cita en este punto la página 13. Obsérvese que allí escribo en una manera podría decir potencial sobre "...voces que me hablaban...", es decir, de habladurías, de versiones. No afirmo ni sugiero: simplemente subrayo que fueron todas esas voces improbables las que me movieron a trabajar, como investigador que soy, en este libro. Toda investigación periodística parte de pistas y versiones; obligación del investigador es buscar las fuentes necesarias para convertir las versiones en hechos o bien descartarlas. Y en eso consistió mi tarea. Porque de haber publicado ligera e irresponsablemente (es decir, sin un previo trabajo de investigación) todas las versiones que llegaron a mis oídos sobre la vida y obra del gobernador Duhalde, tendría que haber editado un libro de por lo menos mil páginas. Me remití, pues, solamente a lo que pude corroborar, como podrá advertirse a través de la profusión de pruebas documentales y testimoniales que a continuación ofrezco.
En definitiva: la prueba que solicitaré que se produzca en esta causa, demostrará, a lo menos, la seriedad del trabajo de investigación que permite alejar toda sospecha de mi posible accionar doloso.
IV. OFRECE PRUEBA
Seguidamente ofreceré la prueba que acredita que las manifestaciones vertidas en el libro fueron la consecuencia de una investigación periodística y el libre ejercicio de la libertad de expresión e información. La tarea fue prolongada y consistió en numerosas entrevistas y reproducción y análisis de otras publicaciones periodísticas, algunas de las cuales y en lo estrictamente imputado por el querellante se acompañan como documental. Aclaro que no acompaño las grabaciones de las entrevistas correspondientes, toda vez que he propuesto como testigo a la mayoría de los entrevistados.
a)Documental
Acompaño a la presente la siguiente prueba documental (para el caso de desconocimiento, dejo desde ahora solicitado en subsidio la pertinente prueba de informe a la entidad oficial o privada a fin de que remita la copia auténtica de la documental cuestionada):
1. Copia de la carta enviada por el ex convencional constituyente por el Modín, Santiago Chervo, al diario El Norte, de San Nicolás, y publicada en ese medio el 20 de marzo de 1996.
2. Copia de la pág. 9 del Diario Regional, de Tandil, del 15 de septiembre de 1995.
3. Copia de la pág. 56 del Boletín Oficial del gobierno de la Provincia de Buenos Aires, edición del 9 al 13 de enero de 1995.
4. Copia de la pág. 6 del diario Clarín, del 21 de julio de 1991.
5. Copia de la pág. 3 del diario Página/12, del 7 de julio de 1991.
6. Copia de las págs. 2 y 3 del diario Clarín del 10 de enero de 1993.
7. Copia de las págs. 16, 17 y 18 del Boletín Oficial de la Provincia de Buenos Aires, del 11 de junio de 1992.
8. Copia de la pág. 2 del Suplemento La Plata del diario Página/12, del 19 de diciembre de 1992.
9. Copia de artículo publicado en el diario Página/12 el 5 de junio de 1993, titulado "Se terminaron los días felices para Carpinetti".
10. Copia de la pág. 3 del diario El vecinal del Sur, de Florencio Varela, de noviembre de 1995.
11. Listado de periodistas contratados en diversas áreas del gobierno de la provincia de Buenos Aires.
12. Copia de artículo publicado en el diario El Día, de la Plata, el 12 de julio de 1995, titulado "Cómo funciona la publicidad del Estado bonaerense en su propia emisora radial".
13. Copia del comunicado nº 602 del bloque de senadores provinciales de la UCR, con fecha 16 de junio de 1995.
14. Copia de las págs. 1 y 6 del diario El Día, de La Plata, del 15 de junio de 1995.
15. Copia de las págs. 1 y 5 del diario El Día, de La Plata, del 16 de junio de 1995.
16. Copia de la contratapa del diario Ambito Financiero del 20 de junio de 1995.
17. Copia del artículo editorial del diario La Nueva Provincia, de Bahía Blanca, del 20 de junio de 1995.
18. Copia del informe oficial (computarizado) de la Tesorería General de la Gobernación de la provincia de Buenos Aires de los gastos efectuados en publicidad durante el año 1992.
19. Copia del resumen de los gastos efectuados en publicidad por el gobierno de la Provincia de Buenos Aires durante el año 1994.
20. Copia de las págs. 6 y 7 del diario Página/12 del 31 de marzo de 1993.
21. Copia del comunicado nº 458 del bloque de senadores provinciales de la UCR, del 8 de febrero de 1995.
22. Copia del artículo publicado en el diario Página/12 el 7 de abril de 1993, titulado "Para Carpinetti, los Días Felices son todos ajenos".
23. Copia del artículo publicado en el diario El Día, de La Plata, el 30 de marzo de 1993, titulado "Piden informes sobre manejo de recursos del Fondo del Conurbano".
24. Copia del proyecto de resolución del diputado nacional Eduardo Santín, del 17 de diciembre de 1992.
25. Copia de la carta enviada a las escuelas provinciales por el entonces presidente del Ente del Conurbano, Julio Carpinetti, el 7 de diciembre de 1992.
26. Copia del Informe del viaje de Egresados de la Escuela nº 92 de General Sarmiento, del 7 de enero de 1993.
27. Copia de las facturas emitidas por la empresa Complejo Días Felices S.A. a la Asociación Cooperadora de la Escuela nº 92 de General Sarmiento, el 21 de diciembre de 1992 y el 12 de enero de 1993.
28. Copia de la pág. 4 del diario El Día, de La Plata, del 29 de julio de 1993.
29. Cuadro de Ingresos y Egresos y Estado de Situación Patrimonial del Ente del Conurbano Bonaerense, al 31 de julio de 1993, elaborado por la Secretaría Administrativa y la Gerencia Económico-Financiera del Organismo (carpeta de 122 hojas).
30. Copia de la ley provincial nº 11247, Régimen de Administración de los Fondos del artículo 40º de la ley 24.073.
31. Copia del suplemento especial del diario El Día, de La Plata, del 4 de septiembre de 1995, titulado "Subsidios del Ente del Conurbano a Entidades".
32. Copia del suplemento especial del diario El Día, de La Plata, del 31 de agosto de 1995, titulado "Informe de obra por obra del Ente del Conurbano y su distribución en los 23 municipios beneficiarios".
33. Resumen, basado en la prueba documental 32, de los municipios y empresas más favorecidos con las obras adjudicadas por el Ente del Conurbano.
34. Copia del informe de la Dirección Provincial de Infraestructura, dependiente de la Dirección General de Cultura y Educación del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, sobre los subsidios otorgados a escuelas del municipio de General San Martín, período 1993/1994.
35. Copia de la pág. 11 del semanario El Constituyente, de La Plata, de agosto de 1994.
36. Copia de la pág. 4 del nº 17 del semanario El Constituyente, de La Plata, año 1994.
37. Copia del artículo publicado en el semanario El Constituyente, de La Plata, de julio de 1994, titulado "En el ojo de la tormenta".
38. Copia de las págs. 4, 5 y 32 del semanario El Constituyente, de La Plata, segunda quincena de septiembre de 1994.
39. Copia del artículo publicado en el diario Página/12, en noviembre de 1995, bajo el título "Con cara de póquer", y firmado por Raúl Dellatorre.
40. Copia del artículo publicado en el diario Página/12 el 9 de julio de 1994, titulado "El gobernador Duhalde se anotó un pleno con el casino de Tigre".
41. Copia del artículo publicado en el diario Clarín el 13 de enero de 1994, titulado "Duhalde impulsa un plan para privatizar los casinos", firmado por W.C.
42. Copia de la solicitada del Movimiento Vecinal Marplatense publicada en el diario Página/12 el 15 de junio de 1994, en página 13.
43. Copia de la solicitada del Movimiento Vecinal Marplatense publicada en el diario Página/12 el 24 de febrero de 1994.
44. Copia del artículo publicado en el diario La Capital, de Mar del Plata, el 12 de septiembre de 1995, titulado "Casinos: presentación ante el ombudsman".
45. Original de la página 13 del diario La Nueva Provincia, de Bahía Blanca, del 30 de marzo de 1996.
46. Copia del resumen de las erogaciones del Consejo Provincial de la Mujer, ejercicio 1995, elaborado por la Contaduría General de la Provincia de Buenos Aires.
47. Copia de la pág. 12 del nº 7 del semanario El Constituyente, de La Plata, del 6 de junio de 1994.
48. Copia de la pág. 8 del nº 6 del semanario El Constituyente, de La Plata, del 17 de mayo de 1994.
49. Copia de la pág. 22 del nº 5 del semanario El Constituyente, de La Plata, del 24 de mayo de 1994.
50. Copia de las págs. 1, 18 y 19 del nº 9 del semanario El Constituyente, de La Plata, del 20 de junio de 1994.
51. Copia del expediente nº 3001-11.637, del 8 de septiembre de 1966, Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, caratulado "Nueva denuncia formulada por el doctor Julio Oscar Fassina",
52. Copia de la pág. 9 del diario Página/12 del 26 de noviembre de 1994.
53. Copia de la pág. 7 del diario Clarín del 26 de octubre de 1990.
54. Copia del artículo publicado en el diario La Nación el 30 de octubre de 1990, titulado "Duhalde justificó los indultos".
55. Copia de la pág. 3 del diario Página/12 del 1º de noviembre de 1990.
56. Copia de la columna de opinión publicada en el diario Página/12 el 6 de noviembre de 1990, firmada por Horacio Verbitsky y titulada "El rey está desnudo".
57. Copia del artículo publicado en el diario Página/12 el 6 de noviembre de 1990 bajo el título "Una injusticia volver atrás".
58. Copia de la carta de lector publicada en el diario Página/12 el 9 de noviembre de 1990, en la contratapa.
59. Copia del comunicado nº 6 del Bloque de senadores provinciales de la UCR, del 16 de diciembre de 1993.
60. Copia del comunicado nº 15 del Bloque de senadores provinciales de la UCR, del 23 de diciembre de 1993.
61. Copia del artículo publicado en el diario El Día, de La Plata, el 31 de octubre de 1992, titulado "La Fiscalía dice que no es viable la designación de Nino Benvenutti".
62. Copia del artículo publicado en el diario La Nación el 1º de noviembre de 1992, firmado por Carlos Rubén Capdevilla y titulado "Benvenutti: críticas a su nombramiento".
63. Copia del decreto 3067 del 4 de noviembre de 1992, del gobierno de la provincia de Buenos Aires.
64. Copia de las págs. 136 y 137 del nº 1424 de la revista Gente, del 5 de noviembre de 1992.
65. Copia del artículo publicado en el diario El Día, de La Plata, el 11 de noviembre de 1992, titulado "Benvenutti es un amigo de la Provincia, afirmó Carlos Brown".
66. Copia del artículo publicado en el diario La Nueva Provincia, de Bahía Blanca, el 12 de noviembre de 1992, titulado "Nino Benvenutti ya es asesor de la provincia".
67. Copia del comunicado nº 548 del Bloque de senadores provinciales de la UCR, del 17 de agosto de 1993.
68. Original del informe elaborado por el Sindicato de Luz y Fuerza de Mar del Plata, agosto de 1994.
69. Copia de la pág. 10 del diario Página/12 del 5 de mayo de 1995.
70. Copia de la pág. 5 del diario Clarín del 7 de abril de 1993.
71. Copia del artículo publicado en el diario Crónica (matutino) el 2 de abril de 1993, titulado "Critican la gestión de Duhalde: cadena de estafas".
72. Copia del artículo publicado en el diario Clarín el 19 de febrero de 1993, titulado "Una denuncia del radicalismo contra Duhalde".
73. Copia de artículo publicado en la pág. 7 del diario La Prensa el 20 de febrero de 1993.
74. Copia del artículo publicado en el diario Página/12 el 11 de abril de 1993, titulado "Caudillos más débiles".
75. Copia de pastilla publicada en el diario Página/12 el 12 de diciembre de 1993, titulada "UCR bonaerense contra Duhalde".
76. Copia de las págs. 2 y 3 del diario Página/12 del 10 de enero de 1993.
77. Copia del artículo publicado en el diario Página/12 el 27 de julio de 1991, titulado "Duhalde, el único enemigo".
78. Copia de artículo publicado en la pág. 7 del diario Clarín el 28 de julio de 1991.
79. Copia del artículo publicado en el diario Página/12 el 17 de septiembre de 1991, bajo el título "Duhalde se puso el casco de la coparticipación".
80. Copia de las págs. 8 y 9 del diario El Cronista Comercial, del 25 de agosto de 1991.
81. Copia del artículo publicado en el diario Clarín el 9 de julio de 1990, titulado "Duhalde apoya a los liberales".
82. Copia del artículo publicado en el diario Clarín el 11 de agosto de 1990, bajo el título "Duhalde:'No aspiro a la gobernación'"
83. Copia del artículo publicado en el diario El Cronista Comercial el 13 de febrero de 1990, bajo el título "Un peronista no privatiza".
84. Copia del artículo publicado en el diario Ambito Financiero el 9 de abril de 1990, bajo el título "Denuncia contra Duhalde por ñoquis".
85. Copia de las págs. 6 y 7 del diario Página/12 del 3 de noviembre de 1991.
86. Original de la pág. 11 del diario Clarín del 11 de agosto de 1996.
87. Cuatro copias de denuncias suscriptas por FLOR, dirigidas al ex senador radical Héctor Bertoncello.
88. Copia de la pág. 12 del diario Página/12 del 14 de noviembre de 1989.
89. Copias de las págs. 10, 11 y 12 del nº 221 del semanario El Periodista, semana del 17 al 23 de febrero de 1989.
90. Curriculum vitae de Hernán López Echagüe.
Casette conteniendo copia de la grabación de la entrevista realizada al querellante. En caso de desconocimiento dejo solicitada el pertinente estudio técnico.
b)Informativa:
Solicito se libren los siguientes oficios:
A la fundación Leon Felipe, sita en Paseo Recoletos 1056, Madrid, España a fin de que informe si en el año 1994 me entregó algún premio, y en caso positivo, las razones del mismo.
Al diario “El País”, sito en Miguel Yuste 40, Madrid, España, a los mismos fines que el oficio anterior.
Se libre oficio al juez Baltazar Garzón en Madrid, España, para que diga si durante la investigación del llamado "Narcogate" recibió alguna vez un llamado del dr. Duhalde; en caso afirmativo, qué temas conversaron.
Tratándose de oficios a diligenciarse en el extranjero solicito que V.S. ordene se practiquen por la vía diplomática correspondiente.
Se libre oficio al Juzgado en lo Criminal y Correcional del departamento Judicial de La Plata a cargo del Dr. Saraví Albarracín a fin de que remita ad efectum videndi la causa iniciada por Miguel Di Cianni, por presunto intento de soborno, en julio de 1994.
Se solicite a la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, el expediente nº 3001-11.637, del 8 de septiembre de 1966, caratulado "Nueva denuncia formulada por el doctor Julio Oscar Fassina"
Se libre oficio al Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal Nº1 de la Capital Federal a fin de que remita ad efectum videndi el expediente de la causa popularmente conocida como Narcogate.
Se solicite copia a la Presidencia de la Nación o al Boletín Oficial del decreto 682, de septiembre de 1989, mediante el cual se designó a Ibrahim Al Ibrahim como asesor especial de la Aduana de Ezeiza.
Se libre oficio a la Municipalidad de Lomas de Zamora para que remita copias de los contratos formalizados con las empresas Taller 4 (papelería y servicios de fotocopias) y Alvarez y Patiño (recolección de residuos)
Se libre oficio a la Cámara de Senadores de la Nación para que informe si a partir de 1989 formalizó algún contrato con la empresa Taller 4; en caso afirmativo, que remita copia de dicho contrato.
Se libre oficio al Ministerio de Economía de la provincia de Buenos Aires para que informe, por donde corresponda, si la provincia tiene contratados los servicios de la empresa Taller 4; en caso afirmativo, para que remita copia del contrato.
Se libre oficio a la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires para que informe si tiene contratados los servicios de la empresa Taller 4; en caso afirmativo, para que remita copia del contrato.
Se libre oficio al Ente de Reparación Histórica del Conurbano Bonaerense para que informe y detalle todas las obras adjudicadas a las empresas Victorio Américo Gualtieri y Carbe-Mercatti.
Se libre oficio a la Tesorería General del gobierno de la Provincia de Buenos Aires para que detalle todos los pagos efectuados desde diciembre 1991 hasta la fecha a la empresa Naya Producciones S.A. en concepto de servicios publicitarios.
Se libre oficio al Ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires para que remita, por donde corresponda, copia del contrato formalizado con la empresa IGT (International Game Technology) para la instalación de máquinas tragamonedas en los municipios de la costa.
Se libro oficio a la Policía de la Provincia de Buenos Aires para que remita legajo completo del comisario Juan Carlos Rebollo, jefe del Cuerpo Islas, del Tigre.
Se libre oficio a la radio oficial Baires 12.70 (ex Radio Provincia), para que remita los contratos que tiene formalizados con la empresa Naya Producciones S.A., detallando tiempo, monto, manera de adjudicación.
c)Testimonial:
Se cite a declarar a las siguientes personas a fin de que depongan a tenor del interrogatorio que se acompaña y para que reconozcan la documental acompañada que les pueda pertenecer.
1. Gabriela Cerrutti, periodista.
2. Zulema Yoma.
3. Carlos Saúl Menem, presidente de la Nación.
4. Alberto Pierri, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación.
5. Héctor Lence, diputado nacional.
6. Juan Carlos Romero, gobernador de la provincia de Salta.
7. Ramóm Saadi, senador electo por Catamarca.
8. Alberto Trezza, titular de la Unidad Ejecutora del Programa Ferroviario Provincial.
9. Norberto Imbelloni, ex diputado nacional.
10. Horacio Verbitsky, periodista.
11. Antonio Arcuri, presidente del Fondo de Reparación Histórica del Conurbano Bonaerense.
12. Miguel Rego, ingeniero, secretario Técnico del Fondo de Reparación Histórica del Conurbano.
13. Hernán De Benedetti, ex-convencional constituyente por el MODIN.
14. Julio Carpinetti, ex presidente del Ente de Reparación Histórica del Conurbano Bonaerense.
15. Santiago Chervo, ex convencional constituyente por el MODIN, localidad de San Nicolás.
16. Juan Bruno Tavano, intendente de Lomas de Zamora.
17. Graciela Giannettasio, directora de Escuelas de la provincia de Buenos Aires.
18. María Laura Leguizamón, diputada nacional.
19.Hugo Herrera Vegas, funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores, área Mercosur.
20. Alfredo Mercatti, empresario.
21. Héctor Saavedra, funcionario de la gobernación de Victorio Calabró en el año 1975.
22. José Luis Pardo, empresario.
23. Milles Pelly, ex senador provincial por la UCR.
24. Victorio Américo Gualtieri, empresario constructor.
25. Juan Manuel Menéndez, propietario de la empresa Taller 4.
26. Raúl Menéndez, propietario de la empresa Taller 4.
27. Al representante legal de la empresa Alvarez y Patiño S.A., recolectora de residuos.
28. Mirtha Legrand, conductora de programa de televisión.
29. Héctor Bertoncello, ex senador provincial por la UCR.
30. Pablo Pinto, abogado, ex presidente del Bloque de Convencionales Constituyentes de la UCR de la Pcia. de Buenos Aires.
31. Luis Brunati.
32. Rodolfo Rodil, diputado nacional, ex presidente del Bloque de Convencionales Constituyentes del Frepaso de la pcia. de Buenos Aires.
33. Joaquín Morales Solá, periodista.
34. Carlos Ulanovsky, periodista.
35. Carlos Gabetta, periodista.
36. Facundo Suárez, ex titular de la SIDE.
37. Ana Pérez Portio, periodista del diario Eco de Tandil, de Tandil.
38. Raúl Dellatorre, periodista del diario Página/12.
39. Rogelio Posat, secretario de Prensa del Movimiento Vecinal Marplatense.
40. Miguel Di Cianni, ex convencional constituyente de la provincia de Buenos Aires por el MODIN.
41. Verónica Benizo, de la Asociación de Padres de la Escuela nº 1 General San Martín, de Florencio Varela.
42. Carlos Ben, secretario de Comunicación del gobierno de la provincia de Buenos Aires.
43. Jorge Carlos Venini, funcionario del área de Comunicación del gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
44. Enrique García, intendente de Vicente López.
45. Daniel Castruccio, secretario de Asuntos Institucionales del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Duhalde continúa afirmando que de modo alguno pagó 12 millones de dólares a
los convencionales constituyentes de Aldo Rico (MODIN), en 1994, para lograr la
aprobación de la cláusula que posibilitó su reelección. Vale la pena leer
los siguientes fragmentos de los testimonios recogidos por el juez Emir Alfredo
Caputo Tártara, a cargo del Juzgado en lo Criminal y Correccional n° 13,
Departamento Judicial La Plata, en la causa n° 3228 subcaratulada “Pago de sumas de dinero a Convencionales Constituyentes del MODIN”
(acerca de la Convención Constituyente de la Provincia de Buenos Aires, año
1994)
a) SANTIAGO CHERVO (convencional constituyente del Modin por la ciudad de San Nicolás)
“... Que a finales de agosto, o principios de setiembre, de 1994 el declarante mantiene lo que fue la anteúltima charla o entrevista personal con el mencionado Padre Luis. En dicha oportunidad y sin abordar los temas que habitualmente los