La muerte de Favaloro,
(figura que pertenece al mundo y a la cultura, por eso lo llamo
simplemente por su apellido), es mas que la muerte de un gran hombre
y un gran médico.
Es un acto que me parece tan generoso y tan lleno de entrega, de
don, como fue su vida misma.
¿No es acaso violento vivir y amar, estudiar, proyectarse
y atravezar la indiferencia y el egoismo para llegar a ser lo que
fue Favaloro? ¿Podemos imaginar la fuerza, el empuje, la
decision, el coraje necesarios en alguien que, como Favaloro, llegó
a la cima del prestigio para poder mantenerse en el estudio, en
la excelencia de sus actividades de docente, de investigador, de
eminente profesional?
Vivimos extrañas transformaciones en la sociedad globalizada
y digital de nuestro tiempo.
Es dificil ver que "la falta de valores" de la cual todos
hablan, que el "post modernismo", también, no son
mas que etiquetas y fórmulas vacías que hablan dc
la fragmentación del individuo y de la sociedad de un mundo
quc, de más en más, excluye y deshumaniza, que mercantiliza
y divide, que fabrica ídolos que permiten llenar un vacío
que es cada vez mas vacío, que son "ídolos"
para no mirar de frente sino para desviar nuestra mirada, para "pensar"
chato o plano y no en relieve, para ocupar todos los "espacios"
sin dejar lugar para la creatividad, el silencio, la poesía,
el amor, la filosofía. Por cierto no faltan ni falarán
quienes critiquen a Favaloro por su acto, que no es ni un acto desesperado
ni un arrebato emocional. Otros grandes hombres y mujeres, como
él han terminado sus vidas así, dedicando sus muertes
al bien común y deseando con sus decisiones hacer un último
aporte a la sociedad a la cual han pertenecido.
Porque Favaloro fue un hombre de pertenencias.
Vivimos en un pais sin pertenencias o con débiles pertenencias,que
no sabe valorar los grandes como Favaloro.
Se lo lamentará unos dias y se dará vuelta la pagina,como
para que no haga raíces el pensar en lo que se puede aprerider,
estudiar y transformar, a travez de una muerte tan grave y tan profunda.
Tengamos la modestia de estudiar su acto y su mensaje.
Su muerte debería ser como un corte dc bisturí a la
indiferencia, a la banalidad, a la ignorancia.
Hagamos de este momento de reflexión un puente imaginario
hacia una visión mas integrada de nuestra sociedad.
Y aprovechemos para hacer un momento fecundo, germinal, prospectivo.
Estamos mal y debemos, mas que nunca, pensar, estudiar, cuestionarnos.
La sociedad globalizada es una sociedad que no puede volver atras,
que va acelerándose progresivamente y triturando en su pasaje
a sectores sociales y a paises y paises, sin que nos demos cuenta.
De esa sociedad globalizada y digital no se puede ni se debe volver
atras. En cambio, podemos nosotros, personas, instituciones, pensadores,
artistas, cientificos, militares, religiosos, políticos sobre
todo,estudiar como el mundo monopolar (y monopólico) actual,
es un mundo que está más allá de lo visible,
borrando las identidades, aplanando la riqueza del amor y de la
solidaridad, haciendo que de la sociedad patriarcal y machista se
pase a una sociedad (en estos nuestros países subdesarrollados),
sin líderes comprometidos con el mundo y el estudio, "especialistas"
en el espectáculo mediatico y la demagogia, con "cintura"
y discursos vacíos, con fiestas y farandulas,con corrupción
y "viveza", sin que la pedagogía politica, la estrategia
y el compromiso social sean de la partida. Nadie debe sentirse acusado.
Somos todos responsables.
No se puede juzgar con la misma vara a los seres excepcionales y
a los pequeños delincuentes o banales personajes.
No nos damos cuenta que los Favaloro dan mas y mejor, "dan"
simplemente, y hacen de la enseñanza y el compromiso una
religión mas fuerte que todas las religiones. Y ese dar y
ese compromiso, representa miles, millones, billones no de veces
sino de posibilidades, mayores y "diferentes" que lo que
otros hacen. Necesitamos padres para pensar y para posicionarnos,
para reflexionar, para identificarnos,para caminar, para tener el
orgullo de ser y de pertenecer. Caminemos y, mientras caminamos,
porque no debemos detenernos, estudiemos y aprendamos. Tener padres
es aprender a aprender. Los paises subdesarrollados son mas vulnerables
que las grandes democracias. Fabrican ídolos de pies de barro
y aprenden a saber, no a aprender y a dudar, sino a "resolver"
problemas sin saber problematizar la existencia. La enfermedad actual
no es la depresión sino la banalidad y la simplicidad. El
futuro es la construcción de la complejidad. Complejidad
es amor, es compromiso, es la posibilidad de la creatividad. Es
crear el marco y los tejidos de referencia para navegar, con conductores,
estudiosos, artistas, que pertenezcan a la cultura, que construyan
el mundo de hoy y de mañana, que piensen e inspiren la diferencia;
que se enracinen en la historia y que den contenido al lenguaje,
consistencia al discurso, sentido a la existencia.
Roberto Butinof
Médico.- Consultor institucional en estrategia.