MANIFIESTO   

RED ARGENTINA 

CONTRA LA CORRUPCIÓN

 

Lista de Contenidos /    Foro   /Revolución / Nuestro Plan / Modelo

 

 

Lista de Contenidos

 1- El Sistema corrupto argentino

 2- La Corrupción como sistema

 3- El costo de la corrupción

 4- El impacto de la corrupción en la sociedad 

 5-La gestión pública como columna vertebral del sistema corrupto

 6- La corrupción de los perfiles

 7- Los ñoquis, los punteros y la función pública.

 8- La actividad gremial en los organismos públicos

 9- La vista gorda

10-Planificación Estratégica y Corrupción

11-Desembarcos y ocupaciones                         

12-Los organismos oficiales de control

13-La Prensa

14-La corrupción y el parlamento

15-Democracia y Corrupción

16-La Corrupción y la Patria

17-El sueño argentino de salvación

18 -Corrupción e Inteligencia

19 - La otra parte. Coimas y coimeros

20 -Asociaciones Ilícitas y Corrupción

21 - Robar pero hacer

22 - Etica profesional y corrupción

23 - Educación y corrupción

24 - Acción Social y Corrupción

25 - La corrupción de Don Luis

26 - La estafa y la corrupción

27 - La Bicicleta

28 - Los Mecanismos de Defensa del Sistema Corrupto

29 - Ala legal y ala clandestina

30 - La corrupción y la platita

31 - Pan para hoy, hambre para mañana

32 - La deuda externa y la corrupción

33 - La corrupción y la salud de los argentinos

34 - La previsión para la vejez

35 - Los Señores Feudales

36 - Tecnocracia y Corrupción

 37 - El servicio exterior

38 - La Justicia, los Jueces y la Corrupción.

39 - La responsabilidad de los irresponsables.

40 - Las Internas del Sistema Corrupto.

41 - El pez por la boca "no muere"

42 - La "chantada"  como pilar del sistema corrupto.

43 - Hacer las cosas bien

44 - El empleo público y la corrupción

45 - La Necesidad, la Norma y los Herejes

46 - El precio del aborto

47 -Ideología y Corrupción

48 -La culpa no la tiene el chancho

49 -La otra Argentina

50 -La unica alternativa

 

 

HAY QUE LLEVAR ADELANTE UNA     VERDADERA REVOLUCION CONTRA EL SISTEMA CORRUPTO

 

 

 

  1-    El sistema corrupto argentino

 La corrupción, en los niveles alcanzados en los últimos años, representa el mayor flagelo que ha afectado nuestro país desde su nacimiento.

Sin embargo no es objeto de abordaje sistemático por parte de los analistas, quienes atienden a la interpretación de la realidad argentina en función de variables económicas, de la globalización, el riesgo país, la balanza comercial, la devaluación, el tequila; del comportamiento de los capitales golondrina y capitales buitres, del rectorado del Fondo Monetario o de la devaluación y el debate se articula entre lo macro económico y lo político. A veces la obviedad del problema nos pierde en senderos equivocados, y hoy mas que nunca resulta necesario situar el problema Argentino en su verdadera dimensión.

 La Argentina es un país corrompido de cuerpo y alma, corrompido por mérito propio y no por la influencia extranjera por mas favorecida que resulte. 

Los que han condenado a generaciones de Argentinos son los propios Argentinos, aquellos viejos cipayos, los de adentro.

 Todo tiene un límite, aún la corrupción. El límite de la corrupción es la extinción de la República. Si no surge otro tipo de límite, la Nación perece como tal. Este trabajo es un grito desesperado de guerra, una guerra santa y a muerte contra el sistema corrupto argentino.

Nuestros hijos no nos perdonarán nuestra pasividad y cobardía. Hubo gente capaz de morir por este gran País, hay gente que desde adentro nos desvió de un futuro de grandeza y prosperidad por los intereses más mezquinos de quien transita en esta tierra. Muchos de nosotros los legitimamos con votos y con nuestra ilusión de que alguna vez prime la sensatez, la lealtad y el talento en la conducción del país.

Nos engañaron y nos hemos dejado engañar de la peor manera hasta que en un estallido de Argentinidad  y desesperación sacamos las cacerolas. Pero no alcanza para el escarmiento de estos traidores asesinos, que ya vienen por las tajadas finales.

 

¡Despertemos Argentinos !!!

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  2- La Corrupción como Sistema

 La corrupción no es solo un problema argentino y esto se sabe. La particularidad de la corrupción en la Argentina es que conforma un sistema que atraviesa prácticamente todo el espectro de actividad del país. Enquistada en la gestión de la “cosa pública” desde los máximos niveles de conducción del estado, en los poderes, ejecutivo, legislativo y judicial, hasta municipios y organismos no gubernamentales, también es moneda corriente en la vida cotidiana de los argentinos. Hemos aprendido a convivir con el cáncer que nos viene devorando. Los pueblos y los individuos se adaptan a todas las miserias y los argentinos estamos tan involucrados en esta atmósfera fétida en la que respiramos que tuvimos que llegar a los límites de la asfixia para, ya casi sin fuerzas, sacar las cacerolas.

 Corrompere del latín, significa “echar a perder” y la corrupción aparece como un acto y el efecto de ese acto. Tiene que ver con el acto de corromper,  así como también con el resultado de ese acto que es la putrefacción.

La palabra era utilizada en sentido figurado para denotar el acto y el efecto de una mala influencia para degradar principios y valores de los hombres, de las mujeres, de los jóvenes o la integridad de los funcionarios.- Hoy el sentido ya no es figurado. El fin de ésta acción degradante consistía en seducir o empujar a una persona a obrar en contra de un sistema de valores al que respondía o representaba para obtener un beneficio. La corrupción implica en todos los casos una traición. Para que haya corrupción tiene que haber traidores. Sin embargo el problema no es solo un problema de hombres. Los hombres van pasando pero el sistema corrupto persiste alcanzando en nuestros días un grado de consolidación que parece indestructible e irreversible en sus consecuencias nefastas para la Nación. El logro de los corruptos argentinos fue haber consolidado un sistema que atraviesa la sociedad entera. Los fines que los guiaron han sido y siguen siendo el poder y el dinero. Pero  si uno mira para atrás hay otro objetivo que en su voracidad hicieron suyo. Es la perdición de la Nación Argentina.    

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3 - El costo de la corrupción

 

 En un estudio realizado por una importante  organismo internacional sobre percepción de corrupción (Transparencia Internacional- 1998) Argentina ocupaba en una muestra de 85 países  el puesto nro. 14 en el ranking de corrupción. Si tuviéramos que puntuar en una escala de 1 a 10 el nivel de transparencia y honestidad en el manejo de nuestro país, según el mismo estudio, la nota sería un 3 (tres). No quisiera imaginar cual es la nota actualizada a la realidad de nuestros días .

Si bien el costo de la corrupción resulta difícilmente cuantificable, los organismos internacionales especializados admiten que representa en promedio entre un 20 y un 30% del presupuesto administrado por la función pública en términos  de costo de sobornos, amiguismo, clientelismo, malversación de fondos en las transacciones del estado y en la contratación de servicios brindados a través de terceros por parte de entes públicos. Hay quienes sostienen que en Argentina existe hipercorrupción y nos sitúa dentro de los mejores del mundo en la materia.

 La corrupción no solamente comprende el costo de transacciones y contrataciones. Comprende además  el costo de la ineficiencia en la gestión pública que está íntimamente ligada al sistema corrupto y que puede estimarse entre un 20 y un 30 % adicional de las partidas de cada organismo del estado. No es de extrañarse que las organizaciones públicas no encuentren a pesar del desarrollo tecnológico actual y  de los recursos invertidos un funcionamiento mínimamente satisfactorio que redunde en el reconocimiento de usuarios de servicios y contribuyentes.  Por el contrario, prácticamente todos los entes del gobierno , gubernamentales, ministerios, municipios funcionan sin respetar siquiera, lineamientos básicos de gestión aunque administran en algunos casos miles de millones de pesos. La percepción social de éstos organismos y quienes lo integran es completamente negativa pero esto no alcanza para generar un franco movimiento de reforma del estado.

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 4 - El impacto de la corrupción en la sociedad  

 

 El costo de la  corrupción tampoco se agota en el soborno, la malversación, el amiguismo y la increíblemente desastrosa gestión pública. También está asociada a la contaminación de todo el sistema social ya que no solo atenta contra valores básicos requeridos para sostener una cohesión mínima de un país civilizado,  sino que además, establece nuevos códigos relacionados con la impunidad, la falta de respeto por la ley, la falta de conciencia cívica, y en términos económicos impacta directamente en la recaudación sin la cual no hay nación que se sostenga. Estos códigos del sistema corrupto imponen reglas de juego para el desarrollo de los propios ciudadanos quienes para poder crecer y mejorar su calidad de vida deben corromperse y buscar alternativas fuera de la legalidad, en complicidad con el sistema corrupto oficial. La marginalidad, la violencia, el crecimiento de la pobreza, la crisis de la educación y de la salud, la  desocupación y otros tantos, males están estrictamente vinculados con la corrupción. No es posible pensar que de la iniciativa e inteligencia de los traidores y corruptos que nos arrastraron a la miserable situación que atraviesa el País surgirán las soluciones.

 La sociedad argentina está en crisis profunda y la causa principal de esta crisis es sin lugar a dudas la corrupción.  

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 5 - La gestión pública como columna vertebral del sistema corrupto

 Las organizaciones públicas son el instrumento ejecutor de la gestión pública y en general  se encuentran desde hace años  en una profunda crisis que distintas administraciones no pudieron, no supieron o no quisieron resolver.

Los resultados están a la vista en la situación económico financiera que atraviesan estas organizaciones  pero lo que se oculta es el grito desesperado e impotente de ciudadanos, contribuyentes y usuarios de servicios primordiales. Este grito ahogado de impotencia es el grito  de  seres humanos que como ser los jubilados  padecen   una   cruel  violación  de derechos humanos básicos, de derechos adquiridos mediante el aporte y el esfuerzo del trabajo y cuyo premio es el abandono, la marginación y la muerte en algunos casos.

 Pero que  no se engañe la sociedad Argentina. Esta situación no responde solamente a las variables del mercado, a la merma de la recaudación, a la masa salarial de los  organismos. Esta situación obedece a la sistemática y criminal mala fe y mala praxis de los políticos cuando arremeten sobre el botín con la voracidad del lobo, y aquí sí el hombre es un lobo para el hombre.

 Quienes conforman cuadros técnicos en la función pública y conocen las organizaciones, saben de que se trata. Cada vez con mas frecuencia los ven desembarcar, destruir y salir impunes, cobrando jugosos contratos, para ellos y para sus amigos y retirándose sin pena ni gloria pero con los bolsillos llenos, dejando detrás de sí, la frustración de quienes se esfuerzan por sostener y mejorar las organizaciones, los empleados,  y la desazón de quienes dan sentido a lo que allí se hace, los ciudadanos.

Cada nueva gestión que irrumpe en una organización pública  empieza igual y termina igual, como si una terrible maldición recayera sobre estas nobles organizaciones condenándolas al eterno retorno de lo mismo.

Quienes allí trabajan sufren  terribles frustraciones porque saben qué es lo que está mal, saben como hacerlo mejor, y en un eterno volver a empezar ven como se truncan los proyectos, como se ocupan puestos con personas no idóneas o simplemente ñoquis que van pasando haciendo alarde de conocimiento y autoridad, cuando en realidad son unas míseras ratas que vienen por queso. Ostentan títulos de directores, interventores, gerentes y realmente no sortearían las evaluaciones mas elementales de aptitud y ni hablar de las actitudes.

Argentinos!.  Se pierden miles de  millones por año en el funcionamiento ineficiente que los políticos han acordado, mas allá de las banderas para las organizaciones públicas. Pareciera que en esto están de acuerdo todos, administradores, proveedores, prestadores, contratistas y algunas mafias sindicales. La gestión del estado tiene que ser ineficiente y desordenada porque es la mejor manera de robar. Así es que lo primero que se desmantela son los sistemas de control de gestión y las pistas de auditoría, nunca se alcanza un desarrollo tecnológico que se corresponda con la magnitud de las organizaciones, el presupuesto que manejan y sus responsabilidades para con la comunidad. Nunca se transparentan los procesos de trabajo y en esta oscuridad se sigue funcionando por la tenacidad de algunos empleados que como premio reciben mermas salariales, falta de pago, amenazas de despidos masivos y son despreciados por la sociedad que los califica de inoperantes y plagas sociales.

La verdadera reforma del estado es la reforma de las organizaciones públicas y esto está lejos de haberse concretado. Desde los Organismos no gubernamentales hasta municipios la voracidad política se expande a los niveles técnicos y operativos, en una sistemática corrupción de los perfiles y desmantelando el funcionamiento natural que debería tener cualquier ministerio público. A tal punto que cada cambio de gestión muchas organizaciones se paralizan completamente, y cada nueva gestión es un volver a empezar, generalmente desde el error. Nadie mejor que los empleados que han adquirido un compromiso que los trasciende, que tienen la bandera de las organizaciones en las que trabajan podrían en poco tiempo y con un liderazgo firme transformar la Nación entera en un momento donde lo que está en juego no es solo nuestro futuro, sino el de nuestros hijos y nuestros mayores.

Existe gente idónea, gente ética, gente capaz en Argentina, esos también podrían ser “amigos“ de los políticos, amigos de verdad para ayudarlos a cumplir una gesta histórica que además ya es un mandato.

Sin embargo la realidad nos muestra que quién sea honesto y quiera trabajar para el futuro, nunca logra ganar amigos en el poder.

Si los que nos conducen toman conciencia y empiezan a  preocuparse por evitar que los insulten cuando caminen por las calles, cuando se sienten a tomar un café en el bar de la esquina, si acaso estos líderes del ocaso quisieran  que su busto no complete el salón de los corruptos perdidos y traidores a la patria, deberían ir pensando en hacer una buena gestión, y esa gestión necesariamente pasa por las organizaciones públicas. Pero Dios no los ha iluminado y no será ni la Divinidad ni la Patria quienes habrán de demandarlos.

 Tal vez será el lamento de los viejos que se mueren, tal vez será el grito de los chicos que se mueren, tal vez la sangre de los jóvenes o el aullido de los chacales y los rapaces colegas de estos señores políticos y traidores de última hora que no dejarán ni la carroña.

 

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6 - La corrupción de los perfiles

 

 Un aspecto terriblemente virulento del sistema corrupto enquistado en la gestión pública es la llamada “corrupción de los perfiles”, que consiste en cubrir cargos críticos de la gestión del estado o en distintos niveles de las organizaciones públicas,  con “amigos”, no sometidos a ningún tipo de evaluación de aptitud, honestidad y competencias específicas. Esto implica que los puestos de conducción son cubiertos con “otros objetivos” mas allá de la tarea técnica asociada a la misión que deben cumplir las organizaciones y sus sectores funcionales. En casi todas las organizaciones públicas aparecen estos personajes, asociados a partidos o sectores políticos que ocupan cargos a veces creados especialmente para ellos. Son lo famosos funcionarios políticos que irrumpen salvajemente en todos los niveles de la gestión del estado pero con una lógica diferente, con una misión diferente. Para ellos dos mas dos es cinco y que nadie piense lo contrario. Generalmente son arbitrarios, caprichosos, y su peor enemigo es el inteligente, el que tiene un compromiso con la misión de la organización en la que trabaja y con el país en que vive, el honesto, el serio. Duran lo que duran pero siempre dejan su impronta destructiva y eso tiene un costo tremendamente alto como también invisible.

 El famoso dicho popular que dice “el que sabe, sabe y el que no, es jefe” rige plenamente en los organismos públicos.  

 

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7 - Los ñoquis, los punteros y la función pública.

Otra forma no menos burda de corrupción está asociada a las designaciones y contrataciones de funcionarios por vías ajenas a la transparencia y a la equidad. Son personas que cobran altísimos sueldos u honorarios en organismos públicos y muchas veces ni siquiera concurren a desarrollar actividades mínimas. Su accionar es absolutamente ajeno a las generales de la ley que rige para los empleados de planta. Entran y salen cuando quieren, nadie conoce cual es su función, son los llamados ñoquis o a veces denominados asesores o “contratados”. Están asociados a la gestión de turno y generalmente cobran simultáneamente en diferentes organismos, acumulando altas sumas en beneficio propio y muchas veces  condicionadas al pago de porcentajes a quienes los contrataron o a la “corona”. También están las contrataciones como recompensa por la militancia política de base. Los beneficiarios pueden ser "punteros" o sus seguidores. Estos empleados suelen engrosar la nómina de personal de municipios u otros organismos en las áreas vinculadas con servicios generales mas allá de la necesidad efectiva de su contratación. En muchos casos suelen recibir altas remuneraciones en concepto de horas extras como paga por servicios vinculados a la militancia política o gremial.  

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8 - La actividad gremial en los organismos públicos  

 

Los gremios estatales constituyen actores sumamente importantes dentro del sistema corrupto argentino. En muchos casos manejan negocios específicos y monopólicos  dentro del ámbito de la actividad de las organizaciones públicas. Las distintas gestiones políticas, ceden y toleran esos cotos a cambio de concesiones en materia de ajustes por despidos o quitas salariales, o simplemente para tenerlos controlados. En los casos en que estos cotos sean amenazados por alguna iniciativa, inmediatamente se movilizan con gran despliegue y convocatoria pudiendo en muchas oportunidades hacer tambalear a las gestiones. Dentro de las organizaciones en las que se mueven, sostienen redes de “compañeros” a los que ubican sistemáticamente en distintos puestos y gestionan recategorizaciones u ascensos de sus afiliados en detrimento de las carreras administrativas que deberían respetarse. Así es que se ven empleados con altas categorías de asignación, realizando tareas de escasa complejidad y responsabilidad, mientras que otros con formación profesional, con alto grado de responsabilidad cobran remuneraciones mucho más bajas. La inequidad es absolutamente la regla. No solo no se cumple la premisa: “a trabajo igual, remuneración igual”, sino que resulta peor ya que a trabajo profesional, con responsabilidad patrimonial y de gran complejidad  la remuneración suele ser  inferior a la de un ordenanza y significativamente inferior al de un ñoqui. El Cambalache escalafonario es un mal que padecen muchos organismos públicos y tiene un altísimo costo ya que las asignaciones no se corresponden con valores de mercado, con el buen desempeño, con las competencias adquiridas, sobre-remunerando tareas simples y poco calificadas, o tareas que ni siquiera se realizan, mientras que no se reconocen haberes adecuados a profesionales,  o agentes calificados y comprometidos.  En todo caso siempre los que mas ganan son los ñoquis y contratados que rara vez son objeto del repudio gremial. Los gremios estatales no entienden que preservar la fuente laboral y la dignidad de sus afiliados es la bandera que debería guiarlos en los tiempos que corren, donde la desastrosa cultura que promueven en los organismos los hace blancos de terribles políticas de ajuste. No se interesan los gremios estatales por fortalecer las organizaciones, por constituirse en contralores de la transparencia de las gestiones. No entienden o no les interesa entender que si las organizaciones desaparecen desaparece su negocio. Tal vez creen que su poder es tal que permitirá sostener organizaciones terriblemente ineficientes, mal administradas, que dan servicios de pésima calidad, focos de corruptela, sin estructuras funcionales adecuadas, conducidas por inoperantes. No existe en la conducción gremial argentina una idea realista acerca del trabajo y la dignidad en el trabajo. No les interesa el desarrollo de sus afiliados, sino la cuota sindical, y menos les interesa el país donde viven. Por otra parte, las afiliaciones responden a la necesidad de un resguardo ante la permanente amenaza de despidos que en muchos casos ellos mismos fabrican para incrementar los padrones.  

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  9 - La vista gorda

  Siguiendo con otra de las manifestaciones del Sistema Corrupto que cada uno de nosotros conoce desde hace muchos años está la llamada “vista gorda”.  Esta modalidad es una de las más riesgosas si  la pensamos en temas que comprometen no solo el patrimonio público  sino la vida humana y el medio ambiente. El tratamiento de residuos industriales, la contaminación de los ríos, la pesca indiscriminada, la explotación salvaje de los recursos son algunos puntos donde hacer la vista gorda es un crimen contra las generaciones futuras. La Aduana, desde el humilde puestito de frontera, hasta el famoso escándalo que conmovió a la opinión pública, el control de ingreso de inmigrantes ilegales, Los municipios, admitiendo violaciones a las normas de urbanismo, extendiendo habilitaciones a veces increíbles y otros tantos ejemplos nos resultan sumamente familiares.

 Pero no es menos terrible la “vista gorda” que caracteriza a la justicia argentina. Este punto resulta básico para alimentar el sistema corrupto. De todo esto que estamos describiendo aquí, la justicia no ve, no oye, no sabe, no contesta. Todos conocemos el sistema corrupto argentino que aquí se describe, la justicia no se entera nunca porque es uno de los pilares que lo sostienen en el tiempo. La corrupción de la justicia argentina se manifiesta en la absoluta impunidad de los corruptos y en la terrible posición en la que suele colocar a quien recurre a ella por el bien común.

Quién quiera denunciar está desalentado desde el vamos, sobre todo quién observa estas barbaries desde la misma función pública ya que actuar implica la certeza de ser despedido, "apretado" y lo que es peor "procesado" en lugar de los ladrones. También tenemos que reconocer entonces, que ante este panorama la ciudadanía también hace la vista gorda, por desgaste, miedo e impotencia.

Millones de ciudadanos padecen mientras otros pocos obtienen rédito pero su voz, por muchos que sean es un grito en el desierto.

 

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10 - Planificación Estratégica y Corrupción

 

Otra “virtud” del sistema corrupto argentino es generar la imposibilidad de planificar y sostener una política de cualquier índole en el tiempo. Argentina es el país de los anuncios, lanzamientos de planes y programas que nunca llegan a destino o se esfuman sin que se sepa que fue de ellos. Son muy pocos los ejemplos de continuidad y persistencia para alcanzar metas que redunden en el beneficio de la comunidad y de la Nación. Sí hubo continuidad en la política de traiciones que nos lleva a la situación actual. La regla del sistema corrupto es el “aborto”. La planificación se realiza para alcanzar “otras metas”, en los tiempos que se llaman “tiempos políticos”. Estos “tiempos políticos” nunca coinciden con los cronogramas de la actividad racional o técnica. Constituyen una manera de encontrar la vía más corta para obtener un “rédito político” en lo posible inmediato. Este rédito político tiene que ver con una lógica incomprensible para quién piensa en términos del trabajo bien hecho. El rédito político pretende producir señuelos para seducir a supuestos votantes en una campaña, obtener una ventaja en una interna partidaria o, en éstos últimos tiempos, generar rápidamente recursos para beneficio de las cajas políticas, consolidar posiciones de poder o llenar los bolsillos individuales de los funcionarios. En ésta carrera, vale todo y nada vale. Esto quiere decir que si es necesario tirar por la borda el trabajo de años, así lo hacen. Lo común es un volver a empezar toda vez que los políticos irrumpen en la gestión pública. Todo lo anterior estuvo mal.....hasta que terminan haciendo lo mismo y las consecuencias están a la vista. Así se desmantelaron prácticamente todos los planes estratégicos de la Nación en función del accionar de traidores más que de estrategas. El plan nuclear, la defensa nacional.....solo queda entregar el territorio nacional según un medio periodístico que anunciaba la posibilidad de pagar la deuda externa con parcelas de Patria.

    

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11 - Desembarcos y ocupaciones

 La corrupción en Argentina atraviesa todo el espectro de la gestión pública. Los organismos o funciones públicas son un botín de guerra y ahí vale todo. Cada nueva gestión desembarca  y constituye una verdadera ocupación, que en general encuentra poca resistencia ya que las organizaciones son altamente vulnerables para estos ataques. Aquí no hay democracia que valga, en contradicción con la vía que los llevó a conducir los destinos del país, estos líderes democráticos suelen ser autoritarios, no respetan la dignidad ni la actividad de quienes los ven llegar con los colmillos afilados. Persiguen gente, cometen injusticias y la inequidad está a la orden del día cuando favorecen a sus amigos. No son los valores democráticos y ni hablar de sentimientos acordes al bien común,  vocación de servicio, amor por la Patria con los que uno asocia a éstos demócratas. Son una gran mentira, son grandes mentirosos, envalentonados por la impunidad y la supuesta legitimidad de su accionar. A veces los desembarcos transcurren dentro de un mismo período de gobierno. Se intercambian personajes, ya sea por desgaste, o simplemente para abrir el abanico de beneficiarios de la gran torta del estado. 

 

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12 - Los organismos  oficiales de control

 

 Los organismos de contralor como la Sindicatura General de la Nación, las auditorías internas de los organismos públicos y la reciente oficina de Anticorrupción no tienen razón de ser en la Argentina. Su accionar no encuentra correlato en acciones correctivas o en el fortalecimiento de las organizaciones de manera tal que disminuya el riesgo de corrupción.

 Estos organismos toleran organizaciones absolutamente vulnerables, poco transparentes en sus procesos de trabajo, sin políticas de recursos humanos, sin instrumentos de control de gestión, sin planificación estratégica. La Jerarquización de la función pública propiciada con la formación de Administradores Gubernamentales tampoco alcanzó resultados muy felices. Los administradores suelen ser testigos silenciosos o cómplices bien rentados de las barbaries que se cometen en las organizaciones donde les permiten circular.

 

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13 - La Prensa

 Uno de los instrumentos más importantes para la lucha contra la corrupción es la difusión y la denuncia en medios públicos. En tal sentido, la existencia de una prensa independiente y libre es una importante contribución contra la impunidad. Sin embargo y como para agregar otro elemento al sistema corrupto argentino, el comportamiento de algunos medios de la prensa argentina resulta sistemáticamente dudoso. El funcionamiento de la denuncia resulta esporádico y buscando un efecto sensacionalista, falto de profundidad y oportunista que hace pensar que también la prensa tiene un precio. Esto es una certeza al cien por cien para quienes observan silencios incomprensibles de algunos medios  acerca de la corrupción, o escándalos que en pocos días salen del foco de opinión. En muchos casos no se ve el correlato de las denuncias con los dictámenes de la justicia y algo que parece contundente y plausible de penas ejemplares se desvanece en la nada. Generalmente los pseudo corruptos  terminan sobreseídos por falta de mérito o se pierde la continuidad del asunto y un humilde ciudadano nunca sabe en que concluyen los temas. Es la política de los titulares. Nunca se detiene la prensa argentina en información detallada y las investigaciones, salvo excepciones, sirven para justificar un título.  Nada dice la prensa de la situación real de las organizaciones públicas. No hablan en forma sistemática de la falta de políticas, de la corrupción de los perfiles, de los nombramientos políticos,  de la falta de instancias de control de gestión, de los horrores que allí se cometen. En síntesis la prensa argentina no se ha constituido en una instancia de control social de la gestión pública mas que para responder a intereses diversos y esto lo demuestra la parcialidad que aplica en la selección, evaluación, profundidad  y ponderación de los temas. Por supuesto hay excepciones pero no existe una cultura sistemática del control social a través de los medios públicos.  

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14 - La corrupción y el parlamento

    Uno de los resguardos institucionales básicos para regular la gestión de la cosa pública es el  Congreso de la Nación constituido por los representantes del pueblo.  Los personajes que allí circulan suponen una erogación enorme para el estado argentino, sin contar la que implica aquella de los que “ya circularon”. El régimen parlamentario está podrido en Argentina. Todos lo sabemos. Allí se cobra por votar leyes obviamente, el problema es que parece que no todo lo que se cobra es en blanco.  Asesores, adscriptos, pensionados graciables y otros especímenes conforman el séquito de nuestros representantes. Sin embargo, no se ha debatido en éstos últimos años una legislación que permita encarar el mayor problema del pueblo argentino, el problema que nos viene ocupando, la corrupción. Uno toleraría de buen grado que algún patriota adinerado sobornara a todo este plantel para votar una ley que los pierda para siempre. La gestión pública resulta totalmente impune. Esto quiere decir que si alguien hace una mala gestión, malversa fondos, contrata personal innecesario, o causa erogaciones tremendas por negligencia, puede retirarse tranquilamente a su casa y encima con los bolsillos llenos. No falla solamente el que vela por el cumplimiento de la ley, sino también el encargado de formularla y adecuarla. Cuando uno observa la agenda de leyes a tratar por nuestros legisladores causa estupor la ponderación de cuestiones que resultan insignificantes frente a los problemas que plantea la realidad actual, sin embargo cada tema obedece a un interés oscuro de algún amigo o de la mano negra. Las famosas listas sábana, son listas de sábanas sucias. Hemos votado asesinos, mafiosos, psicóticos , burros, ladrones de gallinas, y rara vez alguna persona íntegra aparece en ese nido de ratas, sola contra el mundo para defender los intereses del Pueblo Argentino.

    

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15 - Democracia y Corrupción

 

 La relación entre la democracia y la corrupción resulta un aspecto sumamente interesante para analizar en Argentina. La democracia, contrapuesta a la tradición de gobiernos autoritarios e ilegítimos, llegó a la Argentina con un discurso de respeto por las instituciones, respeto por las personas, respeto por la ley, libertad de expresión, etc. Sin embargo pocas veces se vio tan poco respeto por la ley, nunca estuvieron tan cuestionadas las instituciones como en los tiempos que corren y definitivamente la corrupción llega a extremos impensables cuando paralelamente los ciudadanos padecen tremendos sacrificios.  La democracia en su ejercicio ha resultado nefasta para la Argentina, no por su naturaleza, sino por un problema básico que tiene que ver con los hombres. A veces algunos cristianos dicen que la Iglesia no tiene la culpa de lo que hacen los curas. La democracia no tiene la culpa de lo que hacen los políticos. La realidad es que hoy existe un autoritarismo sin precedentes, que mete la mano en los bolsillos de la gente. Hay persecuciones y se padece sometimiento a la más vil de las opresiones que es la del hambre,  la de la falta de trabajo, la de la falta de justicia, la de la impunidad que indigna al ciudadano y lo condena a la impotencia y también nos condena a una agonía tremenda que puede prolongarse en mas de una generación. El diseño y aplicación de un marco jurídico apropiado (constituciones modernas con libertades y derechos humanos básicos y un poder judicial independiente para hacerlos respetar) resulta esencial para impulsar los ideales democráticos. Todavía no empezamos!

    

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16 - La Corrupción y la Patria

  La corrupción es contraria a la idea de Patria. Los corruptos no tienen Patria por lo cual no vacilan en venderla. La idea de Patria bien entendida constituye la razón válida para estar juntos aquí,  pensando en mañana. La idea de Patria tiene como correlato la conciencia colectiva de pertenecer a un lugar al cual se ama, de compartir un proyecto común de grandeza y bienestar para nosotros y para nuestros hijos. La Patria es el lugar al que pertenecemos y nos pertenece y la idea directriz de un proyecto de supervivencia de una comunidad en un contexto donde amenaza la extinción.  La idea de Patria está sistemáticamente desdibujada en Argentina. Hoy por hoy, ellos,  los corruptos, han logrado que quien habla de la Patria sea casi un loco, quien piensa en el futuro es un descastado, quien menciona algunos valores asociados con un sentimiento Patriótico es un nazi o un cretino.

La desvalorización  de todos los símbolos y rituales fundamentales del país atiende al interés del corrupto. Argentina es un país sin líderes dispuestos a morir por él. La función pública no es un acto de servicio, de vocación a favor de la Nación y de sus habitantes. Los funcionarios están lejos de entregarse al sacrificio de la responsabilidad. No tienen patriotismo, y su peor enemigo es quien lo tenga. Argentina es un país donde quienes lo conducen no están dispuestos a morir por Él  pero sí están dispuestos a propiciar la muerte de los compatriotas, porque hoy por hoy, Argentina es un país donde la gente se muere por hambre y sed, de justicia y de comida, por falta de atención médica, por falta de seguridad, por falta de trabajo y particularmente de indignación, porque mucha gente ha muerto por esta causa en estos tiempos ya que la impotencia y la falta de futuro enferman y matan. Otros se fueron al exilio o hacen largas colas en los consulados.

    

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17 - El sueño argentino de salvación

 

 Para la corrupción, Argentina es el paraíso soñado. El sueño argentino se concreta transformando la vida de muchas personas. Son los que “se salvaron” mientras otros se fueron al “bombo”. En la vía ascendente, políticos, empresarios inescrupulosos y funcionarios públicos corruptos se encontraron de pronto con el departamento, de pronto con el autillo, luego la cuatro por cuatro, luego un campito, una lanchita, una amante rubia y siliconada viajando por el mundo. Y esta carrera no tiene fin en la ambición del corrupto. Muchos empezaron de abajo, otros se consolidaron y se expandieron en su afán de poder mientras que paralelamente aquellos, los honestos, palabra que hoy por hoy es sinónimo de estúpidos, perdían los negocios que construyeron con terrible esfuerzo sus padres, perdían sus casas producto de su trabajo continuo en el marco de la ley, habiendo pagado sus impuestos, habiendo arriesgando su capital y no el ajeno. Hoy con suerte maneja, aquel honesto ciudadano,  un remis en las noches. Y ni hablar del obrero que puso su cuerpo para vivir dignamente y hoy con suerte vive de alguna changa, sin protección social, a la buena de Dios mientras sus hijos quien sabe que hacen.

    

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18 -Corrupción e Inteligencia

 Otro punto crucial es la relación entre corrupción e inteligencia. El sistema corrupto que nos gobierna actualmente detesta la inteligencia y las personas  inteligentes.  El sistema corrupto argentino se apoya fundamentalmente en el aparato estatal. No hace falta hacer una investigación exhaustiva para darse cuenta que el aparato estatal no está sustentado por personas inteligentes. En general lo que se ve en el aparato estatal son “vivos” que operan en casi todos los niveles de las organizaciones y personal poco calificado, particularmente en aspectos éticos que lo secunda. La gestión inteligente lleva forzosamente a la mejora, a la eficiencia, a la cuidadosa administración de los recursos, a la planificación estratégica mientras que la gestión del vivo se basa en un sistema de acciones mas o menos inmediatas cuyo objetivo no es ninguno de los mencionados antes  y se apoya también  en la estructuración de sistemas de lealtades difícilmente comprensibles para observadores técnicos. La diferencia es crucial. Unos hacen, otros deshacen para robar.

 Por eso el lema de las organizaciones públicas argentinas es el “no se puede” o el “Siempre se hizo así”. Este lema es el correlato de la corrupción de los perfiles. Quienes nos conducen no son inteligentes, o al menos no orientan la inteligencia a producir gestiones inteligentes. La prioridad está en otro lugar y para eso se necesita ser “vivo”. La viveza así entendida constituye un freno tremendo para la mejora, para la transformación, para la eficacia y eficiencia en la gestión pública. Quienes trabajan en organizaciones públicas saben que la gente inteligente y comprometida nunca llega. Muchos se encuentran en los rincones, esperando una época propicia para ejercer su talento, otros se fueron a ejercerlo fuera de la esfera estatal y otros fueron y son perseguidos. En todo caso nada tiene que hacer un inteligente en un mundo de vivos. El viejo refrán que dice que entre gente inteligente es posible el entendimiento no rige para la gestión pública. Por eso las organizaciones públicas son lugares de incomunicación, de intrigas, de arbitrariedades. Las organizaciones públicas argentinas constituyen  el edén de los “vivos” y entre ellos se entienden. El vivo obtiene rédito desde un lugar de incapacidad técnica, ocupa un lugar para el que no está preparado y convierte todo lo que tiene alrededor en cosas manejables a su nivel. Es raro ver vivos que se rodeen de gente inteligente. En general estos vivillos necesitan estar rodeados de burros adulones y alcahuetes. En lugar de trabajar inteligentemente, trabajan haciendo “inteligencia”, con informantes clave en distintos lugares, y no les queda ni talento ni tiempo para hacer lo que deberían hacer que es gestionar. Claro está que estos personajes nunca alcanzarían los títulos que ostentan en otros contextos. Gerentes, directores, jefes, sin preparación, sin estudios, sin competencias y lo que es peor,  sin honestidad. Solo en Argentina......país generoso como suele decirse, aunque generoso para algunos, los “vivos criollos” que de criollos ya les queda muy poco.

    

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19 - La otra parte. Coimas y coimeros

 

La corrupción en la gestión pública tiene obviamente su correlato en la esfera privada en múltiples dimensiones del quehacer nacional. El prototipo del vínculo entre la esfera estatal y la esfera privada en materia de corrupción es el soborno. La vieja “Coima” tan instaurada en la cultura argentina desde hace muchos años es una práctica no solo aceptada sino casi oficializada en determinadas interacciones entre la comunidad y el sector público. Todos sabemos que hay muchas cosas que no se pueden hacer en Argentina sin coimear, y pocas que se puedan hacer eludiendo el pago de peajes.  Cada licitación ganada por una empresa para una obra pública, cada contratación de servicios, desde la más pequeña como ser rellenar baches,  hasta la construcción de una enorme autopista  no se lleva adelante sin los correspondientes desembolsos. Todos lo sabemos, menos los entes contralores y la justicia. La figura del coimero, o sea aquel que acepta sobornos,  está como más dibujada en la conciencia popular que la de aquél que ofrece sobornos. Sin embargo quién  “adorna” es un actor necesario que se escuda a veces en los obstáculos burocráticos para justificar el pago de coimas. La competencia desleal es el común denominador de las empresas que interactúan con el estado. Cada necesidad del estado es un negocio más que una erogación necesaria. Y el negocio tiene siempre varias puntas y modalidades.  El negocio está en las licitaciones, en las adjudicaciones, en las concesiones, en la contratación de servicios que no se brindan, en las prioridades de pago a proveedores. Muchas inversiones o proyectos interesantes se abortan por la cantidad de actores que hay que adornar y los números no cierran. En otros casos si la influencia es muy importante las cosas salen rápido pero cuestan mas caras. El sistema corrupto incluye el ámbito público y la parte “amiga” del sector privado nacional o extranjera y aquí sí,  los pactos se respetan. Pero la coima o peaje no es privativa del sector público. Un profesional se incorporó a la cartilla de una conocida empresa de medicina prepaga. Durante mucho tiempo nunca recibió un paciente. Los pacientes llamaban, y el profesional, cumpliendo con la norma les indicaba que previamente debían tener una consulta con un profesional encargado de formalizar la derivación a su especialidad. El hecho es que a pesar de recibir numerosos llamados los pacientes nunca llegaban a su consultorio. Cuando comenzó a indagar en la empresa nadie le dio una explicación, sin embargo, informalmente alguien le explicó de que se trataba. Si no arreglaba previamente con el "derivador", jamás recibiría un paciente y así fue, renunció después de meses y meses, sin haber visto un solo paciente.

    

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20 -Asociaciones Ilícitas y Corrupción  

 

Asociaciones ilícitas de todo tipo son archiconocidas y difíciles de desmantelar. Mafias de taxis, mafias de los sistemas de salud, mafia del sistema previsional, mafias sindicales, mafias en la aduana, mafias municipales, mafias policiales, mafia de migraciones, mafia del oro, lavado de dinero y cientos de otras bandas se sitúan en la confluencia de lo privado y lo oficial. Por desgracia no han aparecido los “intocables”. Si viviera Al Capone sería muy feliz en Argentina, aunque tendría que repartir los negocios con unos cuantos incluídos chinos, rusos, coreanos que han encontrado un campo fértil para desarrollarse en nuestras pampas.

      

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21 - Robar pero hacer  

 

 - Que roben, pero que hagan!!-, dicen algunos analistas políticos de café, impresionados por la magnitud de la corrupción asociada con resultados nefastos de las últimas gestiones para la Nación entera.     Tal es el grado de resignación de los ciudadanos al hecho de que los gobernantes roban, que ya no se trata de evitar que lo hagan porque resulta casi impensable que así sea. Mas allá de cierta facilidad de nuestro pueblo para hacer imputaciones, en éste punto, hasta el más humilde ciudadano sabe, aún en el momento de votar que tiene que optar o por el que crea menos chorro, o por alguno que robe pero que haga. Por otra parte también existe en la cultura popular, la idea de que quién obtiene un cargo público se salva para toda la vida. “Se para” en el decir del nuestra gente. “Pararse” es dar un salto y pasar a mejor vida en muy poco tiempo. Sin embargo, a juzgar por los extremos a que hemos llegado, muchos políticos corren el riesgo de pasar a mejor vida, en el otro sentido. Un cartel exhibido durante un “escrache” reciente decía: “Si me rematan la casa mato un político”!. Algo está cambiando en la República Argentina. Ya no se puede robar y hacer porque el dinero no alcanza. Que camino tomarán nuestros líderes?. En el caso de que su conciencia o su pavura los incline por el hacer....que podrán hacer si su capacidad es para otra cosa?

    

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22 - Etica profesional y corrupción

 Pero todavía hay mas y más, y tiene que ver con la relación de la ética profesional con la corruptela. En los años 60 se discutían cuestiones éticas  en relación al rol de la ciencia aplicada, de los profesionales y la tecnología al servicio de las guerras y de la explotación del hombre por el hombre! En Argentina, la ética profesional está absolutamente corrupta. Así vemos contadores expertos en evasión impositiva, abogados que lucran con juicios contra el estado, abogados del estado que dictaminan en contra  de los intereses del mismo. Arquitectos que firman planos que no cumplen pautas básicas de urbanismo,  Médicos que viven del negocio de la salud donde no cuenta ningún juramento hipocrático, mas bien la hipocresía. Reciben regalías de laboratorios prescribiendo de manera abusiva, cobran adicionales a los pacientes de obras sociales, indican costosas prácticas de complejidad innecesarias a cambio de participaciones o retornos. Claro, esos son los exitosos, después está el resto, los que dejan cuerpo y alma en las guardias y unidades sanitarias paupérrimas, eligiendo a quién salvar porque los recursos no alcanzan para todos, o los que todavía en el siglo XXI siguen recibiendo como paga alguna gallina para el puchero.  En Argentina no solo se trata de Policías que roban o hacen la vista gorda, También tenemos jueces que arrojan gente por las ventanas en los máximos niveles de la justicia. Algunos que reciben preciosos mobiliarios como regalo.  Honorables escribanos o notarios de grandes despachos que refrendan escrituras con los montos cambiados para evadir, avalan operaciones simuladas, dan fe de que un testaferro es el dueño de medio país. La ética profesional es un freno a la corrupción, por eso en Argentina también está desmantelada. El profesional ético, que no valida acciones contrarias a su buen entender  y a su formación, no tiene cabida en la gestión pública y seguramente no ganará mucho dinero en la actividad privada.  El mejor abogado es el que logra liberar al corrupto adinerado, el mejor contador es el que ayuda a las grandes corporaciones a evadir, el mejor médico es el que menos gasta en el paciente, o el que mas gasta según el caso. Los profesionales de las mafias ganan mucho en ese mercado bien segmentado. Los colegios o cuerpos colegiados se han convertido en empresas con fines de lucro más que en instancias que regulen también aspectos éticos del ejercicio profesional.  

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23 - Educación y corrupción

 

   Las Universidades y el sistema educativo constituyen un elemento crucial en la creación de una barrera ética contra la corrupción. Sin embargo en Argentina tampoco tenemos chance en éste territorio. Mafias de títulos truchos y comprados, exámenes arreglados, de esto también tenemos en Argentina. A pesar de que muchas universidades mantienen un excelente nivel académico, no han logrado consolidar aspectos éticos contundentes en la formación profesional y en la administración de los recursos. Manipulación en las pasantías de acuerdo a la militancia política, cotos de centros de estudiantes dirigidos por estudiantes que no estudian asociados con camarillas de docentes y graduados. Docentes que obtienen clientes particulares entre sus alumnos.  El poder corrupto busca su espacio en los claustros y ahí también hay mucho por hacer para ellos y para quienes piensen en combatirlo. ¿Quién podría creer que una importante facultad de la UBA gastó mas de 600.000$ en remises?. ¿O que una franja de estudiantes resultó beneficiada con “planes trabajar” por su militancia política?. ¿O que se hagan remodelaciones por cifras astronómicas en un edificio, mientras otros no cuentan con servicios básicos? ¿O que un rector sea dueño de unas cuantas propiedades en Miami porque con una no alcanza y hay que ayudar a la familia?. ¿Quién controla  los presupuestos de programas especiales?. Tal vez el rector o algún pariente. ¿Quién controla el destino del arancelamiento encubierto de los cursos de verano, con la excusa de pagar a docentes que nunca cobraron un centavo adicional?. Así estamos. Clases que no comienzan o se interrumpen permanentemente, planes educativos que obedecen a visionarios de escritorio y resultan inviables. Mientras tanto nuestros hijos van creciendo, cada vez mas entrenados en las reglas del sistema corrupto para asegurarnos que Argentina no tiene futuro. No se enseña en las escuelas argentinas el amor por la Patria, no se concientiza acerca de la corrupción. Un joven de 15 años decía que solo esperaba ser mayor para irse de éste País, otro decía y desgraciadamente esto es textual: - Que vendan la Patagonia y terminamos con el asunto de la deuda externa, o también, textual,  - hagámonos colonia de los yankees y vamos a estar mucho mejor.

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24 - Acción Social y Corrupción

 La corrupción también alcanza los planes sociales que constituyen un importante botín para quienes los administran. La leche adulterada es uno de los ejemplos más contundentes, junto con los famosos guardapolvos de cómo se instrumenta la acción social en la República Argentina. Mas allá de éstos escándalos, se oculta un abanico de miserias en distintos niveles. Desde el puntero político que por sus gestiones recibe doble ración, hasta aquellos que las acopian y las arancelan, o también aquellos que intercambian ayuda social por votos. La inequidad es la regla y la falta de control y transparencia  el escenario donde se despliega este noble accionar del estado. No escapan a éstos manejos los programas subvencionados por organismos extranjeros cuyo manejo es otro preciado botín para los políticos. No es raro que existan programas poco integrados, de baja efectividad y alto costo. Tampoco es raro que existan beneficiarios que utilizan simultáneamente ayuda social de distintos programas incrementando los costos de los mismos en un marco de inequidad  total. Los programas no llegan muchas veces a los destinatarios naturales que son los necesitados. Pensiones truchas brindadas a familiares de notables políticos que no vacilan en ensuciarse por monedas!!! Planes “trabajar”  a  militantes políticos o a parientes. ¿Argentina?

    

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25 - La corrupción de Don Luis

 

 También está la corrupción de Luis. No hablamos aquí de aquel famoso y certero analista que dijo que en Argentina no se hace plata trabajando y también que, si “dejan” de robar por dos años se solucionan todos los problemas.  Se trata de un señor jubilado o discapacitado que se ocupa de vender tarjetas de estacionamiento por hora. Cuando un vehículo estaciona en el sector que tiene asignado, él se acerca  y vende la tarjeta de acuerdo al tiempo que vaya a permanecer el vehículo. Pero también hay otras opciones. Por ejemplo por un importe de 40 pesos, Luis ofrece la posibilidad de un estacionamiento mensual. Indudablemente es mas barato que cualquier cochera y con la garantía de que no nos harán la boleta. Porque Luis ya está arreglado con los que hacen boletas a cambio seguramente de un porcentaje por hacer la vista gorda. En general se hace el distraído  cuando uno le pide la tarjeta, no hace falta dice, estoy yo!. Migajas pero corrupción al fin.

    

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26 - La estafa y la corrupción

 

 Otro elemento que hace a la corrupción es la estafa. En Argentina uno es permanentemente estafado y a veces,  aunque se dé cuenta,  no tiene como accionar contra el estafador.  Agencias de turismo que venden paquetes turísticos truchos, automóviles en  cuotas que nunca se entregan. Celulares regalados que no son tales. Facturas desorbitantes  e incomprensibles de servicios públicos monopólicos. Intereses de usura en tarjetas de crédito por conceptos que nunca se entienden. Los resúmenes bancarios siempre tienen algunos centavos o pesos que tampoco se entienden pero pasan desapercibidos. Cuando uno pregunta o se queja se reconocen errores y se reintegran los importes, pero ¿cuantos de nosotros nos quejamos?

 Las compañías telefónicas pueden hacer con nosotros lo que quieran. No es raro que uno esté ausente de su casa un mes entero y llegue una factura con el mismo monto que cuando estuvo un mes en cama hablando por teléfono. De nada sirve la facturación detallada si uno no tiene como fiscalizar los tiempos. Con solo poner dos minutos en lugar de uno estamos hablando de millones de dólares en el volumen de usuarios. Desde que se implementó la facturación mensual prácticamente se duplicaron las facturaciones y hoy por hoy uno está pagando por mes casi el mismo importe que pagaba bimestralmente. Ante el reclamo aparece la facturación detallada "arancelada" y allí uno ve números que reconoce y nada puede objetar sobre los tiempos. ¿Cuantos pueden hacer algo frente a eso?

¿Que falta?: el Estado Nacional que por su complicidad con las empresas en la ausencia de regulación y  control de compañías que durante mucho tiempo nos maltrataron mientras cobraban las tarifas mas altas del mundo y aparentemente estarían fundidas ya que  reclaman urgentes aumentos. Sin embargo existen organismos como la CNC que tiene un bello edificio céntrico. El estado solo aparece cuando los escandaletes toman ciertas dimensiones.  Otras modalidades de estafa están relacionadas con los precios. Si bien hoy por hoy uno es libre de no pagar y el mercado ofrece alternativas como para elegir,  el sistema de libre mercado y las modalidades de competencia no son iguales en los países que solemos imitar y en Argentina.  El ejemplo más contundente es el de las compañías telefónicas donde se percibe claramente que no compiten como se espera que lo hagan. Simplemente se repartieron el mercado y pactaron las tarifas de manera tal de que pueden coexistir sin entrar en los costos de la competencia sana con los perjuicios que esto causa en los usuarios. La misma política tienen las tarjetas de crédito que compiten mediante distintos programas de fidelización o incentivos pero de las tasas de interés ni hablar. Cuando empezaron a llegar los hipermercados a Argentina, algunos optimistas pregonaban que los márgenes de éstos mercados en otros países no superaban el cinco por ciento, por lo cual iban a producir un enorme impacto  en la regulación de los precios. Nada de eso ocurrió. ¿Para qué aceptar el 5% si se puede ganar un 20 o un 25? La competencia en Argentina está pues corrupta como tantas cosas. Se pactan pisos y los beneficios que implica el sistema de libre mercado no llegan nunca  a los humildes ciudadanos. La conclusión es que seguimos estafados, porque pagamos precios superiores para el intermediario y por otra parte estos gigantes hacen estragos con los productores a quienes pagan miseria. Pero sin duda la mayor estafa de la historia argentina es  el famoso corralito. Los grandes bancos del mundo que eran el monumento a la garantía de nuestros ahorros,  resulta que se quedaron impunemente con ellos. Pero no solo esto, además quebraron casi todas las pautas de lealtad con sus clientes mas desprotegidos, los asalariados o pequeños empresarios que vivían contando con la disponibilidad de descubiertos que fueron abruptamente suspendidos con tremendas consecuencias en las cadenas de pago. En su voracidad por el dinero convirtieron a miles de personas en incobrables. Un conocido Banco que se dice Argentino se ensañó sensiblemente con los mas pequeños. Realizó débitos no autorizados para el pago de tarjetas de crédito de las cuentas sueldos, suspendió los descubiertos e incrementó los montos de las cuotas de los créditos tomados. Prácticamente embargó los salarios de los trabajadores que utilizaban sus servicios por montos superiores a los previstos por la ley. Por ese motivo muchos trabajadores no pudieron elegir entre pagar la tarjeta o el alquiler, entre comer y cubrir obligadamente el descubierto pactado. Esta situación convirtió en pobres a personas que vivían medianamente de sus salarios. El corralito no solo afectó a los ahorristas, también a los que vivían al día  y que se vieron de pronto en una situación insostenible. Estamos hablando de estafas y detrás de las estafas siempre hay responsabilidades oficiales.

    

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27 - La Bicicleta

 

 Otra característica del sistema corrupto es la famosa bicicleta que se da en distintos órdenes de nuestro trajín cotidiano.

 La bicicleta o el pedal tiene que ver con los tiempos y la filosofía enquistada en nuestra sociedad es la del “patear para adelante”. Este patear para adelante nos sirve para obtener un rédito temporal o para padecer. La promesa incumplida está a la orden del día en Argentina, país de deslealtades y la bicicleta es lo que nos pasa cuando pretendemos reclamar lo justo, lo pactado, cuando pedimos por los que nos prometieron.  Llámeme mañana y nadie atenderá seguramente el teléfono, vuelvo mañana dijo el plomero, y estuvimos diez días sin agua. Venga a retirar el certificado el lunes, y el lunes, después de una cola de dos horas y una de viaje, el certificado no está. La bicicleta burocrática es uno de los argumentos para la vía alternativa que es la corrupción. Desde una caja de bombones para la empleada hasta el pago de un arancel ya estipulado, una amplia gama de opciones permiten romper con la bicicleta burocrática.  Otro ejemplo significativo es el pago a proveedores del estado. Si un proveedor quiere cobrar, en época de restricciones y falta de recursos, seguramente deberá pagar. Es muy común que alguien tenga que decidir a quién se le paga y a quién no. Cobrar en término o lo antes posible tiene un costo que oscila entre un 20 y un 40 por ciento del monto para quien acelera el trámite.  Presentaciones de facturas que nunca se aprueban por servicios ya brindados son algo habitual en este país. También bicicletea el ciudadano con las cargas impositivas. Es muy común que resulte beneficiado por una moratoria y deducciones aquél que no paga. Un ejemplo contundente fue aquel famoso troquel para el incentivo docente. Los que pagaron, pagaron y los que no,  resultaron beneficiados por la derogación del decreto que lo imponía. El que paga se perjudica!, es el mensaje que transmite el Estado Argentino a sus contribuyentes que como agregado se sienten habilitados moralmente a no pagar, dado que están íntimamente convencidos que lo que aporten se lo robarán.

    

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28 - Los Mecanismos de Defensa del Sistema Corrupto

 El sistema corrupto tiene sus propios mecanismos de defensa cuando aparecen sus excesos o desvíos demasiado evidenciados  ya sea a través de denuncias,  de la opinión pública o de la difusión en medios.

Generalmente lo primero que se moviliza ante una impronta de éste tipo es la negación y simultáneamente la movilización de la red de operadores para atenuar o hacer desaparecer las evidencias. Otro mecanismo es arbitrar medidas salomónicas que no solo afectan a los corruptos sino también a la gente decente. Un ejemplo nítido de esto es el siguiente: En un organismo público se denuncia un exceso de pago de horas extras a personal que no las realiza. Inmediatamente se suspenden todas las horas extras, cayendo en la misma bolsa quienes las trabajaban y los que no.

 El sistema corrupto también a veces tiene un sistema de “fusibles” que cuando las papas queman se inmolan con una renuncia o son desafectados de su función ya sea pública o privada.  En esa maniobra nunca caen los verdaderos responsables quienes se rearman para ir por más una vez que el foco de atención se ha desviado.

Otra conocida reacción de defensa del sistema corrupto es generar  o más bien anunciar una medida o un destape vinculado con la corrupción. “5000 jubilaciones truchas” o “ Medidas contra los ñoquis del Congreso”. En general son noticias recicladas. Desde hace años que de tanto en tanto aparecen los mismos temas como si una maldición hiciera que persistan en el tiempo. En general estos escándalos aparecen como pretendiendo indicar que desde el gobierno se combate la corrupción ante una percepción de sospecha popular. Si sumáramos las jubilaciones truchas que descubre cada gobierno que pasaría!!! El tema es que el problema persiste.  De cualquier forma los corruptos no son ingenuos en éste país y casi siempre se aseguran de tener el respaldo necesario por lo que pueda ocurrir. A veces salen de circulación por un tiempo pero siempre están dispuestos a volver y de hecho no es poco frecuente ver como circulan por distintos planos de la administración pública cuando tienen la ocasión. La justicia sigue siendo ciega, sorda y muda y el justo de verdad un impotente.

  Sin embargo los mecanismos de preservación del sistema corrupto pueden ser mucho más elocuentes y violentos. Hubo gente que murió por eso, gente que perdió su empleo por su honestidad,  gente amenazada por querer hacer las cosas bien y gente golpeada por no compartir éstos códigos. Nada nuevo bajo el sol, Esta es la Argentina que nos toca vivir. No era la que imaginábamos cuando pensábamos en el siglo XXI. Esta es la Argentina bajo el gobierno de chantas, ladrones y corruptos que padecemos desde hace varios años. No estamos bien, debemos reconocerlo. Y continuando con el anecdotario de la vida real, desgraciadamente, un funcionario, que en un conocido organismo intentaba hacer bien su trabajo, recibió la visita de un señor que le dijo: Che....¿así que tu hijito va al colegio tal? ¿Sale de tu casa todos los días a las siete? ¿ va en una camioneta marca tal?

    

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29 - Ala legal y ala clandestina.

 

 Así como las Guerrillas españolas, irlandesas o las Colombianas, tienen un “ala política” y un ala combativa, el sistema corrupto tiene un “ala política” y un “ala de corrupción”. El Ala política se sintetiza en los discursos de campaña, son los señores que juegan a la honradez, a la vocación de servicio y salen por televisión. Son los que dicen que saben y que van a hacer esto u aquello.

Detrás de cada uno de ellos está todo el aparato o red de operadores que van tras los cargos y los  negocios. Generalmente están coordinados por monjes negros. Aquí conocemos un par de éstos poderosos especímenes que supuestamente responden a los dos principales partidos políticos de Argentina o tal vez no entendemos bien y es al revés, los partidos responden a estos personajes.

Todos saben que están y que operan en la trastienda, se sabe que manejan tremendas fortunas y también se sabe que son intocables, particularmente por la justicia.  Alguna vez hicieron un esfuerzo, apoyaron al candidato, desde las sombras, contribuyeron a desmantelar la oposición, a conseguir recursos y adhesiones, colaboraron llenando estadios con sus muchachos y hoy, cuando el candidato es  gobierno vienen por el botín. 

Hoy por hoy el ala política y el ala de corrupción  son lo mismo en la conciencia de la gente. La gente empieza a distinguir que detrás de las palabras tiene que haber hechos y los hechos no coinciden con las palabras. Los hechos concretos están a la vista y definitivamente están fuera del imperio de la ley y de un proyecto común para todos los argentinos..

    

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30 - La corrupción y la platita.

 

Los fondos obtenidos por el accionar corrupto se destinan en gran parte al financiamiento de la actividad política. En muchos países la falta de transparencia y de contralor del flujo de dinero en campañas electorales resultan altamente sospechosos. En Argentina uno de los usos tiene que ver con el accionar del “ala clandestina” y de los punteros. Un ejemplo,  claro son las movilizaciones de gente para hacer número.

En esto se invierte muchísimo dinero y los punteros  valen por la cantidad de gente que son capaces de movilizar.  El supuesto es que cuando uno ve mucha gente piensa que quien la convoca tiene mucha llegada y conviene entonces votarlo.

No está probado científicamente que así sea pero de todos modos se sigue invirtiendo mucho en estas actividades mentirosas, carentes de espontaneidad y dedicadas a la sociedad entera. La capacidad de convocatoria sí tiene un peso para ganarse un lugar dentro del partido o en el corazón del líder.

Otro destino de éstos fondos espurios es la inversión en medios de difusión para promoción de candidatos, para denigrar o apretar opositores o para comprar adhesiones.  El supuesto aquí pasa por captar votos mas allá del debate de programas de gobierno con lo cual denotan que la viveza  y la fachada prevalecen sobre el contenido de programas de gobierno  y capacidad de gestión. Uno puede tener el mejor programa, con la mejor gente, pero con eso no se gana una elección. Por eso la inversión de la  “platita”  siempre se pone en el “ala clandestina”. La mentira es una forma de corrupción del vínculo entre los políticos y el pueblo aceptada en última instancia por éste.

 El origen de los fondos de campaña  es muchas veces el  medio privado. En todos los casos si todo va bien, seguramente las empresas recuperarán con creces la inversión realizada en un vínculo preferencial con el Estado Nacional.

    

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31 - Pan para hoy, hambre para mañana.

 Permisos de pesca indiscriminados despoblaron de merluzas el mar argentino, depredación de nuestros ríos mediante artes de pesca que impiden cualquier equilibrio y otras barbaries se hicieron y se hacen para satisfacer la voracidad implacable de nuestros funcionarios y  sus asociados privados. Buques sobrecargados navegan por nuestros ríos con los riesgos que esto implica  desde hace años y con bastante suerte por cierto. Fabricas derraman contaminantes en nuestros ríos o en la atmósfera que respiramos  y nunca aparece la acción correctiva. Un camión acelera en el semáforo y despide una tremenda bocanada de humo negro que en otros países resultaría impensable.  Ni siquiera sabemos que están haciendo con nuestros suelos, con nuestros bosques y selvas porque no es un tema que tenga mucha prensa. ¿Quién piensa en el futuro? ¿A quién le importan los riesgos? Sin embargo tenemos importantes ministerios públicos que se ocupan de estos temas, coexistiendo con el hermoso aroma de nuestro Riachuelo.  Para la corrupción pensar en mañana es mucho tiempo cuando de robar se trata pero con respecto a las consecuencias nefastas de su accionar mañana no cuenta.  

 El sistema corrupto opera en el hoy, corta los arboles hasta la raíz y no siembra nada, arroja el estiércol en el pozo de agua limpia mientras tenga acopiado un balde para consumo personal y otro para vender.  Todo es susceptible de ser utilizado para sus fines. El sistema corrupto es una máquina de generar destrucción y no le tiembla la mano para llegar al final. Argentina está en un punto final que es el resultado concreto del accionar corrupto. Entender la realidad Argentina en estas cuestiones también remite necesariamente a la corrupción.  

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32 - La deuda externa y la corrupción.

 

El endeudamiento del estado argentino se corresponde absolutamente con el accionar de los corruptos y es una consecuencia directa de la corrupción. La razón es simple, si se hubiese utilizado el monto adeudado en el desarrollo y crecimiento  del país seríamos una potencia mundial. Sin embargo, correlativamente al aumento de la deuda, Argentina no solo no se desarrolló sino que empeñó todo su patrimonio, poniendo en riesgo la integridad misma del país. Los resultados están a la vista. No tenemos como ni con qué pagar, y en definitiva, no sabemos que cosa estamos pagando. Nadie se ocupa tampoco de saber que es lo que nos costó tanto y quienes son los responsables. Y la respuesta es sencilla. Lo que nos costó esa fortuna a nosotros, a nuestros padres, a nuestros hijos y nietos es la voracidad del sistema corrupto. No es raro que el gobierno actual, completamente fundido se arrodille para seguir endeudándose, porque es la inmediatez lo que persigue. No existen acciones contundentes para que el país pueda crecer y pagar con recursos genuinos su deuda, eso requiere planificar, generar estabilidad, sanear los organismos del estado, propiciar el imperio de la ley. El chanta lo que quiere es la guita ahora, para ver si zafa hoy. Mañana será otro día. Y esa guita la quiere sea como sea.  Así se maneja el destino de la Patria. Así se gestionan las crisis, asegurándonos un entierro cada vez más inminente. Cuando no quede mas nada, tomarán sus bagajes y se irán a Suiza, ellos son ciudadanos del mundo, tienen asegurado el bienestar de su descendencia.

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33 - La corrupción y la salud de los argentinos.

Uno de los aspectos más terribles de la corrupción es cuando la moneda de cambio son derechos humanos básicos, como el derecho a la salud. La corrupción en el sistema de salud resulta repugnante. La situación de organizaciones como el Pami, atribuidas a la falta de financiamiento constituye un ejemplo cabal de lo que significa delegar responsabilidades de esta magnitud a ladrones y corruptos. Hoy muere gente en Argentina por falta de atención médica y esa gente que muere es gente que realizó aportes durante toda su vida para terminar maltratado. El Pami sintetiza todo lo que se dijo hasta ahora. Tiene todos los elementos para convertirse en un museo de la corrupción. Todavía hoy, en tiempos de una crisis profunda, opera allí en toda su magnitud el sistema corrupto para quién quiera verlo. Las mismas formas de robar, los mismos negocios con algunas variantes,  nada que hacer, ningún juez ve nada, ningún periodista se dignó asomarse para ver de que se trata. Ningún representante del pueblo dice nada. Mentiras y mentiras, silencio y complicidad.

 Los hospitales públicos resultan otro tremendo agujero negro. Cuando cualquier persona sensata ve la forma en que se administran se agarra la cabeza. Casi todo es manual, no hay prácticamente computadoras y en general no disponen de  sistema de gestión, hospitales que tienen cientos de  pacientes internados y con miles de consultas externas mensuales. Algo no cierra. ¿Cómo se puede administrar de esa manera?

 Por otra parte están las miserias de algunos galenos, que compensan sus dificultades con las obras sociales mediante cobro de adicionales o plus, que prescriben a instancia de los laboratorios para ganarse algún viajecito. que llenan los consultorios como colectivos y atienden cientos de pacientes por día para compensar con el número el bajo costo de la consulta. Que prescriben estudios de complejidad en asociación con los establecimientos que los realizan. Todo eso pasa y pasa, lo sufrimos los argentinos y no tenemos a quién contarle. La falta de equidad es absoluta entre el paciente privado y el de obra social. Con la excusa de que las obras sociales no pagan o pagan con demoras se niega accesibilidad a servicios básicos, se postergan cirugías, se dan turnos incompatibles con las indicaciones médicas o directamente no se atiende. En última instancia estos prestadores siempre terminan cobrando por servicios que no brindaron. Un señor adinerado fue a una clínica y la empleada de recepción le preguntó, tiene obra social? Y el señor metió la mano en el bolsillo, saco un puñado de billetes verdes y dijo, - lo que tengo es plata! Obviamente el problema está en el resto.

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34 - La previsión para la vejez.

 

El régimen previsional Argentino resulta otro objetivo sumamente interesante para el sistema corrupto argentino. La unificación de las cajas de previsión centralizó un terrible foco de corrupción que condenó a los viejos de hoy y a nuestra propia vejez a la indignidad y la indigencia. Constituye el ejemplo de un robo abierto a los aportantes que como si esto fuera poco siguen siendo variable permanente de ajuste. Las irregularidades en éste rubro constituyen un ejemplo de la virulencia del sistema corrupto que no vaciló en alterar los sistemas de compensaciones, derivando fondos y comprometiendo el futuro de los argentinos. Los negocios colaterales, gestoría de jubilaciones anticipadas, jubilaciones truchas a lo largo y a lo ancho del país, venta de padrones a las AFJP,  mafia de juicios contra el estado por temas previsionales mueven cientos de millones de pesos. Todo en contra del ciudadano y del País. Cuando se decide, a contramano de lo que se venía haciendo, estatizar las cajas de subsidios familiares, se incorporó otro paquete de dinero que redundó casi en la desaparición del salario familiar que contribuía al sustento de las familias argentinas y a desmantelar un fondo compensador que funcionaba con superávit. Si todavía seguimos pensando que se trabaja para el país estamos definitivamente locos. El sistema de AFJP constituye otro tremendo interrogante, ya que no se sabe con certeza si llegaremos a verlo funcionar y no sabemos que se hace con nuestros aportes, si la rentabilidad se dolariza o se pesifica. En lo que respecta a la Salud, todos conocen la situación de nuestros abuelos cuando tienen que atenderse por el Pami, organización que también ha sido saqueada sádicamente desde el estado nacional desde su incorporación a presupuesto del estado y mediante "intervenciones" que desde hace muchos años han sido nefastas para la salud de millones de argentinos y no se sabe si logrará sobrevivir a éste último arrebato.

    

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35 - Los Señores Feudales.

 

  La sociedad feudal persiste en Argentina, solo que los “Señores Feudales”, son de estirpe bastante inferior que aquellos que menciona la historia. Estos caudillos gobiernan algunas provincias argentinas desde hace décadas, seguramente morirán en el trono y los sucederá algún pariente. No es extraño ver coincidir estos regímenes con los más altos niveles de pobreza e ignorancia de la mayoría del pueblo y una casta asociada al caudillo que maneja todos los asuntos públicos y privados de la región.

Cuando uno visita esas provincias, en muy poco tiempo entiende que todo lo que se hace y lo que no se hace pasa por el caudillo. En ese caso no existen los sobornos ya que cualquier transacción oficial se realiza con empresas que también son “oficiales”. En muchos casos la oposición no resulta posible ya que oponerse al caudillo en estos lugares es como una especie de muerte civil, donde se cierran todas las puertas. Un médico fue despedido de un hospital por ser opositor y no consiguió ningún otro trabajo ni público ni privado. Así funciona el sistema feudal mas allá del pueblo. Esto es Argentina, en el año 2002.  Otro tipo de señores feudales esta representado por algunos gremialistas, secretarios generales vitalicios. Nunca ninguna interna consigue arrimarse a la conducción y rápidamente desmantelan cualquier oposición. Estos señores son los que defienden los derechos de los trabajadores, y los que mandan a “apretar” a mas de uno. Generalmente viven en un mundo muy diferente al de las personas a las que representan. En muchos casos la falta de pudor, hace que se los vea con su familia en un ostentoso yate, o bien en algún balneario caribeño. En otros niveles también existen pequeños feudos, como las famosas quintas en algunos sectores de la administración pública con dueños que se eternizan y nunca se sabe como trascienden todos los cambios políticos.

    

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36 - Tecnocracia y Corrupción

 

TLa corrupción es letal para el desarrollo de los países. El nivel de deterioro de nuestras organizaciones públicas es completamente incongruente con el nivel que han alcanzado las técnicas de gestión y la tecnología informática. En la década del noventa parecía inevitable una reingeniería de todos los organismos burocráticos e ineficientes. Así fue que aparecieron los expertos, los tecnócratas que inundaron los organismos públicos  con un ejercito de jovenzuelos disfrazados de eficientes, que autoritariamente revolvían por una módica suma los avisperos públicos. Los “consultores”, que venían a "espantarse" de lo mal que estaba todo y a transformar el estado, encubrían un nuevo negocio de una magnitud impresionante. Las consultoras, algunas armadas ad-hoc cobraron fortunas por recopilar el trabajo de los empleados de las organizaciones y encuadernarlo con hermosas carpetas membreteadas que nadie leyó pero que costaron un dineral. El negocio de las consultoras fue uno de los más “redondos” del sistema corrupto argentino. Aquí no había que  fabricar nada, los costos eran insignificantes y la facturación enorme. Carpetas y carpetas ni siquiera se sabe donde están. Si uno evaluara la relación costo beneficio del aporte de éstos mentores del buen gestionar, el resultado sería cero beneficio. No dejaron nada de nada, se llevaron todo el patrimonio de conocimiento y elaboración de la gente trabajadora  y comprometida de las organizaciones, y si alguna recomendación hicieron a nadie le interesó llevarla adelante. Miles de radiografías, diagnósticos con "carisma" tecnocrático y nunca un tratamiento. Algunas consultoras contratadas por los funcionarios corruptos ni siquiera tenían una trayectoria o antecedentes. Fueron armadas especialmente para robar. ¿¿Sr. Juez??????

 Otro aspecto característico de la  tecnocracia asociada con la corrupción tiene que ver con la recomendación de despedir gente y tercerizar servicios. En los dos casos se trata de negocios para el sistema corrupto. Los despidos de empleados públicos en general son selectivos por temas políticos  y negociados con los gremios. En realidad la cuestión  es producir un impacto en la opinión pública a la que se mentaliza que el empleo público es basura y que hay mucha gente y hechar gente es un acto heroico del servicio. Una vez realizada la operación, en poco tiempo contratan otro tanto o más cantidad de gente “amiga”. Igualmente sucede con algunos procesos de desvinculación asistida, o retiros voluntarios que tienen un costo tremendo y una vez que se concretan se recontrata indiscriminadamente más personal. También desde hace una década se puso en boga la tercerización de servicios que habitualmente se realizaban con personal de las mismas organizaciones. Empresas de seguridad, empresas de limpieza constituyeron y constituyen otro foco de corruptela que en muchos casos contribuyó a dejar sin trabajo a muchas personas a cambio de servicios malos y caros, y en otros casos a aumentar el gasto ya que no se despidió al personal propio. Todo es al revés, ésta es la lógica del sistema corrupto. Lo que debe ser nunca es.

 La incorporación de tecnología constituyó otro coto del sistema corrupto. En éste caso se destacó el tema de IBM  por los montos desorbitantes de las comisiones, aunque si se analiza de que manera se fue incorporando equipamiento y software en las organizaciones públicas encontraríamos mas de lo mismo. No es raro que los sistemas no funcionen o que sean terriblemente cerrados y tortuosos para los usuarios. Para el sistema corrupto lo barato tiene que costar caro y salir caro. Por otra parte, al margen de las erogaciones en equipamiento y tecnología, las organizaciones públicas no despegan en un funcionamiento acorde a lo que se invierte por la sencilla razón de que la tecnología es contraria al sistema corrupto. El sistema corrupto tiene que funcionar en la oscuridad del expediente y en la complejidad de los procesos. Cuanto menos registro quede mejor, cuanto más complicado sea obtener información, mejor, cuanto más fácil sea de destruir la evidencia mejor.  Es por eso que la tecnología no alcanza para transformar las organizaciones públicas bajo la dirección de los ladrones que las manejan.  

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  37 - El servicio exterior

 

 La inserción de Argentina en el mundo, la definición y sostén de una política externa coherente y congruente con los intereses de nuestra Nación, la representación de la Argentina ante los países extranjeros, la difusión de nuestros productos, la posibilidad de generar recursos por exportaciones, la posibilidad de atraer capitales de inversión o la protección de ciudadanos argentinos en el extranjero está en manos del Servicio Exterior Argentino. Una embajada sin embargo también representa  este mundillo que venimos describiendo en otra escala no menos demostrativa de la desgracia argentina.

 Allí encontramos los amigos, que no son funcionarios de carrera disfrutando de la inmunidad diplomática  y de unas vacaciones todo pago costeada por los ciudadanos de este país. Tristes ejemplos fueron de conocimiento público en algunos países vecinos, desde  alcoholismo, drogas, hasta  muertes y rock and roll han sido las credenciales de estos pseudo diplomáticos. Si alguien se decidiera a hacer un mistery tour  por las dependencias argentinas en los principales países del mundo se encontraría con muchas sorpresas, aunque no muy diferentes de todo lo que venimos viendo aquí. La red montada alrededor de los migrantes orientales en tránsito a EEUU a razón de unos cuantos miles de  dólares por trámite, consulado mediante, muestra otras funciones importantes del servicio exterior argentino. Mientras tanto uno se pregunta cual es la política exterior de Argentina, ¿la de las relaciones carnales? ¿La de seducción de los Kelpers?. En todo caso lo que se puede ver son las consecuencias de una política sistemática de obsecuencia sin rédito a cambio y que en nuestros días ha llegado a extremos de falta de dignidad y soberanía en lo que podríamos llamar política de "mendicidad".  Nuestros deberes los hicimos bien. Desmantelamos el plan nuclear, las fuerzas armadas, la industria militar, el misil cóndor, la fábrica de aviones, la fábrica de submarinos,  los blindados, la siderurgia  y como si esto fuera poco,  toda la industria nacional. Entregamos los mares a la depredación, desmantelamos la marina Mercante, los ferrocarriles, entregamos el petróleo, la energía, el agua, los minerales y las comunicaciones. Y el rédito, el éxito de ésta maravillosa política resulta difícil de fundamentar. Tuvimos nuestro momento de gloria turística, de equipamiento electrónico, de autos japoneses, y así quedamos.  

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  38 - La Justicia, los Jueces y la Corrupción.  

 

 Argentina no es el país de la justicia. Las injusticias más arbitrarias nos atraviesan día por día, en un marco total de impunidad para quienes violan de la peor manera la ley, es decir aquellos que la violan a cara descubierta y deambulan libremente después de asesinar, después de robar. Hacete amigo del Juez, decía Martín Fierro y muchos corruptos así lo han hecho.  Pero a su vez el juez tenía su refrán que era, hacete amigo del corrupto y así estamos. La suprema corte de éste país resulta algo increíble. Los personajes que parecen inamovibles constituyen la antítesis del equilibrio, de la balanza que representa la justicia. Algunos ni siquiera tienen equilibrio emocional y en un arranque pueden arrojar personas por las ventanas de los edificios. Otros no pueden disimular sus vínculos carnales con el sistema corrupto argentino. Avalan actos inconstitucionales y violaciones abiertas de la ley, siempre en beneficio de los poderes.

Y si vamos a los jueces, la mayoría están cuestionados, algunos por su vida sexual escandalosa y eso sería lo de menos. Otros por recibir abiertamente sobornos, mobiliarios y otras yerbas. Algunos hacen desaparecer expedientes o sobornan testigos para que hagan declaraciones falsas, otros asesinan a sus propios hijos. Nadie toma la verdadera dimensión terrorífica de esta situación. Un país donde no impera la ley no tiene destino. Sigamos durmiendo,  y mientras no nos toquen a nosotros que mueran  o se destierren nuestros hijos. El imperio de la ley es un elemento crucial para el desarrollo de un país. No es el caso de Argentina donde impera la arbitrariedad en función de los intereses de los traidores y corruptos. Eso sí, no robemos gallinas porque la justicia es implacable.

    

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39 - La responsabilidad de los irresponsables.

Argentina es el auténtico país de la irresponsabilidad. Nadie se hace responsable de nada o a veces alguien o algo es responsable de todo. Lo que prima es la falta de registro desde el pueblo, desde la ley o desde los mecanismos del estado de los puntos de responsabilidad.  Argentina perdió recientemente cientos de millones de dólares por la irresponsabilidad de un señor que descuidó el tema de la aftosa. Capaz pensó que ahorraba con su negligencia, o tal vez haya recibido alguna oportunidad desde afuera. La cuestión es que se retiró sin pena ni gloria. Para el nada cambió, y sería bueno saber si su situación mejoró. Seguirá cobrando su jubilación de privilegio por su valiosa contribución a la cosa pública. Estamos hablando de una negligencia que costó cientos de millones de dólares. No sería raro que en unos años veamos al mismo personaje, con el “quincho” mejorado de vuelta en la función pública. El pueblo argentino es generoso y tolera todo. Perdona los errores y da nuevas oportunidades, como al paladín de la democracia que dejara al país en una situación crítica de hiperinflación,  que abandonó la nave y salió corriendo y todavía sigue dando elocuentes discursos.  Ni hablar de la responsabilidad sobre lo que se dice. “Voy a ser el empleador de cada argentino”, decía el último fugado.” Que alguien le pregunte por qué no fue el maestro de cada argentino como tan convencido y convincentemente anunciaba. Qué alguien le pregunte por qué no vendió el tango01 y que exija una respuesta coherente. ¿Que nos pasa a los Argentinos?  ¿Estamos drogados?, ¿borrachos?. Mas bien estamos enfermos de pasividad. También están los que son responsables de todos nuestros males, generalmente los "anteriores", que una vez que pasan a la historia, terminan siendo buenos a comparación de los que los van sucediendo, como bien decía Perón. ¿Quién son los culpables de nuestros males? ¿Perón, Videla, Martínez de Hoz, Alsogaray, Menem, Cavallo, de la Rúa?. El culpable es el sistema corrupto argentino mas allá de cualquier nombre.  

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40 - Las Internas del Sistema Corrupto.

 

 Argentina vive en estado de contienda política permanente. Desde el primer día que asume un gobierno empiezan las internas, ya sea dentro del mismo partido o entre partidos de una alianza, o entre partidos opositores. Esta lucha resulta costosísima para el Estado argentino ya que la disputa de los puntos estratégicos para robar transcurre en los organismos estatales donde coexisten todas las corrientes. Esto implica que la repartija de ministerios, gerencias o sectores de la gestión pública u organizaciones entre distintas líneas, contamina la coherencia de cualquier política. Las organizaciones funcionan absolutamente desintegradas porque cada gerencia es un coto que no comparte los mismos objetivos con las otras. Así es que no se puede llevar adelante ninguna organización pública, porque nunca hay consenso y los intereses de las partes, dentro de la misma organización son incompatibles. Esto es gravísimo porque cualquier persona con formación en gestión o un simple ciudadano pueden ver rápidamente que es imposible trabajar en ese contexto. Y de verdad es así, resulta imposible mejorar la gestión pública en tanto las organizaciones públicas sean el coto de caza de ladrones y traidores de distintas bandas. Ni hablar que en esta lucha encarnizada de patriotismo. Siempre se apuesta al fracaso del otro aunque arrastre consigo el fracaso de la Nación. Así estamos los ciudadanos, siempre entre el fuego cruzado de una guerra de traidores.  

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  41 - El pez por la boca "no muere"

 

 Los Argentinos y las palabras. He aquí un terrible problema estructural que de alguna manera da cuenta de los males que nos aquejan. En Argentina, país de habla hispana, la palabra es completamente arbitraria en su relación con las cosas, arbitraria en la relación de quién la pronuncia y arbitraria en su relación con lo que se hace.

 Argentina es un país de chantas, así nos caratulamos y nos caratulan en muchos lugares del mundo. El chanta argentino tiene la particularidad de manejar muy bien las palabras. Son las palabras del embauque, de la mentira que nos envuelve y nos hace caer una y otra vez en trampas a veces mortales. Por otra parte, así como está el embaucador talentoso, está el embaucado. Los  argentinos también somos vulnerables a la palabra del embaucador como si fuéramos víctimas de alguna extraña fascinación. Nos encanta creerle al chanta. Dos caras de la misma moneda, el chanta y el gil. El chanta se vende y nos vende cualquier cosa, el gil admira al chanta y compra cualquier cosa. Hasta aquí hemos llegado en un círculo vicioso que nos viene condenando.  El chanta es todo fachada y cero contenido. El gil se deslumbra por la fachada y la confunde con contenido. Además existe como un código compartido de valoración del chanta. No es raro que algún personaje sea venerado por una multitud que individualmente habla pestes o detesta al mismo personaje pero no se anima a enfrentarlo o en el fondo lo admira. Cuando estamos en la intimidad lo criticamos, cuando hay otros lo defendemos a muerte y en el fondo quisiéramos ser como él. Cuando estamos con “él” lo adulamos, nos sometemos y no lo contradecimos. Algo así como el cuento del rey desnudo, todos sabemos que es un chanta y mentiroso pero nadie lo dice. Este muchacho sabe mucho, dicen algunos!. Entonces Argentina no es solo un país de chantas, también es un país de giles, los otros, los que piensan y luchan están en el anonimato, perseguidos, desterrados y nunca son profetas en su tierra, como nadie.

 En definitiva, uno puede decir cualquier cosa a condición de decirlo con cierta entonación autoritaria y que denote seguridad en sí mismo que tendrá mas impacto que algo sensato y respaldado. Nos aburre a los argentinos buscar contenidos, buscar coherencia en un discurso. Nos resulta mas fácil quedarnos con lo superficial sin medir cuanto nos cuesta esto. El costo es que los lugares de poder están reservados para el chanta, porque no le concedemos poder al criterioso. No le damos el lugar de poder por lo que es y si le damos el lugar de poder por lo  que parece. Parecer y ser, el gran problema argentino. Los que parecen tienen mil veces mas fuerza que los que son. La virtualidad del conocimiento, del saber, de la honestidad, se materializa para los argentinos en un discurso bonito dicho en el tono que nos fascina y nos adormece. A la fascinación del gil se agrega el enorme talento del chanta para defenderse de quién lo cuestiona y para contratar lealtades que lo aplaudan. Siempre tiene un ejercito de aliados, como mujercitas  fascinadas e histéricas que lo confirman en su lugar emblemático. Quien lo desenmascare se las tendrá que ver con el mundo entero, no resulta fácil. Un eminente profesor presentaba en un congreso un trabajo literalmente robado a dos de sus alumnos,  presentes en la disertación. Uno de ellos se puso de pié, lo interrumpió y le dijo: Ese trabajo que está presentando no es suyo”. El hombre imperturbable le dijo, por favor!! Que está diciendo? - No le permito!, mi prestigio en la materia es incuestionable y  mi trayectoria demuestra que desde hace años me ocupo de éstos temas -. - Usted está equivocado -.  El tono de voz resultó impecable y elocuente, digno de una eminencia, por lo cual continuó como si nada quedando totalmente descalificado quién tenía la razón. Algo habitual en el chanta, descalifica al inteligente y gobierna. Hay chantas y giles en todos los rubros del trajín nacional. El resto no encuentra su lugar en Argentina y muchos de éste resto triunfan en el exterior. Hay chantas hasta en los ambientes científicos!!. Siguiendo con el anecdotario, un mismo proyecto elaborado por un profesional de una organización pública, fue presentado a una autoridad por cuatro personas distintas que se lo atribuían. El chanta obtiene letra y carátulas del inteligente, nunca contenidos. Vende fachadas, vende vino adulterado en botella de colección, vende manzanas pintadas con tempera, vende declamaciones  y vende imagen. Los atributos de la capacidad de un funcionario público  son el tamaño de su despacho, el volumen de su quincho y las curvas de su secretaria. Se les nota en la cara el placer que experimentan por estar ahí sentados, incompatible con la cara que pondría alguien que quiere trabajar y hacer las cosas bien de acuerdo a su saber y experiencia. Al chanta lo delata su cara, su soberbia y su autoritarismo barato, Una cara diferente a la del inteligente y honesto que en general es humilde y lidera con respeto. Al gil lo delata su fascinación y temor por el chanta. Al honesto e inteligente  no lo delata nada porque no juega en este partido. Queda excluido o condenado a trabajar en las sombras, siempre sin consenso, siempre por su voluntarismo, siempre tratando de predicar sensatez en un mundo de necios, siempre tratando de reparar  o anticipar consecuencias nefastas del accionar del chanta, tratando de avivar giles que una vez avivados no tardan en convertirse en chantas. Perseguidos, apartados de los proyectos importantes y de los lugares de decisión los hombres nobles deambulan y rara vez se encuentra con sus pares. El sistema corrupto se encargó de que no puedan reunirse. Sistemáticamente destruye y corrompe asociaciones, u organizaciones inteligentes y  genera un contexto hostil a la palabra noble, desinteresada y sensata que ya  no vale nada en Argentina. Sin embargo sí que fuimos como ratones tras el flautista, cuando nos dijeron: “síganme que no los voy a defraudar”, o también “con la democracia se come, etc.”. El colmo fue éste señor que nos dejó en la rúa, con aquel famoso alegato sobre el aburrimiento. Tal vez los argentinos también aprendamos algún día por aburrimiento ¿o acaso todavía no nos aburrimos de tanto chanta?

    

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42 - La chantada como pilar del sistema corrupto.

 

 La chantada es el resultado del accionar del chanta. En el lunfardo se aludía hace unos años a una excepción a la regla. Había chantas y nos resultaban hasta pintorescos por sus ocurrencias y artilugios para obtener ventaja mediante el engaño. Los primeros chantas solían representarse como porteños vivos que engañaban a ingenuos paisanos que venían del campo, que creían en la palabra, y víctimas de la fascinación por éstos hombres de la ciudad que parecían saberlo todo y dar buenos consejos, terminaban vilmente estafados. En muchos casos, la fascinación ejercida por el chanta adquiría una dimensión tal, que la víctima no se resignaba a creer que fuera posible que un señor tan distinguido y tan bueno pudiera ser responsable de una estafa. - Ha de ser un error -, decían hasta que la cruel realidad era elocuente. Estos personajes tenían sus códigos y su corazoncito, uno puede ver en algunos films, emotivas  instancias de arrepentimiento, donde el famoso chantapufi lágrimas de por medio se disculpa y devuelve lo que robó o en última instancia, en el calabozo, un comisario bigotudo lo perdona y le dice algo así como, -"Ve hijo mío y no peques más". Los chantas siempre han sido transgresores pero en general no mataban a nadie y su arma era el talento verbal y su ojo de lince para seleccionar a sus víctimas, los giles.  Ranas y giles. Una combinación que con el tiempo resultó nefasta para la Argentina. En aquellos tiempos de las películas argentinas, estaban los ranas, estaban los giles, pero también estaba la ley. La dinámica se resolvía en ese marco donde la vigencia de la ley no estaba en juego y los códigos eran los de la honradez y la palabra. El chanta transgredía porque en última instancia había giles, había principios, valores de honestidad y había una ley. Desgraciadamente la trama ya no es la misma. El chanta de hoy es capaz de matar, tiene la mente terriblemente fría y no hay nada que lo haga retroceder. Tiene el signo pesos en la frente y su ética es la ética de la ventaja. Está en éste mundo para obtener dinero o ventajas sobre los demás, en un marco de transgresión, juego sucio y sin ley. Hoy por hoy la ley es la ley del chanta. Transgredir es la norma, porque en general “no pasa nada”. Eso sí, las cárceles están llenas, pero no de chantas. La transgresión es hoy por hoy un modelo de crecimiento y posicionamiento social. La competencia es un juego entre chantas. El resto no juega y queda fuera de mercado.  

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43 - Hacer las cosas bien

(¿Para qué si se pueden hacer mal?)

 Quien quiera hacer algo bien en Argentina está loco. A veces la acción más elemental encuentra una oposición desmedida del sistema corrupto que termina abortándola. Cada vez que algo prospera en beneficio de la comunidad, del país o de una actividad específica  necesariamente se corrompe y se pierde. ¿Para qué hacer las cosas bien si se pueden hacer mal?. Esta frase popular representa otra terrible faceta del sistema corrupto. El que sabe nunca concreta nada. Acumula uno y otro proyecto abortado y es juzgado por el entorno como una persona que no concreta los temas y poco operativa. Los logros son de ellos y así estamos. La capacidad de asombro no la hemos perdido porque no se puede perder cuando se mira lo que ocurre en éste país. Argentina es el país de la ineficiencia e ineficacia. El mecanismo por el cual se es ineficiente e ineficaz está estrictamente asociado al sistema corrupto. En Argentina existe gente sumamente inteligente e ingeniosa que hace el terrible esfuerzo de desplegar su talento en un contexto absolutamente hostil. La secuencia es la siguiente: El inteligente, voluntarioso y proactivo detecta una oportunidad de hacer algo bien o mejor. Esa noble intención puede ser vista como una oportunidad para el político o para el chanta o como una contra que en general resulta incomprensible para el sentido común. Si el político encuentra una veta, seguramente exigirá al técnico “modificaciones” y una rapidez imposible de lograr sin contaminar los resultados. Este “apuro” es incompatible para el técnico autoexigente y responsable. El político insiste en que es “para ayer y como él lo quiere”. Si el técnico resiste lo apartan rápidamente de su propio proyecto y llega otro, algún idóneo sin escrúpulos que termina arruinando todo. Si el técnico acepta o es “apretado” ocurre lo mismo, con lo cual su posición es imposible.  Otra situación es aquella en que el técnico anuncia la urgencia de encarar una acción. Fundamenta impecablemente  los motivos por los cuales hay  que actuar, anticipa los riesgos de no actuar y las ventajas de hacerlo, muestra un plan bien formulado, determina costos del antes y del después. El político escucha en otro canal diferente al de la lógica formal y  dice no, y no y nunca se sabrá porqué. O sea que la ineficiencia y la ineficacia es un resultado de la acción contaminada por la política y el sistema corrupto. Quien tenga orejas que oiga porque este es uno de los principales causales de la tremenda crisis Argentina. A veces las nefastas intervenciones del sistema corrupto dominante están sustentadas en una  incompatibilidad del desarrollo, de la mejora o del éxito de un proyecto con objetivos espurios vinculados con el robo o con otros intangibles relacionados con el rédito político que en última instancia es otra puerta para seguir robando. La habilidad de los corruptos para abortar proyectos importantes o para capitalizarlos es francamente asombrosa. Sus argumentos desarman hasta los más sólidos fundamentos de un plan o conjunto de acciones técnicas. Sin la bendición de los padrinos de la corrupción nada puede hacerse. Con ésta lógica fue que el sistema corrupto desmanteló cualquier gestión eficiente en las grandes empresas del estado, y con ésta técnica y accionar sistemático nos hicieron creer que eran inmanejables, no hicieron sentir que era insoportable para los ciudadanos padecerlas  y que en Argentina no había gente capaz de convertirlas en empresas exitosas. Así fue que las remataron por monedas y todos nos pusimos contentos de poder hablar por teléfono sin el plan megatel.

 

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44 - El empleo público y la corrupción

 Una de las actividades más desprestigiadas por la sociedad argentina es el Empleo Público. Para la opinión del común de la gente, quienes trabajan para el estado son seres despreciables, cagatintas, burócratas, ineptos, vagos y otros tantos calificativos que surgen de manera casi espontánea. Aquí definitivamente no se separa la paja del trigo y el juicio es unánime para todos. El desprestigio del empleo público está perfectamente justificado si uno evalúa la ineficiente prestación que brindan la mayoría de los organismos. El error está en desconocer que si algo por poco que fuere, funciona mal o bien, es gracias a esos empleados públicos y que el principal problema está en los corruptos que pudren las organizaciones. En cada organización están aquellos que a pesar de los estragos que hace el sistema corrupto, hacen funcionar con un esfuerzo titánico lo poco que funciona y hasta donde dan sus fuerzas. Con escasa capacitación, con escasos recursos materiales y tecnológicos, merced a un voluntarismo loable, cumplen su tarea cada día para ganarse su salario. En todos los organismos del estado, existe gente inteligente y capaz, que conoce su trabajo, que sabe donde están los problemas, que está comprometida con lo que hace y quiere hacerlo cada día mejor. Estos son los verdaderos empleados públicos que por desgracia están atados de pies y manos por los distintos usurpadores que se van sucediendo en el tiempo. En estas organizaciones, la red de corrupción cada vez llega a niveles mas bajos. Generalmente los que conducen, incluyendo los niveles medios, son empleados del sistema corrupto asociados a camarillas gremiales. Cuando uno en el año 2002, entra a un edificio público en general experimenta una sensación desagradable porque choca inevitablemente con las miserias del sistema corrupto. Edificios sucios y que se caen a pedazos, empleados hacinados en mobiliario corroído, computadoras obsoletas cuando las hay, mal trato, desorganización, falta de información, trámites irracionales, muchos papeles, colas y colas. En el empleo público confluyen la Biblia y el calefón. Empleados con los ojos destrozados, que trabajan bajo presión, atendiendo público y con alto nivel de estrés laboral y otros, a pocos metros, que deambulan, mate en mano, leen el diario en el escritorio de al lado y conservan una pila de expedientes por las dudas alguien piense que no trabajan. Esta inequidad en la distribución del trabajo, las secuencias chaplinescas en los procedimientos, sistemas de registro obsoletos, falta de información, falta de elementos de trabajo, compartimentación, papeles y más papeles constituyen el paisaje en el que transcurre el trajín público diario. El empleado público aprendió después de tantos años a convivir con el sistema corrupto y la única forma de hacerlo y sobrevivir es: No tomar iniciativas, mantener un perfil bajo, aceptar que “siempre se hizo así” y que no es posible hacer nada para mejorar hasta que no venga una orden de arriba. En general se toleran errores, se reiteran los mismos errores sin que se pueda subsanar la causa que los produce. No importan los tiempos de ciclo, salvo que lo pida un diputado o algún capanga del sistema corrupto.  No hay régimen de premios y castigos. Da lo mismo el vagoneta amparado por la gremial que el que se mata laburando. Uno de los puntos fuertes de las críticas al Empleo Público es el número. En general se acepta que existen demasiados empleados públicos. La realidad es que prácticamente ningún organismo tiene una estructura funcional que permita definir cuanto personal necesita. No existen criterios e información realista que permita decir cuanta gente necesita un municipio o el Pami, por ejemplo. Por una sencilla razón: que estas organizaciones no son organizaciones. La mayoría no tienen definidas estructuras funcionales que respondan a su misión y los procesos de trabajo, ni tampoco puestos de trabajo nominados y asociados con responsabilidades específicas  por lo cual no es posible decir cuantos  puestos están cubiertos y cuantos están vacantes.  El único dato que hay es el número y esto se explota políticamente. No es raro que un nuevo administrador de un organismo público denuncie el exceso de personal y amenace y/o concrete despidos masivos. Ese mismo funcionario no tardará mucho tiempo en volver a contratar a sus amigos. Alderete produjo casi dos mil bajas en el Pami mediante amenazas de quitas salariales asociadas a un retiro voluntario que despojó al organismo de los recursos profesionales mas valiosos. Luego contrató indiscriminadamente otro tanto de gente sin experiencia ni calificación. Claro que el enorme monto de dinero pagado en indemnizaciones fue prácticamente tirado a la basura. Esta tremenda irresponsabilidad no tiene cómo ser castigada en Argentina. Otra de las recetas enunciadas por los políticos con respecto al problema del empleo público tiene que ver con la reconversión laboral. El Pami gastó cerca de 20.000.000 de dólares en capacitación para una reconversión que jamás se concretó. Otra de las característica del empleo público tiene que ver con los salarios y los valores de mercado de los distintos perfiles. Uno de los puntos mas significativos en lo que respecta al salario de los empleados públicos es que se paga por posiciones o categorías escalafonarias más que por las competencias y responsabilidades inherentes a las tareas que se realizan. El trabajo profesional está completamente desvalorizado y no es raro que los salarios profesionales se equiparen a los del personal no calificado que realiza tareas generales de oficina o de mantenimiento, percibiendo en muchos casos sumas sensiblemente superiores a los valores de mercado. Este contexto es estrictamente necesario para el sistema corrupto, mas allá de los ciudadanos. Por eso el estado es ineficiente y no hay ninguna otra razón que se equipare con ésta. Los medios de opinión contribuyen en sus análisis superficiales de la realidad y en la búsqueda de impacto a que no se entienda cual es el problema de los organismos públicos. No vacilan en publicar titulares que hablan del exceso de empleados públicos pero nunca mencionan los puntos que se trataron mas arriba. La gente protesta porque hay muchos empleados, cuando en realidad debería protestar porque los funcionarios son corruptos, los directores, interventores, gerentes, puestos por el gobierno de turno y las mafias enquistadas y que se perpetúan son el verdadero problema de la gestión pública.

   

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 45 - La Necesidad, la Norma y los Herejes

Muchas veces en nuestra querida Nación, se desarrollan acciones que parecen orientadas a satisfacer necesidades concretas de la comunidad, como ser normativas vinculadas con el medio ambiente y la calidad de vida de los ciudadanos. Un ejemplo fue cuando se dejaron de utilizar los incineradores en la Ciudad de Buenos Aires, y se promulgó una ordenanza mediante la cual los consorcios debían compactar los residuos. Curiosamente solo había unas pocas  compañías que vendían los equipos y estaban en condiciones “anticipadas”  de satisfacer la demanda impulsada por la ordenanza. Muchos consorcios afrontaron la erogación y pagaron abultadas sumas para ponerse en regla. La realidad es que nunca se materializó esa norma y hoy por hoy la basura sale sin compactar. En el medio alguien ganó mucho dinero. Esta es una modalidad muy común de asociación entre el sistema corrupto oficial y la actividad privada. La norma está promulgada en el momento justo y con las especificaciones justas para que alguien obtenga enormes beneficios. El Intendente de una comuna metropolitana salió a reprochar recientemente a la Nación por beneficios impositivos a empresas telefónicas. El poder ejecutivo vetó una ley que grava el espacio aéreo y/ o terrestre que utilizan las empresas telefónicas.   Mientras  otras firmas de servicios como las de gas, luz,  agua  o un simple comerciante pagan tasas por sacar una silla a la vereda, una empresa que gana millones de dólares anuales de manera monopólica no abona un centavo. Las empresas en sus países de origen pagan la tasa sin chistar. Aquí no hacen la contribución  con el amparo del gobierno nacional, y tal vez sea esa la razón por la que ganan en Argentina  un 13 por ciento más que en su país.

  Ni hablar de los temas que se tratan en nuestro querido parlamento. Declarar de interés la fiesta nacional del pendorcho, en lugar de debatir sobre la corrupción. Juan Pendorcho estará de fiesta mientras otros ayunan.

  

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46 - El precio del aborto.

 Si hay algo que cuesta realmente caro en Argentina es la falta de continuidad y el aborto, como rasgo sobresaliente en la gestión pública. Una organización pública está absolutamente a merced de los impulsos espasmódicos de las distintas gestiones que van desfilando y cualquier acción emprendida, buena o mala por una gestión, es sistemáticamente abortada por las siguientes. No importa cuanto se haya invertido, el esfuerzo que haya implicado, el grado de avance o la importancia para el futuro de los emprendimientos. Aquí se cumple aquel dicho que dice borrón y cuenta nueva, y generalmente se trata de un tema de cuentas. Cuentas vinculadas con “la platita”  y cuentas vinculadas con “ajustes”. La norma entonces es que de lo anterior, nada debe quedar y así es como las organizaciones públicas y mas abarcativamente, la gestión del estado,  están marcados por la falta de continuidad en el tiempo y el eterno retorno de lo mismo. Los proyectos se abortan, se reemplazan por otros arbitrariamente, la gente es desplazada o perseguida, pero no es raro que luego se vuelva sobre ellos a modo de reciclaje y así sucesivamente. Tanto es así que muchas organizaciones quedan absolutamente paralizadas en los períodos de transición. El costo de este funcionamiento es imponderable. Consultorías, compra de insumos, viáticos, horas hombre, se desvanecen como por arte de magia y a empezar de nuevo. La soberbia y omnipotencia que caracteriza a quienes nos conducen, hace que invaliden  todo el trabajo humano y el esfuerzo económico de quien estuvo antes de manera indiscriminada en cuando a las bondades o barrabasadas de lo actuado. Lo mas probable es que si algo tiene continuidad, sea lo mas feo, lo menos productivo, pero desde la óptica estrecha del sistema corrupto lo mas rentable. Ninguna instancia superior controla que se cumpla con una planificación, mas allá de los hombres demasiado humanos que vienen a refundar las organizaciones. Como no existe ningún compromiso previo a la asunción de cargos, como ser metas preestablecidas ni tampoco evaluación de desempeño en la gestión,  cada funcionario llega para empezar de nuevo y retirarse como vino. Obviamente esto implica un rédito para el sistema corrupto, que puede promover nuevas contrataciones u otros modos de robar. No es raro que una nueva gestión pública deje sin efecto contratos vigentes de gestiones anteriores, para rápidamente ser “sujetos” de las contrataciones similares o peores a las que ya existían. Muchas veces se pagan fortunas por rescindir contratos de una manera infundada. El negocio es volver a contratar a los amigos con cláusulas que aseguren que cuando vengan los sucesores y rescindan los contratos, el costo sea enorme. Las consecuencias  nadie las cuantifica, ni Bernardo ni Mariano. Esto es cosa de todos los días para quienes trabajamos en Organizaciones Públicas. En la marcha y la contramarcha, alguien siempre sale ganando y perdemos todos. En otros niveles, el aborto del plan nuclear argentino, de la industria militar y otros objetivos estratégicos constituyen una franca traición a los intereses vitales del país y llevará años retomarlos. Lo terrible es que nadie es responsable, nadie puede dar cuenta de porqué se hacen o se dejan de hacer las cosas y la conclusión es qué solo se hacen o se dejan de hacer  para beneficiar al sistema corrupto.

 

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 47 -Ideología y Corrupción

 

 El sistema corrupto Argentino requiere de un contexto ideológico para poder cumplir su misión suicida que es destruir la República. Cuando vemos la situación en la que estamos llegamos a la conclusión de que los traidores y corruptos forman parte de un plan sistemático para acabar con la Argentina y los Argentinos, o bien son cipayos de un plan vinculado con intereses foráneos que los utiliza para concretarse. Uno de los elementos fundamentales del contexto ideológico tiene que ver con la utilización de distractores que lo benefician sistemáticamente. El efecto que pretenden los distractores es desviar la atención pública y orientarla hacia opiniones que simplifiquen el accionar corrupto mientras el país se derrumba. Los principales logros del sistema corrupto en materia ideológica han sido por un lado generar un sistema valorativo y cultural completamente contrario a la idea de Patria. Todo lo vinculado con el patriotismo, la dignidad, la defensa del bien común y el sentimiento nacional fue perversamente difamado, desvirtuado de manera tal que en el común de la gente se perdió la dimensión de comunidad y se dispersó  en un individualismo apátrida y negativo. La gente blasfemaba contra el país, contra los predecesores, contra la policía, contra el ejército y no contra los corruptos genocidas. La gente pensaba que el problema era Argentina y soñaba con exilarse. Lo que se logró con eso fue asegurarse la impunidad con la que creyeron poder perpetuarse hasta los cacerolazos. En los cacerolazos, la gente gritaba, Viva Argentina Carajo!!!!! Y ese ha de ser el grito  que deberán llevar en sus oídos como maravillosa música el día que los metan presos si es que algún descontrolado no los lincha antes. La manipulación ideológica tiene un límite y por suerte estamos cerca. Hoy por hoy si no chocamos con ese límite y nos damos cuenta que no hay ningún país en el mundo que desprecie su ser nacional como este, ningún país en el mundo que se burle de sus símbolos patrios y tradiciones como éste, ningún país que desprecie y de vuelta la cara ante quienes han luchado y muerto por él como éste. Si logramos sacudirnos y abrir el espíritu, veremos como nos hemos dejado engañar y el costo de ese engaño.

 

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 48 -La culpa no la tiene el chancho

 

 Pero sin duda, el elemento más importante que sostiene el sistema corrupto, el pilar fundamental que lo alimenta cada día, ES EL PUEBLO ARGENTINO.

 Cuando hablamos del Pueblo Argentino, hablamos de los ciudadanos que asisten pasivamente al espectáculo tremendo que venimos describiendo. Se trata de todos aquellos que tienen esperanza, que creen en la palabra, que pagan sus impuestos, que respetan las normas de tránsito, que contratan personal en blanco cuando son empleadores, que preservan el medio ambiente, que intentan trabajar con seriedad, que serían incapaces de tocar algo que no es suyo. Que esperan vivir y criar a sus hijos en este maravilloso país. Aquellos que son capaces de morir por su patria y por sus compatriotas, aquellos que tienen honor y dignidad. Es decir de todos aquellos que se sienten argentinos, que viven del resultado de su trabajo, que se formaron y capacitaron para crecer sanamente en el país de sus antepasados, que son capaces de compartir objetivos comunes y solidarios, que son respetuosos del prójimo porque sin conciencia comunitaria no es posible la vida en sociedad. Respetan las leyes y tienen conciencia cívica. Utilizan cestos de residuos en la vía pública y no arrojan residuos contaminantes. Todos estos ciudadanos, los honestos, los inteligentes, son los principales culpables pues no han sabido organizarse y han concedido a los ignorantes,  traidores y corruptos la gestión de los destinos de la Patria. Quienes tienen principios, quienes creen que la ley es ley, los que se esfuerzan por un crecimiento razonable a partir del esfuerzo y el trabajo en nuestro querido país, los que tienen conciencia solidaria y social, son los mismos que se han quedado cruzados de brazos viendo como nos usurparon, a veces con nuestros propios votos de impotencia. Honestos ciudadanos, están lejos de tener un sistema que se equipare o pueda contrarrestar el sistema corrupto. No están organizados, no hay líderes que los conduzcan, jueces que los amparen y no tienen representación en el parlamento. ¿Cómo pudimos ser tan giles, como decía el tango?. Indudablemente costará mucho remontar y lograr que la honestidad llegue alguna vez al poder. La encrucijada actual es que si seguimos permitiendo esto,  es el final de Argentina y quien no lo vea así esta ciego. En plena crisis, algunos optimistas piensan que los políticos argentinos depondrán su voracidad corrupta y harán algo para salir.  Sin embargo este será un nuevo error y casi él más terrible, pensar que estos traidores y ladrones  nos sacaran del pozo en el que ellos mismos nos hundieron.

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49 -La otra Argentina

 

Sin embargo hay entonces otra Argentina dormida, la que padece, la que yuga en silencio para sostener lo que los otros van derrumbando, la Argentina de la lucha titánica y la impotencia,  La Argentina de quienes no bajan la guardia pensando que algún día sonará un tiro para el lado de la justicia. De aquellos que no se consuelan pensando que existe una justicia divina, porque en esta tierra Argentina donde no hay justicia de los hombres, algún día será un País justo y soberano. De aquellos que son engañados, estafados y no tienen a ningún "cúneo" o cuña que los "salvi". De aquellos que están en el “veraz”  porque no llegaron a pagar la tarjeta y los intereses le destruyeron la vida y la tranquilidad, mientras algún ladrón engreído desfila con su cuatro por cuatro. De aquellos  científicos que investigan con los miserables recursos que les brinda el estado y  solo reciben reconocimiento cuando descollan en otros países. De aquellos empresarios que aguantan con coraje y mantienen su personal en medio de la crisis mas profunda de la historia argentina. De aquellos trabajadores que han visto esfumarse su salario y agradecen todavía porque hoy en estos días es una bendición ser explotado. De aquellos que conducen por el carril, respetan la prioridad a la derecha y los semáforos. De aquellos comerciantes que emiten boleta. De aquellos que luchan para que sus hijos no se contaminen con ésta porquería que nos rige. De aquellos que están enfermos y no se pueden curar y de aquellos que curan con lo que hay. De aquellos que se animan a hablar y son perseguidos o denigrados. De aquellos que estudiaron y se sienten fracasados. De aquellos que padecen el exilio porque acá no tienen cabida. De aquellos que trabajaron toda su vida y viven con ciento cincuenta pesos.  De aquellos que están sin trabajo y persisten en la honestidad. De aquellos que están embargados. De aquellos que escuchan el hambre de sus hijos. De aquellos que perdieron casi todo menos la dignidad y la honestidad. De aquellos que se quedaron sin familia por la situación económica. De aquellos que viven en la marginalidad de la miseria, en la violencia animal de los abandonados, de los excluidos y de los hambrientos por culpa exclusiva de los corruptos y ladrones que hicieron la Argentina de hoy, a contramano de los ideales que nos conformaron como Nación a contramano de su pueblo, a contramano  de todo.  Todos aquellos, los que hoy sufren constituyen el verdadero y noble pueblo argentino, el resto son ratas que momentáneamente manejan el galpón mientras los gatos duermen.  

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50 -La unica alternativa

 

La única alternativa frente a este panorama patético, cruel en su enunciación e inobjetable en su contenido es la unión del Pueblo Argentino para una cruzada casi de la misma magnitud que la Revolución de Mayo de 1810, o aquella que nos constituyó en una Nación independiente en 1816. La revolución que se hace imprescindible es la revolución de la ética y de la Inteligencia. La bandera de esta revolución es la guerra santa y a muerte contra la corrupción. Un corrupto es un traidor a la patria y como tal debe ser juzgado. Un corrupto es un genocida y un asesino que por una paga y por ambición de poder compromete los destinos de millones de personas, condena implacablemente a muerte o a la miseria a miles de compatriotas y hace peligrar la existencia misma de la Nación Argentina. La pena que corresponde por estos crímenes la determinará quién corresponda en el momento que corresponda y cuando impere la ley. Sin embargo lo que hoy por hoy pide el pueblo es la pena de muerte. Si nos ponemos a pensar en la gravedad y magnitud del accionar de estos traidores, de las consecuencias terribles de su irresponsabilidad difícilmente logramos imaginar atenuantes. Algo cambia en la República Argentina y hoy por hoy ya no circulan ostentando su soberbia por los lugares públicos. Al menos comienzan a experimentar temor del monstruo que ellos mismos han creado. Sin embargo sin una organización del pueblo argentino todavía siguen firmes, atrincherados detrás de la “legitimidad” que los ampara en un absurdo donde pretenden continuar, donde quieren seguir depredando y robando hasta que no quede nada. Podrán hacer callar algunas cacerolas por un tiempo pero ¿hasta cuando?

La solución para que Argentina sea el país que tiene que ser pasa exclusivamente por desmantelar la corrupción. Para aniquilar de una vez y para siempre el sistema corrupto argentino y todos sus representantes hace falta una verdadera revolución en distintos niveles. No puede ser un proceso lento porque los tiempos ya no dan. A la Argentina la salvamos ahora o seguirá condenada hasta su desaparición. Aunque venga algún señor patilludo con cinco o cincuenta mil millones bajo el brazo y nos haga creer que todo marcha sobre ruedas. El cambio no admite negociación. Con el corrupto siempre se pierde, uno cede un dedo y pierde el brazo. La única alternativa es una revolución que extermine al sistema corrupto argentino. El tema es: ¿Quién puede llevar esto adelante semejante cruzada histórica, si no hay un liderazgo visible, si no hay una  organización?. ¿Si cualquier motivo  es bueno para que estemos divididos y sigamos sirviendo al sistema corrupto? ¿Si quienes buscan una reacción frente a la espantosa realidad argentina se ponen a discutir sobre los años 70, sobre los 80, sobre los 90, sobre el 2001, y no se dan cuenta de que si no se conviene una idea directriz que unifique los discursos nada podremos hacer para salir de éste pozo en que nos metieron y nos hemos dejado enterrar?

 

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