Incubación
Una vez construida la incubadora nos preguntamos ¿y ahora que hago? ¿la enchufo y meto los huevos? ¿cuánta agua le pongo a la bandeja? ¿a que temperatura debe llegar? Y así nos surgen muchas preguntas sin tener a quien acudir.
Antes
de prender la máquina debemos tener en cuenta los siguientes factores:
Nidos:
Los nidos que proveemos a nuestras gallinas si
bien, pueden ser sencillos, deben
estar lo más limpio posible. Estos
pueden ser desde una simple caja de cartón o madera, hasta uno comprado en un
proveedor de artículos avícolas; en su interior colocaremos viruta de madera o
pastos bien secos que actuaran de cama, evitando trastornos que pudieran sufrir
al ser puestos directamente en el piso. Esta
cama se mantendrá lo más limpia posible, removiendo parte de ella de ser
necesario; así también evitaremos que las aves duerman dentro de ellos,
debiendo adoptar algún sistema p
ara cerrarlos de noche o sacarlos si las mismas
toman dicha costumbre. Debemos
colocar un nido cada cuatro ó cinco gallinas.-
Recolección
de Huevos:
Las gallinas comenzarán su postura unas cuatro horas después de la
salida del sol; por ello a media mañana, nos damos una vuelta por el gallinero
y recolectamos los huevos que haya.
En virtud que algunas de ellas ponen al medio día y otras por la tarde,
deberemos realizar esta operación en dichos momentos.
Almacenaremos los huevos en un cuarto fresco, aireado
y fuera de los rayos solares; como así también evitaremos de usar
maples de cartón usado para evitar posibles contaminaciones, de no ser posible
ello, meteremos el maple en una bolsa plástica limpia y luego colocaremos los
huevos en las concavidades del mismo, con lo cual no entrarán en contacto con
el cartón contaminado. Todo ello
si disponemos de tiempo para hacer las pasadas por el gallinero; de lo
contrario, por la tarde, al regreso del trabajo recogeremos los huevos y los
almacenaremos en el lugar indicado. En
todos los casos separaremos los huevos sucios de los limpios, con el fin de
evitar la contaminación de estos últimos.-
Limpieza
de huevos:
Una media hora antes de colocar los huevos, en la incubadora, debemos
proceder a su limpieza y/o desinfección. Si
bien se sugieren distintos métodos para ello, les recomendaré la forma que me
ha dado muy buenos resultados: a los huevos muy sucios les rasparemos suavemente
la cáscara con los dedos, removiendo la suciedad adherida y luego los lavaremos
con agua tibia, no caliente, eliminando el resto de guano que halla quedado; los
secamos con papel de cocina o higiénico. Luego
de ello embebemos un paño del mismo tipo de papel con yodo y repasamos de a uno
los huevos, ya sean estos los lavados o los limpios, los secamos con papel
limpio de ser necesario, dejándolos preparados para meterlos a la máquina.
Puesta
a Punto de la Incubadora:
Como mínimo un día antes de introducir los huevos en la máquina,
debemos prender la misma y controlar su temperatura, cual debe medir 39,5º C o
103º F a la altura de un huevo acostado; para regular la altura a la que irá
el termómetro ponemos un huevo en
la bandeja porta huevos y regulamos la altura del termómetro poniéndole una
maderita, un ladrillo de plástico de los juegos de niños que se usan para
armar o lo que se nos ocurra, pero nunca apoyaremos el termómetro sobre los
huevos, este debe medir la temperatura del aire y no medir la temperatura de éstos.
Cuando digo 39,5º C ó 103º F, es como temperatura máxima, debiendo
cortar el termostato a esa temperatura, luego bajar hasta un máximo de cuatro
grados y prender nuevamente, o sea bajar hasta 35,5º ó 36º C y volver a
prender, cuanto menor sea la diferencia mejor.
Cuando prendemos la
máquina, dejamos libre la perilla del termostato
hasta que llegue a la temperatura deseada, unas vez lograda giramos suavemente
la perilla hasta que corte; de ahí en más veremos que la temperatura descenderá
mucho más que la oscilación que tenga nuestro termostato.
Con esto quiero decir que si pusimos un termostato que tiene una variación
de +-3º C, lo más probable es que varíe unos cinco o seis grados ¿por qué
se da esto? Porque todo el material de nuestra incubadora está frío y debemos
esperar unas horas hasta que se caliente por completo; pasadas unas dos horas si
la temperatura no llega a lo deseado, debemos liberar nuevamente la perilla del
termostato hasta conseguir la
gradación que necesitamos. Esta
operación la realizaremos las veces que sea necesaria hasta regularla
correctamente. Debo aclarar que la
regulación se llevará a cabo con agua en la bandeja inferior ¿cuánta agua le
debo poner? La necesaria para que todo el fondo de la bandeja esté cubierta de
líquido, este nivel lo mantendremos durante toda la incubación.
A
Poner los Huevos:
Una vez regulada la incubadora, como ya dije un día antes, sacaremos la bandeja porta-huevos y le colocaremos la rejilla
gira-huevos y en las hileras que forma ésta última colocaremos los huevos.
Metemos la bandeja en la máquina y veremos que la temperatura bajará
tanto que pensaremos que se descalibró, pero no teman es algo normal y también
verán que la mayoría de los huevos comienzan a sudar si estaban en un lugar
entre 15º y 20º C. Al cabo de un
par de horas la temperatura se normalizará como la habíamos regulado.
Volteo:
A partir del segundo días comenzaremos a girar o voltear los huevos; los
que hayan hecho la rejilla solo tendrán que empujar la rejilla hacia delante o
atrás dependiendo de donde la hayan colocado y lo que no la tienen tendrán que
girar manualmente y uno por uno cada huevo.
Para saber si lo estamos girando a 180º les aconsejo que con un lápiz
negro le hagan dos marcas opuestas, por ejemplo a mi me gusta escribirles la
fecha que los recogí de una lado y del otro les pongo la inicial de la raza que
se trate o como hace mi amigo Fabián les pone una “X” de un lado y un
“0” del otro. Debemos voltear
el huevo un mínimo de tres veces por día y en lo posible cada ocho horas, de
voltearlos mas veces será a intervalos parejos y en un número impar de veces
¿por qué impar? Porque por los general cuando nos acostamos a dormir y nos
levantamos puede pasar que nos quedemos dormidos o nos acostemos mas temprano y
pase un intervalo mayor de tiempo que en el resto de los volteos, con lo cual al
voltearlos un números impar de veces no pasará dos noches seguidas el mismo
lado del huevo; seria algo así: pasó la noche el lado X y a las ocho de la mañana
volteamos quedando el lado 0, a las dieciséis queda X y a las veinticuatro que
0, cual pasará la noche. Durante
el volteo la temperatura de la máquina bajará pero no pasa nada, es como decir
que la gallina que esta empollando se levanto fue a comer, beber agua y defecar,
en estos menesteres las gallinas pueden pasar hasta quince minutos y los
embriones no se ven afectados. Recordemos
que dentro del huevo hay materia orgánica que retiene el calor y no desciende
su temperatura tan rápidamente como el aire.
Los volteos
o giros se realizaran hasta el día dieciocho inclusive y luego de realizado el
último volteo rociaremos los huevos con agua tibia, cerramos la incubadora y no
la abrimos mas hasta los nacimientos. Otra cuestión es que trataremos que cuando volteamos los
huevos la punta mas fina deberá quedar a un nivel mas bajo que la punta ancha,
cuando giren los huevos verán como por lo general las puntas finas tienden a
ponerse para arriba.
Ventilación:
La abertura de ventilación la mantendremos abierta hasta un tercio, la
primera semana y en la segunda dos tercios, hasta cuatro días antes de los
nacimientos que la abriremos toda.
Nacimientos:
Al día veinte los pollitos picarán las cáscaras y habrá algunos
adelantados que lo harán antes, como así también nacerán antes.
No abriremos la incubadora para
nada, solo miraremos a través del vidrio
y esperaremos de 24 a 36 horas del primer nacimiento para sacar los pollitos que
deberán estar totalmente secos, porque si están mojados podrán sufrir un
espasmo y morir por el cambio de temperatura.
Los pollitos que estén por nacer al límite del horario esperado deberán
descartarse por mas horroroso que parezca, recuerden que en la naturaleza o con
la cría con una gallina clueca estos no nacen, ya que solo sobreviven los mas
aptos; de ser bondadosos con dichos pollitos solo estaremos contribuyendo a
tener animales débiles en nuestro plantel de cría.
Donde
colocaremos los pollitos al sacarlos de la incubadora merece un capítulo
aparte.
Todo
lo expuesto aquí es en base a mi experiencia y he obtenido muy buenos
resultados, por ejemplo en la última incubación que realice puse 14 huevos de
la raza New Hampshire Red, nacieron 13 y luego cuando tenían diez días
comenzaron a morir, quedando solo 3, pero ese también es otro tema “Las
Enfermedades”.-
Los
Polvorines, Provincia de Buenos Aires, enero del 2004.-