Escuché hace tiempo esta historia...
Un hombre caminando por la calle observó sorprendido a un viejo sentado en un banco de plaza con un perro a su lado que lloraba intensamente.
Curioso y preocupado le preguntó:
Por que llora así ? Que le sucede?
- Al echarse sobre el banco se clavó un clavo, y , le duele mucho al pobre.
-Que barbaridad!!!
Pero, no entiendo, si le duele por que no se sale de ahí?
Ah!!! ( contestó el viejo)
Yo diría... que le duele lo suficiente para quejarse pero no lo bastante como para levantarse.
Te sucede algunas veces?
Vamos por la vida quejándonos y nada cambiamos.
Hay personas que pasan sus vidas inmersas en lamentos.
Son las que pasan ocho horas trabajando, ocho horas durmiendo y ocho horas quejándose de lo mucho que trabajan y lo poco que duermen.
Las quejas sirven.... para seguir como estamos.
Las quejas sirven.... para sentirnos víctimas de lo que nos sucede.
Las quejas sirven......para debilitarnos.
Por que es difícil dejar de quejarse?
Porque si lo hacemos tenemos que hacernos cargo.
Dejar nuestra actitud de inocencia y hacernos responsables de acciones futuras que nos permitan estar mejor.
Si algo del mundo nos hace doler...
Quien sufre?
Si nosotros sufrimos, somos los que estamos mas motivados para hacer los cambios necesarios.
Las quejas, al igual que las críticas no cambian nada.
"Si quieres tener lo que no tienes, tendrás que hacer lo que aún no has hecho."