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TU NOMBRE (a O. R. B.)
En la línea imprecisa
del final
el despojo acompasado
de la voz...
no son mías las palabras,
son del mar.
Enclavada en la orilla
pie de sal,
es la ola repetida
de tu nombre,
es la ola repetida
de tu nombre.
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LOS OJOS MÁS LINDOS DEL MUNDO
Mi primavera se extingue entre
paredes
retornándote en pedazos.
Y te escurres
como el clip que da vuelta entre los
dedos.
Inolvidablemente triste,
sonríe en blanco y negro Amelia
Bence.
Por momentos te evoco.
Fragmentado. Todo. Por
momentos.
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Deja vû
(a Fernando)
Si por un segundo pudiera establecer
las reglas de mi mundo. No estarías ni vos, ni el registro terco
de tu ausencia. Tampoco el personaje de guerrera con traje
camuflado en la trinchera. Estaría yo, serena y mía, rodeada de mis
libros, de mis quejas y del halo de misterio consecuente que
acompaña a las almas que se alejan de quién sabe qué cosa... o que se
añejan. Y de sol, de mucho sol, no ya de estío, sino de otoño o
invernal, que con luz plena me haga olvidar el abandono en el
abrazo impío de tu amor de tanta piel, de tanta primavera.
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LAS COSAS
Del olvido, que todo lo
extingue, objetos mesiánicos me salvan:
Los Libros. Despojos de flores en los
libros. De tilo y mar dos versos manchados de mate, Corcheas
digitales. Un traje. Siempredades.
Vano pensamiento... perdurar en
inventario de recuerdos.
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Las Hojas
Omar, hay Música de otoño en la
vereda. y ocre de hojas bailoteando con la brisa. No habrà
otra mañana como esta. Contraste de abril, oro y ausencia.
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HaShem
HaShem Parida sin nombre No
encuentras tu destino. Las Hendiduras de tu máscara de
hielo descarnadas muestran Que no tienes sino, Que no tienes
nombre, Desalmado engranaje.
que no detiene, mairim, tu
sombra. |
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EL DORSO DE TU
MANO
AMANEZCO CON LA VOZ
MARINA QUE MUSITA MI NOMBRE YA OLVIDADO DESPERTANDO GENTIL EN EL
TRANSCURSO SOBRE EL MUSLO, DEL DORSO DE TU MANO.
PERO ASUMO EL
PAPEL DE CAMINANTE EN EL VÉRTIGO HASTIADO DE LO DIARIO, CON EL ÚNICO
OBJETIVO DEFINIDO DE SEGUIR DE TU MANO DESPERTANDO.
ME DETENGO
SOLO EN REMEMBRANZA, ENREDADA EN EL JADE DE TU PELO, EN EL ROCÍO DE
TU PIEL DONDE DESLIZO, HABITANTE, INSOMNE DEL DESEO.
MATINAL EL
CONSUELO QUE PERDURA SALVADOR DE LO NEUTRO DE LAS HORAS EL VIVIR EN
EL DORSO DE TU MANO Y EN LAS FLORES DE TANTA
GALANURA. |
Acaso, te arrojes sobre esta balsa de
papel y te escurras de la contundente Soledad del que se sabe
olvidado.
O te ahogues en la
imagen recortada,
nula de lo ausente, como pariendo
existencias.
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