Señores: Yo busco un mundo

Donde el sol salga siempre para todos, donde no exita el egoismo, y el mal modo. Busco ese mundo donde el hombre se respete, y pueda expresarse libremente, sin miedos.
Ese mundo donde prevalezca la humildad, donde nadie se la crea.
Un mundo compuesto por hombres de trabajo, honestos, con grandeza de espíritu, y la hermosa vocación de compartir con los que necesitan.
Busco un mundo donde no se deba mendigar la decencia y la ternura.
Quiero ese mundo donde los noños estén bien educados y alimentados, donde aprendan con ejemplos a compartir, que vivan rodeados de paz y de cariño.
Quiero un mundo donde el oro tenga el valor de un simple metal, sin obnubilar la mente y el espíritu de los hombres.
Donde nadie pretenda vivir de los mas débiles, coartando su libertad de trabajo, y su dignidad.
Busco el mundo donde se pueda ver miles de chimeneas humeando, aunque contaminen un poco el ambiente, pero dignifican al ser humano con el trabajo.
Quiero un mundo con igualdad, con los mismos derechos y debres para todos. Donde exista respeto por la especie, de hombres y mujeres que vivan pensando que el amor hacia los demás está primero.
Donde todos podamos recorrer sembradíos de grandeza, y nunca, nunca más sembrar odio y violencia. Ese mundo donde se castigue la corrupción y se premie a los que con sus manos callosas lograron esta patria con amor y trabajo, decencia y humildad.
Señores quiero volver al mundo que vivieron mis abuelos, donde no se conocían decretos ni documentos, donde la palabra de un hombre se respetaba mas que la vida misma. Donde los funcionarios se sinetan honrados de serlo, y no que deban esconderse o vivir encerrados tras las rejas hechas por ellos.
Que puedan recorrer las calles sin guardaespaldas,
SEÑORES: El pueblo tiene la fuerza espiritual para cambiar el futuro, pensando, prefiriendo la honestidad y la capacidad al discurso ya perimido.

Señores yo busco ese mundo, por favor, ¿me ayudan a encontrarlo?

Miguel Bologna
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