El Huerto del Nogal

 

Plegaria y Meditación

 

Cuando estudié el tópico de Plegaria y Meditación, con la esperanza de contribuir con nuestros esfuerzos a renovar la espiritualidad judía, pronto noté que como maestro de meditación judía nunca había enseñado la plegaria como meditación!

Darme cuenta de esto fue una gran sorpresa. 

Primero, porque es muy evidente que a los ojos de los Hombres de la Gran Asamblea que incluía  Profetas, así como ante los kabalistas y los maestros jasídicos, la oración así como figura en el Sidur (Libro de Oraciones) está pensada como meditación.

Luego, mi primera iniciación a la meditación judía fue a través del camino del Rebe Najman (de Breslov, el “RaN”): Hitbodedut. 

Hitbodedut, en términos del Rebe Najman es definida como una hora de plegaria personal en el idioma nativo de cada uno – en soledad con D’s-; idealmente a la media noche, horario que está kabalísticamente definido como 6 horas de 60 minutos después de la puesta del sol.

Después, me hallaba sobrecogido porque pensé para mí “¿Qué mejor forma de introducir la meditación judía en la comunidad judía masivamente, que a través de la plegaria, una práctica que muchos –de una forma u otra- ya conocen?”

¿Por último, me pregunté por qué no debería un rabino ortodoxo como yo que conoce las plegarias en su original hebreo, muchas de ellas de memoria, enseñar plegarias de meditación judía?

¿Especialmente cuando para mí, la plegaria en la forma de Amidah es una de las practicas meditativas más importantes? 

En reflexiones posteriores me pude dar cuenta que hay muchas y muy buenas razones para no haber enseñado la plegaria como meditación. Eso a pesar de que la plegaria tiene muchas coincidencias con la definición de meditación, si se la define como enfocar la atención en un objeto –en este caso palabras como medio entre uno y D’s-. Esto sería así para obtener Bitul (o disolución del ego) y obtener un estado de Devekut (apego con D’s).

Este es mi intento de responder a esta curiosa situación. Espero que ilumine la situación que muchos de nosotros encontramos como maestros de meditación judía. 

La plegaria judía puede ser definida con 5 características, que no necesariamente están todas presentes, pero sí al menos una lo está. Estas características suelen ser un obstáculo para la meditación en nuestros estudiantes –si no para nosotros-.

La plegaria judía tiene estas cinco características: 

*Lingüística

*Hebrea

*Significado

*Comunitaria

*Repetitiva 

Lamentablemente para la plegaria judía estas características no son muy aptas para revolucionar la espiritualidad judía en estos  días y era, en apariencia. Examinémoslas en detalle: 

*Lingüística: Creo que es obvio que la religión judía, sin importar su cualidad, se caracteriza por una gran verborragia e intelectualismo. Es mucho más fácil hablar de o escuchar ideas que ponerse a hacer el trabajo arduo de auto-transformación. El judaísmo estaría mucho mejor hoy en día si tuviéramos retiros  de silencio en el Kotel (Muro de los Lamentos), en vez de lo que hay en su lugar. Con frecuencia las personas interesadas en meditación si quieren algo relacionado con las palabras “eligen” algo corto, sonoro en la forma de “mantra kabalístico”. La meditación es acerca de silenciar el ego y no sobre divagar en un espacio de exploración verbal. La plegaria judía es verbal, es larga. Ni siquiera hablo de las festividades importantes en donde se suele percibir que la gente se siente obligada a cumplir con su cuota de palabras porque si no D’s los castigará. He notado que las personas que vienen a meditar viven en una sociedad cuyas palabras están vacías de contenido, y desean encontrar el silencio que les de sentido, objetivo y frescura.

*Hebrea: El problema con el hebreo es que mientras unos cuantos lo pueden leer son pocos lo que lo entienden. Lleva toda una vida volverse “uno” con este lenguaje y no tenemos una vida para auto-transformarnos, reencarnación aparte. 

*Significado: La plegaria judía cuando es tomada como meditación se la entiende como un código de significado kabalísticos profundos. Todo esto es muy lindo pero son pocas las almas que creemos están en posición de comprender acabadamente el vehículo kabalístico que implica la plegaria. Muchos de nosotros, aún habiendo sido alumnos de renombrados Kabalistas y habiendo crecido y sido educados en el entorno propicio, no creemos estar preparados para ello. Mejor, nos enfocamos día tras día en ser mejores esposos, padres, educadores y personas. La Kabalah nos puede llevar a otros reinos y todos los que enseñamos y aprendemos debemos ser personas más refinadas que ésta. Los métodos simples de meditación judía o kabalística son vehículos mucho mejores que la plegaria kabalística.

*Comunitaria: La plegaria judía en la conciencia común se lleva a cabo en la comunidad mientras que la meditación –en la misma conciencia común- se efectúa en soledad. Lamentablemente la comunidad, así con están las cosas hoy, no es una entidad social conducente para la meditación. Simplemente el que se presenta a una sinagoga lo hace para rezar y no para meditar. La plegaria comunitaria en forma de meditación ha existido en el judaísmo pero no lo hallamos hoy en día.

 *Repetición: La plegaria judía es repetitiva dentro del judaísmo organizado, siendo la única diferencia que algunas se repiten más que otras. La repetición puede ser una bendición si de alguna manera se ha aprendido a meditar con las plegarias y por supuesto, esto no es sencillo para los principiantes que recién se asoman a estas nuevas formas.

 

Estas cinco características de la plegaria judía suelen ser contempladas como obstáculos para la enseñanza de la plegaria judía como meditación. De todas formas, permítanme compartir una instrucción de meditación sencilla que facilitará su habilidad para practicar meditación judía. Es realmente simple: “Tómese a D’s en serio”.

Le envío una bendición con un corazón lleno alegre meditación. 

Rabi Zejaria Shamaim Vaáretz (Rabino ortodoxo con residencia en Los Ángeles, USA, reconocido maestro de meditación judía)

***

 

Home

1