Esforzándonos por Parecernos a Cristo

Prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús.” 

Filipenses 3:14

El esforzarnos por parecernos a Cristo es una cualidad que el pueblo de Dios desea alcanzar. Todo hijo de Dios debe luchar para poder ser como nuestro Señor Jesús en todo aspecto de la vida, ya sea por acción, palabra, o actitud. Esto significa que debemos tener la necesidad de resistir el espíritu del egoísmo y el de la deshonestidad, y de focalizar nuestra atención en obtener mayor gracia en nuestras vidas cotidianas como cristianos. Había una unión de amor muy especial entre el Apóstol Pablo y sus hermanos filipenses, por lo que el apóstol compartió sus sentimientos e intenciones en esta epístola. Él apreció profundamente la invitación para dejar de lado sus propias ambiciones en la vida y para seguir a nuestro bendito Señor al esforzarse sobremanera para alcanzar el máximo premio que el mundo haya visto. Él nos llama la atención a ésto en otras epístolas donde dice: “A los que perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, la vida eternaRom. 2:7.

Él le habla a la iglesia de los filipenses sobre el Alto Llamado que nos dirige al gran premio de la naturaleza Divina que es ofrecido por Dios en la presente Época del Evangelio. Es para aquellos consagrados que se esfuerzan y que aprecian el parecerse a Cristo. El apóstol hace a un lado su propia voluntad y preferencias para obtener la herencia espiritual a la que fue llamado. Todos los intereses terrenales los consideró como sin valor cuando los comparó con la esperanza que tenía por delante.

El llamado celestial, junto con todas sus preciosas promesas, es tan glorioso que todo el resto de las cosas se disuelven en la insignificancia. Él dijo: “Y ciertamente, aun estimo todas las cosas pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a CristoFil. 3:8. Pablo consideraba un privilegio vivir y morir para y por el Señor. Él quiso compartir la camaradería y los sufrimientos de Cristo y el estar conforme ante su propia muerte, “Si en alguna manera llegase a la resurrección de los muertosvs. 11. El apóstol continúa: Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.  vs. 13,14. El continuar en total seguridad en la fe trae aparejado esfuerzo y diligencia de parte del pueblo de Dios, pero podemos confiar que nuestro Señor va a estar con su pueblo durante todo el recorrido.

Aquellos que son fieles creen firmemente en las promesas con total seguridad en su fe. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.  vs. 20,21.

Dejemos que cada hijo de Dios continúe esforzándose de manera diligente para parecerse a Cristo, para ganar el precio del Alto Llamado.

 

Estudiantes de la Biblia en Argentina. 2005 - 2007

 

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