Amigos
 
Si te sientas conmigo,
Si tú estás a mi lado,
Que seamos amigos,
Ya está casi... arreglado.
 
Te diré dos palabras,
cualquier cosa que sea,
buscaré de tus labios
la respuesta... cualquiera.
 
Abriré tu sonrisa
con palabras graciosas,
te diré con malicia
una frase... ingeniosa.
 
Me dirá tu mirada
si me has comprendido,
solo ofrezco palabras,
solo ofrezco... mi oído.
 
El tener quién escuche
cuando quieres hablar,
quién te brinde silencio
cuando quieras pensar.
 
El tener quién te hable
si querés escuchar,
es tan bueno  ¿Y qué cuesta?
casi nada, al final.
 
Si te sientas conmigo,
si tú estás a mi lado,
que seamos amigos,
ya está casi... arreglado.
 

El Velero Blanco

 

Desde que era niño siempre tuvo el  sueño,
que le dio un barquito hecho de papel,
y fue desde entonces que quiso ser dueño
del velero blanco y bogar en él,
no por los paisajes de cielos lejano
tampoco por islas de hermoso coral
él solo soñaba sentarse en su barco
y por una brisa dejarse llevar.

Al pasar el tiempo se quedó en un sueño
como tantos sueños, su sueño de mar
nunca dijo nada, pues siempre temía
que si alguien sabía se fuera a burlar.

Hoy que ya está viejo, y  nadie le ofrece
por sus pocas fuerzas un trozo de pan,
agarra la silla, esa que se mece,
y se va hasta el patio, buscando soñar,
 en la vieja silla se siente en el barco,
  cerrando los ojos escucha la mar
        y hasta hay una brisa...
   que baja a sus labios
   olas pequeñitas...
     con sabor...
   a sal...

 

Confidencias

... y entonces tú me hablarás
de aquella, la que tú sabes
... y entonces yo te diré
de la que tú te imaginas,
... esas cosas que se cuentan
a un solo amigo y con vino.

Me han tirado un beso esta mañana
 
Me han tirado un beso esta mañana,
Me lo enviaron los labios de un niño
y Dios sabe cuanta sed tenía alma,
De una simple muestra de cariño.
 
Me han tirado un beso esta mañana,
Y mira como influyen, estas cosas,
Que mi aburrido día de semana,
De golpe... se llenó de mariposas.
La niña del lago 

La niña sentada a orillas del lago,
Leyendo poesía de su libro Azul,*
Te muestra que todo, no está tan cambiado,
Están los que sueñan, lo mismo que tú.

Son los que leyendo de un mundo de ensueño,
Mundo de romance, reino del amor,
Sienten que ellos pueden también ser los dueños
De esos sentimientos que brinda el autor.

Sueñan ser amados como en la poesía,
Por seres perfectos de muy suave voz,
Que al hablar envuelven con la melodía
Que solo se escucha cuando habla el amor.

La niña del lago levanta los ojos,
Viendo que la tarde ya casi pasó,
Leyendo poesía se le hizo tan corta,
Que dubitativa... mira su reloj.

Con pena, suspiros, recoge sus sueños,
Los guarda entre hojas de su libro Azul,*
Y por un sendero se nos va corriendo,
Ha vuelto este mundo, de tanta inquietud.

Mi canción 

(para decir "Te quiero")

 
Mi canción es tan simple
Mi canción casi es nada
Es tan solo una brisa
Que te roza la cara
Mi canción es liviana
Hoja seca en verano
quiere ser golondrina
y volar a tu mano
Mi canción es tan suave
Que de suave es murmullo
La inventaron mis labios
Para hablarle a los tuyos
Mi canción es tan débil
Que escucharla ni puedo
Sin embargo es un grito
Porque dice...
"Te Quiero"

Mi Poema de Abril

Picoteando la cáscara
de algún viejo recuerdo
con la lluvia de Abril
nacerá mi poema
le pondré mil colores
       los más puros y claros
una música tenue
y el perfume de nardos.

Como una luciérnaga
brillará titilando
subirá por los aires
escapando de mi alma
se estirarán mis manos
sin poder alcanzarlo,
se quedarán mis labios
     como siempre rogando:

Que una estrella lo guíe
  que lo lleve a tu lado,
pues si tú lo encontraras,
y llegas a escucharlo
mi poema de Abril
quizá viva... hasta Mayo.
Niña de la Arena

Niña que en la arena te encontré llorando,
con un llanto blando, tu primer amor,
orgullo de niña que se hallaba herido,
tal vez un motivo, que nunca existió.

Por algo que él dijo o no sé que cosa
tu boca de rosa se te marchitó.
y aquellos pucheros,  los que se habían ido,
vuelven del olvido a llorar tu amor.

De un mundo de mimos salís a la vida,
                     y aquí,
     no hay quien cuida de algún moretón,
ya viene la noche niña de la arena
recoge tu pena, mañana...
     mañana habrá sol.

Me han tirado un beso esta mañana

Me han tirado un beso esta mañana,
me lo enviaron los labios de un niño,
y tú sabes cuanta sed hay en el alma,
de una simple muestra de cariño.

Me han tirado un beso esta mañana,
y mira como influyen estas cosas,
que mi aburrido día de semana,
de golpe... se llenó de mariposas.

 

Olvido

Tú puedes olvidar y los recuerdos
Se pegan a mi piel como un castigo

Tú puedes olvidar, yo sólo vivo
Añorando el querer que se ha perdido

Tú puedes olvidar y en cada noche
 Mil vueltas yo me doy buscando olvido

      Tú puedes olvidar, cómo quisiera
      Olvidar como tú... sin un suspiro.

 Tu espalda

Tu espalda es mi descanso, mi sosiego,
es la calma después de haber amado,
tu espalda es un refugio donde llego
a lamer mis heridas angustiado.

Tu espalda es el taller de mi poesía
con las noches que paso desvelado;
tu espalda tiene el fin de cada día,
es el sueño y un beso ya cansado.

Y si todo se me hace cuesta arriba,
si mi vida parece a la deriva ,
como nunca, tu espalda es necesaria,

Pues si es dura la mano del destino,
tu espalda es el altar donde me inclino
para llegar a Dios... con mi plegaria.

Preguntas a mis antepasados

¿En qué hemisferio
transcurrió tu vida?
¿En qué combates
cosechaste mis miedos?
¿A la sombra de qué árbol?
¿Escuchando qué pájaros
hallaste la alegría
de mi afición al canto
al despuntar el día?

¿Por qué motivo,
o huyendo de que cosas
cruzaste un día los mares
buscando el nuevo mundo?
¿Fue por sueños de gloria
o escapándole al hambre
que volcaste en América
esta que hoy es mi sangre?
Quizá tú no supieras
de escribir y estas cosas
mas yo sé y es seguro
por que soy el testigo
que nunca te ha faltado
una frase amorosa
ofreciendo a la vida
tu cariño y tu abrigo

Hoy quisiera que sepas
que sin saber tu rostro
que sin saber por donde
se han perdido tus huesos
igual yo te recuerdo,
y pienso conmovido
en cuanto habrás luchado
en cuanto habrás sufrido
tú mi antepasado
en el tiempo perdido
tú mi antepasado
tan lejano y querido

Que yo hablo solo

¿Qué yo hablo solo?
No me digan eso.
Es que soy poeta
Yo vivo buscando
Que rimen mis versos.

¿Qué yo hablo solo?
Es que soy un viejo
Y los que escuchaban
Se me han ido lejos
Y los que vinieron
A ocupar sus puestos
Casi ni me hablan,
Hasta me tropiezan,
Andan apurados
Con todas sus cosas
Y yo de tan lerdo,
Siento que molesto.

Que yo hablo solo,
No me digan eso,
Yo nunca hablo solo.
Hablo con mis viejos,
Con todos los míos,
Con tantos amigos
Que ya se me han ido.

Y ellos me escuchan.

Porque ellos no corren,
Porque ellos me esperan,
Porque están conmigo
Aunque no los vean.

Que yo hablo solo
Será...
Será porque rezo,
Debe ser por eso,
Será porque rezo,
Y al mover los labios
Pensarán que hablo,
Debe ser por eso
Será por mis rezos
Y  que soy poeta,
Yo vivo buscando
que rimen mis versos.

Ronda para Malva

Esa niña, aquella, de los ojos claros,
     la que llaman Malva,
la de pies desnudos, y a veces sangrando,
     no tiene apellido.

Entre los cartones donde ella ha nacido
    nunca sobra nada,
y menos monedas para un colectivo,
                   y...
      no la anotaron.

La madre...
       la madre ha buscado,
entre los recuerdos,
      unos ojos claros,
unos ojos claros o algo parecido.
Pero tan oscuro siempre fue el amor.
Sólo por las noches se le han acercado
    siempre atropellados
       buscando el favor,
y luego se fueron
como habían llegado,
    siempre apresurados,
        sin decir adiós,

Y esa niña, aquella,
        la que llaman Malva,
la de pies desnudos y sin apellido,
a todos nos mira, como preguntando:
       ¿Estos ojos claros,
estos ojos claros
de donde han venido?

Mi Poema
 
Mi poema está ahí
entre millones de poemas
que andan dispersos en el mundo
son tantos los poemas
como son tantas
las hojas doradas en el otoño
pero de pronto
por algún motivo o sin ningún motivo
tu mirada se detiene en él
y mi poema se ilumina
tus ojos lo observan
y mi poema hasta parece hermoso
tus ojos lo leen
y mi poema se siente brillar
como una estrella
luego mientras tú sigues tu camino
llevando sin darte cuenta
algo de ese brillo que se va apagando
mi corazón te grita agradecido
GRAACIAAS
.
Cielo porteño
Quiero palmar cerca del Obelisco
donde a Corrientes la besa Diagonal
así, mi alma, en un vuelo cortito,
mi primer vuelo, irá hasta el Luna Park.
 
Volveré a ver mis ídolos queridos,
en las tribunas los puchos parpadear,
y hasta posible que vuelva del olvido,
la mina aquella del baile en carnaval.
 
Daré la vuelta, planeando por Corrientes
seguiré un tránguay por la vía final.
y ya en Medrano saludaré mi gente,
y a los chochamus del feca del billar.
 
Quiero arribar temprano a Chacarita.
Primera fila si es posible ocupar
para tenerlo al Morocho de cerquita,
cuando en la noche, se nos ponga a cantar.
 
Y ese es el cielo, el cielo que yo quiero,
el de Corrientes, de Chaca al Luna Park..

 

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