http://www.centrosdetrabajo.com.ar/

Pagina SOLIDARIA y GRATUITA  Para La Busqueda Laboral

¿Qué es el trabajo Para Nosotros?

“El trabajo diario debe estar al servicio del hombre, al servicio de los deseos de verdad y felicidad que lo constituyen. Trabajar es, por tanto, construirse como hombre al mismo tiempo que se fabrica un producto o se realiza un servicio. Si un empresario reconoce su unidad profunda con su empleado y percibe que tiene algo en común con él, más allá de los intereses inmediatos, se pueden superar las diferencias y la contraposición de intereses”. G. Vittadini, Presidente de la CdO  www.cdo.it .

La mentalidad común considera el trabajo como un modo de producción, una prestación inevitable, un destino de esclavitud, o bien como un derecho que se hace pretensión, o por el contrario, como un deber moralista.

El trabajo, sin embargo, es una necesidad del hombre.

Todas las otras palabras, “deber”, “derecho”, etc. son parciales, mientras que la palabra necesidad plantea la cuestión de forma verdadera.

La palabra necesidad indica aquel motor íntimo constituido por exigencias, por deseos, por evidencias llenas de perspectiva que empujan al hombre a realizarse a sí mismo. Los deseos que parten verdaderamente del corazón son deseos sin límites porque apuntan a la realización de la persona entera.

Así es el trabajo; esto es tan verdadero que allí donde la persona no es considerada por lo que es, el trabajo empieza a hacerse cien veces más pesado, y a veces también insoportable.

Cualquier respuesta particular a una necesidad deja en el hombre un fondo de insatisfacción, si él no percibe una correspondencia con la totalidad de su persona, si no advierte un progreso en el camino hacia su destino.

Lo que vuelve tan infinitos los deseos del corazón del hombre es el hecho de que el hombre no puede reducirse totalmente a sus antecedentes biológicos, químicos y físicos; el hombre no nace, en todo lo que es, de su padre y de su madre, porque tiene algo en sí mismo que nace directamente de Dios, y entra en todas sus necesidades también materiales, determinando aquella hambre y sed que ninguna materialidad puede colmar. * Es entonces el sentido religioso el factor último de las necesidades humanas y también de la necesidad que es el trabajo.

Ninguno de nosotros puede permitirse vivir teniendo como criterio del moverse solamente el espacio de sus necesidades. Es solamente el sentido religioso, la conciencia de este origen de nuestras necesidades, que puede poner juntos a los hombres y crear dentro de la sociedad movimientos, experiencias de unidad entre los hombres, no abstractas, sino con el deseo de construir y cambiar la sociedad y sus estructuras, para volverlas más correspondientes con la imagen verdadera del hombre y con la medida de sus exigencias.

El sentido religioso crea en la sociedad un movimiento que desafía lo que tendería a reducir al hombre a programas o análisis preconstituidos. Estos últimos son importantes solamente si están en función del factor principal y decisivo que es el hombre. Pero no el hombre pensado teóricamente sino el hombre que soy yo, que sos vos.

Esto es el valor de los grupos en los que estamos: construir ámbitos en los que el hombre sea tratado por lo que verdaderamente es.

Empecemos a dialogar a partir de este juicio con todas las personas que encontramos, que estén interesadas en el tema.

1