Citas Bíblicas |
JESÚS FUE POBRE En los últimos tiempos han surgido versiones hechas por pastores mentirosos, que aseguran que Jesús era rico. Estos estafadores de la fe, ni siquiera se han tomado el trabajo de tergiversar las Escrituras, directamente y con total desfachatez hablan de las riquezas terrenales de Jesús, haciendo caso omiso de las Escrituras. Jesús nació en un hogar pobre. “Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.”(Lc:2:6-7) Como puede verse en el relato de Lucas, María no estaba rodeada de sirvientes ni comodidades cuando Jesús nació, pues ella era pobre. María, después de los días de purificación, debía ofrecer un cordero y un palomino para expiación, eso es lo que mandaba la ley. Esto lo podemos comprobar en el siguiente pasaje del libro de Levítico. “Cuando los día de su purificación fueren cumplidos… traerá un cordero de un año para holocausto, y un palomino o una tórtola para expiación, a la puerta del tabernáculo de reunión… y si no tiene lo suficiente para un cordero, tomará entonces dos tórtolas o dos palominos…” (Lv:12:6-8) Esto es lo que la ley indicaba que debía hacerse. Es decir, debían llevar un cordero y un palomino; pero si eran pobres, podían ser dos palominos, y eso es lo que presentaron María y José: dos palominos, es decir, la ofrenda de los pobres. “Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor… y para ofrecer conforme a lo que se dice en la ley del Señor: Un par de tórtolas o dos palominos.” (Lc:2:22-24) Jesús fue pobre a través de toda su vida en la tierra. Toda la Escritura lo demuestra. De manera que decir lo contrario constituye, no solo una suposición, sino un desvarío. Una suposición bastante estúpida, por cierto. “Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene donde reposar su cabeza.” (Mt:8:20) Este pasaje demuestra que Jesús era pobre. Demuestra además, que quienes quieren seguir a Jesús se verán en la obligación de ser pobres, así como él lo fue. “Vended lo que poseéis y dad limosna…” (Lc:12:33) Vemos que toda persona que quiera seguir al Señor, debe ayudar a quienes lo necesitan. Es inconcebible que alguien pueda ni siquiera suponer que Jesús era rico. Solo un demente podría suponer tal cosa, y solo alguien que desconoce la Biblia puede creer semejante barbaridad. “…ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.” (2Co:8:9) Si la Biblia dice que se hizo pobre, es evidente que quienes dicen que era rico mienten. El Señor Jesucristo, aun en su muerte fue pobre, pues la tumba en la que fue depositado no era propiedad de él, ni de su familia. Es decir, murió pobre y fue sepultado en una tumba prestada. “Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia, y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña…” (Mt:27:59-60) Ahora bien: Si jesús y su familia eran tan ricos, ¿Porqué su familia permitió que se lo sepultara en una tumba ajena? Por su parte los apóstoles tampoco eran ricos; y habían dejado todo por seguir al Señor, como podemos leer en el siguiente párrafo: “Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido…” (Mt:19:27) Nótese, que Jesús no le prometió a sus seguidores prosperidad económica en la tierra; sino todo lo contrario. Jesús les promete que heredarán muchas cosas, pero en el reino de los cielos: “Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.” (Mt:19:28-29) Por otra parte, debemos destacar que la Biblia no habla muy bien de los ricos, como puede verse en este mismo pasaje: “…de cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.” (Mt:19:23-24) Otra de las cosas que se dice de los ricos se encuentra en la epístola de Santiago. Ahí, el apóstol no solo dice que los ricos oprimen a los pobres, sino que blasfeman el nombre del Señor. “… ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos mismos los que los arrastran a los tribunales? ¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre vosotros?” (Sg:2:6-7) Nótese que el apóstol no está hablando de los ricos que andan por ahí, los cuales también oprimen a los pobres y blasfeman el nombre de Dios; sino de los ricos que están dentro de la iglesia. “Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?” (Sg:2:5) En conclusión, debemos destacar que la prosperidad económica que prometen algunos de esos pastores fraudulentos no tiene ninguna base bíblica. Sólo argumentan tales barbaridades para engañar a los que ignorantemente los escuchan. Los cuales, harían bien en seguir el consejo del rey Salomón, hombre rico, si lo hubo: “No te afanes por hacerte rico; sé prudente, y desiste.
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