| NOCIONES DE ESCRITURA CREATIVA |
ENTREGA Nº 9
EL SIMBOLISMO ( Continuación)
La escuela simbolista fue el rótulo común de diversas tendencias
derivadas de Baudelaire y Poe, vivificadas por la admiración de Wagner y
de ciertos pintores simbolistas como Puvis de Chavanes y Carriere.
Los
poetas que congregados en joviales y revolucionarias tertulias habían
hecho suyo el nombre de decadentes, con el que el conservadorismo
literario pretendiera herirlos, adoptaron en 1886 el nombre de
simbolistas; lo que no logró, por cierto, uniformar sus tendencias sus
tendencias, a veces muy contradictorias.
Desde 1885 hasta hoy, siguen
dos generaciones de poetas: los simbolistas y los neosimbolistas, que
culminan con Valery y Claudel.
Juan
Arturo Rimbaud: ( 1854-1891).
Aunque vivió treinta y siete
años, muere para la poesía y para el mundo a los diecinueve. Cuando
algunos empiezan, él termina. Adolescente genial y diabólico, seductor y
descentrado, tormento vivo, a los catorce años sorprendía a sus profesores
por la perfección con que componía versos en latín, escribiendo algunos
poemas bajo el signo parnasiano, pero pronto harto de su literatura y la
de su tiempo se lanzó a la búsqueda de nuevas formas. Los primeros
resultados fueron el soneto "Vocales", que reitera las "Correspondencias"
de Baudelaire en un nivel de magnífica plenitud, y el poema que tituló "El
barco ebrio", y que ya publicáramos en la entrega anterior.
| "SONETO DE LAS VOCALES" |
| A
negra, E blanca, Y roja, U verde, O azul: vocales, algún día diré vuestro origen secreto; A, negro corsé velludo de moscas relucientes que se agitan en torno de fetideces crueles, golfos de sombra; E, candor de nieblas y de tiendas, lanzas de glaciar fiero, reyes blancos, escalofríos de umbelas; I, púrpura, sangre, esputo, reir de labios bellos en cóleras terribles o embriagueces sensuales; U, ciclos, vibraciones divinas de los mares verduscos, paz de campo sembrado de animales, paz de arrugas que la alquimia imprimió en las frentes profundas; O supremo clarín de estridencias extrañas, silencio atravesado de Angeles y de Mundos; O, la Omega, el reflejo violeta de sus Ojos! |
Este soneto es donde se proclamó el fenómeno de la
sinestesia como recurso poético. Aunque no se funda realmente en una
sinestesia experimentada por el poeta, sino en la atribución convencional
de los colores a las vocales, derivada de ciertas caprichosas y personales
asociaciones.
Es
Rimbaud (vea dibujo por Patti Smith a su izquierda)quien con más claridad testimonia la poesía como aventura y
martirio espiritual, de un compromiso total que dé sentido a lo humano. Es
él quien destruye toda la armazón intelectual para hundirse en "la patria
de la sombra y de los torbellinos", allí donde todo comienza
incesantemente.
Baudelaire y Mallarmé‚ erigen su poesía contra una
sociedad envilecida confiando en poder llegar a través del arte a una
realidad superior. Rimbaud desea en cambio alcanzar secretos para cambiar
la vida; en él, la poesía deja de ser definitivamente un sector más o
menos específico de la literatura para pasar a ser la consecuencia de la
decisión de vivir según el modo más digno de la condición
humana.
| CANCIÓN DE LA MÁS ALTA TORRE (Fragmento) |
|
Yo
amaba el desierto, los vergeles quemados, las tiendas Arthur Rimbaud |
Evaluación del simbolismo
No es
a Baudelaire, a Mallarmé o a Rimbaud a quienes han de descubrir primero
sus jóvenes contemporáneos, sino a Verlaine. Mientras los parnasianos no
consiguen salir del callejón al que los llevó su rigor formal, en el poema
titulado "Arte Poética", de Verlaine, la nueva generación se reconoce a sí
misma. Wagner había expresado ya que el más alto poema sería "perfecta
música", y la música no nombra sino sugiere.
Verlaine, que conoció la
miseria, el hospital, la prisión, el amor bueno y el amor malo; que se
clasificó a sí mismo entre los poetas malditos y sintió hambre de
infinito; que llevó la amistad con Rimbaud, el adolescente seductor, hasta
herirlo de un balazo, ofuscado por la idea de perderlo; que conoció la
orgía satánica y el arrepentimiento cristiano, la pasión malsana y el
retorno al buen amor de la primera novia, fue un sensitivo más que un
intelectivo.
Deja correr la pluma
para pintar un paisaje, un día de lluvia, un jardín y todos los elementos
resultan como impregnados de su propia melancolía. La realidad aparente se
desdibuja, pierde la precisión de sus contornos, se desvanece. Poesía de
vaguedad imprecisa y bruma intencional, como los estados del alma es
fluctuante, indefinida, vaga. Como la música. El ritmo se torna impreciso,
la palabra sugerente; la sintaxis llena de libertades, obediente al fluir
desordenado de la emoción, que , sin embargo, trata de esconderse en la
bruma del símbolo. Verlaine odia las palabras claras, las explicaciones
dibujisticas, de ahí que lo conceptual se evapore, para dejar solamente,
no lo dirigido a la inteligencia sino lo dirigido a la sensibilidad. No al
cerebro sino al corazón. Verlaine atenuó las luces y amó el misterio, lo
nebuloso sombrío en que fructificaba la emoción inasible. Sus poemas
saturnianos dicen de su tortura interior; porque Saturno era en la
astrología antigua la fuente de un fluido triste que Verlaine cultivó con
íntimo deleite, por las sensaciones sutiles aunque amargas que le
producía.
Verlaine sustituyó el ritmo aritmético - emplazamiento fijo
del acento- por un ritmo íntimo y espontáneo, libre, que es como la marea
musical del alma, ajena a toda ley y determinación previa.
Consciente
de su poética, Verlaine quiso dejarla expresa. SU Arte poética es el
evangelio del simbolismo. Condena en ella la elocuencia romántica o
parnasiana y la traba inútil de la rima, a la que llama "baratija"; invoca
la sensibilidad del lector y aconseja al poeta sugerir imágenes y sueños
por la simple armonía de las palabras.
| ARTE POÉTICA |
| La
música antes que todo sea y el impar vago para ello busca, el Impar libre por el espacio, sin que lo manche cosa alguna. |
| No es
necesario que tus palabras con minuciosa propiedad luzcan: son aún más gratos los versos grises que a lo Indeciso lo Exacto juntan; |
| son
ojos grandes detrás de los velos, son temblorosos soles que alumbran, son un cielo de otoño tibio, azul enjambre de estrellas puras. |
| Así
buscamos el matiz débil, ¡siempre matices! ¡el color nunca! ¡Oh, el matiz sólo desposar logra sueñas con sueños y alma con música! |
| ¡Lejos
, muy lejos, el Chiste asesino, ingenio fútil y risa impura, todo ese ajo de ruin cocina el que los ojos del Azul nubla. |
| ¡A la
elocuencia retuerce el cuello! Continuamente, con mano ruda, ten a la rima bien dominada; ¡Cómo te arrastra si te descuidas! |
| ¿Quién
de la rima dirá los males? ¿Qué niño sordo, qué negra estúpida forjó ese dije de baratillo que suena a hueco cuando se usa? |
| ¡Música, empero, música siempre! Sea tu canto cosa que suba desde tu alma que de otros cielos y otros amores camina en busca. |
| Tu
canto sea la profecía que va extendiendo la brisa húmeda, por la mañana sobre los campos... Y el resto es todo literatura. |
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