NOCIONES DE ESCRITURA CREATIVA



ENTREGA Nº 7

POESÍA Y METAFÍSICA
Por Jacques Maritain ( Fragmento )

La poesía es el paraíso de la razón aparente. La poesía es un adivinación de lo espiritual en las cosas sensibles y en el deleite de los sentidos.
La metafísica persigue también una presa espiritual, sólo que la metafísica se refiere al conocimiento abstracto, en tanto que la poesía anima al arte. La metafísica se aferra a lo espiritual, por así decirlo, en la carne, por la punta misma de los sentidos aguzados por obra de la inteligencia. La metafísica goza de su posesión sólo en las apartadas soledades de las regiones eternas, al paso de lo contingente y de lo singular. Eso más real que la realidad, lo suprarreal que ambas buscan, tiene que alcanzarlo la metafísica en la naturaleza de las cosas, en tanto que a la poesía le basta captarlo por el roce de un signo cualquiera. La metafísica persigue las esencias y las definiciones; la poesía, todo relámpago de la existencia que resplandece en su camino y todo reflejo de un orden invisible.

JEAN-CLAUDE RENARD

VIERNES COMO UN CAMPO DE HIELO

 
Cada vez, por cada palabra verdadera, un cuerpo, cerca de los pozos [antiguos...
"Pues en qué difieren
sí y no"
salvo por el nuevo rastro de este fuego y, sobre las piedras, sin que se
[adivine quién vierte el ácido, ese silencio sagrado.
Tras él, como una fiesta fresca, podría haber uvas maduras.
"El camino de la raíz profunda"
¿hiende en otro sitio el plomo
que separa la brasa y el mar?
Una liebre corre por el estanque helado -buscando donde beber.
Quizá unas gotas de alcohol rojo harán que los párpados se abran.
Pero aún cuando nada en la nieve sea legible sino el accidente de ser,
ahondar (como bajo la roca qué raposas este laberinto pintado
[ de pequeñas plumas tibias)
inventa un sentido.
Me acerco a la cepa más sencilla que una mesa de sacrificio en la que
[ el musgo tiene nidos de cobre y de diamantes.
Hay que empezar por la muerte.
Bajo las aguas de pino que el viento sigue acumulando en las grietas
el vacío es un primer cristal.
Atravesaré la caverna que los gallos nocturnos manchan de sangre.
Esta pura espina de cuarzo que no deja de crear,
¿abrirá a las bodas la pradera?
Penetrar en ella anularía las palabras cuyo saber se extingue.
Ya que lo inacabable enseña a vivir,
ninguna droga iguala el despertar que abre un claro alrededor
[ de los huesos desnudos.
Al fondo del barranco,
"la gran imagen no tiene forma".
Ella arde con los cristales sobre las ramas rotas por la tormenta.
Todas las cosas tienen otro nombre
Todas las lenguas son otra lengua.
En la arena (como antes de la astuta escritura el signo iniciador del ser)
[ el río viene sin que se le invoque.
Seríamos parecidos - si quisiéramos.
Solamente en invierno, el futuro no es fabuloso.

Jean-Claude Renard nació en Toulón Francia en 1922. Su obra está constituida por una serie de libros de poesía que expresan una trayectoria de búsqueda espiritual y religiosa. La pregunta por el significado de la existencia , el sentimiento de culpa, el amor y el erotismo, la soledad del hombre, el problema del mal, el esplendor de las imágenes de la naturaleza. Algunos de sus libros son: Padre, he aquí que el hombre; La brasa y el río; El dios de noche; Dichos del hambre y de la sed, entre otros.

   
 




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