| NOCIONES DE ESCRITURA CREATIVA |
ENTREGA Nº 2
Introducción a la Teoría Literaria
Por el Prof. Terry
Eagleton ( Fragmento)
Varias veces se ha intentado definir a la literatura, quizá haya
que definirla no con base en su carácter novelístico o imaginario, sino en
su empleo característico del lenguaje. De acuerdo con esta teoría, la
literatura consiste en una forma de escribir, según palabras textuales del
crítico ruso Roman Jakobson, en el cual "se violenta organizadamente el
lenguaje ordinario".
La literatura transforma e intensifica el lenguaje ordinario. Ésta es la definición de lo literario que propusieron los formalistas rusos: Viktor Shklovsky, Roman Jakobson, Yury Tynyanov, Boris Eichenbaum y Boris Tomashevsky. Los formalistas surgieron en Rusia en los años anteriores a la revolución bolchevique de 1917, y cosecharon laureles durante los años veinte, hasta que Stalin les impuso silencio. Fue un grupo que rechazó las casi místicas doctrinas simbolistas que anteriormente habían influído en la crítica literaria y que con espíritu científico y práctico enfocó la atención a la realidad material del texto literario. La crítica debía separar arte y misterio y ocuparse de la forma en que los textos literarios realmente funcionan. La literatura era una organización especial del lenguaje con sus propias leyes, estructuras y recursos que debían estudiarse en sí mismos en vez de ser reducidos a algo diferente. La obra literaria no era ni vehículo ideológico, ni reflejo de la realidad social, ni encarnación de alguna verdad trascendental, era un hecho material cuyo funcionamiento puede analizarse como se examina el de una máquina. La obra literaria estaba hecha de palabras, no de objetos o de sentimientos.
Los formalistas consideraron la obra literaria como un conjunto más o menos arbitrario de "recursos", donde quedaban incluidos sonido, imágenes, ritmo, sintaxis, metro, rima, técnicas narrativas, etc. Sometido a la presión de estos recursos, el lenguaje literario se intensificaba, condensaba, retorcía, extendía e invertía. El lenguaje se volvía "extraño". En el lenguaje rutinario de todos los días, nuestras percepciones de la realidad y nuestras respuestas se enrancian, se embotan, se "automatizan". La literatura, al obligarnos es forma impresionante a darnos cuenta del lenguaje, refresca esas respuestas habituales y hace que toda literatura es poesía. Por lo general se juzga que la literatura abarca muchas cosas además de la poesía: que incluye por ejemplo, escritos realistas o naturalistas carentes de preocupaciones lingüísticas o de llamativo exhibicionismo. A veces se emplea el adjetivo "excelente" a un texto, precisamente porque su lenguaje no atrae inmoderadamente la atención. Se admira su sencillez lacónica o su atinada sobriedad ¿ Y qué decir sobre los temas o slogans, los encabezados periodísticos, los anuncios publicitarios, a menudo verbalmente llamativos , pero que generalmente no se clasifican como literatura?
La literatura es un discurso no pragmático, ya que carece de un fin práctico inmediato. Debe referirse a una situación de carácter general , aunque algunas veces puede emplear su lenguaje singular como si se propusiera dejar fuera de duda ese hecho, como si se deseara señalar que lo que entra en juego es una forma de hablar sobre una mujer en vez de una mujer en particular, tomada de la vida real. Este enfoque dirigido a la manera de hablar y no a la realidad de aquello sobre lo cual se habla, a veces se interpreta como si con ello se quisiera indicar que entendemos por literatura cierto tipo de lenguaje autorreferente, un lenguaje que habla de sí mismo.
En buena parte
de lo que se clasifica como literatura el valor verdad y la pertenencia
práctica de lo que se dice se considera importante. Pero aún si el
tratamiento "no pragmático" del discurso es parte de lo que quiere decirse
con el término "literatura", se deduce de esta "definición" que, de hecho,
no se puede definir la literatura "objetivamente". Se déja la definición
de literatura a la forma en que alguien decide leer, no a la naturaleza de
lo escrito.
Un criterio puede comenzara vivir como historia o filosofía y posteriormente, ser clasificado como literatura y acabar siendo apreciado por su valor arqueológico. Algunos textos nacen literarios: a otros se les impone al carácter literario. Si la gente decide que tal o cual escrito es literatura parecería que de hecho lo es., independientemente de lo que se haya intentado al concebirlo. En este sentido puede considerarse la literatura como las diferentes formas en que la gente se relaciona con lo escrito. No hay absolutamente nada que constituya la "esencia" misma de la literatura. Cualquier texto puede leerse sin "afán pragmático", suponiendo que en esto consista leer algo como literatura; así mismo cualquier texto puede ser leído "poéticamente". En muchas sociedades la "literatura" ha cumplido funciones de gran valor práctico, como las de carácter religioso. Distinguir tajantemente entre lo "práctico" y los "no práctico" sólo resulta posible en una sociedad como la nuestra, donde la literatura en buena parte ha dejado de tener una función práctica. Quizá se esté presentando como definición general una acepción de lo "literario" que en realidad es históricamente específica.
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